HISTORIAS DE LOS
SOBREVIVIENTES QUE DEJARON LOS TERREMOTOS DEL 24 DE JUNIO DEL AÑO 2026. (y II
parte)
“Los terremotos fueron más que
una catástrofe natural para los venezolanos. Yo siento que esto nos sacudió
todos nuestros cimientos, todo, revolvió todo y enterró mucho también. Desnudó
y expuso un país que seguimos en duelo, y es un duelo por muchas cosas de lo
que se evidenció allí y hay rupturas irrecuperables…” Entrevista del
periodista Luis Olavarrieta a María Corina Machado. 1 de agosto de 2026.
“El terremoto no mató a la
gente, fue la mala construcción, es una porquería. Alguien se hizo millonario matando
gente. Son crímenes de lesa humanidad lo que paso aquí. Para su
información este es el desastre más grande de la historia de la humanidad del
siglo XXI. Y lo peor es que no es por el terremoto solamente, sabemos que, si
es un terremoto atípico porque fueron dos terremotos, pero las construcciones es
basura: falta de concreto, losas muy pequeñas… Me pasaría media hora, no tres
minutos platicando todas las estupideces que he visto. Y a nivel internacional he
estado en los cinco continentes. Reitero, aquí alguien se hizo rico y el
derecho al techo fue el derecho a la muerte de su familia”. Entrevista al
rescatista internacional, Comandante Carlos Cienfuegos por la periodista
Adriana Núñez Rabascal. 22 de julio. 3 pm. La Guaira.
Antes de adentrarme en el tema, he pensado que, escribir acerca de los sobrevivientes del doble terremoto y sus historias, puede considerarse limitado debido a que la historia de Venezuela de este siglo está colmada de tragedias humanas que han dejado sobrevivientes enfermos, sin ganas de seguir viviendo. Me refiero no solo a los grandes acontecimientos naturales sino también a los hechos políticos-sociales que han dejado un sinnúmero de víctimas asesinadas y familiares que viven con esa tragedia en su memoria. Por orden cronológico tenemos la llamada “Vaguada del Estado Vargas” en diciembre de 1999, lo cual significó la mayor avalancha de lodo y rocas producto de las torrenciales lluvias en las cabeceras de las montañas del Avila. Se calcula que el saldo del desastre fue 15.000 muertos, 18.000 viviendas destruidas, más de 100 mil damnificados y pérdidas materiales sobre los 3.500 millones de dólares. Transcurrido más de veinte años los sobrevivientes se han recuperado, aunque el luto y el dolor de las perdidas de familiares siempre queda.
Luego tenemos a los acontecimientos políticos sociales de 2014, 2016, 2017, 2018 y 2019 donde amplias mayorías se movilizaron por las ciudades y pueblos en contra de régimen clamando por demandas sociales y hasta la salida de la dictadura por vía pacifica y consulta popular. Esto dejó un saldo trágico de más de 300 personas asesinadas por disparos a quemarropa, en edades promedio entre los 17 y 45 años. En la mayoría de los casos eran protestas pacíficas que fueron atacadas por agentes de las fuerzas públicas, paramilitares vestidos de civil y militares de la Guardia Nacional Bolivariana. Los sobrevivientes son los familiares, madres, padres, tíos, abuelos, hermanos, primos, amigos, que llevan en su memoria esa perdida irreparable, de lo cual el único responsable es el régimen chavista/madurista que viola su propia Carta Magna y los derechos humanos. Basta recordar a los jóvenes Bassil Dacosta, Roberto Redman, Geraldine Moreno, Fabian Urbina, Oscar Pérez, Paúl Moreno, David José Vallenilla, Gruseny Canelón, Neomar Lander, y un largo etc. Sin comentarios del dolor imperecedero por el terrorismo del régimen con tendencia fascista.
Entre 2019 y 2024 se registró un número significativo de inmigrantes venezolanos que decidieron irse a los Estados Unidos por el llamado Tapón del Darién, ubicado entre las fronteras de Panamá y el norte del departamento del Choco en Colombia, arriesgando la vida entre la peligrosidad de la región selvática, cobradores de peaje y finalmente atravesar el último tramo de frontera natural, representada en el famoso Rio Bravo Rio Grande, que separa a México de Los Estados Unidos. Muchos lograron pasar con éxito la prueba, superando enfermedades, serpientes venenosas, y sobre todo el cruce del rio Bravo con sus corrientes profundas y engañosas. La razón inobjetable: el deterioro económico y la pobreza extrema, buscando en el norte una mejor calidad de vida. Según cifras oficiales se reportaron 55 muertes y aproximadamente 220 personas sin identificar, aunque gran parte de los fallecidos permanecen en el anonimato por el peligro extremo del terreno. ¿Y que hay de los sobrevivientes? Me refiero a ese centenar de familiares que iban con la víctima, los que se quedaron en Venezuela esperando las buenas noticias de su feliz llegada, de los que esperaban con ansias en Los Estados Unidos y México. Aunque pasen los años, y quede El Dairen como un simple recuerdo, ellos conservaran su secreto dolor de las perdidas irreparable.
Otro caso, que recordamos todos, fueron las
victimas de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Una vía pacífica,
electoral y legitima para darle paso a un nuevo gobierno resultó que el CNE
alterara los resultados por ordenes del dictador y por consiguiente la
población saliera a la calle enardecida y hasta derrumbando estatuas de Chavez,
identificado, como el iniciador de la tragedia política. La violencia desatada
por paramilitares, fuerzas policiales, Guardia Nacional y agentes del SEBIN
dejó un saldo rojo de 27 asesinados por disparos de armas de fuego, más de 2.200
detenidos, todos inocentes y sometidos a condiciones infrahumanas. Agreguemos
los muertos en prisión por las condiciones carcelarias que alcanzan el numero
de 60 muertes, según declaraciones de Humberto Prado, director del
Observatorio Venezolano de Prisiones, recordando el caso más escandaloso de
Víctor Hugo Quero, que estaba desaparecido, negado a su madre, y al
final se supo que fue hecho prisionero en enero de 2024 y fallece a mediados de
2025 por una situación de salud agravada y la comida para cerdo que el se
negaba a comer. Al enterarse la madre de 82 años, no pudo sobrevivir ante el
dolor de la agonía que sufrió su hijo. Y lo peor, para mas dolor de los
sobrevivientes, es que no hay culpables, toda la cadena de mando carcelaria se
mantiene inamovible, desde ministros, fiscales, jueces, defensores públicos,
directores de prisiones, etc. Es la práctica de un Estado terrorista, que cada sobreviviente
cargue
con su muerto y su calvario.
Y finalmente, hasta ahora, los
sobrevivientes del doble terremoto del 24 de junio de 2024. Me pregunto ¿Pueden
los habitantes de una nación soportar tanto dolor en sus registros de vida? Ahora
con este doble terremoto por causas naturales y edificaciones construidas en
lugares inadecuados, encontramos hasta ahora un panorama desolador: más de
10.000 fallecidos, atrapados entre los escombros, una cifra especulativa de 13
mil desaparecidos, 18.000 damnificados, …. edificaciones destruidas y otras
inhabitables. Y no podemos dejar por fuera los venezolanos de todas las
edades que son sobrevivientes de la diáspora, me refiero a las muertes que
se han producido en otros países y sus parientes se encuentran en Venezuela o
los familiares más cercanos que se enferman y mueren en Venezuela y tienen a
sus hijos en otros países, buscando el sustento que se niega en nuestro país. Parece
que somos un pueblo estoico y a prueba de calamidades y crímenes de lesa
humanidad. Es una herencia histórica, de la cual hay que ocuparse en otra
investigación.
Veamos ahora la muestra
seleccionada de venezolanos sobrevivientes, tomado de las redes sociales.
CRISTIAN VERDÚ (22 años)
La periodista Maryorin Méndez
ha dado a conocer el caso de este joven residente de la zona, quien persiste en
encontrar a su madre, aún sin vida. Ante la pregunta ¿Cómo te sientes hoy? Él
responde: Me siento agotado, el cuerpo siento que no me responde igual,
siento un nivel de colapso, de choque, efectivamente hace rato estaba recostado
con los muchachos ahí, estamos hablando y se me vino voy a llamar a mi mamá, y
después caigo en la realidad, es como inexplicable lo que uno pueda sentir al
momento, yo no encuentro la pregunta y la respuesta de porque paso todo esto.
Efectivamente quedé solo
porque las personas que vivián conmigo eran mi familia. Tengo
familia por parte de mamá, tengo unas tías que están afuera, tengo unas primas,
pero yo realmente quedé solo, he contado más hasta con la gente de la calle que
de mi propia familia, he contado con mis tías de afuera que me han prestado la
colaboración, pero a veces es cruel, pero es una triste realidad, familia no es
todo el mundo y a veces quien uno menos lo espera termina siendo tu familia. Yo
me vi en una situación tan chimba de tantas personas que mi mamá pudo ayudar y
que yo me viera con las manos atadas de tener que exponerme a un video o a las
redes sociales a pedir ayuda cuando mi mamá ayudo a mucha gente, es como super
complicado explicar eso. Efectivamente me encuentro yo solo, luchando por
conseguir el cuerpo de mi mamá junto a personas que no son ni mi familia. De
verdad les agradezco, porque a mí me tocó una situación muy ruda, porque no fue
solo perder una madre sino también un padre, porque mi mamá no solo era mamá
sino papá también, y no es fácil para una mujer, como quien dice, echarle
pichón a la vida, porque mi mamá perdió a su madre también a su corta edad y no
pensé vivir lo mismo, y bueno a mis 22 años me toco perder a mi mamá y perder a
mi hermano…”
¿Cuándo recuperes el cuerpo de
tu madre a donde te vas a ir? Guao, la pregunta que me hago todos los
días, cuando encuentre a mi mamá, creo que no me encuentro ni preparado para
reconocerla, le dije a mis amigos que para mí no va a ser nada fácil, no va a
ser fácil ver a mi mamá metida en una bolsa, no va a ser fácil ver a la persona
que me lo dio todo. Yo no he podido botar una lagrima por mi mamá porque me ha
tocado muy fuerte (con una expresión de profunda tristeza y voz quebrada). Y
lucharé hasta el final porque ella para mi lo es todo y yo se que ella me está
dando la fuerza, pero llega el momento que no puedo, yo soy un ser humano y
siento, que te arrebaten la persona que andaba contigo para arriba y para
abajo, persona que tu siempre llamabas y estaba ahí, es difícil, no me siento
preparado para reconocer a mi mamá, le dije a mis amigos que lo hicieran.
Después quiero irme a un lugar donde yo pueda estar solo, a una playa, donde yo
pueda llorar. Yo no soy el tipo de persona que a mi nadie me ve llorar, de
demostrar mis sentimientos, soy una persona muy callada, no me siento preparado
para reconocer a mi mamá. Ella siempre lucho para que no nos faltara nada, se
jodió bastante para que nunca nos faltara nada…
¿Qué te espera en el 23 de
enero? (lugar de residencia): La que me esperaba se fue (voz quebrada), lo que
me esperaba se fue realmente, siempre que salía pensaba allá mi mamá me esta
esperando en la casa, y ahora no tengo quien me espere realmente. Llegó a la
casa porque tengo que llegar y decido quedarme en una carpa aquí porque me pega
mucho en la casa y trato de no derrumbarme, pero llega el punto de que ya no
puedo. No es que no pueda seguir luchando, porque tengo un mes aquí, pero el
tema del vacío empieza a pegarme que la extraño y es fuerte esta situación, no
se la deseo a nadie… Declaraciones a la periodista Maryorin Méndez en
las inmediaciones del desastre ocurrido. 29 de julio de 2026
COMENTARIOS:
-Cristian no sabes lo que he
llorado al verte narrar tu historia hijo, yo tengo algunos hijos fuera del país
y soy una señora de casi 70 año, vivo en San Juan de los Morros Guárico en un
pueblito, aquí te ofrezco para que puedas pasar unos días para que despejes tu
mente, obvio cuando salgas de lo de tu mamá. Carmen Brizuela.
-Que abra GoFundMe, merece
ayudarlo. Con esos fondos puede estudiar, que no le de vergüenza, él ha sufrido
mucho y quedó solo. El puede llegar a ser un gran influencer, tiene mucho que
ofrecer. Es ejemplo de perseverancia, de amor por los suyos, de temple, de
carácter y también de resiliencia. María Auxiliadora D´Lucas.
- Fortaleza mi niño, no te conozco,
pero estudie con tu madre en el liceo y con tu prima Yelitza Urbina en la
Universidad y se que vienes de buena cepa. Dios te conceda conseguir el cuerpo
de tu madre. Estoy en Barlovento. Lennys Bracho.
GABRIELA PEREZ
Sobreviviente de los terremotos
del 24 de junio de 2026. Tras la tragedia en el complejo residencial OPP26 (La
Guaira), Gabriela perdió a su madre y a tres de sus cuatro hijos. Actualmente
vive en un refugio improvisado en la calle mientras continúa buscando, por
cuenta propia, el cuerpo de su hija Antonela de 8 años.
La periodista Aismara de
Lorenzo la entrevisto, veamos algunos extractos de sus declaraciones. ¿Cuánto
tiempo tienes aquí? Mañana cumplo un mes, vivía en la OP26, Torre B, en
diciembre cumpliríamos 15 años viviendo en la torre. Ahí tenía mis cuatro
hijos y mi mamá Gladiz de 68 años, ella era jefa de comunidad, Antonieta de 5
años, Anthony iba a cumplir 7 años, Antonela de 8 años y Gabriel de 15 años. Todo
ha sido muy difícil con la exigencia de documentos que prueben que son familia.
Con la ayuda de mi familia sacamos primero el cuerpo de mi mamá, luego a
Antonieta. Después me trasladé al centro
de recepción de los cadáveres y allí te hacen reconocer al cuerpo más de cinco
veces, te preguntan si realmente es tu familiar, aparte de eso te piden la
partida de nacimiento, allí yo tenia poca paciencia porque como te van a pedir
partida de nacimiento si lo perdimos todo. Además, tienes que ir acompañado
porque el cuerpo lo puedes perder mientras que estas haciendo el proceso de
certificación. Luego al día siguiente seguimos nuevamente en lo que era mi
apartamento y conseguimos al niño que estaba en la zona de salida del
apartamento, Anthony estaba con la perrita y también me tocó el mismo proceso
de reconocimiento. Tuve que decir que el niño tenia una fractura porque me
preguntaban insistentemente que si realmente era mi hijo y tenía la ropa que yo
en su oportunidad le llegué a comprar. Al otro día en la noche conseguimos a
Gabriel de 15 años, lo sacamos al día siguiente y cuando llegué allá en la
parte de la certificación me pidieron la cédula y que fuera al liceo a pedir la
cédula. Allí yo exploté y les dije que tuvieran un poquito más de empatía y que
si ellos no querían trabajar ahí, que buscaran alguien capacitado para trabajar,
porque los familiares somos los que estamos sacando los cuerpos, tanto con vida
y sin vida. Aquí nosotros no hemos recibido ayuda del gobierno para nada.
Infinidades de cosas hemos
pasado hemos pasado nosotros allí, sinceramente no nos ayudaron a sacar los
cuerpos con vida y tampoco nos quieres ayudar a que uno saque los cuerpos para
hacerles una sepultura digna y el proceso para identificarlos es bastante
engorroso. Yo pienso que estas casas del gobierno que dieron ellos, yo no
quiero censo, sinceramente, ni censo ni casa del gobierno, porque yo viví la
experiencia de 14 años y estas casas se volvieron una tumba. O sea, era mi
hogar porque yo hacía vida allí, pero es una cárcel, tú no podías viajar, no
podías salir porque el gobierno te quitaba la vivienda, no teníamos título de
propiedad. En una oportunidad a mi mamá le preguntaron quien eran los
opositores y mi mamá les dijo que no se iba a prestar para eso porque eran sus
vecinos.
Nosotros en vida pasamos muchas
necesidades y ahora que no tenemos nada también, o sea, no han tenido
conciencia, no han tenido humanidad, sinceramente. Yo estoy desde el
día del terremoto, yo no estaba en mi casa. Yo llegué 40 minutos después y me
tocó presenciar con mis vecinos muchas cosas que de verdad es muy triste.
Nosotros vimos como funcionarios aquí se prestaban para ayudar a otros
funcionarios y no nos prestaban la colaboración a nosotros. Vimos como pasaban
en tres días continuo máquinas hacia la playa, hacía la playa Los Cocos, hacía
la Marina solamente para sacar a un general. Y nosotros allí con una población
grande, porque lo que se cayeron fueron seis torres de 12 en total. Las torres
que se cayeron fue la G-H sobre la A, B y C. Allí habitaban mas de 2.000
personas y aunque no estuvieran todas era un día feriado y era una zona que
siempre estaba llena de gente.
Yo, sinceramente no he tenido tiempo de
llorar, de pensar, de asimilar que perdí a mi familia. Yo todos los
días le pido a Dios que me de fuerza porque todavía me falta sacar a Antonela
de 8 años y yo estoy en el apartamento 101 y cada vez que hacen un movimiento con
la máquina delante, yo me alejo más del cuerpo de mi hija, y yo lo que quiero es
sacar el cuerpo de mi hija para poderme ir tranquila y olvidar que esto pasó.
Yo no quiero saber nada de gobierno. Yo era funcionaria activa de la
Alcaldía. Pedí varias veces ayuda, no fui escuchada. Mi mamá era una
persona que ayudaba muchísimo y nadie vino a ayudarla y preguntarle si mi mamá
estaba bien. Pedí directamente ayuda al alcalde y no lo hizo. He
recibido amenazas, pero a mi eso realmente no me interesa hasta este momento.
O sea, lo que me importa es conseguir a mi hija y que mis vecinos logren
conseguir a sus familiares y poder salir de aquí. Ellos, los de la
alcaldía, me dijeron que yo estaba loca, que estaba incitando al odio. Yo no
estoy incitando a nada, yo estoy diciendo la verdad y por la verdad murió
Cristo.
De verdad que ya estoy cansada
de gritar, de pelear, porque entonces lo que hacen es etiquetarme mas de lo que
ya estoy y todavía tengo a mi hija de 20 años y tengo que pensar en su
seguridad y la mía. Por la misma situación de las denuncias que yo he hecho y
de las amenazas y el acoso que he tenido y que soy una persona que está
constantemente peleando contra ellos por las cosas que están haciendo y por
medidas de seguridad. Después de esto, sinceramente quisiera ir para afuera. No
quiero estar más en Venezuela (gemido). Venezuela no me brinda seguridad, no me
brinda estabilidad de vida. Venezuela no me brinda nada, sinceramente. Para mi
Venezuela murió. Estoy agradecida del apoyo familiar, pero yo, no quiero saber
más nada de Venezuela ni de ningún funcionario público de Venezuela.
COMENTARIOS
-Doloroso relato… Venezuela en el
abandono total… Glady Vask 13.
-Admiro tu fuerza interior.
Increíble como hay venezolanos(a) humanos e inhumanos. Un abrazo desde Chile. Elisa
Huerta.
-La mujer que describe
perfectamente lo que es ser valiente, son un ejemplo para muchos, ella y su
hija. njrr
MIKEL ABECIA. INGENIERO
En una breve entrevista con el
periodista Román lozinski, esto fue lo que dijo: Gané la vida Román,
estoy vivo. (y se siente una emoción en su rostro). Yo me encontraba viendo el
juego iniciando, de Brasil en mi casa, yo vivía en la Urbanización Caribe de
Caraballeda, después de los signos, 6 y 2-3 minutos empezó un movimiento telúrico,
yo soy ingeniero civil, en el primer momento yo me quedé tranquilo pero llegó,
pero a los segundos yo dije “esto es diferente Mikel, esto no es normal, yo salí
corriendo de mi cuarto, me metí debajo de la viga de carga de mi apartamento en
un edificio de seis pisos y dentro de una de las columnas principales yo tenia
visual hacia el edificio de Residencias Caribe que queda en playa El Yate
enfrente. La imagen que tengo es ver caer el edificio Caribe primero de 16,17
pisos, el mío era mucho más pequeño. Inmediatamente cuando veo todos los ladrillos
venirse abajo, absorbe al edificio mío, eso se llama efecto cascada y estoy seguro que mi edificio
hubiera podido aguantar porque era un edificio pequeño, yo lo que sentí Román
fue un vacío cuando cayó el edificio,
sentí después una cantidad de golpes, unos ruidos ensordecedores, nunca
perdí el conocimiento, y en esos pequeños segundos de vida cuando abrí los ojos
dije Mikel estás vivo, tienes que salir de esto, trate de reincorporarme, no
podía, yo estaba tapiado completamente, yo más a menos quedé a unos 10 metros del
piso. A las tres horas, dos horas, realmente en ese momento el tiempo es efímero
y dije: Dios si me dejaste con vida sácame de esto, las heridas del cuerpo se
curan rápido, las del alma y corazón tardan. Lo único que le pedía era a
Dios si me sacaste, sino me llevaste porque crees que tengo que hacer un
propósito de vida, ayúdame, sácame de aquí. Un vecino lo escuche llamando a
su madre, Nilda, Nilda. Cuando escuché al vecino empecé a gritar, le conocí la
voz, Brunito Bendito, ese fue mi angel Román, esa fue la persona que me
dijo: Mikel tranquilo que yo te busco, cuando ya estaba cerca no me veía, yo le
dije sácame, sácame, y el me dice tranquilo Mikel no me voy hasta no sacarte,
el trabajo, me saco. El me dice: “Mikel quédate tranquilo que tienes una
puerta que te cubre casi todo el cuerpo, eso fue lo que ayudo, Román, a que no
me golpeara directamente en la cabeza y gran parte del lado izquierdo y no
sufriera más. Yo bajé de la estructura, yo vi el mar Caribe, esa fue la
primera imagen mía, ver la esperanza, ver que estaba vivo Román.
COMENTARIOS
-Gracias a Dios está vivo, un
fuerte abrazo. Nos conocemos desde el club Tanaguarena. Dios lo protegió. Rosal
Jenny.
-Dios lo bendiga Ing. Mikel.
Usted tiene un propósito importante en su vida, ayudar, así como lo ayudaron y
ejercer su profesión con ética y profesionalidad. Petra Ramos.
FABIANA BLANCO. 12 AÑOS
“Salgo con una sonrisa radiante
porque fue Dios que mando a sus ángeles, a una luz que fue mi esperanza y mi fe,
para darme fuerza para poder sacarme de allí. Hoy me siento feliz y
orgullosa porque estoy con mi familia, me siento mejor que días anteriores,
las primeras noches tuve algunas complicaciones para dormir, no quería dormir
boca arriba, yo quedé en una posición muy difícil, esta pierna la tenía doblada
y esta la tenia recta y arriba de mi tenia un techo, me cayó casi todo en la
espalda y yo me pude acomodar boca arriba. Lo recuerdo como una pesadilla, pensar
en mis amigos, en mi familia, en mi mamá, en mi hogar que ya estaba destruido. La
verdad que volví a nacer, me siento diferente, me siento renovada, con un
brillo y un milagro, una esperanza que yo no imaginaba que iba a florecer en mí.
Lo que me ayudo a mantenerme tranquila
y estar a ahí fue Dios. El futuro en mi lo veo grabando una película, una
serie, o si no sentada en una silla con una mesa con la iluminación escribiendo
un diario o un libro porque quiero ser actriz o sino escritora, que espero que
Dios quiera que se me dé.
COMENTARIOS
-Con todo respeto, sin insultar
ni menospreciar, pero esa niña está muy traumada. Deberían dejarla quieta y
esperar a que se recupere, que no es cosa fácil ni de corto tiempo. No la
exploten ni le exijan más de haber sobrevivido a un fenómeno traumático,
recuerden que es una menor de edad y víctima de un terremoto devastador. Carlos
Manuel Barredo.
-Comienza ya… Si vas a escribir …
eso no es para mañana. Busca lápiz y cuaderno… y con tus recuerdos recientes cuenta
tu historia naturalmente. Escribe lo que salga, ya después iras organizando las
ideas¡!! No importa si es lineal o si hay rupturas, después buscas a un
escritor que te de algunas ideas … más. Tina Sedano.
-Que joven tan inteligente, tiene
un aplomo, una fuerza y una paz increíble. Indiscutiblemente tiene un aura
radiante y logrará lo que se proponga. María Gracia.
- ¿Dónde estaba Dios y los
ángeles cuando se desató el terremoto? Benito Pinto.
SAMANTHA RODRIGUEZ, 22 AÑOS
Hola a todos, para los que no me
conocen soy Samantha Rodríguez, tengo 21 años y como muchos de nosotros, el
pasado 24 de junio fue algo que me cambio la vida para siempre en un abrir y
cerrar los ojos, yo fui una de las sobrevivientes del doble terremoto que
sucedió en La Guaira, lamentablemente no puedo decir lo mismo de mis papas, ellos no lograron sobrevivir a esta terrible
tragedia, pero hoy me pongo al frente de esta cámara, primero para agradecer a
todas las personas que me ayudaron, que estuvieron ahí conmigo, que aportaron
un granito de arena en medio de tanta oscuridad y oraron por mi y por mis
padres, pero ahora me toca a mi seguir ayudando. Mis papas eran personas
maravillosas, trabajadoras, con un corazón muy humilde y siempre dispuestos a
ayuda a todo aquel que lo necesitara, por eso siento que no hay mejor manera
que honrar su memoria y mantener vivo su legado que continuar con esos mismos
valores. Hoy con el corazón en la mano vengo a pedirte tu apoyo, bien sea
con un aporte o simplemente difundiendo este video para que llegue a muchas más
personas. Cada aporte, por muy pequeño que parezca, será destinado a brindarle
apoyo a todas las personas que estén necesitadas en La Guaira, a mis amigas que
día a día siguen luchando y por supuesto ayudar a mi familia. Hoy más que
nunca tenemos que mantenernos unidos y ayudarnos los unos a los otros … Y
recuerda esto, en medio de tantos escombros la solidaridad reconstruye lo
que la tierra derrumba y juntos somos más fuerte que cualquier tragedia.
COMENTARIOS:
-Señorita Rodríguez, gracias por
hacer visible tu caso, por lo cual siento admiración y respeto, agradezco
informar un numero de cuenta de pago móvil para brindar mi pequeño aporte. Albertrot.
-Tan tranquila y vestida de rojo,
ya no se si los damnificados están mejor que nosotros, con esa pedidera. Zaragoza
Tibisay.
GUILLERMO FUENTES. 58 AÑOS
Guillermo Fuentes, varguense,
logró escapar con vida del colapso del edificio donde vivía en Caraballeda
durante los terremotos del 24 de junio. Sin embargo, la tragedia cambio su vida
para siempre: diez días después de recuperar el cuerpo de su esposa, con
quien se había casado apenas tres meses antes. Atrapado entre los escombros
Guillermo recuerda que tuvo que hacer un enorme esfuerzo para liberar uno de
sus pies y arrastrarse entre piedras hasta encontrar una salida. Al salir del
edificio desorientado y herido, permaneció tendido en una acera hasta que fue
auxiliado el día siguiente.
Hoy vive en un refugio instalado
cerca de las ruinas del edificio, mientras continúan las labores para recuperar
a las víctimas que aún permanecen bajo los escombros. Allí comparte el dolor
con otras familias que siguen esperando respuestas. Guillermo asegura que
todavía tiene la sensación de que la tierra se mueve y recibe apoyo de
psicólogos voluntarios que atienden a los sobrevivientes. Su historia
refleja que, para muchos, las consecuencias de la tragedia no terminaron cuando
dejaron de temblar las calles. 30 de julio de 2026.
COMENTARIOS:
-Realmente terrible, una historia
es peor que otra. Oneida Rosas.
-Como no entender que hayan
comenzado los suicidios en Venezuela, la desesperanza nos abraza, aún cuando
hemos tenido la bendición de Dios por permitirnos estar vivos. Mildred
Acosta López.
-Que vaina el terremoto para esta
gente, ahora es que comienza el terremoto, que vaina amigo. Rodrigo Salcedo.
LUCAS TREJO. FUTBOLISTA ARGENTINO
DEL CLUB SPORT MARITIMO DE LA GUAIRA.
“Hace un mes atrás me
tocaba vivir el peor momento de mi vida, lo único que me aterraba, perder mi
familia. Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis
dos hijos, sabiendo que ya estaba sin vida… no había nada que me aterrara más en
mi existencia… Pero decidí hacerlo desde la Fe, creyendo que podían
estar vivo, por eso esta imagen, cuando comenzó el tercer día decidí juntarlos
y orar por un milagro. Así elijo vivir, por Fe, aún en las peores circunstancias.
Gracias a todos los que estuvieron a mi lado en esas primeras 72 horas. Cada
uno de ustedes tienen nombres propios y me acuerdo muy bien de quienes fueron.”
Lucas Trejo.
El día de la tragedia, Lucas se
encontraba fuera del edificio donde estaban su esposa Yanina y sus hijos
Aaron y Ainhoa cuando ocurrió el colapso. Al enterarse de lo sucedido, regresó
desesperado al lugar y comenzó una búsqueda entre los restos de la estructura
derrumbada, con la esperanza de encontrar con vida a su esposa y sus dos hijos.
La familia Trejo había llegado a Venezuela con una misión vinculada a su fe
cristiana. Lucas, Yanina y sus dos hijos habían elegido establecerse en el
país para desarrollar un proyecto de servicio y acompañamiento a la comunidad,
una decisión con un profundo significado espiritual. Al final señaló que “continuará
con el camino que habíamos iniciado juntos, porque el propósito de Dios en esta
nación se va a cumplir…Nos vemos pronto Venezuela”
KETTI. EVANGELICA
“Soy sobreviviente del
terremoto sucedido en Venezuela el 24 de junio a las seis y cuatro. Unas tres
horas antes me dirigía al edificio Vista Mar a nuestra reunión de costumbre,
que ya estaba a punto de finalizar, tomándonos un cafecito, sentimos el temblor
y nos asustamos. Yo tuve un presentimiento en mi corazón que yo tenía que salir
del edificio. Ellas decían, pero ¿cómo? ¿para dónde? Como que para donde,
tenemos que correr, salgamos del edificio y me di la espalda y corrí hacia las
escaleras que conducen al lobby, pero cuando llego a los últimos escaloncitos para
llegar al lobby, vi a mis hermanas y me imagino que fue el segundo terremoto,
todo comenzó a estremecerse, comenzaron a desprenderse los escombros de los
pisos de arriba. Una de las hermanas me grita ¡Ketty, porque ella veía lo que
yo no podía ver que todo se estaba desprendiendo todos los pisos de arriba.
Bueno, allí yo me puse las manos en la cabeza, grité, cerré los ojos y que sea
lo que tenga que hacer. Eso no me aplasta porque se desprende el suelo donde yo
estaba y caí profundo, profundo, hacia abajo y ya yo lo que escuchaba era como
si estaba en una lavadora o en una licuadora que todo me caía encima y me
sentía muy atrapada. Nosotros, antes que comenzara el temblor estábamos
hablando de Jeremias 33:3 que dice “Clama a mí que yo te responderé y te
mostraré cosas que tu no conoces, nada es mas poderoso que tú, esta roca que
tengo sobre mi no es más fuerte que tú. Tú eres la roca más fuerte señor. Estuve
cuatro días y medio debajo de los escombros.
Entonces veía como se
desprendían los escombros de arriba del edificio, eso no me aplasta porque se
desprende el suelo donde yo estaba y me lleva hacia abajo, como dije antes, entonces
al final de la caída me sentía atrapada, yo empecé a retirar los escombros,
empecé a toser porque tenia tierra en la boca, los ojos, los oídos, a mi
lado tenia un pedazo de columna que era lo que sujetaba y yo estaba como en el
medio, era el espacio perfecto para que entrara todo mi cuerpo. Entonces
empecé a cuestionar al Señor, mi vida no puede terminar de esta manera, ¿Por
qué así? Estaba cuestionando al Señor a pesar de que tengo 11 años en el
evangelio. Tuve un momento de quietud, empecé a respirar, a calmarme,
calmarme, y ahí empezó mi quebrantamiento espiritual. El Señor empezó a
confrontarme ¿y quien eres tú para decirme a mi como hacer las cosas? Perdóname,
Señor, he pecado contra ti, una y mil veces Señor. Llore, llore, sentí que
el señor me estremeció de esa manera que tuviera que caer un edificio de doce
pisos sobre mí. He sido una persona muy testaruda en mi vida y entendí que yo
tenia que pasar por esto porque el Señor así lo quiso y lo hizo por amor a mí. Y
me rindo, Señor yo me voy a quedar dormida y cuando yo abra los ojos yo quiero
ver tu rostro, quiero estar en tu presencia, perdóname, ten misericordia de mí,
perdona mis pecados, cerré los ojos y no pasó mucho tiempo cuando sentí una
voz dentro de mí, no audible, que decía: toca ahora, eso me llenó de energía y
busque una roca y toque fuertemente una tubería que estaba cerca, toque tan
fuerte que el brazo me dolía, gritaba muchísimo, ahí fue cuando me escucharon”.
COMENTARIOS:
-Es un relato falso? ¿De qué
Señor habla? El creador del universo Jehová no causo ese terremoto. Tampoco
provocó la caída de los edificios. Creo que la señora tiene que estudiar la
Biblia a profundidad. Raquel Soza López.
- ¿Y qué pasó con las mujeres que
estaban con ella? Jor Vicente.
-Amiga le hago con todo respeto una
pregunta, Usted es chavista o cree en la democracia. Angel Arturo.
-Lindo testimonio, no puedo parar
de llorar, gracias, si se dé qué hablas, esa voz no audible. Judith Galvez.
NELLY DE FREITAS, PATRICIA
PANZA, JUAN PANZA.
VPI Tv entrevistó a una
familia que relata las pérdidas de dos de sus miembros. Veamos:
Nelly de Freitas, el
terremoto le arrebató dos hijos y un nieto. Con resignación recuerda los
minutos de terror y la sorpresa de haberse salvado una de sus hijas. Había
dejado los niños en la casa, como era habituar hacerlo siempre. Ellos siempre
estaban ahí porque era el lugar más seguro y de tranquilidad, porque mis chamos
no eran de estar en calles, piscina, nada de eso. Y cuando corrimos hacia el
edificio estaba la nube tan espesa que no pudimos visualizar si de verdad
estaban los edificios ahí de pie. Cuando llegamos allá, que la nube de polvo ya
estaba más bajita me encontré con la tragedia de que el edificio había caído
totalmente. Ósea no es posible que un edificio tan grande halla quedado hecho
polvo. Pasaron por allí unos motorizados de Vargas, policías, y pedí ayuda,
por favor ayúdenme, ellos estaban tomando fotos con el celular, les dije por
favor ayúdenme, mis hijos, están ahí, ayúdenme, y me dijeron, me hicieron un
gesto de sarcasmo y me dijeron: “señora por favor, dígame usted que podemos
hacer. Dando a entender que a mi no me interesa si tus hijos están allí o quien
está ahí, resuelve. Regresamos y nos dicen los vecinos, tu hija está viva,
tu hija esta allí en los escombros. Yo sorprendida mire al cielo y dije, gracias,
Dios por lo menos me regresaste uno.
Patricia de 15 años resistió
18 horas bajo los escombros, hasta que su padre con ayuda de los vecinos logró
sacarla, su hermano Juan murió a su lado. “Y lo ultimo que vi antes de quedar inconsciente
es que mi hermano estaba al lado mío. Ahí pasamos 18 horas. Me dio mucha
claustrofobia e intentaba no darle tanta importancia para no desesperarme. Yo
sabía la situación de mis hermanos y entonces dije para mí, yo no me puedo
morir aquí, no puedo dejar que mi mamá sienta dos pérdidas.
Juan Panza asegura que
no tuvo ayuda de ninguna autoridad, saco a su hija y al cuerpo de su hija con
sus propios medios y actualmente pide ayuda, al menos para una vivienda. El
terremoto me agarró saliendo del trabajo, yo tuve que caminar por lo menos diez
kilómetros desde donde yo trabajaba hasta la casa. Recibí ayuda de los vecinos,
no del Estado, y al momento que yo llego con mi esposa al edificio, uno de los
vecinos me dijo: Juan ahí están tus hijos. Herramientas nada, con las manos,
incluso llegaron un grupo de rescatistas venezolanos y me dijeron no podemos
hacer nada porque no tenemos herramientas. Perdí mi vivienda, perdí mi
hogar, un hijo, mi otra hija, un nieto. Yo pido que por lo menos me ubiquen
en un apartamento, verdad, porque ya lo demás se puede ir recuperando poco
a poco, por eso tenemos una página de ayuda donde pueden colaborar. Reporte
recogido por el periodista Richard Ereipa.
KARINA BECHARA
“Hoy, un día conmemorativo, se
cumple un mes del terremoto del 24 de junio de 2026. El grupo que me acompaña
fueron los participe que haya salido con vida de los escombros del Mar de leva,
residencia ubicada en el Estado Vargas, Caraballeda. Los Ángeles de la
Autopsita fueron parte primordial de que yo este hoy aquí, narrado en las
plataformas digitales como fueron las 23 horas de mi vida sepultada bajo los
escombros. Gracias a ellos, hoy en día estoy sentada aquí, amputada de
ambas piernas, pero con la mayor felicidad que una persona puede demostrar y
decirles estoy viva, caer esta permitido, levantarse es obligatorio. Gracias
por el reconocimiento que me entregan, siendo la primera persona en ser
rescatada y ese corazón bien profundo para darme este reconocimiento”.
El rescatista Chris, cachorro
de la institución, interviene: “Primero que nada darle gracia a Dios por
ayudarnos a rescatarte Fue un trabajo con mucha abnegación, sacrificio y abnegación.
Fue un trabajo en equipo. Un llamado a conciencia que hace Karina siempre “somos
instante”, eres una inspiración para muchos. Karina es un ejemplo para seguir. Gracias
por tu sonrisa y mantenerte fuerte y darle vida a los que están a tu alrededor.
CAMILA ARELLANO. 17 AÑOS.
“En cuestión de segundos todo
se derrumbó, mi mamá estaba a mi lado, me dijo que me amaba y fueron sus
últimas palabras. El primer día que estuve allí me preguntaba mucho porque,
lloraba, estaba desesperada, me dolían las piernas porque cabe recalcar mi mamá
me tenía abrazada para que no me cayera nada encima, desde la cadera hacia mis
pies, entonces todo su peso estaba en mis piernas. Cuando, el primer día fue
desesperante, yo lloraba, no sabía que era de día, que era de noche, yo veía
que pasaban las horas y nadie llegaba. A todas estas yo nunca solté el
teléfono, siempre estuvo conmigo, el cual tenía mi cédula atrás el forro y me
la puse en el pecho, porque si me moría por lo menos que superan quien era yo. El
segundo día ya empecé como a tranquilizarme más, porque soy creyente de que la
mente también mata y obviamente si yo me ponía con eso de “ay me voy a morir” me
podía morir de verdad. Estaba sin comida, sin agua, me daba miedo cerrar
los ojos porque yo decía que si los cerraba tal vez no los abría. En la
madrugada del segundo día encontré a Dana, que es una amiguita de mi hermana
que estaba con su tío que falleció y me enteré de que era ella, entonces nos
podíamos medio comunicar, ella estaba en el piso de arriba que se derrumbó,
entonces me dijo que no escuchaba a rescatistas, entonces yo le dije que cuando
escucháramos algunos, gritáramos juntas para que nos vinieran a salvar. El
tercer día mi papá nos consiguió. Y yo nunca perdí la fe de que podía salir de
allí. Tomado de LA VERDAD. El
Zulia.
COMENTARIOS:
-No me explico como será
sobrevivir sin una pierna, sin tu mamá y sin tu hermano, también sin tu casa,
espero Dios la saqué adelante, así como le permitió vivir, quien sabe si a la
amiga la sacaron. Dalia Matos.
Es apenas unas breves historias
de una muestra que no intenta ser representativa de cientos de casos de
sobrevivientes que superaron esas amargas horas y días en medio de escombros y
ruinas totales, donde lo único importante era la vida, incluso aún
comprendiendo que a su lado estaba otro ser amado sin vida. Sin embargo,
podemos encontrar en estas historias los signos claves del ser humano y mucho
más de los venezolanos. La familia como lo que más nos duele y en esos momentos
más que los otros. El clamor puesto en un Dios, donde cada uno lo ubica en
función de salvarle la vida no importando la de los demás. La resignación y la
resiliencia como únicos recursos para seguir adelante, dejando atrás el pasado inmediato.
La indiferencia e indolencia de la burocracia estatal, dejando muy atrás los
llamados valores de la “revolución bonita”, ahora convertida en maquinaria
siniestra de mentiras, amenazas y represión. La decepción ante el maltrato y un
futuro incierto, con la preferencia en huir del país. Las posturas y la
manipulación del lenguaje para sobrevivir (Caso de Samantha). La sonrisa de una
jovencita de apenas 12 años (Fabiana Blanco) y la prefiguración de su futuro, y
yo me pregunto es solo tener angel o hay que poner corazón y esfuerzo del día a
día. El vacío existencial doloroso del cual nos habla Cristian, después que se
incorpore a la vida cotidiana. Cada testimonio cuenta en el gran teatro de la
vida, cada esperanza es vital, pensando que hay que partir de cero, para muchos
sin familiares amados y sin el tan preciado hogar perdido donde se llegaba al
descanso y al compartir familiar. Al final nadie se pone en los zapatos del
que sufre, solo aquel que le tiende la mano amiga, para hacerle menos penoso la
lenta recuperación con marcas que nunca se borraran.
Termino con este poema del
argentino y poeta universal Jorge Luis Borges en homenaje a los sobrevivientes titulado
AUSENCIA
Habré de levantar la vasta vida /
que aún ahora es tu espejo: / cada mañana habré de reconstruirla.
Desde que te alejaste, / cuántos
lugares se han tornado vanos / y sin sentido, iguales / a luces en el día.
Tardes que fueron nicho de tu
imagen, / músicas en que siempre me aguardabas, / palabras de aquel tiempo, /
yo tendré que quebrarlas con mis manos.
¿En que hondonada esconderé mi
alma / para que no vea tu ausencia / que como un sol terrible, sin ocaso, /
brilla definitiva y despiadada?
Tu ausencia me rodea / como la
cuerda a la garganta, / el mar al que se hunde.
Tomado de Obras completas. RBA
Instituto Cervantes. Fervor de Buenos Aires. Pág. 41.