lunes, 7 de septiembre de 2026

LA FLOR QUE YO CONOCI

 


                                                            LA FLOR QUE YO CONOCI.

En memoria de Flor Cabrera Pinto.

 

“Es de noche: medito triste y solo / a la luz de una vela titilante / y pienso en la alegría y en el dolo, / en la vejez cansada / y en la juventud gallarda y arrogante”. / Tomado de Pablo Neruda. Antología General. Poema Nocturno. Pág. 5. (escrito en 1918)





“Hijo, Feliz Cumpleaños. Que este camino se llene cada día más de éxitos y frutos. Esta lectura te lleve a disfrutar grandes conocimientos de enriquecimiento espiritual y personal. Recuerda que los límites son los que nosotros mismos nos colocamos. Dios te bendiga ahijado y sobrino. Tu Tía Flor. 12-09-10.” (texto escrito por mi hermana Flor Cabrera en un regalo de cumpleaños para la fecha allí señalada a mi hijo Gustavo Ibrahim).

"Quiero agradecerle, tía, por todas las enseñanzas, por cada sonrisa compartida, por cada momento inolvidable que nos brindó, que siempre estuvo caracterizado por esa cálida sonrisa, el consejo a tiempo y su tierna forma de expresarnos su amor. Eso es lo que me llevo conmigo para toda la vida". Gustavo Ibrahim Cabrera Melo. (Buenos Aires. 6. 09. 2026) 

“Siempre deseo dejar la vida sin amargura, / dejarla como yo la he visto. La esperanza que me da la noche,” … Pág. 123. Tomado del poema ELEGIA del libro “Todos han muerto” del poeta José Barroeta. 2006.

 


Siento y actuó como si la vida fuera eterna, tanto para mí, como para los seres humanos que me importan. Por mucho que medite, piense y diga que la vida es breve, fugaz e incierta, poco pongo en práctica entre lo que está primero y lo segundo; lo importante y cotidiano; entre lo transcendente y lo irrelevante. Primero están mis necesidades inmediatas y soy torpe en captar las realidades y el encendido de la luz roja, llamase peligro y fatalidad, en los demás. Esta reflexión la hago de manera autocritica, antes de abordar el punto, porque resulta que cuando quiero reaccionar es demasiado tarde. Ojala pueda cambiar esos esquemas mentales



Llegué de Argentina en abril de este año y solo una visita a mi hermana Flor Cabrera (que vivía en La Victoria, a una hora de Maracay) todavía convaleciente, con su eterno problema de la artritis y las disminuciones en sus actividades sociales y familiares que la reducía al ámbito hogareño, contrastando con aquella mujer que le gustaba viajar, trabajar, visitar familiares, compartir y ser útil a los demás. Estuve en su modesta casa de Las Mercedes, muy características en adornos, manteles tejidos por ella, cuadros de su hija Carolina que desarrolla el arte de la pintura figurativa, etc. Allí conversamos de todo un poco, su esposo Cesár, como todas las veces, pendiente de ella, y al mediodía un frugal almuerzo que me supo a gloria por la bondad en compartir. Le entregué y dediqué la novela “Eleonora Perfume de otra época” y me dijo la voy a leer detenidamente y espero no te pierdas, ahora que estas en Venezuela, verte de nuevo para conversar lo que allí escribiste de la historia familiar”, yo le aclare que había mucho de ficción como toda novela con pretensiones literarias. Hoy lamento mi tardanza en volver y la impactante noticia de un ACV en la madrugada del miércoles 02 de septiembre y al día siguiente una breve estabilidad con la asistencia médica, comandada por su hija Carola, hasta la noche que no pudo resistir más.



La noticia me llegó inmediatamente, sentí un hondo pesar y una tristeza que no me permitió el descanso nocturno. En mi memoria pase como una película de su recorrido por la existencia de 79 años. Nace en una zona campesina aledaña al pueblo de La Victoria, Edo. Aragua, el 25 de mayo de 1947. Allí transcurre su infancia hasta los 8 años, ya que su madre toma conciencia que sus hijos no podían crecer allí con tantas carencias y necesidades. Emigra con sus hijos a La Victoria y mediante trabajo honesto, solidaridad familiar y vecinal logra salir adelante. Mi hermana Flor a temprana edad, 17 años, contrae nupcias con un victoriano decente de la ciudad y echa raíces familiares con cuatro hijos, una vivienda estable en la Urb. Las Mercedes y un desempeño profesional de secretaria en un liceo muy cercano a su residencia. Madre ejemplar, querida por los vecinos, competente y empática en su labor de secretaria por más de 25 años en una sola institución educativa, lo cual me sirvió a mi para registrarla como un personaje, hija de Eleonora, en la novela que escribí ELEONORA PERFUME DE OTRA EPOCA. (2024) :




En La Victoria, Mercedes estaba muy contenta, después de haber cumplido treinta años en el cargo de secretaria ejecutiva en un centro educativo de secundaria, le había llegado su jubilación y el pago de sus prestaciones devaluadas por la alta inflación, pero para algo servía, además, ya se sentía un poco enferma con la artritis, aunque a decir verdad nunca se le escuchó una queja, un reposo laboral. Llevaba sus dolores con estoicismo, como su madre Eleonora. Mercedes se sentía orgullosa con su familia, su siempre adorado esposo, sus cuatro hijos (…)

Un viernes Mercedes se acercó al colegio para despedirse y se encontró que le habían preparado un gran homenaje. Mercedes se había ganado el cariño del personal docente, obrero, de muchos representantes y de los estudiantes, debido a su amabilidad y empatía en el trato, además de su eficiencia. Le hicieron una torta inmensa, le entregaron placa de reconocimiento, mariachis de sorpresa, obsequio de los estudiantes y al cierre del acto habló: - Me siento emocionada, son ustedes parte de mi familia, ganada en treinta años de labor, he sido más que una secretaria, una amiga para los profesores, para mis compañeros trabajadores, una consejera para los estudiantes, los amo como a mis hijos y si alguna vez los he regañado es por mi condición de madre. No saben ustedes cuanto me ha costado dar este paso de jubilarme porque esta es esta fue mi segunda casa hasta ahora, pero mi enfermedad de la artritis me dice que hasta aquí. (…) Gracias a todos, los quiero mucho y les pido que no me olviden y estoy a la orden en mi casa, para alguna necesidad o auxilio profesional.”  Págs. 218, 219.



Mi hermana Flor Cabrera proviene de esa templanza y afabilidad de nuestra madre Manuela Cabrera, nunca le conocí amargura, parálisis frente a los problemas, siempre en positivo y conciliadora y/o equilibrada ante las diferencias y puntos de vista contrarios, recuerdo sus viajes a Caracas para tratarse la artritis, sus viajes a la Colonia Tovar y a muchas regiones del país, cada quince días venia sola a Maracay a visitar a su madre, etc.  Su casa estaba abierta a sus elegidas amistades, su familia. Algo característico en ella era su bondad y cariño que se respiraba en las visitas. Nunca faltó un ofrecimiento de un dulce, un pedazo de torta, una tasa de café y hasta un buen almuerzo o cena si uno gustaba quedarse. Ya, en la última visita si la note más disminuida, escasamente salía de la casa y la imprescindible presencia de su esposo y su hija médico Carolina.



Ya la infancia, juventud y madurez habían pasado, sin grandes contratiempos o reveses, orgullosa de la vida que había llevado.  De vida digna, ya había entrado la vejez con 79 años, y su marca de la sonrisa, su entusiasmo, su amor reflejado en su rostro era y es indeleble, porque el recuerdo y la herencia nunca se pierde. Fue una mujer sin ambiciones materiales, les bastaba su vida modesta y entregada a sus logros de vida. Creo que eso proviene de la educación recibida, de su laboriosidad desde muy temprana edad y de ese calor victoriano de pueblo bueno. Yo me pregunto ¿Qué más se le puede pedir a la vida? en un país de tránsito, entre una Venezuela democrática que le permitió crecer con esfuerzo y valores, construir familia y protegerla. Y la otra Venezuela que sufrió y sufre grandes avatares, incólume, reclamando un cambio de rumbo. Por eso escribo que, aunque Flor no este físicamente, su ejemplo es digno para sus hijos, su familia, para quienes la conocieron y para las nuevas generaciones de venezolanos. En verdad que lamento en estos últimos meses no haber tenido más comunicación con ella, pero como escribí antes, uno cree que estará por siempre en la tierra. El escritor colombiano García Márquez nos dice que lo más importante en la vejez es no perder la capacidad de asombro cotidiano y el entusiasmo, aún en las cosas más pequeñas, mi hermana Flor nunca lo perdió.



OPINIONES RECOGIDAS DE LAS REDES SOCIALES

“Su partida deja un inmenso vacío en nuestros corazones, pero también nos queda el amor, los recuerdos y todas las enseñanzas, su fortaleza, temple, que nos regaló a lo largo de su vida. Así te llevaré en mi alma y corazón”. Hija Dalice Carolina Pinto Cabrera.

“Nuestra querida Flor fue ejemplo de perseverancia, nobleza, solidaridad y mucha empatía. Hoy la recuerdo con el entusiasmo que la caracterizaba, me quedo con los momentos bonitos. Se que esta con Dios en un lugar maravilloso y luminoso. Mucha fuerza a sus hijos y a su compañero de toda la vida, Cesar”. Belén del Carmen Melo.



Mi abuela nos demostró ser una mujer valiente y fuerte. Tenia una esperanza de su recuperación, pero Dios es quien tiene la última palabra, me duele bastante esta noticia y saber que el día de mañana cuando regrese a Venezuela no va a estar físicamente. Desde la distancia mucha fuerza a todos, la bendición a mi abuelo y a darle ese cariño que mi abuela siempre le dio, ahora que lo reciba de todos nosotros. Se fue mi abuela sin conocer mi parcela, tan orgullosa que se sentía por ese logro, pero me dejo unas hermosas maticas que las encargaré que la cuiden mucho porque las quiero ver crecer con el mismo cariño que me las regaló.” Miguel Angel Pinto Torrealba.

“Su amor era como muy real, honesto, genuino. Muy atenta, cariñosa con todo lo que le rodeaba, animales, plantas, familiares y amistades. Recuerdo que cuando uno llegaba a su casa siempre le ofrecía algo de comer”. Andrés Rodríguez Cabrera.



Culmino este breve homenaje a la flor que yo conocí con este hermoso poema de Pablo Neruda:

 

ODA A UNAS FLORES AMARILLAS

Contra el azul moviendo sus azules, / el mar, y contra el cielo, / Unas flores amarillas

Octubre llega

Y aunque sea tan importante el mar desarrollando / su mito, su misión, su levadura, / estalla / sobre la arena el oro / de una sola / planta amarilla / y se amarran / tus ojos / a la tierra / huyen del magno mar y sus latidos.

Polvo somos, seremos.

Ni aire, ni fuego, ni agua / sino / tierra, / solo tierra / seremos / y tal vez / unas flores amarillas.



Tomado de las obras completas de Pablo Neruda. Tomo II. Tercer libro de odas (1955-1957). Pág. 506.

viernes, 14 de agosto de 2026

EL PODER JUDICIAL Y EL EFECTO AFIUNI

 


EL PODER JUDICIAL Y EL EFECTO AFIUNI

A mi hermana Rosalia Cabrera. In memoria.

 

“Ahora si llegamos a esa conclusión de que aquí no hay Estado de Derecho, ¿tenemos también que aceptar que estamos en un Estado Totalitario?  - No es totalitario absoluto, porque estamos en uno de esos regímenes donde puedes andar y se respeta algunos vestigios del derecho para guardar formas a las que le saca provecho. Yo no diría entonces que estamos en una situación totalitaria de forma absoluta. Es un totalitarismo relativo.

Es decir, que este caso Afiuni desde esta perspectiva, en el sentido de que está secuestrada y seguirá así por lo menos dos años más  - No creo que sean tan bruto. El gobierno tiene que sopesar si un extremo tan radical puede ayudarlo de alguna manera. Yo creo que eso en vez de ayudar al régimen lo perjudica. No le interés tener a una mujer presa y que todo el mundo sepa sin motivo alguno, no lo veo viable.”  Tomado del libro CHAVEZ ME PUSO PRESA. Entrevista de Agustín Blanco Muñoz a la juez María Lourdez Afiuni. Caracas. Junio 2012. Pág. 351.

 


Hace catorce años le regalé a mi hermana Rosalía Cabrera el libro del historiador Agustín Blanco Muñoz titulado “CHAVEZ ME PUSO PRESA. Habla la juez María Lourdes Afiuni. En su primera página, como es costumbre, le coloqué la siguiente dedicatoria: “El caso de la juez Afiuni es emblemático para la justicia venezolana en estos años y Agustín Blanco Muñoz es testigo de excepción de la historia política venezolana del siglo pasado y el presente.  Y usted, mi querida hermana abogado, una persona interesada en el tema del derecho penal, por demás interesante. Angel, 31/12/2012”. Recuerdo que el caso de la jueza María Lourdes Afiuni causó un escándanlo en la sociedad venezolana, en las universidades y específicamente en los medios del Poder Judicial, porque el presidente Chávez le pidió a la magistrada Luisa Estela de Morales, presidenta del TSJ, que le aplicaran una condena de 30 años a la jueza Afiuni por haber puesto en libertad a un conocido banquero, Eligio Cedeño, mediante una medida cautelar. En el argot del derecho penal la cautelar es una medida de gracia que se aplica al detenido por no encontrar suficientes pruebas para mantenerlo preso por tiempo indefinido sin ser juzgado, considerando que se podía juzgar en libertad porque el caso así lo revestía. La juez María Lourdes Afiuni estaba interpretando el derecho penal en su condición de juez de control de los tribunales de Caracas. Esto enfureció al presidente de la República y se pronunció contra la juez.  Volveremos sobre el tema en este ensayo. Eligio Cedeño llevaba casi tres años preso y además había un exhorto de la ONU sobre solicitando su libertad.

Estudiaremos el caso haciendo un poco de historia sobre el derecho penal en Venezuela y luego el porque ese escandalo judicial se convirtió en el llamado Efecto Afiuni.

 


Recuerdo, mucho más joven que ahora, por allá por los años ochenta del siglo pasado, el escandalo en la opinión pública del horrible secuestro y muerte del niño Vegas Pérez, atribuido a una casta de apellidos privilegiados de la sociedad caraqueña, jóvenes ricos que se dedicaban a farrear, disfrutar de fiestas y el añadido de las drogas. Uno de los móviles del secuestro era para pagar deudas de drogas, los delincuentes cobraron el rescate, pero el niño se les murió en la maleta del carro por asfixia de los gases venenosos del monóxido de carbono.   Al final no hubo culpables por la venalidad de los jueces en los tribunales, como lo señala dos testigos de excepción. El primero, el ex – comisario de la PTJ (Policía Técnica Judicial) Fermín Mármol León, quien plantea en su libro “Cuatro crímenes Cuatro Poderes” que el crimen quedó impune porque poderosos factores económicos y sociales habían influido para exculpar a los acusados. El otro es el político Teodoro Petkoff, quien escribe en el prologo del libro “La verdad sobre el caso Vegas”, publicado en 1980, lo siguiente: “A la venalidad de una inmensa porción de jueces, a las vagabunderías que todos los días se escenifican en muchos tribunales, se unen las insuficiencias estructurales de un sistema judicial anticuado, pesado y cuyos canales se encuentran semi – obturados. Los juicios de los pobres se arrastran durante años y no son poco los casos en que algún infeliz, después de purgar cuatro o cinco años de prisión, resultan absueltos o condenados a pocos meses”. Quienes venimos de esa Venezuela del siglo pasado damos fe de esa corrupta y cómplice realidad, no solo en el Poder Judicial, sino en toda la institucionalidad de la democracia representativa y lo malo es que a vuelta de casi seis décadas, seguimos en lo mismo y quizás peor con la era chavista desde 1999 hasta nuestros días.



Para diciembre de 1984 el presidente Jaime Lusinchi decretó la Ley para la Reforma del Estado Venezolano con los diversos actores de la sociedad venezolana. Intelectuales, políticos, profesionales, representantes gremiales, culturales, etc. fueron convocados para hacer una radiografía del Estados Venezolano, investigar sus fallas y anomalías que estaban contribuyendo al fomento de la corrupción, ineficacia y parálisis, con el objeto de considerar sus correcciones. Uno de los invitados fue el Doctor Arturo Uslar Pietri, y esto fue lo que dijo en relación con el Poder Judicial: “Es un clamor unánime que se oye crecientemente en todo el país el que se eleva contra las fallas de nuestro Poder Judicial. Continuamente se acusa a los jueces de incompetentes, de sumisos en extremos a los correspondientes partidos políticos que los han designado y aún en no pocos casos de venales. Todo el sistema de la justicia venezolana tiene que ser replanteado con miras a dos fines principales: hacerla más eficaz y respetable y hacerla más expedita”. Plantea crear la carrera judicial y designar a los jueces por concurso con antecedentes favorables, asegurando su permanencia definitiva en los cargos, salvo graves infracciones y faltas cometidas comprobadas. Además, agrega sacar al sistema judicial de los tentáculos dañinos de intereses partidistas corruptos. (Puede ampliar en Documentos para la Reforma del Estado. Volumen I. El Liderazgo Nacional. Edición de la Comisión Presidencial para la Reforma del Estado. Caracas. 1984. Pág. 124-125.)

Pasado varios años esos mismos intereses partidistas y grupos de poder político y económico torpedearon cambios posibles y peor aun adaptaron sus corruptelas a los cambios, con aquel vulgar refrán que se ha popularizado: “quien hace la ley hace la trampa”. En pocas palabras lo importante era una nueva legislación, no obstante, su cumplimiento era imprescindible. Veamos lo que expone en el otrora Congreso Nacional bicameral, el diputado Moises Moleiro en aquel histórico debate sobre el Golpe de Estado del 4 de febrero de 1989, causas y consecuencias.



En el momento en que se firmó el pacto por la Reforma, un hombre vinculado al partido de Gobierno, que denodadamente ha luchado por la reforma, cuyo nombre no me siento autorizado, a decir me dijo: “Este será el pacto por las reformitas”. La mitad de lo que quería La COPRE (Comisión Presidencial Para la Reforma del Estado) ha sido reducido, hecho polvo y las reformitas tampoco se adelantaron. La COPRE, por lo menos el presidente de la COPRE estaba demasiado pendiente de los humores del presidente Lusinchi y de las decisiones del CEN de Acción Democrática y las reformas caminaban a paso tardío. Cuando se le puso la mano a la justicia, cuando se pervirtió la justicia en Venezuela, manipulándola con jueces dependientes, se estaban creando las bases del 4 de febrero. No solo aparecieron las tribus judiciales, apareció además un proceso de corrupción del Poder Judicial. Cualquiera sabe que, en los tribunales, en Venezuela, hay tarifas, que un determinado delito vale tanto, que otro vale otro precio. Cualquiera que tenga un familiar preso sabe que tiene que desembolsar una cantidad de dinero para arreglar el asunto y liberarlo. Esto nació de la manía de nombrar jueces por medio de un reparto partidista, ahora a través del llamado Consejo de la Judicatura, que no es otra cosa que repartir los cargos de jueces por designación de los partidos preponderantes del país.”



Esta es, grosso modo, la historia reciente del Poder Judicial en las últimas décadas del siglo pasado. El país entero esperaba no solo un nuevo Poder Judicial para este siglo XXI, sino cambios estructurales en nuestro sistema democrático, que se inauguraba con una nueva Constitución Nacional. El país que tenemos hoy,  no exhibe buenos resultados, es algo peor su imagen y desempeño, ahora tutelado por una potencia extranjera, quien lo iba pensar hace tres décadas atrás. Parece que estuviéramos en la infancia como país, porque a la final no podemos hablar de verdadera República de Venezuela. Como afirma la académica Margarita López Maya recientemente: “El proyecto chavista fracasó estruendosamente, comenzó con una gran expectativa de profundizar una democracia en Venezuela y superar los problemas estructurales que tenía la sociedad venezolana a finales del siglo XX para llevarnos a donde estamos, donde nunca habíamos estado tan mal…”

 

Ahora estudiemos  el caso detallado de la jueza María Lourdes Afiuni a partir de que es noticia en 2009 y las presidencias de HCF y Nicolas Maduro, hasta la presidente interina Delcy Rodríguez, en un contexto del Poder Judicial, que no va a cambiar de las viejas críticas, mas bien se profundiza, y sin guardar discreción, se convierte en un apéndice del Poder Ejecutivo y del PSUV.



El 10 de diciembre de 2009, la abogada María Loudez Afiuni, jueza del Tribunal 31de Primera Instancia en funciones de Control de Caracas, firmó una medida cautelar sustitutiva de la privación de libertad a favor del banquero Eligio Cedeño, quien llevaba casi tres años detenido sin juicio. Todos los procedimientos formales se cumplen. Por consiguiente, la jueza firmo la boleta de excarcelación y Eligio Cedeño abandona el Tribunal, mientras a la juez la detienen simultáneamente y la conducen a la DISIP. La juez pregunta ¿Por qué la detienen?, le responde un Fiscal: no sabemos todavía, pero ya inventaremos algo. Al día siguiente, el presidente de la república exigió en cadena nacional una condena de treinta años y señaló que ya se había comunicado con la presidenta del TSJ, Luisa Estela Morales, mientras que la Fiscal   Luisa Ortega respaldó la tesis que Afiuni había actuado ilegalmente. Hay que recordar que para ese año el chavismo ya estaba en proceso de la llamada “emergencia judicial” que significaba una extensa sustitución de jueces por otros afectos al chavismo y el olvido del ingreso por concurso de oposición y credenciales, de tal manera que ahora el ingreso seria por contrato, sin estabilidad, y lo más importantes obedientes a Miraflores. Era un volver al pasado, con la diferencia que ahora era monolítico.



En enero de 2010, la fiscalía formalizó los cargos contra María Lourdez Afiuni: Corrupción propia, favorecimiento para la evasión, asociación para delinquir y abuso de autoridad. Cuatro cargos, todos graves sobre el papel, pero lo más importante de la acusación no aparecía por ningún lado, las pruebas del soborno. Y entonces ¿Cómo la acusaban de corrupción? Un segundo juicio comenzó el 29 de abril de 2015 bajo el juez Manuel Antonio Bognano. Se suspendió, se difirió, se pospuso una y otra vez. 4 años de audiencias intermitentes, de comparecencias fantasmas y nada. Y entonces el 21 de marzo de 2019, el juez Bognano dictó sentencia por 5 años de prisión por corrupción propia, pero como no había dinero ni soborno, la fiscalía invento construyó un argumento que no tiene precedente en el derecho penal, lo llamaron corrupción espiritual, debido a los beneficios que recibió por el respaldo de los Organismos Internacionales de la ONU, el Parlamento Europeo y Amnistía Internacional.  El relator de la ONU calificó como un “acto de represalia”. Sin embargo, la Corte de Apelaciones ratificó la condena el 15 de octubre de 2019 y la Sala Penal del TSJ confirmó el 8 de noviembre de 2020 y como si no fuer suficiente el 26 de septiembre de 2019 el Tribunal Disciplinario Judicial destituyó a la juez Afiuni por 15 años de inhabilitación para funciones judiciales, sin citarla, sin notificarla, sin permitirle defenderse.


Pero lo peor fue el ensañamiento contra la Doctora María Lourdes Afiuni. 14 meses encarcelada en el Centro Nacional de Orientación Femenina de Los Teques (INOF) donde sufrió vejámenes, torturas y hasta una monstruosa violación, denunciada públicamente. Enferma, hospitalizada y operada, se vieron obligados a darle el “beneficio” de casa por cárcel condicionada, imposibilitada de declarar a los medios de comunicación, prohibición de tramites legales y salida del país. Esto ocurre el 02 de febrero de 2011. Además, que ya las comisiones respectivas de los Derechos Humanos de la ONU habían producido remitidos e informes al gobierno venezolano por el respeto a los DDHH de la procesada.



¿Por qué tanta saña contra esta juez? ¿Qué importancia reviste el banquero Eligio Cedeño?

Queda demostrado que había un interés político. De allí es que se empieza a hablar del EFECTO AFIUNI. Se acabo la autonomía del Poder Judicial, toda decisión en tribunales debe pasar por el tamiz de la aprobación política, sobre todo en los casos emblemáticos. La investigadora de la UCV Margarita López Maya, en su libro EL OCASO DEL CHAVISMO se refiere a unos antecedentes que vale la pena destacar: “Fue emblemático el caso de la juez Yuri López, quien en 2008 pidió asilo en Los Estados Unidos. La juez llevaba el caso de Elijio Cedeño, empresario preso en 2007 acusado de estafa al Estado Venezolano, al que se le posponía una y otra vez el juicio. Se le consideraba un preso personal del presidente Chávez, supuestamente por un agravio que le hiciera y que nunca ha trascendido al público. Una vez en el exilio, la juez describió como los jueces venían recibiendo constantes presiones, eran amenazados abiertamente y se les interviene sus teléfonos, como estrategias para obligarlos a tomar decisiones que favorecieran los intereses del gobierno (Noticias 24, 2009)” Pág.244



Eligio Cedeño, el 8 de febrero de 2007 se presentó voluntariamente a declarar, no huyo, no se escondió, cumplió con la citación y lo dejaron preso sin causa alguna. A los pocos días lo acusaron de tres delitos: contrabando por simulación de importación, distracción de recursos bancarios y obtención fraudulenta de dólares preferenciales a través de CADIVI. Todo giraba alrededor del caso Microstar, una operación de importación de equipos informáticos por 27 millones de dólares, que la fiscalía calificó de ficticia. Allí empezó el retardo procesal como estrategia para mantenerlo preso de manera arbitraria y sin juicio alguno. Eligio Cedeño, era un preso de Chávez por dos motivos, financió a la oposición política, ayudó con dinero al líder sindical Carlos Ortega a salir del país por los llamados caminos verdes, eran amigos personales. En segundo lugar, hay rumores que Eligio Cedeño dejo plantada a la hija del presidente, María Gabriela.

Afiuni no es solo la historia de una jueza, es el manual de instrucciones de como se mata a un poder judicial entero. La ultima noticia de este sonado caso fue el levantamiento de la pena, su liberación definitiva, dando por concluido el caso. Veamos como lo explica Telma Fernández, quien es abogado penalista y abogada de María Lourdez Afiuni:



“El Tribunal ha declarado la extinción de la pena por cumplimiento, pero no lo anuló. Significa que recuperó su libertad, pero para el Estado venezolano sigue siendo culpable. Hay un cierre definitivo de la causa penal, después de casi 17 años, marcado por sufrimiento, horror, de violaciones al debido proceso y a los derechos humanos. Pero, hay que dejar claro, que esta extinción no borras los años de tortura física y psicológicas en contra de la jueza Afiuni y los daños a su familia. Por eso no podemos decir que se hizo justicia. Habrá justicia cuando se reconozca la verdad, cuando se reconozca lo que verdaderamente hubo detrás de ese caso a Eligio Cedeño. Cuando haya reparación del daño y cuando todos y cada uno de los funcionarios que incurrieron en todas las atrocidades que sufrió la juez Afiuni, que rindan cuentas ante la justicia y paguen por sus delitos. En fin, de cuentas, que se reconozca que a María Lourdez Afiuni no se le persiguió porque dictó una decisión judicial que viola la ley, sino por cumplirla. Una decisión que resultó incomoda al poder político. Cuando haya una reparación integral de los daños. Cuando quede definitivamente en el pasado y los jueces puedan dictar decisiones ajustadas a derecho, con libertad, con honor y con imparcialidad, sin quedar sometido a intereses políticos de turno.

El caso de la jueza Afiuni es el caso del preso político con más pronunciamientos internacionales en lo que respecta a violaciones de derechos humanos y en lo que se refiere a la falta de independencia judicial en Venezuela. Hay abierta una demanda con el tema de la indemnización que no ha tenido resultado hasta la fecha, pero que la tendrá. Y el Estado Venezolano, sin importan quien este en el poder en ese momento, debe responder y debe reparar de manera integral todo el daño que sufrió la jueza Afiuni, desde restitución, anulación de la sentencia y restitución económica.

Finalmente, y no es poca cosa, la jueza María Lourdez Afiuni tiene serios problemas de salud, se le encontraron tres tumores oncológicos, los cuales deben ser tratados con extrema urgencia. La degradación de la jueza Afiuni no es un hecho fortuito, no es un hecho aislado. Hay que recordar que durante mucho tiempo se le negó la atención medica oportuna, adecuada y de su libre elección y eso fue haciendo mella en su salud, aparte del daño directo que se le causó cuando fue victima de una violación sexual por funcionarios del Estado, en donde se le destruyeron órganos importantes. Son torturas físicas y psicológicas que dejan su secuela moral y orgánica. Ella quiere ir pronto a los Estados Unidos para internarse y recuperarse fuera, al lado de su hija y de sus nietos. Entonces la lucha ahora es por la agilidad de recuperar sus documentos necesarios para poder salir del país”.



La abogada Telma Fernández habla de los responsables, aunque no los nombra, ellos saben quiénes son. Son aquellos que les recae el llamado espíritu de la culpa. El columnista Jorge Luis Garcés, en un articulo del 11 de agosto titulado: Caso Afiuni: El espíritu de la culpa nos dice: “En el derecho penal, la culpa tiene una definición precisa y fría. Para la dogmática penal -como bien sistematizo Hanz Welzel -, se trata de una infracción al deber objetivo de cuidado: la inobservancia de la dirección finalista de la voluntad que, pudiendo y debiendo evitarse, se materializa en un daño. Pero hay otra culpa, una que no aparece en ningún código y que, sin embargo, pesa más. Es el espíritu de la culpa: esa mancha que se lleva en lo más hondo del alma cuando a sabiendas y de la inocencia y de la infamia que se está cometiendo, se elige seguir adelante. Hay un engranaje donde cada pieza fue cómplice necesaria de la atrocidad. Chávez dio la orden en cadena nacional. Ortega Diaz acuso; dio forma jurídica a la persecución. El juez Manuel Antonio Bognano condenó; firmo la sentencia por cinco años por “corrupción propia” cuando ni siquiera la Fiscalía pudo demostrar que hubiera existido un solo bolívar de por medio. Y para cerrar el cerco de la infamia, la magistrada Elsa Janeth Gómez Moreno, desde la Sala de Casación Penal del TSJ actuó como ponente para calificar aquel despropósito sellando con su firma la violación de la arbitrariedad en la máxima instancia. Y por si fuera poco, en el INOF ejecutaban con saña. fue violada salvajemente y esos agresores no tienen nombre ni rostro judicial. Es unos más del ejercito de esbirros, torturadores y verdugos que el régimen usó como herramienta desechable".   



Esta es, a grandes rasgos la historia de nuestro Poder Judicial, de la justicia venezolana en los últimos cincuenta años. La sociedad venezolana esperaba grandes cambios con “el gendarme necesario” y lo que vino fue la barbarie, que no tiene comparación con el acontecer político, social e histórico desde que somos república, desde 1830. Nótese que en la cita introductoria la juez María Lourdez Afiuni se equivoca en la percepción que tiene del régimen chavista e incluso que su caso no pasaba de dos años.  El historiador Elías Pino Iturrieta habla que el chavismo no solo es antirrepublicano, sino que escarbo en las viejas mentalidades colonialistas de la sumisión y la hegemonía absolutista, su naturaleza nunca fue, ni lo será democrática.   Termino con un planteamiento de la ya citada Margarita López Maya que, si bien es el final de uno de sus libros con fecha de 15 de julio de 2016, tiene hoy en día una gran vigencia:

“El desafío es entonces enorme, porque no se trata de transitar una nueva epopeya heroica, otro sueño de grandeza desproporcionado, sino de plantar las bases de una autentica republica civil y democrática. Para ello hará falta el esfuerzo sostenido de todos, con la mirada puesta en un horizonte que empiece por valorar la vida cotidiana con sus rutinas y pequeñas conquistas diarias, con educación de calidad, en el camino hacia crecientes libertades e igualdades para todos, en el marco del imperio de la ley. Caracas, 15 de julio de 2016.

Con la acotación, que sería un error echar al olvido tantas víctimas de crímenes de lesa humanidad y sus responsables, aun en libertad, que se han acumulado desde 2014 en adelante, porque es cultivo para que persista el resentimiento, el odio social y la impunidad. Esa ha sido, en gran parte, la tragedia venezolana.

lunes, 3 de agosto de 2026

HISTORIA DE LOS SOBREVIVIENTES DE LOS TERREMOTOS DEL 24 DE JUNIO. 2da parte

 


HISTORIAS DE LOS SOBREVIVIENTES QUE DEJARON LOS TERREMOTOS DEL 24 DE JUNIO DEL AÑO 2026. (y II parte)

 

Los terremotos fueron más que una catástrofe natural para los venezolanos. Yo siento que esto nos sacudió todos nuestros cimientos, todo, revolvió todo y enterró mucho también. Desnudó y expuso un país que seguimos en duelo, y es un duelo por muchas cosas de lo que se evidenció allí y hay rupturas irrecuperables… Entrevista del periodista Luis Olavarrieta a María Corina Machado. 1 de agosto de 2026.

El terremoto no mató a la gente, fue la mala construcción, es una porquería. Alguien se hizo millonario matando gente. Son crímenes de lesa humanidad lo que paso aquí. Para su información este es el desastre más grande de la historia de la humanidad del siglo XXI. Y lo peor es que no es por el terremoto solamente, sabemos que, si es un terremoto atípico porque fueron dos terremotos, pero las construcciones es basura: falta de concreto, losas muy pequeñas… Me pasaría media hora, no tres minutos platicando todas las estupideces que he visto. Y a nivel internacional he estado en los cinco continentes. Reitero, aquí alguien se hizo rico y el derecho al techo fue el derecho a la muerte de su familia”. Entrevista al rescatista internacional, Comandante Carlos Cienfuegos por la periodista Adriana Núñez Rabascal. 22 de julio. 3 pm. La Guaira.  



Antes de adentrarme en el tema, he pensado que, escribir acerca de los sobrevivientes del doble terremoto y sus historias, puede considerarse limitado debido a que la historia de Venezuela de este siglo está colmada de tragedias humanas que han dejado sobrevivientes enfermos, sin ganas de seguir viviendo. Me refiero no solo a los grandes acontecimientos naturales sino también a los hechos políticos-sociales que han dejado un sinnúmero de víctimas asesinadas y familiares que viven con esa tragedia en su memoria. Por orden cronológico tenemos la llamada “Vaguada del Estado Vargas” en diciembre de 1999, lo cual significó la mayor avalancha de lodo y rocas producto de las torrenciales lluvias en las cabeceras de las montañas del Avila. Se calcula que el saldo del desastre fue 15.000 muertos, 18.000 viviendas destruidas, más de 100 mil damnificados y pérdidas materiales sobre los 3.500 millones de dólares. Transcurrido más de veinte años los sobrevivientes se han recuperado, aunque el luto y el dolor de las perdidas de familiares siempre queda. 

 


 Luego tenemos a los acontecimientos políticos sociales de 2014, 2016, 2017, 2018 y 2019 donde amplias mayorías se movilizaron por las ciudades y pueblos en contra de régimen clamando por demandas sociales y hasta la salida de la dictadura por vía pacifica y consulta popular. Esto dejó un saldo trágico de más de 300 personas asesinadas por disparos a quemarropa, en edades promedio entre los 17 y 45 años. En la mayoría de los casos eran protestas pacíficas que fueron atacadas por agentes de las fuerzas públicas, paramilitares vestidos de civil y militares de la Guardia Nacional Bolivariana. Los sobrevivientes son los familiares, madres, padres, tíos, abuelos, hermanos, primos, amigos, que llevan en su memoria esa perdida irreparable, de lo cual el único responsable es el régimen chavista/madurista que viola su propia Carta Magna y los derechos humanos. Basta recordar a los jóvenes Bassil Dacosta, Roberto Redman, Geraldine Moreno, Fabian Urbina, Oscar Pérez, Paúl Moreno, David José Vallenilla, Gruseny Canelón, Neomar Lander, y un largo etc. Sin comentarios del dolor imperecedero por el terrorismo del régimen con tendencia fascista.  



 Entre 2019 y 2024 se registró un número significativo de inmigrantes venezolanos que decidieron irse a los Estados Unidos por el llamado Tapón del Darién, ubicado entre las fronteras de Panamá y el norte del departamento del Choco en Colombia, arriesgando la vida entre la peligrosidad de la región selvática, cobradores de peaje y finalmente atravesar el último tramo de frontera natural, representada en el famoso Rio Bravo Rio Grande, que separa a México de Los Estados Unidos. Muchos lograron pasar con éxito la prueba, superando enfermedades, serpientes venenosas, y sobre todo el cruce del rio Bravo con sus corrientes profundas y engañosas. La razón inobjetable: el deterioro económico y la pobreza extrema, buscando en el norte una mejor calidad de vida. Según cifras oficiales se reportaron 55 muertes y aproximadamente 220 personas sin identificar, aunque gran parte de los fallecidos permanecen en el anonimato por el peligro extremo del terreno. ¿Y que hay de los sobrevivientes? Me refiero a ese centenar de familiares que iban con la víctima, los que se quedaron en Venezuela esperando las buenas noticias de su feliz llegada, de los que esperaban con ansias en Los Estados Unidos y México. Aunque pasen los años, y quede El Dairen como un simple recuerdo, ellos conservaran su secreto dolor de las perdidas irreparable.



  Otro caso, que recordamos todos, fueron las victimas de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Una vía pacífica, electoral y legitima para darle paso a un nuevo gobierno resultó que el CNE alterara los resultados por ordenes del dictador y por consiguiente la población saliera a la calle enardecida y hasta derrumbando estatuas de Chavez, identificado, como el iniciador de la tragedia política. La violencia desatada por paramilitares, fuerzas policiales, Guardia Nacional y agentes del SEBIN dejó un saldo rojo de 27 asesinados por disparos de armas de fuego, más de 2.200 detenidos, todos inocentes y sometidos a condiciones infrahumanas. Agreguemos los muertos en prisión por las condiciones carcelarias que alcanzan el numero de 60 muertes, según declaraciones de Humberto Prado, director del Observatorio Venezolano de Prisiones, recordando el caso más escandaloso de Víctor Hugo Quero, que estaba desaparecido, negado a su madre, y al final se supo que fue hecho prisionero en enero de 2024 y fallece a mediados de 2025 por una situación de salud agravada y la comida para cerdo que el se negaba a comer. Al enterarse la madre de 82 años, no pudo sobrevivir ante el dolor de la agonía que sufrió su hijo. Y lo peor, para mas dolor de los sobrevivientes, es que no hay culpables, toda la cadena de mando carcelaria se mantiene inamovible, desde ministros, fiscales, jueces, defensores públicos, directores de prisiones, etc. Es la práctica de un Estado terrorista, que cada sobreviviente cargue

con su muerto y su calvario.



Y finalmente, hasta ahora, los sobrevivientes del doble terremoto del 24 de junio de 2024. Me pregunto ¿Pueden los habitantes de una nación soportar tanto dolor en sus registros de vida? Ahora con este doble terremoto por causas naturales y edificaciones construidas en lugares inadecuados, encontramos hasta ahora un panorama desolador: más de 10.000 fallecidos, atrapados entre los escombros, una cifra especulativa de 13 mil desaparecidos, 18.000 damnificados, …. edificaciones destruidas y otras inhabitables. Y no podemos dejar por fuera los venezolanos de todas las edades que son sobrevivientes de la diáspora, me refiero a las muertes que se han producido en otros países y sus parientes se encuentran en Venezuela o los familiares más cercanos que se enferman y mueren en Venezuela y tienen a sus hijos en otros países, buscando el sustento que se niega en nuestro país.   Parece que somos un pueblo estoico y a prueba de calamidades y crímenes de lesa humanidad. Es una herencia histórica, de la cual hay que ocuparse en otra investigación.

Veamos ahora la muestra seleccionada de venezolanos sobrevivientes, tomado de las redes sociales.



CRISTIAN VERDÚ (22 años)

La periodista Maryorin Méndez ha dado a conocer el caso de este joven residente de la zona, quien persiste en encontrar a su madre, aún sin vida. Ante la pregunta ¿Cómo te sientes hoy? Él responde: Me siento agotado, el cuerpo siento que no me responde igual, siento un nivel de colapso, de choque, efectivamente hace rato estaba recostado con los muchachos ahí, estamos hablando y se me vino voy a llamar a mi mamá, y después caigo en la realidad, es como inexplicable lo que uno pueda sentir al momento, yo no encuentro la pregunta y la respuesta de porque paso todo esto.

Efectivamente quedé solo porque las personas que vivián conmigo eran mi familia. Tengo familia por parte de mamá, tengo unas tías que están afuera, tengo unas primas, pero yo realmente quedé solo, he contado más hasta con la gente de la calle que de mi propia familia, he contado con mis tías de afuera que me han prestado la colaboración, pero a veces es cruel, pero es una triste realidad, familia no es todo el mundo y a veces quien uno menos lo espera termina siendo tu familia. Yo me vi en una situación tan chimba de tantas personas que mi mamá pudo ayudar y que yo me viera con las manos atadas de tener que exponerme a un video o a las redes sociales a pedir ayuda cuando mi mamá ayudo a mucha gente, es como super complicado explicar eso. Efectivamente me encuentro yo solo, luchando por conseguir el cuerpo de mi mamá junto a personas que no son ni mi familia. De verdad les agradezco, porque a mí me tocó una situación muy ruda, porque no fue solo perder una madre sino también un padre, porque mi mamá no solo era mamá sino papá también, y no es fácil para una mujer, como quien dice, echarle pichón a la vida, porque mi mamá perdió a su madre también a su corta edad y no pensé vivir lo mismo, y bueno a mis 22 años me toco perder a mi mamá y perder a mi hermano…”  

¿Cuándo recuperes el cuerpo de tu madre a donde te vas a ir? Guao, la pregunta que me hago todos los días, cuando encuentre a mi mamá, creo que no me encuentro ni preparado para reconocerla, le dije a mis amigos que para mí no va a ser nada fácil, no va a ser fácil ver a mi mamá metida en una bolsa, no va a ser fácil ver a la persona que me lo dio todo. Yo no he podido botar una lagrima por mi mamá porque me ha tocado muy fuerte (con una expresión de profunda tristeza y voz quebrada). Y lucharé hasta el final porque ella para mi lo es todo y yo se que ella me está dando la fuerza, pero llega el momento que no puedo, yo soy un ser humano y siento, que te arrebaten la persona que andaba contigo para arriba y para abajo, persona que tu siempre llamabas y estaba ahí, es difícil, no me siento preparado para reconocer a mi mamá, le dije a mis amigos que lo hicieran. Después quiero irme a un lugar donde yo pueda estar solo, a una playa, donde yo pueda llorar. Yo no soy el tipo de persona que a mi nadie me ve llorar, de demostrar mis sentimientos, soy una persona muy callada, no me siento preparado para reconocer a mi mamá. Ella siempre lucho para que no nos faltara nada, se jodió bastante para que nunca nos faltara nada…

¿Qué te espera en el 23 de enero? (lugar de residencia): La que me esperaba se fue (voz quebrada), lo que me esperaba se fue realmente, siempre que salía pensaba allá mi mamá me esta esperando en la casa, y ahora no tengo quien me espere realmente. Llegó a la casa porque tengo que llegar y decido quedarme en una carpa aquí porque me pega mucho en la casa y trato de no derrumbarme, pero llega el punto de que ya no puedo. No es que no pueda seguir luchando, porque tengo un mes aquí, pero el tema del vacío empieza a pegarme que la extraño y es fuerte esta situación, no se la deseo a nadieDeclaraciones a la periodista Maryorin Méndez en las inmediaciones del desastre ocurrido. 29 de julio de 2026

COMENTARIOS:

-Cristian no sabes lo que he llorado al verte narrar tu historia hijo, yo tengo algunos hijos fuera del país y soy una señora de casi 70 año, vivo en San Juan de los Morros Guárico en un pueblito, aquí te ofrezco para que puedas pasar unos días para que despejes tu mente, obvio cuando salgas de lo de tu mamá. Carmen Brizuela.

-Que abra GoFundMe, merece ayudarlo. Con esos fondos puede estudiar, que no le de vergüenza, él ha sufrido mucho y quedó solo. El puede llegar a ser un gran influencer, tiene mucho que ofrecer. Es ejemplo de perseverancia, de amor por los suyos, de temple, de carácter y también de resiliencia. María Auxiliadora D´Lucas. 

- Fortaleza mi niño, no te conozco, pero estudie con tu madre en el liceo y con tu prima Yelitza Urbina en la Universidad y se que vienes de buena cepa. Dios te conceda conseguir el cuerpo de tu madre. Estoy en Barlovento. Lennys Bracho.



GABRIELA PEREZ

Sobreviviente de los terremotos del 24 de junio de 2026. Tras la tragedia en el complejo residencial OPP26 (La Guaira), Gabriela perdió a su madre y a tres de sus cuatro hijos. Actualmente vive en un refugio improvisado en la calle mientras continúa buscando, por cuenta propia, el cuerpo de su hija Antonela de 8 años.

La periodista Aismara de Lorenzo la entrevisto, veamos algunos extractos de sus declaraciones. ¿Cuánto tiempo tienes aquí? Mañana cumplo un mes, vivía en la OP26, Torre B, en diciembre cumpliríamos 15 años viviendo en la torre. Ahí tenía mis cuatro hijos y mi mamá Gladiz de 68 años, ella era jefa de comunidad, Antonieta de 5 años, Anthony iba a cumplir 7 años, Antonela de 8 años y Gabriel de 15 años. Todo ha sido muy difícil con la exigencia de documentos que prueben que son familia. Con la ayuda de mi familia sacamos primero el cuerpo de mi mamá, luego a Antonieta. Después me trasladé  al centro de recepción de los cadáveres y allí te hacen reconocer al cuerpo más de cinco veces, te preguntan si realmente es tu familiar, aparte de eso te piden la partida de nacimiento, allí yo tenia poca paciencia porque como te van a pedir partida de nacimiento si lo perdimos todo. Además, tienes que ir acompañado porque el cuerpo lo puedes perder mientras que estas haciendo el proceso de certificación. Luego al día siguiente seguimos nuevamente en lo que era mi apartamento y conseguimos al niño que estaba en la zona de salida del apartamento, Anthony estaba con la perrita y también me tocó el mismo proceso de reconocimiento. Tuve que decir que el niño tenia una fractura porque me preguntaban insistentemente que si realmente era mi hijo y tenía la ropa que yo en su oportunidad le llegué a comprar. Al otro día en la noche conseguimos a Gabriel de 15 años, lo sacamos al día siguiente y cuando llegué allá en la parte de la certificación me pidieron la cédula y que fuera al liceo a pedir la cédula. Allí yo exploté y les dije que tuvieran un poquito más de empatía y que si ellos no querían trabajar ahí, que buscaran alguien capacitado para trabajar, porque los familiares somos los que estamos sacando los cuerpos, tanto con vida y sin vida. Aquí nosotros no hemos recibido ayuda del gobierno para nada.

Infinidades de cosas hemos pasado hemos pasado nosotros allí, sinceramente no nos ayudaron a sacar los cuerpos con vida y tampoco nos quieres ayudar a que uno saque los cuerpos para hacerles una sepultura digna y el proceso para identificarlos es bastante engorroso. Yo pienso que estas casas del gobierno que dieron ellos, yo no quiero censo, sinceramente, ni censo ni casa del gobierno, porque yo viví la experiencia de 14 años y estas casas se volvieron una tumba. O sea, era mi hogar porque yo hacía vida allí, pero es una cárcel, tú no podías viajar, no podías salir porque el gobierno te quitaba la vivienda, no teníamos título de propiedad. En una oportunidad a mi mamá le preguntaron quien eran los opositores y mi mamá les dijo que no se iba a prestar para eso porque eran sus vecinos.

Nosotros en vida pasamos muchas necesidades y ahora que no tenemos nada también, o sea, no han tenido conciencia, no han tenido humanidad, sinceramente. Yo estoy desde el día del terremoto, yo no estaba en mi casa. Yo llegué 40 minutos después y me tocó presenciar con mis vecinos muchas cosas que de verdad es muy triste. Nosotros vimos como funcionarios aquí se prestaban para ayudar a otros funcionarios y no nos prestaban la colaboración a nosotros. Vimos como pasaban en tres días continuo máquinas hacia la playa, hacía la playa Los Cocos, hacía la Marina solamente para sacar a un general. Y nosotros allí con una población grande, porque lo que se cayeron fueron seis torres de 12 en total. Las torres que se cayeron fue la G-H sobre la A, B y C. Allí habitaban mas de 2.000 personas y aunque no estuvieran todas era un día feriado y era una zona que siempre estaba llena de gente.

 Yo, sinceramente no he tenido tiempo de llorar, de pensar, de asimilar que perdí a mi familia. Yo todos los días le pido a Dios que me de fuerza porque todavía me falta sacar a Antonela de 8 años y yo estoy en el apartamento 101 y cada vez que hacen un movimiento con la máquina delante, yo me alejo más del cuerpo de mi hija, y yo lo que quiero es sacar el cuerpo de mi hija para poderme ir tranquila y olvidar que esto pasó. Yo no quiero saber nada de gobierno. Yo era funcionaria activa de la Alcaldía. Pedí varias veces ayuda, no fui escuchada. Mi mamá era una persona que ayudaba muchísimo y nadie vino a ayudarla y preguntarle si mi mamá estaba bien. Pedí directamente ayuda al alcalde y no lo hizo. He recibido amenazas, pero a mi eso realmente no me interesa hasta este momento. O sea, lo que me importa es conseguir a mi hija y que mis vecinos logren conseguir a sus familiares y poder salir de aquí. Ellos, los de la alcaldía, me dijeron que yo estaba loca, que estaba incitando al odio. Yo no estoy incitando a nada, yo estoy diciendo la verdad y por la verdad murió Cristo.

De verdad que ya estoy cansada de gritar, de pelear, porque entonces lo que hacen es etiquetarme mas de lo que ya estoy y todavía tengo a mi hija de 20 años y tengo que pensar en su seguridad y la mía. Por la misma situación de las denuncias que yo he hecho y de las amenazas y el acoso que he tenido y que soy una persona que está constantemente peleando contra ellos por las cosas que están haciendo y por medidas de seguridad. Después de esto, sinceramente quisiera ir para afuera. No quiero estar más en Venezuela (gemido). Venezuela no me brinda seguridad, no me brinda estabilidad de vida. Venezuela no me brinda nada, sinceramente. Para mi Venezuela murió. Estoy agradecida del apoyo familiar, pero yo, no quiero saber más nada de Venezuela ni de ningún funcionario público de Venezuela.

COMENTARIOS

-Doloroso relato… Venezuela en el abandono total… Glady Vask 13.

-Admiro tu fuerza interior. Increíble como hay venezolanos(a) humanos e inhumanos. Un abrazo desde Chile. Elisa Huerta.

-La mujer que describe perfectamente lo que es ser valiente, son un ejemplo para muchos, ella y su hija. njrr

 


MIKEL ABECIA. INGENIERO

En una breve entrevista con el periodista Román lozinski, esto fue lo que dijo: Gané la vida Román, estoy vivo. (y se siente una emoción en su rostro). Yo me encontraba viendo el juego iniciando, de Brasil en mi casa, yo vivía en la Urbanización Caribe de Caraballeda, después de los signos, 6 y 2-3 minutos empezó un movimiento telúrico, yo soy ingeniero civil, en el primer momento yo me quedé tranquilo pero llegó, pero a los segundos yo dije “esto es diferente Mikel, esto no es normal, yo salí corriendo de mi cuarto, me metí debajo de la viga de carga de mi apartamento en un edificio de seis pisos y dentro de una de las columnas principales yo tenia visual hacia el edificio de Residencias Caribe que queda en playa El Yate enfrente. La imagen que tengo es ver caer el edificio Caribe primero de 16,17 pisos, el mío era mucho más pequeño. Inmediatamente cuando veo todos los ladrillos venirse abajo, absorbe al edificio mío, eso se llama  efecto cascada y estoy seguro que mi edificio hubiera podido aguantar porque era un edificio pequeño, yo lo que sentí Román fue un vacío cuando cayó el edificio,  sentí después una cantidad de golpes, unos ruidos ensordecedores, nunca perdí el conocimiento, y en esos pequeños segundos de vida cuando abrí los ojos dije Mikel estás vivo, tienes que salir de esto, trate de reincorporarme, no podía, yo estaba tapiado completamente, yo más a menos quedé a unos 10 metros del piso. A las tres horas, dos horas, realmente en ese momento el tiempo es efímero y dije: Dios si me dejaste con vida sácame de esto, las heridas del cuerpo se curan rápido, las del alma y corazón tardan. Lo único que le pedía era a Dios si me sacaste, sino me llevaste porque crees que tengo que hacer un propósito de vida, ayúdame, sácame de aquí. Un vecino lo escuche llamando a su madre, Nilda, Nilda. Cuando escuché al vecino empecé a gritar, le conocí la voz, Brunito Bendito, ese fue mi angel Román, esa fue la persona que me dijo: Mikel tranquilo que yo te busco, cuando ya estaba cerca no me veía, yo le dije sácame, sácame, y el me dice tranquilo Mikel no me voy hasta no sacarte, el trabajo, me saco. El me dice: “Mikel quédate tranquilo que tienes una puerta que te cubre casi todo el cuerpo, eso fue lo que ayudo, Román, a que no me golpeara directamente en la cabeza y gran parte del lado izquierdo y no sufriera más. Yo bajé de la estructura, yo vi el mar Caribe, esa fue la primera imagen mía, ver la esperanza, ver que estaba vivo Román.

COMENTARIOS

-Gracias a Dios está vivo, un fuerte abrazo. Nos conocemos desde el club Tanaguarena. Dios lo protegió. Rosal Jenny.

-Dios lo bendiga Ing. Mikel. Usted tiene un propósito importante en su vida, ayudar, así como lo ayudaron y ejercer su profesión con ética y profesionalidad. Petra Ramos.

 


   FABIANA BLANCO. 12 AÑOS

“Salgo con una sonrisa radiante porque fue Dios que mando a sus ángeles, a una luz que fue mi esperanza y mi fe, para darme fuerza para poder sacarme de allí. Hoy me siento feliz y orgullosa porque estoy con mi familia, me siento mejor que días anteriores, las primeras noches tuve algunas complicaciones para dormir, no quería dormir boca arriba, yo quedé en una posición muy difícil, esta pierna la tenía doblada y esta la tenia recta y arriba de mi tenia un techo, me cayó casi todo en la espalda y yo me pude acomodar boca arriba. Lo recuerdo como una pesadilla, pensar en mis amigos, en mi familia, en mi mamá, en mi hogar que ya estaba destruido. La verdad que volví a nacer, me siento diferente, me siento renovada, con un brillo y un milagro, una esperanza que yo no imaginaba que iba a florecer en mí.

Lo que me ayudo a mantenerme tranquila y estar a ahí fue Dios. El futuro en mi lo veo grabando una película, una serie, o si no sentada en una silla con una mesa con la iluminación escribiendo un diario o un libro porque quiero ser actriz o sino escritora, que espero que Dios quiera que se me dé.

COMENTARIOS

-Con todo respeto, sin insultar ni menospreciar, pero esa niña está muy traumada. Deberían dejarla quieta y esperar a que se recupere, que no es cosa fácil ni de corto tiempo. No la exploten ni le exijan más de haber sobrevivido a un fenómeno traumático, recuerden que es una menor de edad y víctima de un terremoto devastador. Carlos Manuel Barredo.

-Comienza ya… Si vas a escribir … eso no es para mañana. Busca lápiz y cuaderno… y con tus recuerdos recientes cuenta tu historia naturalmente. Escribe lo que salga, ya después iras organizando las ideas¡!! No importa si es lineal o si hay rupturas, después buscas a un escritor que te de algunas ideas … más. Tina Sedano.

-Que joven tan inteligente, tiene un aplomo, una fuerza y una paz increíble. Indiscutiblemente tiene un aura radiante y logrará lo que se proponga. María Gracia.

- ¿Dónde estaba Dios y los ángeles cuando se desató el terremoto? Benito Pinto.

SAMANTHA RODRIGUEZ, 22 AÑOS

Hola a todos, para los que no me conocen soy Samantha Rodríguez, tengo 21 años y como muchos de nosotros, el pasado 24 de junio fue algo que me cambio la vida para siempre en un abrir y cerrar los ojos, yo fui una de las sobrevivientes del doble terremoto que sucedió en La Guaira, lamentablemente no puedo decir lo mismo de mis papas, ellos  no lograron sobrevivir a esta terrible tragedia, pero hoy me pongo al frente de esta cámara, primero para agradecer a todas las personas que me ayudaron, que estuvieron ahí conmigo, que aportaron un granito de arena en medio de tanta oscuridad y oraron por mi y por mis padres, pero ahora me toca a mi seguir ayudando. Mis papas eran personas maravillosas, trabajadoras, con un corazón muy humilde y siempre dispuestos a ayuda a todo aquel que lo necesitara, por eso siento que no hay mejor manera que honrar su memoria y mantener vivo su legado que continuar con esos mismos valores. Hoy con el corazón en la mano vengo a pedirte tu apoyo, bien sea con un aporte o simplemente difundiendo este video para que llegue a muchas más personas. Cada aporte, por muy pequeño que parezca, será destinado a brindarle apoyo a todas las personas que estén necesitadas en La Guaira, a mis amigas que día a día siguen luchando y por supuesto ayudar a mi familia. Hoy más que nunca tenemos que mantenernos unidos y ayudarnos los unos a los otros … Y recuerda esto, en medio de tantos escombros la solidaridad reconstruye lo que la tierra derrumba y juntos somos más fuerte que cualquier tragedia.

COMENTARIOS:

-Señorita Rodríguez, gracias por hacer visible tu caso, por lo cual siento admiración y respeto, agradezco informar un numero de cuenta de pago móvil para brindar mi pequeño aporte. Albertrot.

-Tan tranquila y vestida de rojo, ya no se si los damnificados están mejor que nosotros, con esa pedidera. Zaragoza Tibisay.

 


GUILLERMO FUENTES. 58 AÑOS

Guillermo Fuentes, varguense, logró escapar con vida del colapso del edificio donde vivía en Caraballeda durante los terremotos del 24 de junio. Sin embargo, la tragedia cambio su vida para siempre: diez días después de recuperar el cuerpo de su esposa, con quien se había casado apenas tres meses antes. Atrapado entre los escombros Guillermo recuerda que tuvo que hacer un enorme esfuerzo para liberar uno de sus pies y arrastrarse entre piedras hasta encontrar una salida. Al salir del edificio desorientado y herido, permaneció tendido en una acera hasta que fue auxiliado el día siguiente.

Hoy vive en un refugio instalado cerca de las ruinas del edificio, mientras continúan las labores para recuperar a las víctimas que aún permanecen bajo los escombros. Allí comparte el dolor con otras familias que siguen esperando respuestas. Guillermo asegura que todavía tiene la sensación de que la tierra se mueve y recibe apoyo de psicólogos voluntarios que atienden a los sobrevivientes. Su historia refleja que, para muchos, las consecuencias de la tragedia no terminaron cuando dejaron de temblar las calles. 30 de julio de 2026.

COMENTARIOS:

-Realmente terrible, una historia es peor que otra. Oneida Rosas.

-Como no entender que hayan comenzado los suicidios en Venezuela, la desesperanza nos abraza, aún cuando hemos tenido la bendición de Dios por permitirnos estar vivos. Mildred Acosta López.

-Que vaina el terremoto para esta gente, ahora es que comienza el terremoto, que vaina amigo. Rodrigo Salcedo.

 


LUCAS TREJO. FUTBOLISTA ARGENTINO DEL CLUB SPORT MARITIMO DE LA GUAIRA.

Hace un mes atrás me tocaba vivir el peor momento de mi vida, lo único que me aterraba, perder mi familia. Me tocó buscar en un edificio derrumbado completamente a mi esposa y mis dos hijos, sabiendo que ya estaba sin vida… no había nada que me aterrara más en mi existencia… Pero decidí hacerlo desde la Fe, creyendo que podían estar vivo, por eso esta imagen, cuando comenzó el tercer día decidí juntarlos y orar por un milagro. Así elijo vivir, por Fe, aún en las peores circunstancias. Gracias a todos los que estuvieron a mi lado en esas primeras 72 horas. Cada uno de ustedes tienen nombres propios y me acuerdo muy bien de quienes fueron.” Lucas Trejo.

El día de la tragedia, Lucas se encontraba fuera del edificio donde estaban su esposa Yanina y sus hijos Aaron y Ainhoa cuando ocurrió el colapso. Al enterarse de lo sucedido, regresó desesperado al lugar y comenzó una búsqueda entre los restos de la estructura derrumbada, con la esperanza de encontrar con vida a su esposa y sus dos hijos. La familia Trejo había llegado a Venezuela con una misión vinculada a su fe cristiana. Lucas, Yanina y sus dos hijos habían elegido establecerse en el país para desarrollar un proyecto de servicio y acompañamiento a la comunidad, una decisión con un profundo significado espiritual. Al final señaló que “continuará con el camino que habíamos iniciado juntos, porque el propósito de Dios en esta nación se va a cumplir…Nos vemos pronto Venezuela

 


KETTI. EVANGELICA

“Soy sobreviviente del terremoto sucedido en Venezuela el 24 de junio a las seis y cuatro. Unas tres horas antes me dirigía al edificio Vista Mar a nuestra reunión de costumbre, que ya estaba a punto de finalizar, tomándonos un cafecito, sentimos el temblor y nos asustamos. Yo tuve un presentimiento en mi corazón que yo tenía que salir del edificio. Ellas decían, pero ¿cómo? ¿para dónde? Como que para donde, tenemos que correr, salgamos del edificio y me di la espalda y corrí hacia las escaleras que conducen al lobby, pero cuando llego a los últimos escaloncitos para llegar al lobby, vi a mis hermanas y me imagino que fue el segundo terremoto, todo comenzó a estremecerse, comenzaron a desprenderse los escombros de los pisos de arriba. Una de las hermanas me grita ¡Ketty, porque ella veía lo que yo no podía ver que todo se estaba desprendiendo todos los pisos de arriba. Bueno, allí yo me puse las manos en la cabeza, grité, cerré los ojos y que sea lo que tenga que hacer. Eso no me aplasta porque se desprende el suelo donde yo estaba y caí profundo, profundo, hacia abajo y ya yo lo que escuchaba era como si estaba en una lavadora o en una licuadora que todo me caía encima y me sentía muy atrapada. Nosotros, antes que comenzara el temblor estábamos hablando de Jeremias 33:3 que dice “Clama a mí que yo te responderé y te mostraré cosas que tu no conoces, nada es mas poderoso que tú, esta roca que tengo sobre mi no es más fuerte que tú. Tú eres la roca más fuerte señor. Estuve cuatro días y medio debajo de los escombros.

Entonces veía como se desprendían los escombros de arriba del edificio, eso no me aplasta porque se desprende el suelo donde yo estaba y me lleva hacia abajo, como dije antes, entonces al final de la caída me sentía atrapada, yo empecé a retirar los escombros, empecé a toser porque tenia tierra en la boca, los ojos, los oídos, a mi lado tenia un pedazo de columna que era lo que sujetaba y yo estaba como en el medio, era el espacio perfecto para que entrara todo mi cuerpo. Entonces empecé a cuestionar al Señor, mi vida no puede terminar de esta manera, ¿Por qué así? Estaba cuestionando al Señor a pesar de que tengo 11 años en el evangelio. Tuve un momento de quietud, empecé a respirar, a calmarme, calmarme, y ahí empezó mi quebrantamiento espiritual. El Señor empezó a confrontarme ¿y quien eres tú para decirme a mi como hacer las cosas? Perdóname, Señor, he pecado contra ti, una y mil veces Señor. Llore, llore, sentí que el señor me estremeció de esa manera que tuviera que caer un edificio de doce pisos sobre mí. He sido una persona muy testaruda en mi vida y entendí que yo tenia que pasar por esto porque el Señor así lo quiso y lo hizo por amor a mí. Y me rindo, Señor yo me voy a quedar dormida y cuando yo abra los ojos yo quiero ver tu rostro, quiero estar en tu presencia, perdóname, ten misericordia de mí, perdona mis pecados, cerré los ojos y no pasó mucho tiempo cuando sentí una voz dentro de mí, no audible, que decía: toca ahora, eso me llenó de energía y busque una roca y toque fuertemente una tubería que estaba cerca, toque tan fuerte que el brazo me dolía, gritaba muchísimo, ahí fue cuando me escucharon”.

COMENTARIOS:

-Es un relato falso? ¿De qué Señor habla? El creador del universo Jehová no causo ese terremoto. Tampoco provocó la caída de los edificios. Creo que la señora tiene que estudiar la Biblia a profundidad. Raquel Soza López.

- ¿Y qué pasó con las mujeres que estaban con ella? Jor Vicente.

-Amiga le hago con todo respeto una pregunta, Usted es chavista o cree en la democracia. Angel Arturo.

-Lindo testimonio, no puedo parar de llorar, gracias, si se dé qué hablas, esa voz no audible.  Judith Galvez.

 


NELLY DE FREITAS, PATRICIA PANZA, JUAN PANZA.

VPI Tv entrevistó a una familia que relata las pérdidas de dos de sus miembros. Veamos:

Nelly de Freitas, el terremoto le arrebató dos hijos y un nieto. Con resignación recuerda los minutos de terror y la sorpresa de haberse salvado una de sus hijas. Había dejado los niños en la casa, como era habituar hacerlo siempre. Ellos siempre estaban ahí porque era el lugar más seguro y de tranquilidad, porque mis chamos no eran de estar en calles, piscina, nada de eso. Y cuando corrimos hacia el edificio estaba la nube tan espesa que no pudimos visualizar si de verdad estaban los edificios ahí de pie. Cuando llegamos allá, que la nube de polvo ya estaba más bajita me encontré con la tragedia de que el edificio había caído totalmente. Ósea no es posible que un edificio tan grande halla quedado hecho polvo. Pasaron por allí unos motorizados de Vargas, policías, y pedí ayuda, por favor ayúdenme, ellos estaban tomando fotos con el celular, les dije por favor ayúdenme, mis hijos, están ahí, ayúdenme, y me dijeron, me hicieron un gesto de sarcasmo y me dijeron: “señora por favor, dígame usted que podemos hacer. Dando a entender que a mi no me interesa si tus hijos están allí o quien está ahí, resuelve. Regresamos y nos dicen los vecinos, tu hija está viva, tu hija esta allí en los escombros. Yo sorprendida mire al cielo y dije, gracias, Dios por lo menos me regresaste uno.

Patricia de 15 años resistió 18 horas bajo los escombros, hasta que su padre con ayuda de los vecinos logró sacarla, su hermano Juan murió a su lado. “Y lo ultimo que vi antes de quedar inconsciente es que mi hermano estaba al lado mío. Ahí pasamos 18 horas. Me dio mucha claustrofobia e intentaba no darle tanta importancia para no desesperarme. Yo sabía la situación de mis hermanos y entonces dije para mí, yo no me puedo morir aquí, no puedo dejar que mi mamá sienta dos pérdidas.

Juan Panza asegura que no tuvo ayuda de ninguna autoridad, saco a su hija y al cuerpo de su hija con sus propios medios y actualmente pide ayuda, al menos para una vivienda. El terremoto me agarró saliendo del trabajo, yo tuve que caminar por lo menos diez kilómetros desde donde yo trabajaba hasta la casa. Recibí ayuda de los vecinos, no del Estado, y al momento que yo llego con mi esposa al edificio, uno de los vecinos me dijo: Juan ahí están tus hijos. Herramientas nada, con las manos, incluso llegaron un grupo de rescatistas venezolanos y me dijeron no podemos hacer nada porque no tenemos herramientas. Perdí mi vivienda, perdí mi hogar, un hijo, mi otra hija, un nieto. Yo pido que por lo menos me ubiquen en un apartamento, verdad, porque ya lo demás se puede ir recuperando poco a poco, por eso tenemos una página de ayuda donde pueden colaborar. Reporte recogido por el periodista Richard Ereipa.

 


KARINA BECHARA

Hoy, un día conmemorativo, se cumple un mes del terremoto del 24 de junio de 2026. El grupo que me acompaña fueron los participe que haya salido con vida de los escombros del Mar de leva, residencia ubicada en el Estado Vargas, Caraballeda. Los Ángeles de la Autopsita fueron parte primordial de que yo este hoy aquí, narrado en las plataformas digitales como fueron las 23 horas de mi vida sepultada bajo los escombros. Gracias a ellos, hoy en día estoy sentada aquí, amputada de ambas piernas, pero con la mayor felicidad que una persona puede demostrar y decirles estoy viva, caer esta permitido, levantarse es obligatorio. Gracias por el reconocimiento que me entregan, siendo la primera persona en ser rescatada y ese corazón bien profundo para darme este reconocimiento”.

El rescatista Chris, cachorro de la institución, interviene: “Primero que nada darle gracia a Dios por ayudarnos a rescatarte Fue un trabajo con mucha abnegación, sacrificio y abnegación. Fue un trabajo en equipo. Un llamado a conciencia que hace Karina siempre “somos instante”, eres una inspiración para muchos. Karina es un ejemplo para seguir. Gracias por tu sonrisa y mantenerte fuerte y darle vida a los que están a tu alrededor.

 


CAMILA ARELLANO. 17 AÑOS.

En cuestión de segundos todo se derrumbó, mi mamá estaba a mi lado, me dijo que me amaba y fueron sus últimas palabras. El primer día que estuve allí me preguntaba mucho porque, lloraba, estaba desesperada, me dolían las piernas porque cabe recalcar mi mamá me tenía abrazada para que no me cayera nada encima, desde la cadera hacia mis pies, entonces todo su peso estaba en mis piernas. Cuando, el primer día fue desesperante, yo lloraba, no sabía que era de día, que era de noche, yo veía que pasaban las horas y nadie llegaba. A todas estas yo nunca solté el teléfono, siempre estuvo conmigo, el cual tenía mi cédula atrás el forro y me la puse en el pecho, porque si me moría por lo menos que superan quien era yo. El segundo día ya empecé como a tranquilizarme más, porque soy creyente de que la mente también mata y obviamente si yo me ponía con eso de “ay me voy a morir” me podía morir de verdad. Estaba sin comida, sin agua, me daba miedo cerrar los ojos porque yo decía que si los cerraba tal vez no los abría. En la madrugada del segundo día encontré a Dana, que es una amiguita de mi hermana que estaba con su tío que falleció y me enteré de que era ella, entonces nos podíamos medio comunicar, ella estaba en el piso de arriba que se derrumbó, entonces me dijo que no escuchaba a rescatistas, entonces yo le dije que cuando escucháramos algunos, gritáramos juntas para que nos vinieran a salvar. El tercer día mi papá nos consiguió. Y yo nunca perdí la fe de que podía salir de allí.  Tomado de LA VERDAD. El Zulia.

COMENTARIOS:

-No me explico como será sobrevivir sin una pierna, sin tu mamá y sin tu hermano, también sin tu casa, espero Dios la saqué adelante, así como le permitió vivir, quien sabe si a la amiga la sacaron. Dalia Matos.

 

Es apenas unas breves historias de una muestra que no intenta ser representativa de cientos de casos de sobrevivientes que superaron esas amargas horas y días en medio de escombros y ruinas totales, donde lo único importante era la vida, incluso aún comprendiendo que a su lado estaba otro ser amado sin vida. Sin embargo, podemos encontrar en estas historias los signos claves del ser humano y mucho más de los venezolanos. La familia como lo que más nos duele y en esos momentos más que los otros. El clamor puesto en un Dios, donde cada uno lo ubica en función de salvarle la vida no importando la de los demás. La resignación y la resiliencia como únicos recursos para seguir adelante, dejando atrás el pasado inmediato. La indiferencia e indolencia de la burocracia estatal, dejando muy atrás los llamados valores de la “revolución bonita”, ahora convertida en maquinaria siniestra de mentiras, amenazas y represión. La decepción ante el maltrato y un futuro incierto, con la preferencia en huir del país. Las posturas y la manipulación del lenguaje para sobrevivir (Caso de Samantha). La sonrisa de una jovencita de apenas 12 años (Fabiana Blanco) y la prefiguración de su futuro, y yo me pregunto es solo tener angel o hay que poner corazón y esfuerzo del día a día. El vacío existencial doloroso del cual nos habla Cristian, después que se incorpore a la vida cotidiana. Cada testimonio cuenta en el gran teatro de la vida, cada esperanza es vital, pensando que hay que partir de cero, para muchos sin familiares amados y sin el tan preciado hogar perdido donde se llegaba al descanso y al compartir familiar. Al final nadie se pone en los zapatos del que sufre, solo aquel que le tiende la mano amiga, para hacerle menos penoso la lenta recuperación con marcas que nunca se borraran.

 


Termino con este poema del argentino y poeta universal Jorge Luis Borges en homenaje a los sobrevivientes titulado AUSENCIA

Habré de levantar la vasta vida / que aún ahora es tu espejo: / cada mañana habré de reconstruirla.

Desde que te alejaste, / cuántos lugares se han tornado vanos / y sin sentido, iguales / a luces en el día.

Tardes que fueron nicho de tu imagen, / músicas en que siempre me aguardabas, / palabras de aquel tiempo, / yo tendré que quebrarlas con mis manos.

¿En que hondonada esconderé mi alma / para que no vea tu ausencia / que como un sol terrible, sin ocaso, / brilla definitiva y despiadada?

Tu ausencia me rodea / como la cuerda a la garganta, / el mar al que se hunde.

Tomado de Obras completas. RBA Instituto Cervantes. Fervor de Buenos Aires. Pág. 41.