TERREMOTOS Y REVOLUCION CHAVISTA
“Si ya los venezolanos
veníamos lidiando con la pérdida como categoría existencial, lo ocurrido el 24
de junio es la entrada al abismo absoluto del dolor. Dos terremotos sucesivos,
miles de desaparecidos, una punzante e indeterminada cifra de muertos, y una
cantidad absurda de hogares que han desaparecido para siempre. Y esto nos ocurre
siendo gobernados por un régimen ineficaz, indolente y terriblemente inhumano.
La tragedia los dejó al desnudo en su crueldad e incompetencia. Su nula
capacidad de respuesta ha costado muchas vidas. Su manejo de la crisis, su
funesta burocracia y pésima comunicación han sido patéticos.” Leonardo
Padrón, escritor y poeta. 27 de junio de
2026. Tomado de Instagram.
“El doble terremoto que
estremeció a Venezuela el 24 de junio de 2026 no me sorprendió. Es el desenlace
de un proceso tectónico advertido desde finales del siglo XX, era una “bomba de
tiempo” dentro del sistema de fallas en las placas tectónicas que atraviesa el
territorio nacional. Los especialistas veníamos advirtiendo desde hace décadas que
el próximo gran terremoto ocurriría en esta región… Pero lo mas grave es la
desaparición casi total del sistema de monitoreo sísmico venezolano. De las
300 estaciones que existían, solo funcionan tres o cuatro. Estamos muy
desasistidos, el país quedó sin los profesionales necesarios para atender la
sismicidad regional…” Raúl Esteves. Geofísico apureño, profesor de la
Universidad de Los Andes. 27 de junio de 2026. Entrevista internacional.
Llegué a Venezuela a mediados del
mes de abril de 2026 procedente de Buenos Aires, Argentina. Pensé que se
estaba abriendo un compás democrático que abriría las puertas de la transición
hacia la democracia con elecciones mas confiables y transparentes, que ganarían
los sectores democráticos, ya que sería una ratificación de los resultados del
28 de julio de 2024. Estaba lleno de entusiasmo como muchos venezolanos que
optaron por regresar, además del proceso de amnistía política bastante
escamoteado y lento y el regreso de dirigentes políticos perseguidos por el
régimen del Dictador Maduro. Pero esa alegría me duró poco, porque entendí
que el régimen, ahora regentado por un triunvirato (Delcy, Jorge y Diosdado) lo
que hizo fue entregar la dama en el tablero de ajedrez, una pieza clave, para
continuar jugando, no tenía escapatoria. No son unos novatos en el juego,
llevan 27 años con bajas y altas, simulacros de negociaciones que terminan
ganando tiempo e incumpliendo con lo pactado, triquiñuelas y mentiras por
montón, juegan con los asuntos ideológicos como gustéis, hoy son antiimperialistas,
mañana se entregan en los brazos de los gringos, dejando en la estacada a sus
antiguos socios comunistas. Pero eso no basta, transformaron a la Fuerzas
Armadas Nacionales en una especie de guardia pretoriana al servicio de una
reducida elite política y cambiaron el sistema de justicia echando las bases de
un sistema totalitario. Y con eso, desde 2014 vienen apoyándose en la
represión, los tratos crueles e inhumanos, las torturas y las muertes bajo
custodia del Estado, los presos políticos civiles y militares que llegaron a
batir récord en la historia venezolana, negando cualquier legalidad
constitucional establecida en la propia Carta Magna de 1999. Y esto sin hablar del tema económico y el
estado de hambre y miseria de la población venezolana. Al final comprendí que
siendo los mismos actores de una
novela, que se ha vuelto un culebrón de aquellos que gozaban de rating
en la vieja TV, que sabíamos cuando comenzaba, pero no cuando terminaba, parece
que faltan todavía muchos capítulos para su final, porque son alérgicos a la
democracia, la alternancia y a la transparencia.
Y así antes de adentrarme en el tema actual,
dejo con ustedes un párrafo de un documento dirigido a la Nación Venezolana,
suscrito por los Oficiales Superiores, Tropa Profesionales y soldados
integrantes del MBR200 de fecha 24 de junio de 1992, es decir hace, nada
mas y nada menos que, 34 años. Responda Usted mismo, estimado lector, las
preguntas que se hacen en este documento histórico y al final mi comentario:
“…
Cabe entonces la pregunta obligada ¿Cómo pudo degenerar nuestra democracia
en tiranía y con que armas cuenta un régimen repudiado por su corrupción y
privado de toda legitimidad, para continuar engañando a los que se debaten en
el falso dilema, democracia o dictadura? La respuesta la da el filósofo
Cabanellas, apoyándose en la sabiduría intemporal de las Siete Partidas que
lamentablemente, describe la realidad venezolana de manera magistral …el
tirano, que quiere más su bien que el común de todos (…) usa de su poder contra
el pueblo de tres modos: 1. Procurando que sea necio y cobarde, para
que no se levante contra él ni se oponga a su voluntad; 2. Introduciendo
desafecto y desconfianza entre unos y otros para que no hablen contra él,
temerosos de la falta de fe y secreto; 3. Haciéndoles pobres, y
metiéndoles en tan grandes hechos que no pueden acabarse; para que atentos
siempre a su mal, nunca piensen cosa contra su señorío…(Part. II, titulo II.
Ley 10 citada por Cabanellas, Diccionario de Derecho Usual. Ediciones Heliasta
S.R.L.; Buenos Aires 1976. Tomo IV. p. 237.)
¿Cómo
podemos negar que la degeneración del sistema político en Venezuela ha llegado
a tal punto que llena todos los extremos que los hombres y las leyes atribuyen,
desde tiempos inmemoriales, al tirano y a la tiranía? ¿Cómo evitar las respuestas obligadas y
obligantes? Más
aún ¿Cómo obviar que el tirano, al considerar, como patrimonio propio nación
y territorio, no solo ha comprometido éstos sino también nuestra soberanía e
independencia?
Termina
el documento con los nombres y las firmas, encabezado por Hugo Chávez Frias,
Francisco Arias Cardenas, Carlos Diaz Reyes, Ronald José Blanco, Iván Freites, siguen
más firmas.
Desde
nuestras cárceles de la dignidad, 24 de junio de 1992.
Es
asombroso como este párrafo y en general todo el documento de 12 páginas tiene
una gran vigencia y se corresponde con su actuación política y militar, aplicándolo
en su praxis, aunque se lo endilgan a los gobiernos democráticos (dicho
documento se encuentra en el libro La Rebelión de los Ángeles de Angela Zago. Fuente
Editores. Caracas 1992) Pero dejemos el análisis para más adelante y vayamos
a lo que es más importante hoy, el terremoto de la tarde del 24 de junio de
2026, día por cierto feriado por ser una fecha patria, referida a la
Batalla de Carabobo de 1821 y ahora este
día será recordado por el doble terremoto ocurrido en la tarde del miércoles
24 de junio de 2026 en todo el país, pero con consecuencias nefastas en el centro
de Venezuela con derrumbes de innumerables edificaciones en Caracas, el Estado Vargas y en situaciones menores en el Estado Aragua, lo
más importante las perdidas humanas, contabilizadas en miles de personas de diferente edades, incluso hasta un hospital de
niños en Catia La Mar, ubicado en Guatire, estado Miranda, se vino abajo y dejo tapiado a 16 niños y
niñas de niños y sobrevivieron 35
personas. Nunca se sabrá la realidad de esta tragedia nacional y cuantas vidas
se perdieron porque el régimen está interesado que no se sepa la verdad ante el
escándalo público que deteriora más su imagen. Sin embargo, ahora con las redes
sociales, es imposible que se oculte la
verdad acerca de la responsabilidad del gobierno, y la omisión de medidas
preventivas para evitar que estos eventos naturales produzcan tantas perdidas
materiales y humanas. Hay que presionar para que aparezcan los funcionarios del
alto gobierno que dieron los permisos de construcción.
La verdad es que nos estábamos recuperando de
los últimos acontecimientos violentos poselectorales y ahora nos viene esta
tragedia mayor que enluta al país, y el dolor se expande fuera de nuestras
fronteras. La reciente
entrevista de la periodista Ibeyise Pacheco al Ingeniero e investigador Carlos
Genatios, ex ministro de Ciencias y Tecnología durante el primer gobierno de
Chávez y autoridad única en el caso del deslave o vaguada del Estado Vargas en 1999
explica que fue lo que sucedió y sobre quienes recae la responsabilidad histórica.
“Hay
tres elementos que permiten explicar estos eventos que conducen a desastres
naturales. Uno es la amenaza, que es el fenómeno en sí, el primero
del año 1999 fueron lluvias torrenciales extremas y el de ahora son terremotos.
Los otros dos son la exposición y vulnerabilidad. La exposición se refiere a
la forma como es ocupado el territorio. Y aquí los dos fenómenos son similares,
aunque el segundo ha sido mucho peor. Y luego la vulnerabilidad que es la
debilidad ante la amenaza que puedan tener la estructura y la infraestructura.
(…) Resulta que nos damos cuenta de que todas las plataformas de las cuencas
del Estado Vargas se llaman conos aluvionales, y se consigue que hacia el
pasado geológico son muchos los eventos, como el del 1999 los que generaron el
terreno allí. Entonces en Vargas hay dos maneras de ocupar el territorio, uno
en las partes altas de las montañas donde allí los sedimentos ya no están porque
se desprendieron y se ubicaron en las partes bajas, que son las más atractivas
porque están cerca de las playas, que son zonas planas. Entonces cuando la
gente construye en esos conos aluvionales, está simplemente exponiéndose de
nuevo a que cuando ocurra un evento natural, produzca grandes daños.
Cuando
creamos la autoridad única, se hizo todo un plan de ordenamiento territorial
que estipulaba como debía construirse y donde, además de las obras en las
cuencas, para que cuando se produzcan lluvias muy intensas puedan controlarse y
no generar el desastre como el que ocurrió en 1999. Lamentablemente cuando se
creó CORPOVARGAS, hubo una cantidad de sinvergüenzas que cambiaron el carácter
de eso en el año 2002.
Lo
peor vino después, y es la consecuencia de lo que estamos sufriendo con los dos
terremotos. En esos
suelos, muy frágiles por los sedimentos acumulados por la vaguada de 1999, se
construyeron edificaciones que no respetaron las recomendaciones del tipo de
vivienda turística que se debía construir. Hemos observado que muchas
edificaciones que se construyeron el en Estado Vargas, pertenecen a la
Misión Vivienda, y pareciera que fueron construidas sin respetar las
normativas sísmicas de Venezuela, fueron implantadas por constructores traídos
de afuera que no les importó las condiciones de la cuenca. Estoy enterado que
entre la avenida Costanera y el borde del mar se construyeron una cantidad de
edificios de lujo. Todos esos edificios se vinieron abajo porque estaban hechos
en suelos sumamente blandos que no se debía construir. ¿Quién les dio el
permiso?
Y
finalmente, después de una larga exposición de los dos eventos telúricos, el
Ingeniero Carlos Genatios expresó: “Bueno básicamente en Venezuela esta
planteado crear institucionalidad para atender estos eventos naturales, que
ofrezca vida y seguridad para la gente, pero están destruidas y esto es muy desalentador”
30 de junio de 2026.
Las declaraciones de este investigador
que llegó a ser ministro de Ciencia y Tecnología (1999-2002), autoridad única
en la toma de decisiones del deslave del Estado Vargas en el año 1999, además
de un extenso currículo, determinan lo mal que se ha procedido en 25 años, engavetando
en archivos muertos todas las investigaciones y recomendaciones sobre el uso de
esas cuencas aluvionales. Los nuevos equipos de la gestión chavista se ocuparon
fue de hacer grandes negocios con dineros del Estado y con empresarios privados.
Los boliburgueses o burguesía bolivariana nunca tuvieron problema con los
permisos de construcción y grandes edificaciones hoteleras, en la práctica,
como dicen el refrán “se despachaban y se daban los vueltos”. Con este doble terremoto salió a la luz la
verdad sobre esas construcciones, y lo peor, lo que más duele, los miles de
familias rotas por la muerte y el desamparo irrecuperable. ¿A quién van a
culpar ahora, o le echan tierra para escurrir el bulto? Por los momentos convocan
a la prensa para hablar de la solidaridad internacional, decir que no han
descansado, decretar hipócritamente el duelo nacional, maquillar las cifras y
esconder la realidad que pesa sobre ellos. Como “revolucionarios” que son,
proceden igual que en la vieja Unión Soviética con el accidente en una planta
nuclear de Chernóbil ubicada en Ucrania en abril de 1986, donde perdieron la
vida 31personas por la explosión y la contaminación radioactiva e indirectamente
mas de 4.000 personas contaminadas y con enfermedades de por vida. Allí todo se
desenvolvió en secreto, se administró la información a la población y no se
removió a nadie en los altos cargos. Eso no es nada raro que procedan así.
El periodista Alfredo Álvarez en
su informe de fecha 05 de julio de 2026 señala que las cifras de fallecidos sobre
pasa los 3.000 personas, un evento que certifica una mortalidad en ascenso
exponencial, si nos atenemos que los daños de infraestructura, según
evaluaciones de la NASA estiman al menos 58.000 edificaciones ubicados
en el eje centro norte costero. Además, agrava el ya deficitario sistema de
salud con hospitales colapsados, centros de salud con severas carencias para
atender la demanda que sobrepasa los 12.400 lesionados. Mención aparte merece
el drama de los deportados que recién llegados en dos vuelos de los Estados
Unidos, en vez de recibirlos en Maiquetía, chequearlos y permitir que se
reunieran con su familia, porque no son delincuentes, fueron llevados a una
edificación en el Estado Vargas y de 146, solo una docena de ellos logro
sobrevivir. Según se dio a conocer que el gobierno ha llegado a las casas de
ellos y le han amenazado diciéndoles que mucho cuidado con lo que dicen y hacen
porque saben donde viven y quienes son. Esto no solo son amenazas, sino que el
régimen mantiene un cerco de censura y desinformación, al limitar el acceso a
los reporteros en los lugares claves del desastre, torpedeando las
transmisiones en vivo y controlando el flujo de datos oficiales. Se crea un
vacío informativo que se llena rápidamente con rumores, cifras no verificadas y
narrativas sesgadas. Como advierte la Cruz Rojas Internacional, este vacío no
solo erosiona la confianza pública, sino que obstaculiza las operaciones de
rescate y la distribución efectiva de ayuda, convirtiendo la falta de
transparencia en un riego humanitario adicional. Por último, la ONU
califico el panorama en la costa interior venezolana como “una devastación realmente
aterradora” calculando de forma preliminar que hasta 6.8 millones de
personas se han visto afectadas directa o indirectamente por el siniestro.
Como podemos resumir estamos
frente a un panorama sombrío y desolador, tanto por el accidente natural del
terremoto como una gestión de gobierno que lleva 27 años en un proceso
destructivo y demoledor sin que aparezca el tan ansiado cambio. Por ello la
mejor radiografía es la del General retirado Martin Lon Blanco, la que
pude escuchar y transcribir para mis lectores del conocido programa de
Youtube Mingo T.V del pasado 30 de junio de 2026. Veamos:
“Los
venezolanos llevamos un lavado de cerebro que lleva 27 años y que ha causado un
daño antropológico que ha dado como resultado indefensión aprendida
multiplicada por mil, la irresponsabilidad institucional, gente que fue a
comprar una casa creyendo que era un inmueble y estaba comprando una trampa
mortal… Entonces los sambos de hoy, a ellos les voy a decir primero lo
que son y después les voy a decir lo que no son. Son socialistas,
revolucionarios, antiimperialistas, naserista, marxistas, fidelistas,
mugavistas, putinistas, lulistas, petristas, maduristas, militaristas. Etc.
Matraquean en los dos mundos porque están robando a vivos y a muertos. O sea,
tienen un don tremendo. ¿no? Y por supuesto, como no saben quienes son, no
saben cual es su misión. Entonces se han compuesto a gente armada, uniformada, delincuencial
en mangas miccionadas, marruñecos, lamebotas, lamesentaderas y succionadores de
gallos gallos o galus galus, como los quiera pronunciar en latín o en otro
idioma. Entonces eso es lo que son. Y repito desde el ministro hasta el último
cabo, porque yo en los videos son gente uniformada robándole la cartera a un
muerto, robándose una secadora o una lavadora, son una vergüenza.
Ahora
vamos a lo que no son. No son eficientes, no son decentes, no son militares. El
sistema corporativo militar pone la misión por encima de todo y la misión
siempre es en resguardo y protección, ayuda a la sociedad civil. No son
humanitarios, no son solidarios, no son compasivos, no son misericordiosos, no
son valientes, no son abnegados, no son un ejemplo para seguir, no están
conscientes de lo que son, no son soldados, no tienen humanidad, no se parecen
a nosotros, generales retirados, que a los setenta años podemos echar este
cuento…”
La pregunta que me hago a mis
largos 72 años, ¿Cuándo se originó todo este proceso de desviación
institucional y de hombres que han dirigido la nación venezolana? Si nos
atenemos a la referencia inicial que hice con el pronunciamiento del MBR200
del 24 de junio de 1992, su contenido es claro en la critica hacia el “modelo
tiránico” que se lo achacan a la Democracia Representativa, representado
por la vil corrupción, el secuestro de la justicia por la partidocracia, la
falta de libertad de expresión, la represión y la violación a los derechos
humanos, la ausencia de Estado de Derecho. Y por supuesto las banderas de
la justificación del alzamiento militar por militares patriotas eran para
restituir lo que se criticaba. Pero a la final no fue así, sino que se
reprodujo el mal y se acentuó a un perfecto modelo tiránico, descrito por ellos
de lo que significa en teoría clásica un régimen de esa naturaleza, dado por la
perversión de los valores, de la crueldad como praxis política, del estimulo de
la decadencia y la mediocridad para poder gobernar al pueblo llano. Por eso las
palabras del General retirado Martin Lon Blanco son unas flechas que dan en
todo el centro de la diana. Gobierna con los mas incapaces, con los más dóciles
y acríticos, con los inescrupulosos, con los temerosos, con los cobardes, con
los que tienden la mano para recibir dadivas, con los menesterosos, con los que
obedecen y callan, con los que no critican, con los veletas, con los
incondicionales al jefe o al que manda, con los que están dispuesto a
corromperse por miseras monedas.
El escritor y periodista
Rafael Osio Cabrices agrega el pasado 05 de julio en su portal Pulsares lo
siguiente: “Esta desgracia del 24 de junio afectó a todo tipo de familias.
Pero sobre todo a los que menos tienen. Como pasa en cada desastre en Venezuela
o en el mundo. … Debemos ser capaces de sentir empatía por el sufrimiento y la
vulnerabilidad de la enorme porción de la sociedad venezolana que vive en la
miseria, incluyendo la que creyó en Chávez y ahora intenta recuperar sus
muertos desde las ruinas de un edificio de la Misión Vivienda”. No debemos
establecer diferencias clasistas porque sería hacer en el error ideológico del
chavismo. Por lo pronto el economista Manuel Sutherland calcula los daños
materiales sobrepasan los 10.000 millones de dólares, cifra oficial estimada, ubicándola
en 20.000 millones de dólares debido al colapso de la infraestructura
productiva, solo comparada con la catástrofe ocurrida en ese mismo estado en 1999 con el llamado
deslave.
“En Venezuela el grado de
anomía es brutal, es un personalismo fulanista, pero es que nadie cumple. Bueno
nunca la cumplió mucho, pero ahora mucho menos se cumple la ley. En absoluto.”
General Martin Lon Blanco.