VICTOR HUGO QUERO Y LA CRITICA A UN REGIMEN DELINCUENCIAL
“Yo quiero que me lo entreguen
vivo. Tengo un año y seis meses que no he sabido ni una sola vez de él. Por
favor que se digne a darme una declaración, una…, algo que yo sepa que mi hijo
está vivo” Carmen Teresa Navas, madre de Víctor Hugo Quero Navas.
5 de mayo de 2026. Redes digitales.
“…tuve que tomarme un tiempo
para grabar este video porque la verdad es que la indignación, la tristeza,
incluso la frustración increíble con el caso de Víctor Quero, he acompañado a
la madre Carmen Teresa Navas, ha estado en la oficina en muchas oportunidades.
Hoy se informa lo que ya presumíamos que Víctor Quero, desaparecido
forzosamente, murió en custodia. Me indigna el comunicado del Ministerio de
Servicios Penitenciarios. Primero un comunicado tardío, dejaron pasar,
desde julio del año pasado, para informar sobre el fallecimiento de este
ciudadano, argumentando que él no aportó información sobre vínculo filiatorio. Esto
es una bofetada que le dan al pueblo, a los defensores de derechos humanos y a
los familiares de presos políticos. Estas personas que estaban en Rodeo I,
incluyendo Víctor Quero, que estaba en la causa de supuestos mercenarios, que
estaban desaparecidos forzosamente, no tenían contacto con el exterior por
mucho tiempo. Y es el Estado el responsable de conseguir su dirección de los
familiares. Pero más allá de eso, decir que la familia lo abandono, cuando
su madre tiene más de un año buscando a su hijo, incluso preguntando en Rodeo I
y le dicen que no conocen su paradero…Como podían decir que esta persona no
se comunicaba con su familia si ni siquiera el derecho a la defensa tenía. Repito
esto es una evidencia clara de la desaparición forzosa, de los muertos en
custodia, de la responsabilidad que debe existir y los crímenes de lesa
humanidad que se comenten en Venezuela. Y además cuando una persona fallece
no le comunican a su madre, habiendo preguntado por todos los lugares. La
acompañé a interponer un habeas corpus en tribunales y no me lo aceptaron, el
tribunal también es responsable, la juez o los jueces que están involucrados.
La regla era el silencio, la incertidumbre, la violación a los derechos
humanos…Y si aquí hacemos un menú de los derechos humanos violentados, creo que
no vamos a quedar corto…” Abogado
Alfredo Romero. Director de la ONG de Derechos Humanos FORO PENAL. Jueves 07 de
mayo de 2026.
“A raíz de los acontecimientos
de el 3 de enero, pero especialmente a partir de el 8, cuando se da desde el
régimen esa declaración y esa esperanza de que abrirá todas las puertas de
las cárceles del país a los presos políticos, centenares de familiares,
especialmente madres, acuden a los centros de detención a esperar esta anhelada
libertad. Es el 21 de enero cuando me encuentro por primera vez a la abuela Carmen
Teresa Navas en el Rodeo I. Le hice una primera entrevista…ya venía de todo
un año un año de peregrinaje tratando de encontrar a su hijo y ahí me di cuenta
de que había una gran historia que yo debía empezar a documentar …Carmen
Teresa Navas es una madre venezolana que me ha enseñado que la edad, ni la
condición física, ni las enfermedades fueron una excusa para no hacer lo
propio, que es buscar a su hijo perdido.”
Periodista Maryori Méndez.
Entrevista con César Miguel Rondón. 12 de mayo de 2026.
Comenzar con estas tres citas me
pareció importante, tanto por lo que expresan, como los personajes destacados. La
señora Carmen Teresa Navas, una madre venezolana de 82 años, que, superando
los achaques de la edad, se llena de valentía, coraje y lucha incansable reclamando
que le den información de su hijo desaparecido desde enero de 2024. Es una
mujer que proviene de los extractos pobres de la sociedad caraqueña, denota una
voz dolorosa, añeja, resistente. Su dignidad golpea a los funcionarios del Poder
Civil y Político y los desnuda en sus mentiras y engaños. En segundo lugar,
el abogado Alfredo Romero, director ejecutivo de la ONG Foro Penal,
quien cumple una encomiable labor en defensa de los derechos humanos y quien da
la cara por el honor, el servicio social y la justicia de su profesión. En el
audio, que todos escuchamos se le quiebra la voz, se siente defraudado ante
tanta iniquidad y cobardía de funcionarios que dirigen la justicia, sin embargo,
sigue adelante con la fe puesta en que algún día triunfará la justicia. En
tercer lugar, la periodista Maryori Méndez, quien asume el periodismo de
investigación con ese compromiso humano con la víctima, tendiendo su mano de
apoyo, más allá de la profesión misma. Ha llorado al lado de la abuela,
siente el dolor de la desaparición y muerte de Víctor Hugo, como se puede
sentir la perdida de un hermano, incluso sin haberlo conocido.
En la práctica hay que reconocer que si no
fuera por esas tres armas poderosas como lo son: La víctima,
representada en su madre, que envió este
mensaje a una cadena televisiva española ante el exhorto del periodista: “Dirijo
este mensaje a las personas que están encargadas del gobierno, a la encargada
de la presidencia, verdad, y que se digne, que tenga un poquito de, vamos a
decir de humanidad hacía esas personas, que la mayoría llaman presos políticos, son
muchachos jóvenes privados de libertad, matándole sus ilusiones, todas sus cosas de verdad, y entre
ellos está el hijo mío, que tiene su hija, que quedo viudo, por favor que
vienen y le raptan a su hija también, entonces que podemos hacer con todas
estas cosas que hay, que la gente no tiene sensibilidad humana, verdad”
En segundo lugar el papel importante que juega en una sociedad las llamada Organizaciones
No Gubernamentales (ONG que defiende los derechos humanos, cuyo valor se
crece en regímenes dictatoriales, porque se hace eco de la denuncias y le
prestan un gran servicio a las víctimas, interpretando la legalidad establecida en las
leyes, lleva los casos hasta el final, lo tenemos en Foro Penal, PROVEA, Encuentro,
Justicia y Perdón, etc. y de lo cual el régimen totalitario ha querido
eliminarlas y obstaculiza su trabajo,
violando la propia Constitución Nacional que tiene
toda una sección dedicada a proteger los derechos humanos. El pasado jueves 14
de mayo de 2026, Oscar Murillo, coordinador de la ONG PROVEA planteó en
la dimensión civil y política que “persisten prácticas de detención
arbitrarias, uso excesivo de la fuerza y criminalización de la protesta, así
como un historial acumulado de ejecuciones extrajudiciales y torturas
atribuibles a cuerpos de seguridad del Estado. PROVEA remarca que la
impunidad sigue siendo la regla: El sistema de justicia permanece cooptado,
sin investigaciones eficaces ni sanción para la mayoría de los responsables, lo
que configura una política de Estado orientada a tolerar y encubrir los abusos.
Por su parte la abogada Tamara Suju, defensora de los derechos
humanos y representante internacional de las víctimas de persecución política
ante la Corte Penal Internacional, reveló
que según fuentes interna que Víctor Hugo Quero Navas fue traslado de urgencia por
una emergencia médica desde la prisión Rodeo I, en Miranda, al Hospital Militar
Carlos Arvelo (ubicado en la parroquia San Juan del municipio Libertador) el 14
de julio de 2025, presentando desprendimientos de órganos interno severo, lo
que requirió una intervención quirúrgica. Posteriormente fue ubicado en el piso
11, un área dedicada a procesados militares, donde su estado de salud se deterioró,
falleciendo a las 12:50 de la madrugada del 25 de julio de 2025”. Esto resulta
contradictorio con el comunicado del Ministerio para el Servicio Penitenciario
tanto en las fechas como en la información de su grave estado físico. Y en
tercer lugar los medios de comunicación social, ahora en su mayoría
digitalizados a través de las redes sociales, que tiene un alcance casi planetario
en la transmisión de la información y la denuncia pública. De tal manera que el
régimen totalitario perdió su tiempo censurando medios de comunicación,
cerrando emisoras de radio, comprando canales de televisión y periódicos como
El Universal, Ultimas Noticias, etc. Además de perseguir periodistas que
muchos de ellos han tenido que irse al exilio y continuar su labor informativa estableciendo
alianzas y uniendo voluntades, como es el caso de la Alianza Rebelde que
integra al Pitazo, a Run Runes, Tal Cual, Efecto Cucuyo, cuyos periodistas Luis
Ernesto Blanco, César Batiz, Luz Mely Reyes, Ronna Risquez, hacen trabajo
de investigación y presentan sus resultados. En el caso del drama que le siguió
a Víctor Hugo Quero Navas, después de su desaparición forzada y finalmente su
muerte, que el régimen tuvo que reconocer a través de un infame e indolente
comunicado del Ministerio de Penitenciaria, después de 10 meses de su
fallecimiento. Este equipo periodístico presentó el pasado jueves 14 un
cuadro de la llamada cadena de mando entre los responsables y silencios en el
caso de Quero Navas. Los involucrados directos y los que guardaron silencio
son: Julio García Zerpa (ministro de Asuntos penitenciarios), Alexander
José Martínez Endeiza (director del centro penitenciario Rodeo I, Dionita
Coronado (Defensora III de la Defensoría del Pueblo, área metropolitana), Alfredo
Angulo (Defensor del Pueblo), Tarek William Saab (fiscal general del
Ministerio Público), Luis Felipe Cádiz (Fiscal 67del Área Metropolitana
de Caracas, Luis G. Montaño Hernández (director del Hospital Militar Universitario
“Dr. Carlos Arvelo), Lissett Moreno (Directora del Servicio Nacional de
Medicina y Ciencias Forenses, Senamecf.), Douglas Rico (Director del
CICPC), Diosdado Cabello (Ministro de Relaciones, Justicia y Paz), Carlos
Liendo (Juez del Tribunal 2do de Control para el Terrorismo) y Daniel
Ramírez Herrera (Defensor Público General). Con este seguimiento de los
responsables en el caso específico de Víctor Hugo, es posible hacer las
reparaciones de justicia y las sanciones pertinentes a la hora en que se
establezca un juicio a los responsables. Entendiendo que este sonado caso no es
el único, son más de 27 casos de desaparecidos y que a raíz de lo que ocurrió
el 3 de enero se han visibilizado, destapando un verdadero horror de inhumanidad,
que aún no termina, y que traspasa la naturaleza política para caer en la
crueldad e indiferencia frente al dolor del semejante. Actos verdaderamente anticristianos,
si que ellos profesan esa o cualquier otra religión.
El abogado Perkins Rocha, reconocido
abogado, de trayectoria honesta, en lo político era asesor jurídico y
representante del Comando con Venezuela ante el CNE en las elecciones
presidenciales del 24 de julio de 2024. Preso injustamente, recientemente bajo
el régimen de casa por cárcel con un grillete en el tobillo y con apostamiento
policial. De la entrevista que dio a Venevisión recientemente, me interesa
destacar la respuesta que le dio a la periodista ¿si ansiaba salir en libertad plena?
Su respuesta fue: “Yo deseo seguir viviendo y sin libertad no tengo vida.
Comprendí que dentro de una prisión no tener libertad es estar privado de las
cosas más elementales de la vida”. Si hacemos un paralelo con el caso
de Víctor Hugo Quero, podemos observar las situaciones contrastantes. Víctor Hugo,
era un preso acusado de tantas cosas sin demostración alguna de su
culpabilidad, sin ni siquiera ser activista político. Que no tenia visitas
porque se la negaban en la cárcel del Rodeo I, que no recibía paquetería como
otros presos, que recibía una pésima alimentación a base de granos y alimentos
descompuestos, según denuncia de sus compañeros presos. Se agrega que no le
permitieron llamar algún abogado privado, es decir un total ensañamiento y
crueldad, incompresible, además de atropellos y vejaciones cuando reclamaba.
Todo esto fue caldo de sustancia para su descomposición anímica, quejas de
dolores estomacales sin ser atendidos, y sin tomar en cuenta que informó que
era diabético y sufría de una vieja dolencia del colon, que lo condujo
irreversiblemente a la muerte. La pregunta que todos nos hacemos ¿Merecía
este ciudadano de 51 años este trato?
¿Quién era Víctor Hugo Quero y
porque su historia termina así?
Efecto Cocuyo presenta la
siguiente semblanza: Víctor Hugo Quero Navas se dedicaba al comercio informal,
era conocido entre sus amigos y conocidos como “el ruso” o “el alemán por
sus rasgos rubios de ojos claros. Vendía blue jeans en el mercado de la Hoyada,
en Caracas, según información de sus familiares. También comercializaba
productos Herbalife y vitaminas naturales, y parte de sus ingresos personales también
los obtenía como prestamista. Su madre afirma que además impartía clases de
karate y era el principal sostén de la progenitora, le pagaba las medicinas,
los alimentos y los gastos de condominio. Tenía una sola hija,
actualmente de unos 17 años que reside en Argentina con sus abuelos maternos,
pues la adolescente quedó huérfana de madre durante la estancia familiar en
España.
Por su parte el periodista
Alfredo Álvarez revela importantes aclaratorias acerca del personaje.
Veamos: Al momento de su detención, imprecisa entre el 1 y el 3 de enero de
2025, estaba comprando dulces y hallacas para celebrar el año nuevo junto a su
madre. Se puede asegurar, que Víctor Hugo vivía en condiciones económicas
modestas, como un comerciante más de un mercado popular, en ese complejo mundo
de la economía informal. Su aprehensión se produjo en los alrededores de la
Plaza Venezuela, en pleno corazón de Caracas. Fue detenido por un indeterminado
número de agentes encapuchados de la Dirección General de Contrainteligencia
Militar (DGCIM), organismo señalado por la ONU y la Corte Penal Internacional como
uno de los principales instrumentos de represión en Venezuela. El evento se
produce sin una orden judicial visible y desde el momento de su captura quedo
incomunicado totalmente. Según el relato del régimen, Víctor Hugo Quero fue
procesado por los delitos de traición a la patria, conspiración, terrorismo y
asociación para delinquir. Un relato que perdió su significado real, para mutar
en ese jingle de falsas acusaciones. Incluso se agrego que estaba conspirando
con la CIA para derrocar al presidente Nicolas Maduro, cuestión que a las
pruebas me remito de lo que hoy se dice sobre quienes verdaderamente estaban colaborando
con la CIA para sacar sacar a Maduro del Poder. Lo curioso de estas acusaciones
es que, hasta la fecha, ya fallecido, no hay pruebas o evidencias públicas,
documentos, testimonios y acusaciones creíbles. El régimen no presentó
evidencias, no realizó un juicio transparente. No permitió defensa efectiva y
no permitió el acceso a la familia ni a observadores independientes. Además,
no hay un registro de activismo político ni vinculo con organizaciones
paramilitares, grupos terroristas o servicios de inteligencia extranjeros.
Según Gonzalo Himiob del Foro
Penal el motivo aparente de la detención fue una “vinculación técnica”
por haber prestado servicio militar en los años 90. Otras versiones sugieren que
un desacuerdo con un oficial de policía podría haber influido en su arresto. También
se dice que Víctor Hugo cayó en esa cuota de detención arbitraria, según en ese
momento debía alcanzarse un numero de extranjeros residentes en Venezuela, y su
fisonomía era la de un extranjero. Después de la detención viene la otra
parte del teatro de la ilegalidad, con los jueces y fiscales que contribuyen a
armar el expediente donde se convalidan montajes, ministros y altos jerarcas
legitiman el exterminio simbólico al etiquetar como “enemigo interno” a
quien protesta, denuncia o simplemente estorba. Quien no este preparado para tanto
ensañamiento y crueldad simplemente se derrumba, se enferma y hasta el suicidio
pasa por su mente, como sucedió con el joven de 27 años, Lindomar Jesús
Amaro, detenido en el centro penitenciario de Tocorón, en el contexto de
las protestas contra el fraude presidencial de las elecciones del 28 de julio
de 2024. Y los que se enferman en prisión sin ser atendidos, en la práctica
mueren lentamente y cuando lo sacan ya el daño es irreversible, caso de la
jovencita de 20 años Ariadna Pinto, que solo duro viva cinco meses, sufría diabetes
y la prisión le bajo la defensas y el animo de vivir.
En Venezuela se ha venido
construyendo un modelo sistémico que aparentemente está agotado y hay
posibilidad que muera definitivamente. Ese modelo sistémico de índole
totalitario se fue montando poco a poco, aprovechando la democracia y todo el
entramado institucional. Fue como un caballo de Troya que llegó bajo el
engaño de hacer una revolución democrática a partir de la nueva Constitución de
1999. Rápidamente se desmoronó y Nicolas Maduro le tocó la fase criminal y
violenta, desconociendo sus propias leyes y montando todo un aparataje delincuencial
que nunca tuvo aprobación popular, perdiendo su propia base social que la
sustentaba. Fue, y lo es todavía, un verdadero coctel demoniaco y venenoso con
ingredientes de la revolución cubana, de la Rusia de Stalin y ahora de Putin),
de la revolución cultural china de Mao y Xi Jinping, y de nuestro propio
sistema venezolano con respecto a nuestra accidentada historia, nunca lo
bueno por supuesto, ya que el mismo Chávez estigmatizó la era democrática. En
estas casi tres décadas se apoyó en la compra de conciencias, en la sumisión al
Poder, en la corrupción administrativa, en el resentimiento e igualitarismo
social, en el odio social, en el secuestro de las instituciones democráticas con
otros fines no democráticos, en hacer de los organismos policiales y militares,
simples estructuras de obediencia piramidal bajo la condición de lealtad y
obediencia sin ningún tipo de crítica. Esa estructura paradigmática esa
llegando a su fin a partir del 3 de enero por razones que todos conocemos, aunque
todavía goza de una base de sustentación y venezolanos que se prestan de
manera acrítica a sostener el andamiaje por las migajas y prebendas que recibe.
El politólogo y profesor
universitario Trino Márquez, publicó recientemente un articulo en El
Nacional titulado: Víctor Quero Navas: el ciudadano aplastado. Muy en
correspondencia con las conclusiones de este paradigma delincuencial. Veamos lo
que dice:
“El asesinato de Víctor Quero
Navas sintetiza las casi tres décadas del modelo autoritario instalado en
Venezuela a partir del 2 de febrero de 1999. Desde esa fecha la forma de
gobernar fue basándose progresivamente en el uso de los cuerpos represivos del
Estado para, primero, silenciar las protestas frente a los desmanes de Hugo
Chávez en la fase inicial de su mandato; luego, con Maduro, para acallar
cualquier desacuerdo con la élite gobernante” (…) Lo que vino después fue el
odio desatado contra los policías metropolitanos, la politización de las Fuerzas Armadas, control de las
instituciones, del sometimiento del Poder Judicial, control y persecución a los
medios independientes, acoso a la población civil que protestara a través de cuerpos
represivo entrenados por los cubanos para
aniquilar cualquier crítica, intervención de los partidos políticos
opositores, etc. Con la muerte de Chávez se desató la represión criminal de
2014, 2017, 2018 y 2019. Hasta la gran embestida contra la población el 29 de
julio y abril de 2024.
“En el caso de Víctor Hugo
Quero, el talante represivo del sistema alcanzo niveles de sadismo que
estremece. Ahora se sabe que el comerciante informal de 51 años fue
capturado en los primeros días de enero de 2025, en medio de la paranoia que
se le desató al madurismo después de la paliza recibida en la elección del 28
de julio de 2024… Con este caso se hicieron patente la destrucción del
Estado de Derecho y el Estado Constitucional, la indefensión del ciudadano frente
a la maquinaria represiva oficial, la inexistencia del derecho a la defensa y
la presunción de inocencia, la desaparición del Habeas Corpus, la impunidad y
complicidad de las autoridades del Estado desde los rangos más altos hacia los
más bajos”. Trino Márquez. 15 de mayo de 2026. El Nacional.
El caso de Víctor Hugo y su madre
Carmen Teresa es digno de una historia novelada entre la ficción y la realidad,
aunque casi estoy seguro de que la realidad va a superar la ficción. Pero es
materia de otro ensayo, que linde entre la narrativa policial, gubernamental y la
familia Quero Navas. Es probable que el famoso escritor Leonardo Padura
nos pueda ayudar en eso, cuya especialidad es desnudar el entramado de una
sociedad totalitaria y un régimen que perdió el rumbo hace mucho tiempo. Por lo
pronto me interesa destacar una expresión patética del historiador Elías
Pino Iturrieta, expresada en su reciente podcast “Manual de malas maneras” y
de la joven periodista Adriana Núñez Rabascal. Expresa Elías Pino
Iturrieta: “Ni en la guerra federal, que son ejemplos que yo traje a colación,
existió previamente un mensaje del cual se manifestara un desprecio general a
la sociedad. Ahora es distinto, esas palabras de Jorge Rodríguez, supéralo,
perdónanos y regresa. Eso es un vejamen. Esa es una verdadera mierda que se
te tira después que se te tortura… Del proyecto federalista y del gomecista,
no sé si les interesó los seres humanos, pero de este si se porque lo he vivido.
No les interesa la gente, la desprecian, la utilizan. ¿Cómo que no paso nada,
Víctor Hugo Quero es nada, José Manuel García es nada, ¿Baduel es nada? Eso
es lo que diferencia el régimen chavista- madurista de los anteriores, porque este
fue desarrollando un proyecto para la opresión de la sociedad por una cúpula”.
Eso que se llamó en sus inicios “socialismo del siglo XXI” en favor de los pobres,
terminó metiéndolos presos y desapareciéndolos, todo porque deseamos un cambio
y en paz, y en elecciones que no roben los resultados. En relación con la periodista Adriana Núñez
Rabascal, transcribo el siguiente párrafo que no tiene desperdicio: En la
entrevista que le hizo el diario El País a María Corina Machado, agarré una
frase, ella dice: Cuando la comparan con Chávez, ellos humillaron,
nosotros valoramos la dignidad”. Y es la purita realidad. La
condición humana la volvieron mierda. Lo que hicieron fue destruir la moral del
ciudadano, destruirlo en su máxima expresión, romper la familia, romper al
ciudadano y a la ciudadanía desde lo más profundo. Y bueno lo que estamos ahora
es apostar por recuperar”.
NOTA DE DUELO: Cuando ya
estaba listo para la publicación de este ensayo, me entero de que nuestra
abuela, la madre de todos los venezolanos, falleció este domingo 17 de mayo en
horas de la noche. La tristeza que le embargaba por la muerte de su hijo y todo
lo que significó su lucha por encontrarlo vivo. Nunca se imagino el desenlace y
la mentira sostenida hasta último momento, como una burla a su dolor. Carmen
Teresa muere a los 82 años y se nos va cuando la lucha continuar por hacer
justicia.