CRONICAS CARCELARIAS SADICAS DE
LA VENEZUELA ACTUAL (IV parte Los militares)
“Las Fuerza Armada Nacional
constituye una institución esencialmente profesional, sin militancia política,
organizada por el Estado para garantizar la independencia y la soberanía de la
Nación y asegurar la integridad del espacio geográfico, mediante la defensa
militar, la cooperación en el mantenimiento del orden interno y la
participación activa en el desarrollo nacional, de acuerdo con esta
Constitución y con la ley. En el cumplimento de sus funciones, está al servicio
exclusivo de la Nación y en ningún caso de persona o parcialidad política
alguna” Constitución de la República Bolivariana de Venezuela”. Capítulo
III De las Fuerza Armada Nacional. Artículo 328. Pág. 283.
“…fíjate los militares, en este
caso no solo tienen el poder coercitivo del Estado, sino también participan en
la minería, en el gas, en las comunicaciones. Tienen empresas, es como una
FEDECAMARAS armadas, con apoyo jurídico y legal”. Prof. Jonatan Alzuru
Aponte. Programa en Youtube “Venezuela como problema”. 15-03-2026.
“…primera vez que ocurre con un oficial superior una actuación condenable y monstruosa como esa, ni siquiera con el Carupanazo ni en el Porteñazo, durante el gobierno de Romulo Betancourt, e incluso con Chávez y su grupo se le respetaron todos sus derechos en un acontecimiento golpista donde asumieron sus responsabilidades” (declaraciones del exdiputado Luis Manuel Esculpi a Vladimir Villegas. 2019. Se refiere al Capitan Rafael Acosta Arévalo)
Par
a poder entender la metamorfosis que ha sufrido las Fuerzas Armadas Bolivarianas hay que hacer un poco de historia, y para mi tiene dos paralelos que al final se encuentran. La primera tiene que ver con nuestro proceso de independencia conducido por el General Simón Bolívar cuando unifica las diferentes facciones, de tal manera que el concepto de república tuvo su valoración desde lo militar y no desde lo civil, por eso a partir de 1830 vamos a ver la serie de caudillos militares que terminaron dirigiendo el país hasta el General Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez de finales del siglo XIX y la primera parte del siglo XX (1899-1935), quienes unificaron al ejército bajo un solo mando militar y político. Con la muerte de JVG en diciembre de 1935, se le da paso a la república civil, con presencia militar, sin olvidar la interrupción de diez años por el golpe de estado dirigido por el General Marcos Pérez Jiménez, entre 1950 y 1958. Su régimen fue eminentemente autoritario, censuró a la prensa y persiguió a dirigentes de los partidos políticos democráticos a través de la siniestra Seguridad Nacional.
El historiador merideño Kleber Ramírez
apunta en su libro “Venezuela: La Cuarta República” (1991) que “El
Estado Venezolano nació y sigue siendo centralista, todopoderoso, único,
paternalista, represivo con la sociedad, pero cómplice con sus cohortes,
asentado siempre en los más incondicionales amigos del Presidente y no en los
mejores ciudadano, ligado a intereses extranjeros y con los demás entes
conformadores de su estructura: Congreso, Judicatura, Contraloría, Fiscalía,
Ejército, Policía, etc., como dependencias subalternas del ejecutivo”. Para
este historiador la estructura gomecista del Estado centralista no despareció
en la democracia, sino que más bien se fortaleció con el Pacto de Punto Fijo y la
presencia fundamental de la FAN.
En la actualidad, en lo que
respecta a nuestras Fuerzas Armadas, los cambios han sido significativos en su
orden interno, violando su propio articulado constitucional, introduciendo las
llamadas milicias bolivarianas como un nuevo componente y acabando con el
respeto, su decoro, sus fines y la profesionalización en su deber de patria. Lo
que declara el exdiputado Manuel Esculpi sobre ese crimen horrendo contra
un oficial, en las mismas prisiones militares nunca había ocurrido, más otras
situaciones criminales y atropellos cambia la historia, al menos desde la era posgomecista.
La Doctora
Corina Yoris, recientemente entrevistada en el programa “Venezuela como
problema” toca otro tema interesante de nuestras Fuerzas Armadas, cuando
hace un repaso histórico de nuestras Fuerzas Armadas, considerado como tema
tabú: “Es un tema tabú, recuerdo al país campamento de Cabruja, quizás nos
convertimos en hotel, que se militarizó, convertido ahora en un estado cívico,
militar, policial. Yo me arriesgo a decir que tenemos un ejército gobernante
a pesar de que las figuras no sean, no tengan las charreteras puestas. Es
un tema que se elude justamente por el miedo a la represión y a la prisión. Existe
un militarismo inoculado en el ADN del venezolano y nosotros mismos hemos aceptado
que el poder militar haya estado por encima del poder civil, y eso no puede ser,
es al revés…”
El otro paralelo importante es
la consideración revolucionaria e histórica del papel de las fuerzas armadas en
Venezuela. Según la tesis predominante del comandante guerrillero Douglas
Bravo, nuestras Fuerzas Armadas por antonomasia tiene un contenido popular
y clasista, por lo que había que penetrarla con cuadros revolucionarios que
se dedicaran a hacer carrera militar y después de una década, por lo menos,
ver qué organización patriótica se había formado con militares de alta
jerarquía. De allí vendría la unidad con otras fuerzas civiles y religiosas para
dar cabida a la insurgencia general y derrocar al gobierno de turno. El teniente
coronel Hugo Chavez Frías venía haciendo ese trabajo y forma el MBR 200,
solo que el 4 de febrero de 1992, prescindió de los otros factores civiles y
religiosos, y aunque fracasó en el intento golpista contra el presidente
Carlos Andrés Pérez, dejó una honda huella en la sociedad venezolana y en 1999
llega a la presidencia de la república con el voto popular. Cabe destacar que Chavez,
conjuntamente a los militares que se involucraron en las dos asonadas militares,
se le respetaron todos sus derechos, jamás fueron objeto de torturas ni
atropellos carcelarios, y nunca sufrió retaliación por los soldados que
perdieron la vida en el intento golpista.
Las preguntas de rigor: ¿Por
qué no se ha actuado igual en la actualidad, a sabiendas que son compañeros del
mismo cuerpo militar? Todos esos actos fueron fallidos, en el caso de Gedeón
hubo soldados asesinados del bando insurgente. ¿Por qué no se respetó la vida a
Oscar Pérez y a sus acompañantes, quienes clamaron por entregarse? ¿Por qué si hay una Ley de Amnistía no alcanza
a amparar a los militares presos?, muchos de ellos con estados de salud
delicados. ¿Por qué tuvo que llegarse al maltrato inhumano del General Isaias
Baduel que le costó la vida? ¿Por qué el Capitán de Fragata Arévalo Acosta
murió torturado? ¿Por qué el teniente Ronald Ojeda, exiliado en Chile, fue
sacado de su casa y al final lo encontraron asesinado en un hueco sellado de
concreto? ¿Es que acaso hay golpes buenos y golpes malos? ¿Por qué tanta bestialidad? ¿Quiénes están detrás
de todo este cambio estructural y cuales son las bases ideológicas que los sostiene?
La respuesta creo encontrarla en
esa metamorfosis que ha sufrido las Fuerzas Armadas Venezolanas con la llegada
del chavismo al poder, sin descartar la importancia de las concepciones políticas-ideológicas
de narrativas de poder distintas a la venezolana, como lo son la cubana, la rusa
y la china.
En el año 2001el politólogo e
historiador Jorge Olavarria expone de una manera muy clara, lo que era una
realidad que en el tiempo se ha profundizado y cambiado
“Para el examen de la situación
en la cual está el Ejercito de Venezuela
este mes de junio (2005) propongo como HIPOTESIS que el ejercito de
Venezuela, el cual para 1998, era
profesional, apolítico, obediente y no deliberante; estaba al servicio
del Estado y de sus instituciones, y no de una persona o de un partido;
tenia un adecuado apresto militar para
cumplir sus funciones disuasiva y su papel de garante de la integridad
territorial, y el cual objetivamente existía en 1998 cuando el teniente coronel
Hugo Chávez fue elegido presidente de la República, ya no existe. Ha sido destruido.
Lo que de el queda está siendo y será desmantelado, reemplazado por un
modelo de Ejército adecuado a la interpretación que el Presidente hizo de lo
que entiende es la “seguridad nacional” y la “defensa integral” anunciadas
en el discurso del 16 de mayo de 2004 y que son
-según Chávez – la base
constitucional para la creación de “milicias populares” … cuyo objetivo
explicito es “defender la revolución con armas de sus enemigos: los venezolanos
que son adversarios de ésta y que con calificados y ahora enjuiciados por
ultraje a la Fuerza Armada y traición a la patria”. Podemos o no coincidir con estos planteamientos
del historiador Olavarria, sin embargo, el tema de las milicias fue un hecho y
se mantiene como un nuevo componente de la armada. Incluso, después de la
muerte de Chávez en 2013, se ha profundizado con la Doctrina Militar de
Seguridad Nacional que tiene como eje la acentuación de la unión
cívico-militar, que no es otra cosa que la militarización del Estado a todos
sus niveles y ramas. Y el otro eje es el de las milicias populares como un
quinto componente de la FAN y afiliadas sin disimulo al partido de gobierno. De
esta manera se cumple el sueño de Douglas Bravo y de Hugo Chávez para hacer la
revolución. Con la salida del General en jefe, Vladimir Padrino López, del
Ministerio de la Defensa no se curan las heridas abiertas ni se va a
restablecer la institucionalidad en la Armada en lo inmediato.
Este estudio habrá que hacerlo en otro
ensayo en el marco del proceso histórico venezolano. Por lo pronto, para esta
crónica, dejemos los testimonios de familiares de caso emblemáticos de
militares de diferentes rangos que por alzar su voz de protesta o por ser
inculpados de acusaciones sin pruebas y sin el derecho a demostrar su
inocencia.
TESTIMONIO DEL PADRE DEL CAPITAN
JUAN CARLOS CAGUARIPANO
“veinte minutos que nos dan, no lo
podemos tocar porque hablamos a través de un vidrio con dos custodios allí y
entonces nos encapuchan para llevarnos hasta allá. Tengo que viajar de Puerto La
Cruz a Caracas para verlo 20 minutos, pero son veinte minutos saludables para
él y para mí, porque soy el único familiar que lo visita, ya que los demás en
su mayoría, están fuera y su madre está enferma. Lo seguiré apoyando porque lo
que hizo está enmarcado en la Constitución Nacional y no esta equivocado y toda
esa gente que está detrás de las rejas representa el ejercito de la moral, de
la ética, por eso mantienen esa reserva de darles libertad”
El asalto ocurrió en la 41 Brigada
Blindada del Fuerte Paramacay en Valencia, estado Carabobo, el 6 de agosto de
2017. El grupo fue descrito como una mezcla de militares activos, retirados y
civiles que buscaban un “restablecimiento del orden constitucional”. Todos los
detenidos del caso Paramacay han sido sometidos a aislamientos, retrasos
procesales y torturas, según denuncias de sus familiares y de la defensa. Recientemente
se le negó ser incluidos en la Amnistía.
SARGENTO PRIMERO DE LA GNB
MIGUEL ANGEL PLAZA MENDEZ
Detenido el 10 de mayo de 2020 en el caso de la Operación Gedeón. Detenido
en El Helicoide (SEBIN) hasta el 5 de agosto de 2025. Luego trasladado al
Fuerte Guaicaipuro en Charallave, donde permanece hasta hoy. En noviembre de
2024 mientras se encontraba en el SEBIN de Plaza Venezuela le realizaron una
cirugía ambulatoria para extraer un tumor en el muslo derecho, tumor que, según
denuncian sus familiares, se produjo por los golpes recibidos durante su
detención. Duerme en el suelo, no tiene atención médica. En las visitas más
recientes sus familiares observaron que ha perdido entre 15 y 20 kilos,
presenta manchas en la piel, sufre dolor constante, le cuesta caminar y al
estirarse le suenan los huesos. Y en situaciones similares se encuentran los
demás detenidos de la Operación Gedeón, además del aislamiento.
LOREDANA HERNANDEZ. HIJA DEL GENERAL HECTOR HERNANDEZ DA COSTA
A mi padre lo inculparon de ocho
delitos, pero le dejaron uno solo, que es el de conspiración, y por ello esta
condenado a 16 años, de la cual lleva ocho años en prisión. A el lo presentan
ante los tribunales cinco días después de su detención y se le acusa haber
planificado desde Colombia, cuando ninguno de los imputados tuvo conexión
telefónica ni contacto con mi padre. A mi padre se le revisaron los teléfonos,
computadoras y no se encontró nada. Los testigos en sus declaraciones titubeaban
e incluso uno de ellos lo prepararon tan mal que al final se disculpo y dijo “en
verdad nada de lo que dije tiene coherencia”. Incluso a mi padre lo inculpan
del mismo delito de Juan Requesen, sin embargo, es mi padre que sigue preso mientras
que a Requesen lo liberaron en 2023. Yo me pregunto ¿tiene que ver esto con el
uniforme militar? A mi padre lo están castigando por su pensamiento muy apegado
a la profesión y ética. Incluso lo sorprendente de este caso es que a mi padre lo
están castigando por un delito civil y todos aquellos que tiene que ver con
rebelión militar, traición a la patria y todo eso se cayó.
TENIENTE CORONEL IGBER MARIN
CHAPARRRO. HABLA SU HERMANA IGNEL MARIN
Igbert Marín Chaparro obtuvo
el promedio académico más alto en la historia de la Academia Militar de
Venezuela. Número Uno en todos los años. Record histórico desde 1999. Comandante
del Batallón Ayala de Infantería Motorizada. El 02 de marzo de 2018 lo convocan
a una reunión en el Ministerio de la Defensa con Vladimir Padrino y el comandante
General del Ejército y el director de la DGCIM. En esa reunión Igbert habló. Dijo la verdad. Expuso la realidad de los
cuarteles venezolanos. El desco
ntento entre los soldados. La crisis económica.
La falta de alimentos. Condeno hechos de corrupción institucional. Exigió
mejores condiciones para la tropa.
Acusado de ser portavoz de los
soldados, de querer levantar el animo de una rebelión militar, se le hizo saber
que se le estaba haciendo seguimiento que justificaran su posterior detención. Lo
detuvieron inmediatamente. Los primeros siete días encapuchado con bolsa
plástica, golpeado, gases lacrimógenos, manos amarradas, sin contacto familiar,
sin atención médica, sin medicamentos para la hipertensión. Comida tirada al
piso.
Enero de 2020: lo trasladan
a “La casa de los sueños”, que es un sótano de la DGCIM, una celda de
2.5 x 2.5 metros. Sin ventilación, sin luz natural, cámaras y micrófonos. Inhala
monóxido de carbono constantemente. Sus carceleros le dijeron: Jamás saldrás de
aquí, eres un reo de muerte.
Ha hecho tres huelgas de hambre,
una de 67 días. Exigiendo traslado a Ramo Verde ordenado tres veces por
tribunales, nunca se ha cumplido.
Octubre de 2023 cumplió su
condena de 7 años y 6 meses. En lugar de liberarlo le inventaron nuevos cargos:
traición a la patria, conspiración, terrorismo. 30 años más. Lo acusan de
conspirar desde una celda de máxima seguridad. La amnistía anunciada no incluye
a militares como Marín Chaparro porque la realidad es que su delito aún lo
están intentando fabricar. El Grupo de Trabajo sobre Detenciones Arbitrarias de
la ONU declaró su detención arbitraria y exigió su libertad inmediata. El
régimen lo ignora.
Hoy, 7 años después, Igbert sigue
preso en El Rodeo. Sufre varias enfermedades: fibrosis pulmonar, asmático,
hipertenso, perdió la visión en un ojo. Dos hijos que no ha visto en años. Su
crimen: Decir la verdad.
CORONEL JOSE DE JESUS GAMEZ
BUSTAMANTE
Treinta años sirvió a la Guardia Nacional.
Fue leal a su juramento, no a la tiranía. Por eso lo castigaron. Desde el 31 de
julio de 2012, este coronel venezolano, está preso sin juicio, acusado de un
magnicidio inventado, torturado, enfermo y olvidado entre muros que se caen. En
2015, Nícolas Maduro lo señaló en cadena nacional: “Que ese coronel se pudra en
la cárcel”. Y cumplió su amenaza. Desde entonces, Gámez Bustamante
sobrevive entre el dolor y el abandono. Sufrió dos ACV, perdió casi 40 kilos,
padece cardiopatías, tuberculosis y parálisis parcial. No recibe atención
médica, ni visitas ni justicia.
Trece años sin sentencia. Trece
años de crueldad planificada. Lo han trasladado de Ramo Verde al Helicoide,
de Guárico a Boleíta, sin avisar a su familia. Desaparecido por días, castigado
por pensar distinto. Su delito: haber servido con honor junto al general Isaias Baduel. Su castigo: morir lentamente bajo órdenes del Estado. José de Jesús
Gámez Bustamante no es solo un preso político, es la prueba viva de la
barbarie.
El politólogo y docente
universitario Alberto Francesqui ha declarado por Youtube:
“Quiero compartir la urgencia en el
caso del coronel José de Jesús Gámez Bustamante. Si muere en esa celda en esa
celda, el mundo ya está advertido. Este es un expediente que puede convertir
una prisión en un crimen internacional. Someter a un inocente a esta cantidad
de años preso sin una razón realmente justificable. Eso es un acto, además de
injusticia, un acto criminal.
13 años sin juicio no es
justicia, es una condena sin sentencia. Lleva 13 años preso sin una sola
audiencia conclusiva. Esto no es un retraso judicial, eso es una pena ejecutada
sin condena. La Comisión Interamericana de Derechos Humanos ya otorgó medidas
cautelares a su favor en 2020, según el expediente 698, reconociendo que su
vida está en riesgo.
Ya tiene ceguera, ACV y corazón
comprometido cuando la prisión se convierte de muerte lenta, secuelas de
accidentes cerebrovasculares, cardiopatía de alto riesgo, antecedentes
pulmonares. Las reglas Mándelas de la ONU son claras: La privación de
libertad no puede transformarse en un trato cruel por omisión médica. Si el
Estado no puede garantizar salud mínima, la reclusión se vuelve incompatible
con la vida y cuando la vida es incompatible con la cárcel, mantener en la
cárcel es responsabilidad directa.” 17 de febrero 2026.
En abril de 2024 la periodista
Sebastiana Barraez publica extractos de una carta del coronel José de Jesús
Bustamante en la que insta a sus compañeros de armas a reaccionar contra lo que
esta sucediendo en las calles venezolanas con las protestas. Las rescato para
destacar su amor patriótico por libertad. Su hidalguía y valentía no tienen
discusión.
“Dignos integrantes de la
Guardia Nacional, ha llegado el momento de generar verdaderas y
constitucionales acciones para colaborar con la consecución de la libertad y el
rescate de la democracia, siendo la manera más efectiva de accionar, en hacer
letra viva de nuestra Carta Magna pese a que estos forajidos han hecho de ello
letra muerta para usurpar y perpetuarse en el poder. Esta afrenta contra la
Constitución cometida por quienes manejan el poder en Venezuela está representada
en un régimen desconocido y sancionado por la comunidad internacional
representado por las democracias más sólidas del mundo libre. Además, ha sido
objeto de contundentes señalamientos por parte del Consejo de Derechos Humanos de
la ONU por la sistemática violación de estos, y aunado esto la Corte Penal
Internacional está presta a pronunciarse en cuanto a la apertura del juicio
contra el ignaro tirano Nicolas Maduro, cabecilla de los forajidos, por causa
de la violación de los derechos fundamentales.
Les pido a los integrantes de
la Guardia Nacional que fundamentándose en la Constitución Nacional se nieguen
a reprimir ante las eventuales protestas sociales, motivadas al caos,
corrupción gubernamental, alto costo de la vida violación de los Derechos
Humanos. Igualmente negarse a la persecución, acoso o cualquier
acción represiva contra miembros de la dirigencia política opositora quienes
ejerzan legítimos derechos políticos y civiles en cuanto a libre expresión de
opinión, reuniones ciudadanas, llamados a elecciones, propaganda electoral y
similares”
Finalmente, la carta hace un
paralelismo con la fecha histórica del 19 de abril de 1810 cuando los patriotas
de ese entonces dieron el primer grito de independencia y concretamente se
refiere al insigne jurista Francisco Javier Yanez, quién en 1842, doce años
después del inicio de la república, expreso en el Congreso lo siguiente:
“Cuando la patria no cumple con sus deberes, cuando se
quebranta la fe de los pactos más sagrados, cuando se hacen ilusorios los
derechos y objetos que comprometen sus próceres y demás ciudadanos a muy alto precio, cuando
por culpa de un mal gobierno no existe
unión social, benevolencia y fraternidad, entonces la patria no es más que un
nombre vano, una tierra ingrata, y aún enemiga , puesto no solo, no provee la
subsistencia y la seguridad de sus
ciudadanos , sino que mantiene en
desorden la administración pública; apoya la opresión y el despotismo de
los entes gubernamentales, y autoriza la comisión e impunidad de los delitos
mas contrarios a la sociedad. La
comparación es innegable entre lo que acontecía en aquellos aciagos días de
1842 con lo que ocurre actualmente en el país. Termina con esta sentencia: “Sin duda estos infames
forajidos pseudo revolucionarios han logrado retroceder a nuestra sociedad y al
estamento político y económico a más de 180 años. ¡Cuántas desgracias!”
“Por último dignos integrantes de
la Benemérita Guardia Nacional de Venezuela, consideren que motivado al caos,
corrupción y miseria generado por estos forajidos “revolucionarios …Ya no tiene
pueblo". Coronel
José Gámez Bustamante
Ahora comparemos ese texto del coronel
José Bustamante con un fragmento de un documento histórico del Movimiento
Bolivariano 200 desde las cárceles de la dignidad fechado 24 de junio de 1992,
firmado por el comandante Hugo Chávez Frías, comandante Francisco Arias Cárdenas,
Capitán Ronald José Blanco, Capitan Pérez Sira Ismael, siguen más firmas.
“La tiranía (…) se
caracteriza por el ejercicio personal del poder, en provecho propio y en
perjuicio de los opositores reacios, criminales sin más para el tirano, que no
admite resistencia a su voluntad. La persecución personal, la
privación de los empleos, la expropiación arbitraria, la crueldad sanguinaria en
la represión y el prodigar las ejecuciones capitales, en secreto con frecuencia,
completan el cuadro de una tiranía típica”
Nos separan más de tres décadas
y el contraste es abrumador, no solo entre democracia y dictadura, sino en
el trato que recibe unos y otros cuando podemos pensar que representa la misma
causa de rebelarse. Y como colofón Chávez y todos los militares involucrados en
los dos intentos golpistas fallidos, salieron en libertad plena después de dos
años y con sus derechos políticos y civiles garantizados. Salieron de la
cárcel de la dignidad saludables, sin ningún rastro de atropellos y
dispuestos a seguir la lucha por otros caminos, en el marco de las leyes y la Constitución
Nacional de 1961, que fue calificada como la moribunda y vendría una nueva,
muy abultada en los artículos que se refieren a los Derechos Humanos. Nuestros
presos políticos y militares de diferentes rasgos no pueden decir lo mismo. Saque
usted sus propias conclusiones.
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