miércoles, 26 de enero de 2022

LA NIÑA VENEZOLANA DEL CHALECO ROJO. CRONICA

 


 LA NIÑA VENEZOLANA DEL CHALECO ROJO. CRONICA

Me voy para darle bienestar a mis padres y un futuro a mi pequeña hija  Palabras de despedida de la madre  MAYERLIN MAYOR, antes de marcharse de Venezuela.  Jueves 13 de enero de 2022.

“Cuando escuchen que Venezuela se arregló, piensen en esa niña de siete años que murió ahogada intentando llegar a los Estados Unidos; piensen en los caminantes que han deambulado todo un continente o recuerden a los náufragos de Güiria. 6 millones de personas no huyen de un país que se arregló”. DAVID SMOLANSKY. Comisionado de la Secretaría General de la OEA para la crisis de los migrantes y refugiados venezolanos.  



El venezolano es del tamaño del compromiso que se le presente. FRASE POPULAR

 

Ese 31 de diciembre de 2021 hubo mucho llanto en la casa de los padres de Mayerlin. Sobre todo al sonar el campanazo que indicaban las doce de la madrugada, todos se confundieron en abrazos y besos por el año nefasto que se iba pero con las esperanzas puestas en el nuevo. No porque pensaran que las cosas se iban a arreglar sino que una de las hijas mayores tenía todo listo para partir a los Estados Unidos de América, y no la verían por unos cuantos años, a pesar de la comunicación de redes que hoy existe. Además Mayerlin se iba con su hija de siete años, Victoria Lugo Mayor, que era la alegría de esa familia pese a todas las carencias y dificultades.



Esa noche la niña Victoria no durmió por el ruido de la radio y la algarabía de la gente. En la media noche fue al cuarto y se encontró con una sorpresa: una hermosa muñeca de trapo envuelta en un regalo y en una bolsa un chaleco rojo. Salió corriendo a decirles a los abuelos, su madre y tías lo que le había traído el niño Jesús. Su madre le dijo: “- que bellos regalos, cuida mucho ese chaleco, que con ese nos vamos para los Estados Unidos la segunda semana de enero”. Todos celebraron alegremente y se dispusieron a compartir una humilde cena navideña con un arroz con pollo. No hubo ni hallacas, ni pan de jamón porque la situación no daba para eso. Pero igual estaban contentos, sobre todo porque no habían sufrido del Coronavirus. Una de las hermanas expreso en el compartir: “- Bueno porque este año 2022 nos vaya mejor a todos, sobre todo a MAYERLIN que se nos va con la pequeña VICTORIA y la vamos a extrañar muchísimo, ya que esa niña es el centro de esta casa, y Mayerlin ni se diga. Te queremos demasiado” Entre sollozos y lloros aguantados MAYERLIN HABLO: “- Bueno familia, ustedes son lo mejor que me ha dado Dios, gracias por su apoyo y oren por mí y mi hija, tengan mucha fe que todo va a cambiar porque al llegar allá lo primero es trabajo y escuela para mi pequeña, y  mi primer sueldo les enviaré dólares para solventar en algo. Y poco a poco nos iremos todos para allá. Aquí no hay futuro, no hay trabajo, el sueldo es miserable y mucha gente se está muriendo de hambre, esa es la realidad, pero palante familia” Se abrazaron y compartieron al ritmo de la gaita zuliana hasta el amanecer.

 


MAYERLIN MAYOR, una zuliana de nacimiento, vivió hasta mayo de 2021 en Coro (Falcón) con su esposo e hija, pero las cosas no andaban bien en la relación de pareja y decidieron separarse. La situación económica iba de mal a peor, el sueldo de cuatro dólares mensuales por su condición de maestra no alcanzaba para nada, la niña estaba perdiendo peso y ella también porque realmente no  se podía comer más o menos con ese mísero sueldo. De tal manera que con el consejo de amigas y teniendo unas familias evangélicas en los Estados Unidos que le exhortaban a irse para allá, tomó la decisión sin ver para los lados. Vendió su casa y electrodomésticos para reunir el dinero y preparar el largo viaje. Así que los últimos meses los pasó en la casa de sus padres y hermanos del barrio Felipe Pírela de la Parroquia Francisco Eugenio Bustamante. 

El  jueves 13 de enero de 2022 fue el día elegido para la partida, que a sabiendas de los riegos del viaje y los peligros que acechan, lo que hubo fue tristeza y llanto, aquello parecía un velorio. Tanto que MAYERLIN antes de partir con su hija y la maleta les dijo: “Papá, mamá, hermanos, cambien esa cara que todo va a salir bien, tengo fe que voy a llegar bien y sé que Dios no me va abandonar. Tengan prendido esos celulares que voy a estar en comunicación permanente con Ustedes, y cuando llegue vamos a celebrar aunque sea por wassat.” Se abrazaron, lloraron hasta que la vieron partir en el autobús. La madre tenía un presentimiento trágico, pero se lo guardó para sí,  solo le dijo: “- Cuídate mucho hija y protege mucho a esa niña, Dios las bendiga



Todo iba bien en el trayecto, salieron por vía terrestre hasta Colombia (Medellín). El sábado 15 ya estaban en México y el domingo en San Antonio. El cruce de las fronteras atravesando el rio Bravo, en su parte más llana, estaba fijado para el lunes 17, pero por algunos inconvenientes se aplazó para el día siguiente. Ya se había cancelado el monto requerido con los coyotes y el transporte que la llevaría hasta la ensenada del rio Bravo del lado mexicano para atravesarlo sin problemas. Su miedo era gigante, le palpitaba el corazón aceleradamente hasta que una señora que iba a su lado la tranquilizo diciéndole: “- Tenga confianza hija, que eso no le hace bien ni a Usted ni a la niña, tranquilícese que todo va a salir bien.”  Ella tomo un largo aliento y emprendió la marcha sin decir nada. La niña Victoria la llevaba colgada en sus brazos. Mayerlin comprendió y se llenó de ímpetu y pensó: “ya lo que queda es nada para llegar, ayúdame diosito. Caminaba lentamente sin saber que pisaba pero con mucha seguridad y su hija la abrazaba con fuerza hasta que bruscamente una pisada en falso la hizo hundirse en un hueco inesperado y la niña se desprendió al ella abrir los  brazos para no ahogarse ambas. No poder pedir auxilio tragando agua y buscando en esas aguas oscuras la razón de su existencia, la luz de sus ojos. Al momento sintió que alguien la halaba con fuerza para salvarla pero su pequeña Victoria no estaba con ella, las corrientes internas se llevaban su frágil cuerpecito. Un joven se percató de lo que estaba sucediendo y la pudo sacar del rio. Después vendría la crisis de llanto frente a la inminente tragedia y reclamándole a Dios porque no salvó a su hija en vez de ella.



Esa tarde 18 de enero de 2022 fue de tristeza y dolor en el Barrio Felipe Pirela, al llegar la noticia. Mayibeth Mayor, hermana de Mayerlin, recibió la noticia donde ella le expresaba: “Dejé en el rio la luz de mis ojos, mi hija Victoria se me ahogo”, “yo quería quedarme allí cuando no sentía a mi hija, pero algo me sacó. Dios me sacó. Ya yo estaba ahogada, ya yo estaba muerta”. Su madre, abuela de Victoria no lloró, sino que entró en un mutismo absoluto y se encerró en su cuarto con dolor y recordando el presentimiento trágico de aquel jueves 13 de enero. Se interrogó en silencio: ¿Por qué no se lo dije? ¿Pero podría haber detenido ese viaje?  Imposible, todo estaba en los planes de Dios y del destino.



Ya la madre está en los Estados Unidos pero ahogada en un dolor y una vaciedad por la ausencia de su pequeña Victoria, la niña del chaleco rojo, que representaba el porqué de su vida. Otro signo de la diáspora y esta tragedia que padecemos los venezolanos, tanto los que se van, como los que quedan sin esperanzas que esta tiranía termine algún día.

 


NOTA: Al cerrar esta crónica me entero por las noticias que una pareja de ancianos fueron rescatadas de su apartamento, de lo cual la esposa llevaba dos días de fallecidas y su esposo de 83 años de edad aún tenía vida. El profesor universitario PEDRO SALINAS fue encontrado en estado de desnutrición severa y su esposa, Isbelia Hernández, bionalista, abogado y profesora de la ULA, fue encontrada muerta a su lado. Lo que asombra es que esta pareja de profesionales destacados, ya jubilados, se encontraran en ese cuadro. ¿Cómo es posible que llegáramos a esto?  ¿Así como esta pareja merideña de reconocida solvencia moral y ética profesional, cuantos hay de la tercera edad que están sufriendo y parece no importarle a nadie? ¿A dónde estamos llegando cuando un eminente ciudadano que ha contribuido al país con sus investigaciones y aportes ecológicos se está muriendo de hambre?  Obviamente a los delincuentes que tiranizan este país no se les puede pedir nada, pero a la ciudadanía decente sí. Es necesario reflexionar y hacer un frente común por la defensa de los derechos  humanos, por nuestros adultos mayores, por los cambios democráticos para detener estas horas infernales. (la noticia apareció el 25 de enero de 2022 en todas las redes sociales)

lunes, 17 de enero de 2022

CARTA DE JAMAICA DE BOLIVAR REVISITADA SIGLO XXI

 


LA CARTA DE JAMAICA DE SIMÓN BOLÍVAR REVISITADA  (1815-2022)

“Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Nuevo Mundo una sola nación… Ya que tiene un origen, una lengua, unas costumbres y una religión, debería por consiguiente, tener un solo gobierno que confederase los diferentes estados que hayan de formarse; más no es posible porque climas remotos, situaciones diversas, intereses opuestos, caracteres desemejantes, dividen a la América…” Simón Bolívar. Kingston. 15 de septiembre de 1815



En cuanto a la heroica y desdichada Venezuela, sus acontecimientos han sido tan rápidos y sus devastaciones tales, que casi la han reducido a una absoluta indigencia, y a una soledad espantosa: no obstante que era uno de los más bellos países de cuantos hacían el orgullo de la América. Sus tiranos gobiernan un desierto y solo oprimen a tristes restos, que escapados de la muerte, alimentan una precaria existencia…” Simón Bolívar. Kingston. 15 de septiembre de 1815



“…Tengo los pies en la tierra; veo demasiadas realidades crudas como para andar de gafas rosadas. Pero no apoyo un mercado sin frenos, el capitalismo brutal, la esclavitud: América Latina ha padecido esas economías de extracción desde la colonia y que se han convertido en economías de rapiña en la era del auge de China. Miremos la Amazonía.” Periodista Jon Lee Anderson. A propósito de su último libro: Los años de la espiral Crónicas Latinoamericanas desde 2010. 18 de Agosto 2021.

 

Una vez perdida la 2da República (1814)  frente a las tropas  españolas, Bolívar se refugia en Jamaica, isla que estaba bajo el protectorado de Inglaterra. Allí pasó siete meses, tiempo suficiente para madurar las ideas políticas y filosóficas, recogidas en un histórico documento conocido como LA CARTA DE JAMAICA dirigida a un comerciante inglés residente de la isla. Para ese momento Bolívar tenía apenas 32 años, pero tras de sí una formación cultural de la naciente modernidad, los clásicos filosóficos de la ilustración, visitante de Europa en viajes personales y misiones diplomáticas, ya tenía una idea solida de América con las influencias de Bello, Rodríguez y Miranda. Además estaba convencido que la unión de países de habla hispana era necesario para lograr la victoria.      ¿Dónde radica la importancia de este documento histórico? ¿Por qué los acuciosos historiadores la citan con frecuencia? ¿Cuál es su contexto y los anacronismos intencionados o no al analizar este documento a más de 200 años?



Para 1815, la causa de la independencia de La América Hispana no gozaba de la total  adherencia de las grandes naciones como Francia, Inglaterra, Estados Unidos, entre otros. Bolívar comprendía que, aun con la derrota y recuperándose España derrotando a Bonaparte, no se podía claudicar sino establecer con claridad los designios de la independencia del Nuevo Mundo como una especie de equilibrio universal ante el mundo. Escribir un documento que victimizara a la América utilizando la propaganda de la  “leyenda negra contra los indios, pardos y blancos criollos” y  ofrecer  beneficios económicos y sociales que  esta porción del Continente Americano poseía  para la Europa anglosajona y para los Estados Unidos. Allí están las bases programáticas del futuro Congreso americano de 1824, conocido como Congreso Anfictiónico de Panamá, que quedó en solo un intento de unidad latinoamericana. La idea del Libertador no era descabellada, era hacer de la América Hispana una gran potencia que pudiera establecer acuerdo con naciones amigas y hacer ver que el enemigo era España. Incluso planteaba hacer pactos haciendo concesiones territoriales y económicas mientras se recuperaban. Ni siquiera eso fue posible porque, como dice Carlos Rangel en su libro “Del buen salvaje al buen revolucionario”: Las nuevas repúblicas nacieron traumatizadas, divididas, débiles, irracionales, inestables, convulsionadas y confundidas, en contraste con el vigor, la lucidez, la unidad y la salud política de los Estados Unidos, los cuales llevaban medio siglo de ventaja en su experimento de vida independiente. Bolívar era un visionario apasionado, pero también sabia el terreno que estaba pisando, por ello advierte en la carta: “Cuando los sucesos no están asegurados, cuando el Estado es débil, y cuando las empresas son remotas, todos los hombres vacilan, las opiniones se dividen, las pasiones las agitan y los enemigos las animan para triunfar por este fácil medio”. Al final El Libertador muere desilusionado, convencido que la unión es imposible, que había arado en el mar y que la división era inminente, por eso dice en sus últimos días, ya postrado en cama   que el único bien conquistado es la independencia de España.



Han transcurrido dos siglos con siete años de ese  memorable escrito y todavía hay historiadores que lo leen y lo interpretan exhortando su vigencia. Nada más irreal. LA CARTA DE JAMAICA  pertenece a hechos históricos de hace dos siglos y el mundo ha  cambiado, tanto por la diversidad  entre las diferentes naciones como en sus intereses económicos, políticos,  sociales y culturales. Seguimos fragmentados soportando desarrollos desiguales y los problemas de este siglo son distintos a los que teníamos hace doscientos años. Ahora somos la región más urbana del mundo, con un 80 % de la gente viviendo en las ciudades, las desigualdades sociales y la llamada “grieta” se profundiza, mucho más con el efecto de la pandemia del Covit 19 que ataca a los sectores sociales más vulnerables y trae secuelas en los sistemas económicos liberales. La escritora y política colombiana Ingrid Betancourt, en una entrevista para El Diario argentino La Nación del 25 de septiembre de 2021 señala que “en nuestras regiones ocurre algo que también pasa en el mundo: Tendencia al autoritarismo de izquierda y de derecha Nicaragua, El Salvador, Guatemala, Honduras. Es como si pensáramos que frente a la locura y la mediocridad de los gobernantes, todo eso muy bien alimentado por la corrupción, la única manera de salir fuera con mano dura. Un tipo fuerte que imparta ordenes sin la posibilidad que la democracia medie como árbitro en la sociedad. Si nosotros queremos volver a blandir el blasón de la democracia en América Latina, tenemos que acabar con la corrupción. Por ahí pasa el nuevo contrato social”.




Por su parte el periodista Jon Lee Anderson en entrevista para La Revista argentina Ñ señala que “para este siglo América se movilizó hacia la izquierda con Chávez a la cabeza, Cristina, Pepe Mujica, Evo, Correa y Lula, lo que se llamó <<la marea rosa>> todo auspiciado por el petróleo venezolano y Fidel Castro comandaba. A comienzos del 2020 Venezuela ya se había convertido en el arquetipo del fracaso socialista, del socialismo hecho populismo.”. Más adelante agrega una afirmación de índole geopolítica: “Nuestros otrora próceres de la izquierda latinoamericana lo que les interesa es monopolizar el poder y no les importa el costo, criminalizan a los opositores, desconocen la justicia, cierran medios de comunicación, y como los EEUU ya no van a invadir, como lo hacían antes, tiene un margen de operatividad. Además cuentan con China y Rusia”. Esto es lo más comprometedor para el destino de la región porque tanto China como Rusia andan tras nuevos mercados y saben que el dominio económico y político es clave. El siglo XXI lo caracteriza el capitalismo de competencia y la búsqueda de nuevos mercados, como el caso  de la Rusia de Putin con posiciones híper nacionalistas, cleptocracia y plutocráticas. De China, de visión más pragmática y dependientes. El capitalismo chino busca apoderarse de los mercados ofreciendo beneficios y corruptelas, en lo que se ha popularizado como “la ruta de la seda”, además con el manejo exclusivo de personal y mano de obra de origen china.



Por su parte el Director para Las Américas de Human Rights, José Manuel Vivanco, en entrevista para La Nación (5-12-2021)  ha dicho que “América Latina está en un mal momento, probablemente el peor de los últimos 30 años. El debilitamiento y el descredito de la democracia ha creado terreno fértil para el populismo”. Además advierte riegos enormes para los derechos humanos universales si la región se deja seducir por la predica populista, estará aún peor. Hay que fortalecer la democracia y el Estado de Derecho.  No es descabellado lo que plantea el doctor Vivanco. La dictadura cubana consiguió una vía de escape hacia el resto de la región a través de un brazo fuerte como lo que hoy representa Venezuela con Maduro  y  Nicaragua con Daniel Ortega más  democracias permeables  como lo son Argentina, México, Bolivia, Chile y Perú. El panorama es delicado porque le corresponde a los sectores democráticos, a sus capas de intelectuales, líderes y dirigentes más esclarecidos asumir los valores democráticos como el mayor legado republicano, pero con eficiencia, libertad y honestidad en el ejercicio público. Dentro de un marco democrático no se le puede cerrar el paso a los sectores políticos de la izquierda, pero siempre con un ojo abierto y otro cerrado y estar alerta ante su visión hegemónica, autocrática, totalitarista, que los ha caracterizado, pretendiendo acabar con  la división de los poderes públicos, la reelección presidencial  indefinida y secuestrar el poder judicial, el acercamiento a gobiernos totalitarios.   Imposible permitir otro Chávez, el cual, no solo,   arruinó a Venezuela y acabó con la democracia, sino que se la entregó a la Santa Alianza conformada por  Rusia, China e Irán a través de Los Castros y el llamado Socialismo del siglo XXI.



El ensayista e historiador mexicano Enrique Krauze en entrevista para el diario La Nación de fecha 08 de enero de 2022  señala que la región ha tenido experiencias democráticas importantes, excluyendo en la actualidad a Venezuela y Cuba. No obstante al final de la entrevista señala que ha faltado hacernos preguntas claves con la ciudadanía desde finales del siglo pasado cuando a partir de la caída del Muro de Berlín en 1989, parecía dibujarse una solución casi continental de democracia. “¿Comparar nuestros sistemas democráticos con otros? Tuvimos la soberbia de creer que ya habíamos ganado la democracia liberal. Pero la democracia nunca gana de manera definitiva…Debimos explicar a la gente todo lo que la democracia no es: no es la felicidad, ni logra por si misma nada más que una forma de convivencia, pero todas las otras opciones son muy malas. Nos faltó explicar a Lenin, Stalin. A Hitler. Nos faltó arrojar luz sobre los aspectos oscuros y trágicos de la Revolución Cubana y como sus sueños se convirtieron en una tiranía. Porque las generaciones olvidan. Nos faltó explicar lo que vivió Argentina y el fenómeno terrible de las desapariciones. Y nos falta preguntarnos si no hay más soluciones que las del neoliberalismo y el socialismo. ¿No hay formas originales e inteligentes de pensar que podemos hacer para que las personas desprotegidas puedan mejorar?”  El historiador  Enrique Krauze, agrega que lo único que nos queda es apelar a la razón, al dialogo y al debate porque los tiempos de las guerras intestinas civiles ofrece más perdidas que conquistas. Hacer a un lado las ideologías y en última instancia alumbrar ideas concretas que nos permitan avanzar en consensos democráticos. Sin obviar el conflicto geopolítico en que estamos inmersos y el papel de las llamadas “izquierdas progresistas” en Brasil,  Chile, Bolivia, México, Perú y Argentina. Que si bien conviven en sistemas democráticos y ejercen el gobierno (menos Brasil donde gobierna Jair Bolsonaro), son capaces de alterar el juego democrático si se les permite, como ocurrió en buena parte con Venezuela y el régimen chavista.



Los tiempos entre aquellas republicas nacientes y el siglo XXI son totalmente distintos. Hoy como ayer no tenemos un equilibrio regional pero los desarrollos económicos, sociales y culturales son sustentables y pueden encontrar caminos de diálogos y concertaciones útiles para satisfacer planes y proyectos autonómicos frente a las grandes naciones, teniendo claro que debe ser  desde la independencia y la preservación de la democracia, y allí es precisamente donde surgen los conflictos en el concierto internacional. Hay proyectos latinoamericanos como UNASUR, MERCOSUR, ALBA, que han fracasado por hegemonías ideológicas y políticas contrarias a la democracia. Se mantiene la Organización de Estados Americanos, OEA, que es un organismo centenario, nacido en 1890 como Unión Panamericana y a partir de 1948 es un organismo internacional de carácter regional de Las Naciones Unidas.  Su fundación y principios son contrarios  a los gobiernos que atentan contra el Estado de Derecho y pretender irse por esquemas totalitarios de gobierno, como es el caso de Venezuela y Nicaragua, alegando a una soberanía para actuar a su antojo. Su Secretario General  Luis Almagro ha dicho que “las dictaduras de Venezuela, Cuba y Nicaragua son “modelos fallidos    que generan crisis humanitaria, de derecho y crímenes de lesa humanidad”.  Aunque se debe reconocer que su intervención internacional no es fácil porque no posee fuerzas militares aun invocando la llamada CARTA DEMOCRATICA DE LA OEA. La otra  alternativa regional es  la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe), creada el 23 de febrero de 2010, integrada por 33 países de la región. Esta organización sufrió un duro golpe al retirarse Brasil, ya que el gobierno de Jair Bolsonaro consideró que Estados Unidos y Canadá no deberían quedar excluidos de la alianza. Esto ha conducido a que en las últimas Cumbres se hicieron evidentes las diferencias políticas. El analista Rosendo Fraga, Director del Centro de Estudios Unión para la Nueva Mayoría escribe para el Diario Clarín que “En las últimas Cumbres se enfrentaron por un lado los presidentes de Venezuela, Cuba y Nicaragua y por el otro los de Uruguay y Paraguay. Los tres primeros defendieron su posición de que no son regímenes antidemocráticos. Los dos últimos, en cambio, ratificaron que sus gobiernos no lo reconocen como regímenes democráticos, posición que comparte con Estados Unidos y la Unión Europea. La CELAC desde sus inicios formalizó una relación con China buscando transformarla en una plataforma regional apta para la relación de América Latina y el Caribe, con la potencia asiática, organizándose un foro permanente que se reúne en forma bianual. En tal sentido este organismo corre con el peligro de servir de medio de penetración de dominios no occidentales y no democráticos mundiales como los que representa la llamada SANTA ALIANZA de este siglo formado, como ya dije, por Rusia, China e Irán. Y esta, por último tenemos el ALBA, Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América, idea de Fidel y Chávez en 2004. Organismo creado con otros gobiernos de izquierda de la región a partir del llamado Foro de Sao Paulo. No  tiene gran incidencia, pero le sirve a las dictaduras de izquierda para establecer redes en la región y buscar entronizarse con el modelo comunista. 

Hace doscientos años estaba naciendo La América independiente de España. Su  proceso histórico dista mucho del imaginario utópico de Simón Bolívar. Han prevalecidos las ideas liberales es cierto, excepto Cuba, pero su desarrollo económico ha sido intervenido por la corrupción administrativa, el pillaje,  los intereses oligárquicos desmesurados, las intervenciones extranjeras, las visiones estatistas, etc.  El sistema político democrático  ha atravesado por situaciones inestables de periodos dictatoriales, caudillaje, guerras y alzamientos civiles y militares, asedio de las guerrillas con apoyo  internacional y del narcotráfico, como es el caso de Colombia. Igualmente la versión populista del Estado donde todos quieren acudir para obtener beneficios, en desmedro del trabajo y la producción como fin último para el desarrollo de las sociedades y el bienestar social para todos.



Hoy, la región tiene un alto grado de inestabilidad y está amenazada por la penetración de modelos no democráticos ante una ciudadanía latinoamericana que busca gobiernos eficientes que redistribuyan mejor la riqueza y minimicen las terribles desigualdades entre pobreza y riqueza. El problema se presenta cuando se  afecta al sistema democrático con modelos de izquierda totalitarios y que tiene sus representantes en la región. La situación ha llegado al extremo que Rusia recientemente amenazó  con  desplegar tropas militares en Cuba y Venezuela si los Estados Unidos avanzan en Ucrania. ¿Qué significa esta amenaza pública? Díaz Canel y Maduro están del lado de Putin y puede contar con su apoyo. De todas formas tanto Fidel Castro como Chávez, ya fallecidos, han garantizado esta penetración en  compras de material bélico, espionaje  y adiestramiento militar ruso desde hace décadas. El ex director del Servicio Bolivariano de Inteligencia (SEBIN) Manuel Cristopher Figuera reveló que Maduro tiene dos bases militares rusas de exploración de comunicaciones  e inteligencia  en territorio venezolano, una en Valencia y la otra en el Estado Miranda.  

Hoy como ayer, prevalece un futuro incierto, seguimos siendo peones en el ajedrez geopolítico mundial ante grandes naciones que ceden terreno para garantizar su estabilidad. Otras naciones que buscan reeditar experiencias del período de la “Guerra Fría” (1947-1991) para recuperar hegemonías pérdidas y otras naciones buscar nuevos mercados que les afiance su poder económico mundial. Todas movidas en el espíritu  de la competencia capitalista. El cronista Lee Anderson enfatiza: “Hoy no hay no una Rusia socialista ni una China comunista. Hay potencias emergentes como China con aperturas liberales y un poder político centralizado. Igual Rusia. En América Latina Presidentes llamados de Izquierda buscan anexarse a estos dos bloques para sostener sus tropelías populistas con una corruptela estrambótica”. Esta afirmación enturbia más el panorama y presagia eternos conflictos entre la libertad y la opresión; entre la democracia y totalitarismos, entre bienestar de todos los ciudadanos latinoamericanos y aumento de la pobreza y la dependencia económica y política.  Ese fue el dilema para el Libertador Simón Bolívar y lo sigue siendo en los albores del siglo XXI.



EL SISTEMA DE GOBIERNO MAS PERFECTO ES AQUEL QUE PRODUCE MAYOR SUMA DE FELICIDAD POSIBLE, MAYOR SUMA DE SEGURIDAD SOCIAL Y MAYOR SUMA DE ESTABILIDAD POLITICA. Congreso de Angostura. Febrero 1819. Simón Bolívar.

lunes, 20 de diciembre de 2021

UN CUENTO DE NAVIDAD VENEZOLANO

 

UN CUENTO DE NAVIDAD VENEZOLANO



PARA MI MADRE Y MI HERMANA MAYOR QUE SE FUERON CALLADAMENTE

En homenaje a ese gran escritor inglés CHARLES DICKENS (1812-1870) escritor de sabia combinación de contrastes risa- llanto; pobreza-riqueza; bondad-perversidad, egoísmo-solidaridad, siempre con un mensaje aleccionador. Charles Dickens tenía una convicción en el ser humano y sus capacidades innatas de mejorar su vida.



TODO SUCEDIO en aquel  modesto barrio donde sus habitantes celebraban la navidad como el regalo más grande enviado desde el cielo, la natividad de Cristo Jesús. Las calles se llenaban de luces coloridas, las casas pintadas con sus arbolitos y nacimientos. La eterna diatriba entre San Nicolás o el niño Jesús que llegaría la noche de pascuas. En cada casa, por más humilde que fuera, en la mesa se encontraban unas hallaquitas, dulce de lechosa, pan de jamón y hasta en algunos la llamada torta negra y el pernil de cochino. La idea era pasar la noche en abundancia, con mucha alegría y solidaridad en el compartir, con la intención que el próximo año fuese mejor. Y no faltaba la música navideña, los aguinaldos y gaitas. La gente cantaba aquella vieja canción de una famosa orquesta de guaracha: “Navidad que vuelve/ tradición del año/ Unos van alegres/ otros van llorando/… hay quien tiene todo/ todo lo que quiere/ y sus navidades/ siempre son alegres/ la vida que vuelve/ vuelve la parranda/ en noche de reyes/ todo el mundo canta”. En realidad la gente se arropaba hasta donde le llegara la cobija, pero la celebración era general.



Ese optimismo y entusiasmo se fue apagando en los últimos años por la falta de los alimentos, además del costo  de los mismos con unas monedas y billetes que no valían nada. Hasta que llegó el año D, identificado por una tragedia tras otra y una peste universal venida de un país oriental, que no paraba en la posibilidad de controlarla y la mayor exigencia era evitar el contacto entre las personas y quedarse en casa para resguardarse de este azote mayor.

Aparte de la pandemia que azotaba a pueblos y ciudades, sin distingo de colores y posición social, toda la nación atravesaba por una profunda crisis social, económica y política por una dictadura que gobernaba el país desde hace muchos años y poco le importaba el sufrimiento del pueblo. Los desaciertos de sus medidas  causaron una gran calamidad y hambruna en la población, que hacia recordar tiempos históricos donde “los dientes estaban de más”. En esos años,  millones de personas, entre jóvenes, adultos y niños, preferían dejarlo todo y aventurarse un mejor destino en otras naciones hermanas. Ese año fue el peor de todo con la emigración, en muchas casas se quedaban los ancianos y mayores de edad en una soledad absoluta mientras los jóvenes probaban suerte en otro país.  La gente estaba al borde de la locura, vendían todo lo útil que tuvieran en casa, hacían trueque por alimentos y los más pobres revisaban contenedores de basuras para ver que encontraban para vender o comer. La parca se había apoderado de pueblos olvidados,  los niños perdían peso y no los motivaba el colegio. Quizás lo bonito del asunto es que estaban dispuestos a resistir, a ajustar los exiguos presupuestos con las remesas que llegaran del extranjero, algún trabajo extra  para ganarse el pan de cada día. Otros empezaron a sembrar y a criar gallinas y conejos en casa para garantizar el sustento diario.  El pueblo se llenó de expresiones populares, desde su ignorancia y cristiandad:   esto se lo llevo quien lo trajo”, otros se santiguaban y decían “Ave María Purísima sin pecado original”, “Dios aprieta pero no ahorca”. Los más optimistas decían “hay que tener paciencia, esto se va a mejorar”. Mientras otros se echaban a morir en sus casas, esperando la caridad divina. Todos ansiaban un nuevo gobierno pero no hallaban que hacer, entonces lo que quedaba era luchar por la subsistencia.



En aquel barrio, otrora prospero, había una  casita como la del nacimiento del niño Jesús,  donde  sucedieron los hechos que a continuación voy a relatar.

Era  el mes de diciembre,  con un presagio muy triste que nadie advertía, los vecinos se disponían a ver que hacían para no dejar que muriera la navidad. Como les decía, todo ocurrió en aquella  casita blanca que se  llenaba de verdor y guirnaldas para mostrar la magia de esos días. La hija despertaba a su madre y le decía: - “Mamá, mamá, ya entró el mes de diciembre y no hemos nada en la casa, como todos los años”.  La madre soñolienta le responde: - “Hija este año he estado muy enferma, además que preocupada por la salud de tu abuela. Además tus hermanos se fueron del país y solo quedamos tú y yo,  y la abuela Mela que viene en las tardes, ya nadie viene por aquí, la peste ha empeorado todo 

La hija cavila y se hace un silencio que rompe con una petición: “Y el cuento de navidad que me lees todos los años…”. La madre, ya un poco más espabilada le responde: “ah se me había olvidado hija, de verdad perdóname, acuérdame mañana para buscarlo en la biblioteca”.  La hija resignada le responde:  “-está bien mamá

Esa tarde, como la abuela Mela no se acercaba a la casa, le dijo a su hija que se arreglara para visitarla, aunque a decir verdad no había ni que salir a la calle porque por el solar había una puerta que se comunicaba. Llegaron allí y la vieron sentadita en una mecedora de mimbre con la mirada extraviada. Asombrada le pregunta en voz alta por la sordera: -“¿Qué te pasa mamá que no fuiste a tomar café como siempre?”. La abuela Mela se queda como si no fuera escuchado y al final le responde ante una segunda insistencia: “-Es que tú no tienes azúcar, y sabes que no me gusta el café amargo”. La hija le dice: “-Abuela, abuela, la vecina nos regaló un poquito.” Y la madre le dice: “-Vente, vamos a tomar café,  que me quedó como a ti te gusta, vamos”. La abuela accede y lentamente, paso tras paso se van caminando a la casa contigua.



Esa noche, como  siempre lo hacía, acompañó a su hija a su cuarto, le preparó el sedante para dormir, un beso en la mejilla y le dio la bendición con amor. No se sentía bien, los problemas de la tensión, los dolores en las piernas, ya casi no veía por un ojo y para colmo se le estaban olvidando las cosas. Se acostó en su ancha cama y se puso a pensar en el reclamo de su hija esa mañana. No pasó mucho tiempo que conciliara el sueño y bajo un cántico de villancicos estaba allí sonriente y alegre por la llegada de la navidad. Soñaba con el  cuento de Charles Dickens representado en una obra de teatro y las lecciones de los tres fantasmas de la navidad. Lo curioso es que en la representación estaba su hija como un personaje infantil que le gustaba celebrar la navidad y molestaba al Señor Scrooge. También su abuela haciendo el papel de la Sra. Dilber, una lavandera. Y hasta ella se vio retratada en la Señora Fezziwig, digna esposa del señor Fezziwig. Al final la celebración de la navidad con comida en abundancia, hallacas, torta negra, pasapalos, el tradicional pernil y el infaltable pan de jamón. Incluso no faltó la celebración con un buen vino que un tío  trajo de Buenos Aires.



Al día siguiente no recordaba nada del sueño, pero su ánimo había cambiado. Temprano despertó a su hija y juntas revolvieron las cajas donde guardaban las partes del pino navideño, las luces de colores y otros adornos alusivos a la navidad que hace años le habían llegado del Norte. También la caja enorme del nacimiento, que guardado con mucho celo, lentamente sacaban las casitas, el papel marrón para las montañas y el verde para los valles, además de  los personajes principales. Su hija encantada le hacía preguntas sobre la celebración de la navidad y ella le respondía amablemente. Al final la sala principal cambio y un ambiente de alegría envolvía la casa. La hija le recordó que en la noche, antes de dormir, comenzará a leerle el cuento de Charles Dickens, a lo que ella respondió afirmativamente con mucho agrado. Al fondo de la casa se escuchaba una canción de la radio, cuya letra era cantada por   una voz femenina muy bella que decía: Venezuela/ tan bonita Venezuela/ La Virgen de Coromoto/ sabe que llorando estás/ Venezuela/ Venezuela/ Venezuela/ Nuestro Santo Tío Simón/ habla tú con papá Dios/ dile que traiga la libertad y la limpieza de tú amor/ mientras tanto/ yo le canto tu plegaria Tío Simón…” A la madre se le asomó unas lágrimas que no quiso que su hija la viera para no entristecer el bonito momento.

En la tarde llegó la abuela de su casa vecina y vio sorprendida el cambio en la sala principal y la alegría que había en el semblante de su hija y la nieta. –“¿Qué te parece abuela? ¿Te gusta como quedo el nacimiento y el arbolito?”  La abuela le contesto: -“claro nieta, está muy bonito, en esta casa llegó la navidad”.  Entonces la madre le dijo: -“Espera que voy a preparar un café, como a ti te gusta y un pan dulce”.  Al final se sentaron en el pasillo a conversar mientras la hija se ocupaba de los detalles del arbolito.

-“¿Mamá  te acuerdas las celebraciones que hacíamos en los años pasados cuando toda la familia se juntaba?” Y la abuela Mela respondía: -“Claro que me acuerdo, las cenas navideñas, el 31 nos quedábamos hasta tarde, aunque yo me iba a dormir después del cañonazo”.  –“Si mamá, nunca nos faltó nada, y no éramos ricos, pero siempre le poníamos corazón a las cosas” le contesto ella. La abuela interrumpió  -“Pero estos últimos años todo ha empeorado y con la peste ya nadie está seguro de la vida”. -“Así es mamá, este año va a ser más triste, pero hasta ahorita no nos hemos acostado sin comer, esperemos que podamos llegar hasta el final de este año porque tampoco es que tenemos mucha salud”. –“Si  hija este año estamos solas, y que Dios guarde a nuestros hijos…  Me voy para mi casa, descansa, mañana es otro día… Dios proveerá”, dijo la abuela

Esa noche la madre acompañó a su hija hasta su cuarto, y abrió el libro Cuento de Navidad  de Charles Dickens y comenzó a leer frente a la hija interesada y en pleno silencio:

“-Cuento de Navidad / Prefacio.  He procurado en este pequeño libro de fantasmas, dar del espectro una idea que no inquiete a mis lectores ni respecto a ellos mismos, ni con sus semejantes, ni con las festividades sagradas,  ni conmigo mismo…” (La hija interrumpe): “-Mamá, mamá,  ¿tú crees en los espectros?” La madre le responde: “-Si hija, son espíritu que cuando tu menos lo piensas te pueden aparecer. Hay fantasmas benignos y también los hay malignos. En este caso los espectros que le aparecen al señor Scrooge son aleccionadores, es decir le dejan una enseñanza. Pero eso siempre me lo preguntas hija.” Entonces la hija le responde: “-Es que siempre me gusta recordarlo”.  La madre continua: “-Que vague por su casa placenteramente, y que no le vengas ganas de quedarse en ella. Vuestro sincero amigo y servidor. Charles Dickens. Diciembre de 1843.” Exclama la hija: “- Mamá ese cuento es viejo y siempre se recuerda, no pasa de moda”.  Ella le responde: “-Si hija, este cuento ha sido llevado al cine y al teatro muchas veces. Incluso nuevas versiones con personajes que no les gusta la navidad. Lo que pasa es que la navidad está llena de amor, encuentro, compartir, dar y recibir regalos. Y hay gente que no es así, que es demasiado egoísta, huraño, que no trata a nadie, que solo esté  interesada en hacer dinero y tener propiedades. Pero déjame continuar mi amor para avanzar un poco esta noche.” La madre empezó a leer el primer capítulo y al cabo rato observó que su hija se estaba cerraba los ojos, en señal de sueño. Como sabia, que  aún  escuchaba siguió leyendo por un rato,  hasta que decidió detenerse en la Segunda Estrofa para ir a descansar.



Al día siguiente la madre se despertó con un poquito de entusiasmo, aunque con sus dolencias acuestas. Su hija seguía durmiendo y decidió acercarse a la casa de su madre. Al llegar, todo estaba en silencio y la puerta cerrada. Se preguntó  “-¿Pero si mamá siempre se despierta temprano, qué estará pasando? Voy a llamarla en voz alta: Mamá, mamá, mamá…” Asustada repitió hasta que escuchó una vocecita: “-ya voy, ya voy”. Se paró lentamente de la cama y trastabillando llegó hasta la puerta de la cocina y su hija angustiada le dijo: “-Madre, que te pasa, no te sientes bien, tengo rato llamándote y no respondías, tu siempre te levantas primero que yo, pensé que te había pasado algo” Ella le responde: “Hija no la pase muy bien, en la noche me desperté varias veces y tuve un sueño raro… “-Y lo recuerdas” interrumpió ella. “-Si claro, eran unos ángeles que  nos venían a buscar para cenar con Dios, imagínate que fantasía, al final desperté cuando se disponían a llevarnos”. Entonces ella le respondió: “-Me asombra tu sueño mamá. Bueno me alegra que estés bien, vamos a tomar café del tuyo, el día está un poco frio por la navidad y me provoca un café con un pedazo de pan.”

Cuando regresó a su casa, sorprendió a su hija leyendo el Cuento de Navidad y como a ella le gustaba leer pasó casi todo el día leyendo entretenida y ya en la noche, le preguntó  a su Madre: “-¿mamá, mamá, la abuela Mela no vino esta tarde, se siente mal? La madre le respondió: “-Tú sabes que ella esta quebrantadita de salud, tu abuela Mela tiene 93 años, hay que estar pendiente de ella. La hija le dice: Si mamá, mañana me voy a quedar con ella, vamos a leer el final del cuento que me gusta muchísimo.”     La madre exclamó: “-Sé que te gusta, ya perdí la cuenta de tantas veces que te lo he leído y siempre hay una pregunta nueva cada año, vamos” Y comenzó a leer modulando la voz de acuerdo a los personajes y el contexto:



“-El final de todo. ¡Sí! El pilar era el suyo. La cama era la suya. La habitación, su propia alcoba. Pero lo mejor y más feliz era que todo le pertenecía: el tiempo que tenía ante sí era suyo, y podía introducir en él las enmiendas que apeteciera. -¡Viviré en el pasado, en el presente y en el futuro! –Repetía Scrooge, bajando de la cama- .Los espíritus de los tres han hecho todos los esfuerzos posibles dentro de mí. ¡Oh, Jacob Marley! ¡El cielo y las navidades sean benditos por ello! ¡Lo digo postrado de rodillas querido Jacob, sobre mis rodillas!” La hija la interrumpe. “-Imagínate que arrepentido estaba el Señor Scrooge  que le aparecieron primero el fantasma de su niñez y juventud, segundo el de rico y avaro mercante, y el tercero le mostraba  lo que sería su futuro de continuar así. ¿Y será que pudo cambiar al final de sus años mamá?” Ella le escuchaba atentamente, le  respondió: “-Mi amor, ser un verdadero cristiano significa que al darse cuenta de tus malas actuaciones y conductas, puedas cambiar de actitudes tanto para ti como para el prójimo. Al Señor Escrooge se le reveló los tres espíritus y el último le señaló que le esperaba de continuar así al morir.” Continúo su lectura, y cuando llegó al fin,  su hija, que esta vez no se durmió, le hizo una pregunta que nunca le había hecho: “-mamá, ¿abuelita y tú  no se parecen al Señor Scrooge verdad, no tiene de que arrepentirse?”  Ella le contesto: “-Hija tanto tú abuela como yo, que soy la mayor de mis hermanos, hemos tenido una vida digna, de trabajo, de entrega a la familia que hemos levantado con mucho amor y cariño, compartiendo los momentos malos y buenos de la vida. No ha sido fácil hija mía. Tu abuela levantó cinco hijos y yo cuatro, ambas nos sentimos orgullosas de ellos aunque en estas navidades no estén a nuestro lado por las razones que tú conoces. Claro que hemos cometido fallas, pero nada como ese Señor Scrooge, hemos sido madres sacrificadas, desprendidas y también hemos recibido amor de nuestros  hijos, cada uno a su manera. En ese cuento de Charles Dickens hay familias como nosotros, humildes y pobres, que superan los avatares de la vida y crecen celebrando las navidades como el mejor momento de encuentro familiar.” Ya era tarde, su hija cerraba sus ojitos, por lo que terminó de hablar y se fue a su habitación.  

Ya acostada se durmió plácidamente hasta que una intensa iluminación cubrió la habitación y ella se tapaba con los brazos para no cegar su vista. Lo extraño es que no sintió miedo, y una voz suave e infinita le habló: “No temáis, soy enviado de Dios para anunciarte que el día del nacimiento de Jesús, estarás con nosotros en la eternidad. No debes revelárselo a nadie. Han sido seleccionadas por el Señor para estar en la corte celestial y cenar con nosotros.”  Después volvió lentamente la oscuridad de la noche y un manto sagrado cubría su piel. Ella siguió durmiendo en un sueño profundo y muy luminoso.

Víspera de la navidad, todo cambió en aquella casa. Algunos vecinos le regalaron ingredientes para hacer unas hallacas y una ensalada de gallinas. La abuela Mela mejoro un poco de salud y compartía todas las tardes el cafecito con su hija. Un día antes de la navidad le dijo: “Estoy sintiendo que está llegando nuestra hora de partir hija, ya nuestra misión en la tierra se está cumpliendo” Ella le respondió: “-Madre, estoy resignada, los designios de la Santa Palabra son sagrados y hemos cumplido con nuestros deberes. Bienaventuranza  en lo que está por pasar madre”.  




Y llegó el día señalado, 24 de diciembre, muy temprano la hija se despierta y le dice a la madre: “-Mamá, mamá, tuve un sueño muy bonito.” “-¿Qué soñaste hija? Le pregunta la madre. “- Con el cuento de Panchito Mandefua que fue a cenar con Papá Dios”. La madre exclama: “-Guao, que bueno, ese cuento es  del escritor venezolano José Rafael Pocaterra,  lo hemos leído alguna vez, y dime que recuerdas del sueño”. La hija le responde: bueno cuando a Panchito Mandefua lo atropella un carro y queda inconsciente en plena calle y  sube al cielo a cenar con Dios. Imagínate que distinción para ese niño limpiabota mamá”. “-Claro hija, porque a los ojos de Dios no hay diferencia, todos somos iguales: Negros, blancos, pobres, ricos, ancianos, jóvenes. Como el cuento de La Iguana  Rosada de una poetisa venezolana de nombre Margarita Berroterán que termina así …” La interrumpe la hija, “- déjame decirlo a mí que esa fábula  la leíamos  en la escuela y hasta una obra de títeres hicimos:  Por ese lindo color/ que tienes amiga buena/ todos hemos acordado/ que de aquí serás la reina/ Se organizó una gran fiesta/ con comida y golosina/ en aquel bosque moderno/ carro, jacuzzi y piscina/Y este cuentito moderno/ con alegre final acaba/ un trono de bellas flores/ para la Iguana Rosada/ Esto demuestra al mundo/ que no importan los colores/ porque a los ojos de Dios/ todos tenemos valores.”  La madre le dice: “-Bueno hija ya es navidad, vamos a casa de la abuela Mela a ver que está haciendo, pero me dejas hablar a solas con ella que tengo que decirle algo, que tú no puedes saber.”  -Está bien mamá…no te preocupes…vamos.

En la casa la abuela Mela está sentada como siempre en su mecedora y se nota apacible escuchando el canto de los pájaros. “-Mira hija que bella está la planta de navidad, sus hojas rojas en señal de navidad.” Ella le responde: “- Si madre, también es conocida como Flor de Pascua, en mi casa también floreo hermosa. Voy a aprovechar que hablemos sobre el asunto de esta noche, yo tengo planeado que celebremos temprano en la casa con lo que tengamos y antes de las doce a dormir, ya todo está, listo con mi hija. Mañana cuando despierte una amiga la viene a buscar, mientras vienen sus hermanos- Madre es triste despegarse del plano terrenal,  pero siento que ha llegado la hora, en el fondo lo que hago es aparentar, porque no me siento bien de salud. ¿Cuéntame y tu cómo te  sientes?  La madre, escuchando  con atención,  le responde: “- Ay hija, nada bien de salud, pero con una alegría inmensa, siento que ya cumplí con mi deber y no tengo más nada que hacer aquí, y ahora menos con todo esto que estamos viviendo. Ya mis hijos crecieron y son hombres y mujeres de bien, y tú ni se diga hija, a pesar que  no te crie cuando estabas chiquita, pero tú sabes, éramos muy pobre y yo tenía que ver como hacía con los otros, tú eras la mayor, por eso te dejé unos años con tu madrina de confirmación”. Ella le interrumpe: Madre no sigas afligiéndote por eso, que yo lo comprendí y mi alma esta curada de resentimientos. Pensemos en este largo viaje, que es definitivo, ya cumplimos con nuestra misión aquí en la tierra.  Me voy para la casa, te espero esta noche para compartir y pasarla bien, nada de llorar, debemos  estar serenas  y tranquilas, con mucha paz en nuestros corazones.” “- Es así hija, vete tranquila” responde la abuela Mela.



En la noche había un ánimo de compartir en todo el barrio, pese a todo, y cuando estaban allí las tres mujeres  reunidas, tocaron a la puerta. ¡Que sorpresa! De una camioneta se bajaron varias personas conocidas. ¡Albricias! Fueron entrando uno a uno por el amplio pasillo. ¿Quiénes eran esos personajes?: Una joven de Canadá que ella había recibido en su casa por varios meses con su pequeña hija, Cinco amigos familiares de la abuela Mela, que había alojado en  su casa en tiempos distintos, cuando era más joven. Todos al unísono dijeron en coro: “¡GRACIAS POR TODO. NUNCA LAS HEMOS OLVIDADOS!”  Y con ello entregaron regalos y comida. Hablaron de sus experiencias y al final destaparon una botella de champagne francesa y cantaron unos aguinaldos. Llegó la camioneta a buscarlos nuevamente.

Todo era felicidad hasta que llegó la hora de despedirse y las tres mujeres se dieron un largo abrazo, dijeron: “¡FELIZ NAVIDAD!” y cada una se fue a su cuarto a descansar.




En la madrugada, pasada un poco más de la medianoche, ya en ambas casas se sentía un vacío y un silencio sepulcral que indicaba la partida. El misterio se había cumplido.  Nunca más se supo de este par de honorables damas y algunos  vecinos afirman que hay una luz en ambas casas que parpadea al amanecer por algunos instantes cada 24 de diciembre al amanecer.

Angel Gustavo Cabrera. Diciembre de 2021.

lunes, 29 de noviembre de 2021

EL DRAMA DE FATIMA GALINDO Y SUS CINCO HIJOS

 


EL DRAMA DE FATIMA Y SUS CINCO NIÑOS


Gente pobre, gente pobre/ su corazón no lo es/ la luz venía y marchaba/ volvía y se iba otra vez/ Anoche se fue llorando/ y no la hemos vuelto a ver/…Un aire fresco/ nos daba/ besos de flor en la piel/ vino un vendaval de fuego/ y se lo llevo con él/… Hay tiene la luz su ira/ luz del aire que se fue/ quedó el día de rodilla/ la noche sigue de pie/… Cantautor Xulio Formoso. 1980

“Mi niñez fue pobre, pero nunca fue triste. Nunca nos faltó el pan, techo, educación y salud. Y el juguete en navidad” Ángel Gustavo Cabrera. Memorias de un inadaptado. 2015

 

FATIMA, como la conocen todos en aquella pequeña comunidad del sector Andrés Bello de El Tigre, Edo. Anzoátegui, Venezuela,  salió como a eso de las cuatro de la tarde a buscar un poco de leña y si conseguía un poco de plástico desechable en el vertedero de basura. No le quedaba de otra, nada que ver con la bombona de gas a más de 20 dólares y solo tenía en la alacena un poco de arroz crudo y los niños clamando que tenían hambre. Ese domingo 21 de Noviembre, día de las elecciones de gobernadores y alcaldes, pero que iba a estar pensando en ir a elecciones si lo que había era  hambre en su rancho. De tal manera que decidió cargar al más pequeño de un años y le dijo a los cuatro restantes que la acompañaran a buscar leña y plástico para vender. Pasada casi una hora llegaron al lugar, una zona boscosa y retirada del caserío y el mayor de 13 años la ayudaba mientras los otros jugaban  bajo un árbol frondoso. Ya casi como a las seis, todavía el tiempo estaba claro pero Fátima siente  unas mínimas gotas de lluvia y le dice a la mayor de 10 años que se fuera con los otros más pequeños por el camino donde habían venido, que ya ellos conocían, mientras ella se quedaba con el mayor buscando leña y unas botellas de plástico desechable.



FATIMA regresa al rancho y se da cuenta que sus pequeños hijos no están. Los busca por los alrededores, en casa de algunos vecinos y nada. Alarmada y desesperada se dirige al día siguiente a la policía y al Cuerpos de Investigaciones (CICPC). Pasan los días, crece la angustia y la tristeza porque se piensa lo peor. Pasado seis días, en horas de la mañana, con el uso de cámaras aéreas en una zona periférica logran encontrar a tres de los cuatro hermanos en estado de agonía por la debilidad alimentaria y la deshidratación severa, llevándolos a una clínica cercana. ¿Y el que faltaba de apenas 1 año de edad? ¿Dónde estaba? Al final muy  cerca de allí el cuerpecito sin vida y sin señal de haber recibido atropello alguno. Los hermanitos habían pernotado en una finca abandonada en Caico Seco, cerca del Hotel Palma Real. Estaban a 25 kilómetros de su domicilio.  

Las preguntas que yo me hago, de este hecho tan doloroso, es ¿Se ha podido evitar esta tragedia? ¿Quién o quiénes son los responsables? ¿Es un hecho trágico aislado del contexto nacional? ¿La pobreza extrema venezolana es endémica? ¿Será que no estamos acostumbrando a estos hechos trágicos?



Voy a partir de una situación personal e histórica para luego llegar a la situación actual. Yo nací en el año 1954 en una zona rural conocida como Los Anaucos, como dicen en pleno campo,  rumbo a La Colonia Tovar del Edo. Aragua, jurisdicción Costa de Maya. Mi madre tenía apenas 26 años y cuatro hijos. La mayor de 10 años la dejó en casa de una tía y los más pequeños se los llevó caminando desde la madrugada hasta bien entrada la noche por caminos boscosos hasta llegar a casa de una comadrona amiga, que al día siguiente atendió el parto. En la Semana Santa regresó a La Victoria con la angustia de no tener una casa donde vivir, desempleada y sin dinero para mantener a sus pequeños hijos. Estamos hablando del año 1954, férrea dictadura de Marcos Pérez Jiménez, pero lo interesante fue que consiguió por la solidaridad de una amiga  una casona vieja  en préstamo  donde vivir, un empleo en casa de familia, colegio público para sus hijos y casa cuna para el recién nacido. Mi madre, siendo analfabeta, comprendió que debía abandonar el campo por la ciudad donde se abría más   oportunidades para  ella y sus hijos a partir de trabajo, educación, salud y vivienda (en el gobierno de Raúl Leoni en 1967  consiguió vivienda propia). Estamos hablando de un proceso ascendente que comenzó con dictadura y con la democracia completo su sueños: Todos sus hijos formados, profesionales y con familias constituidas. Nunca hubo desnutrición ni puerta cerrada, a pesar de que cuando llegó a La Victoria del Edo. Aragua no conocía a nadie. Y se me olvidaba que en la misma pobreza siempre hubo poder adquisitivo para alimentar a sus hijos, vestirlos y hasta comprar los  juguetes en navidad. Una economía que ofrecía estado de bienestar y seguridad educativa.


 



De 1954 a 2021 han transcurrido 67 años y la comparación  de mi madre Manuela Antonia Cabrera (26 años)  y Fátima Galindo (28 años)  entre  un país de oportunidades que se abría a la modernidad al  actual,  representado en la peor de su tragedia: El llamado Socialismo del siglo XXI que comenzó con Chávez en el año 2000 y ha seguido por el mismo sendero destructivo de su economía con el dictador Nicolás Maduro. Su saldo es catastrófico:   expulsar a más de seis millones de venezolanos en un éxodo histórico jamás visto. No hay empleo ni fuentes de producción.  No existen programas de alimentación y atención a las familias de extrema pobreza para evitar la mendicidad y la desnutrición. Una economía dolarizada y el bolívar hace años que perdió su poder adquisitivo devaluado en tres oportunidades historicas.  El  CLAP llega cada seis meses y es utilizado a través de chantaje y manipulación. La industria petrolera en quiebra y la producción petrolera por debajo del millón de barriles diarios. Veamos lo que dice  el sociólogo Pedro Luis España acerca de la pobreza según investigaciones reciente,  Coordinador del Proyecto Pobreza de la UCAB: “Según las Encuesta de Condiciones de Vida (ENCOVI) del 2021, todos los estratos sociales redujeron sus gastos en alimentos. El estrato social más pobre fue el más afectado con una reducción de 13,3 %. Tres de cada cuatro venezolanos viven en pobreza extrema. 76 % sufren de pobreza extrema de un 94, 54 % de pobreza”. (Septiembre 29, 2021). Ya no pueden decir que la culpa es del anterior gobierno anterior porque tienen veintidós años gobernando. Ahora la culpa es del Imperio por las sanciones, cuando en realidad este desastre comenzó muchos años atrás con las expropiaciones y la bestial corrupción, del cual Alex Saab es la mayor muestra de ello, del pollo Carvajal y de Rafael Ramírez, ex ministro de energía. Y sin señalar la horrenda violación de los Derechos Humanos por lo  cual Nicolás Maduro y su plana mayor  están  acusado de cometer crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional (CPI). Dos Venezuela, aquella que se fue edificando en un marco ciudadano democrático y la actual en franca caída,  de miseria y pobreza, sometida a los designios del poder cubano y de una elite roja estatal como la hay en Rusia y Cuba. 





En Enero de 2020 escribí un artículo para LA DISCORDANTE NOTA titulado “Los niños del Cañaveral” relacionado con una tragedia donde perdieron la vida 12 personas entre niños y adolescentes, hecho acaecido en una zona agrícola conocida como La Carpiera en Cagua, Edo Aragua,  a consecuencia de buscar caña de azúcar para chuparla. Al final una tragedia que nunca se investigó ni se detuvo a los responsables. En dicho  artículo escribí: “Estamos viviendo momentos muy difíciles donde la máquina de la muerte no se detiene y parece que nos estamos acostumbrando a que después de un caso, más adelante viene otro y así sucesivamente. Incluso ya ni siquiera hay prensa libre, uno se entera es por las redes sociales. Esto es muy peligroso para una sociedad donde la abulia y  el miedo reinen, caldo de cultivo para la negligencia y que todo pase. El derecho a la vida es letra muerta.”

Agreguemos el caso de la tragedia de Güiria Edo. Sucre,  en diciembre de 2020, donde perdieron la vida 19 personas entre mujeres, hombres y niños, cuando se dirigían en una embarcación hacia Trinidad-Tobago en búsqueda de un destino mejor, un lugar que les provea trabajo y sustento para la familia. Prohibido olvidar.



Como colofón esta anécdota del caso a que da lugar este trabajo. La abuela Ismenia González declara por las redes que por favor  no juzgaran a su hija por la desaparición de los cuatro niños y clamaba en oración cristiana por la salvación de los tres pequeños que se encuentran recluidos por deshidratación severa.  Sabemos que la desesperación y la necesidad pueden crear un estado emocional crítico.  Los hogares y familias en pobreza extrema no pueden estar en sus mejores cabales de normalidad. Salir a buscar leña y algo para vender y alistarse con ellos para ir al lugar, y luego enviarlos solos de regreso, es una conducta que por lo general no se piensa en sus consecuencias por la situación tan precaria y apremiante. Si el Estado Venezolano tuviera Instituciones para atender la infancia de menores recursos y estudios sociales  de las zonas en mayor peligro de desnutrición, lo más seguro es que esa madre no fuera desesperada a buscar leña y a recoger plásticos. Esa es la realidad. Cuando era muy chico no solo fui beneficiado por políticas hacia la infancia, sino que en toda mi escolaridad básica y de bachillerato conté con comedores escolares. La realidad es que todas esas políticas han debido ser retomadas por un gobierno que clamaba que los niños iban a ser su prioridad por la  llamada “deuda social”,  de lo que supuestamente no cumplieron en la Cuarta República. 

 


Este es el saldo de 22 años de revolución socialista……y lo que falta hasta ver la luz de un anhelado cambio democrático.