viernes, 8 de septiembre de 2023

VENEZUELA : LA TAREA INCONCLUSA


 

                                                 VENEZUELA:   LA  TAREA  INCONCLUSA

“Por aquí paso, compadre, / hacia aquellos montes lejos. / Por aquí vestida de humo / la brisa que cruzó ardiendo / fue silbo de tierra libre / entre su manta y sus sueños. /… Aquí va su estampa sola; / grave perfil aguileño, / arzón de cuero tostado, / tordillo de bravo pecho / De bandera va su capa, / su caballo de puntero, / baquiano, volando rumbos, / artista, labrando pueblos, / hombre retoñando patrias, / picando glorias, tropero. /… Por aquí pasó, compadre, / dolido, gallardo, eterno. / El  sol de la  tarde estira / su perfil sobre el desierto”.   Fragmentos del Poema POR AQUÍ PASO del poeta Alberto Arvelo Torrealba en homenaje al Libertador (Barinas, 1905 – Caracas, 1971)

“Madre, voy a partir más pronto en calma / Y sin decirte adiós, que eternamente / me habrá de acompañar en esta vida / Tú has muerto para el mundo indiferente, / más  nunca morirás, madre del alma, / para el hijo infeliz que no te olvida”. Poeta Juan Antonio Pérez Bonalde (1846 – 1892). Tomado del poema VUELTA A LA PATRIA.



“Una última pregunta que da para un análisis posterior: - Una línea de algún poema suyo que pueda describir la Venezuela actual. El poeta Rafael Cadenas responde: - No recuerdo ninguno, pero hay un verso de Eugenio Montejo que suelo citar: “Este país no termina de enterrar a Gómez”. Tomado del Diario Tal Cual. 11 de mayo de 2014. Entrevista de Elisabeth Fuentes al poeta Rafael Cadenas. 

 



A comienzos de este mes, septiembre de 2023, vuelo nuevamente a La Argentina para encontrarme con la familia. Un año estuve por mi patria, y es más que suficiente para tener un diagnóstico de su realidad y las posibles salidas a corto y mediano plazo. No fue fácil tomar esta decisión de volver a irme por un tiempo definido,  porque en Venezuela nací; me levanté desde una infancia pobre pero feliz; de juventud díscola  y  reflexiva; aquí estudie y me gradué de Profesor en Ciencias Sociales en el IUPEMAR;    me enamoré, fracasé, me volví a enamorar; tuve tres hijos, uno de ellos se lo llevo la parca muy joven y fue mi primera tragedia que llevo en mi alma;  obtuve con mi trabajo algunos bienes; desempeñé una de las profesiones más noble como es la de educador de escuela básica; fui titiritero de plaza, parques y escuela;  milité por muchos años en la izquierda radical (hoy de capa caída); Di los primeros pasos en las artes visuales con dos exposiciones; escribí un poemario;  un libro de crítica política documental y mantengo una columna de ensayos y crónicas en mi blog La Discordante Nota. Aquí, en el año 2021, estando en Buenos Aires,   se me murió lo más preciado, mi madre Manuela Cabrera y mi hermana mayor Rosalía Cabrera, de  noble corazón ambas. Más dolor aún del que puede soportar mi corazón si le agregas la tragedia venezolana.    Así que he llegado a los setenta años y siento que ahora es cuando hay que hacer por este hermoso país,  de muchos recursos y riquezas naturales, de grandes valores culturales, de pujanza en su gentilicio, pueblo joven, de noble espíritu pueblerino, pero, por un lado,  lo persigue su vieja historia colonial con la sumisión y el disimulo hacia el poder político  y el caudillismo  del siglo XIX,  y por el otro,  demasiado maltratado por las elites políticas, la burocracia partidista, los sectores económicos y las clases dirigentes. A pesar de todo, veníamos bien en los resultados de los cuarenta años de democracia,  producto de los grandes aportes de la pléyade generacional del 28 en un sistema democrático imperfecto pero perfectible, regido por la Constitución de 1961. Solo había que introducir profundas reformas en el pacto institucional democrático, superar grandes escollos en la vía de la modernización contemporánea y ciudadana y abrirnos pasos hacía el siglo XXI. Pero, fue todo lo contrario, entre Chávez-Maduro y la clase gobernante  destruyeron la vida republicana democrática y económica, asaltaron las instituciones democráticas, se construyó una nueva Constitución (1999) que a lo largo de estos años desconocieron y la convirtieron en letra muerta. Ensangrentaron sus calles con sangre joven, establecieron un sistema de terror creando nuevos aparatos represivos y los llamados colectivos, crearon programas  de dadivas y de pedigüeños, contribuyeron a expulsar millones de personas hacia el extranjero, crearon milicias con personas de la tercera edad adscritas a la FAN. Como bien señalaba un periodista venezolana que el chavismo representa todas las taras y antivalores que se han venido acumulando a todo lo largo de nuestra historia patria.  En fin volvimos a la vida pobre de su gente, de sobrevivencia y enormes desigualdades sociales entre los que disfrutan del poder chavista-madurista y el pueblo pobre que deambula por las calles o en la diáspora; entre los llamados enchufados y el pueblo que sobrevive con un bono y  el CLAP. Y lo peor, un sistema político piramidal donde la cúpula gobernante chavista-madurista  decide lo que se debe hacer para mantenerse en el poder  cueste lo que cueste desde las instituciones, gobernaciones, asamblea nacional y un sistema de justicia incondicional cuyo TSJ obedece las ordenes de Miraflores. Han  hecho de la falsa política su razón de vida, a través de  triquiñuelas, trampas, corrupciones, controles, manipulaciones, chantajes, maletines de dólares, etc. En lo que va de este año,  los tentáculos del poder se mueven desde intervenir la Junta Directiva de la Cruz Roja hasta cambiar el Comité Político del viejo Partido Comunista de Venezuela porque no obedece a sus designios. Recientemente votaron a un periodista de Globovisión porque era “demasiado crítico” en las entrevistas matutinas a dirigentes del PSUV. Con todo que ese canal televisivo está controlado por el oficialismo. El Fiscal General Tarew William Saab aprobó la sentencia condenatoria a 16 años de cárcel  contra seis dirigentes sindicales del Partido Bandera Roja por estimular las luchas obreras por un mejor salario, ya que el actual está completamente depauperado. Y por si fuera poco el escándalo  de corrupción de los 21 mil millones de dólares desaparecidos, y todavía Tarew Aissami nada que aparece.   



En estos últimos años el madurismo ha venido perfeccionando un esquema de control y funcionamiento del poder, echando mano de cualquier cosa que le sirva para mantenerse. Leyendo una interesante novela del escritor  Arturo Uslar Pietri titulada  OFICIO DE DIFUNTO, ambientada en la época de Juan Vicente Gómez, se puede hacer un paralelo entre la dictadura gomecista y la actual,   tomando  elementos de nuestros propios dictadores y caudillos militares en sus procedimientos más viles y canallas. El dialogo se produce entre el Secretario de Gobierno Y JVG. Veamos:  


“Monroy describe con burlones detalles la sumisión y la debilidad en que habían quedado los viejos caudillos, diciendo: Ya esa gente ha quedado para asustar muchachos. Y Juan Vicente Gómez, que en la novela se llama Aparicio Peláez le responde: “No, compadre, no se engañe. Con esa gente no hay tregua. Están tranquilos por el momento, pero después van a empezar los inconvenientes. No ve que cada uno de ellos quiere estar en mi puesto, entonces ¿cómo podemos ponernos de acuerdo?”  



Como se sabe, Gómez duro 27 años en el poder con una justicia entregada a sus designios, manteniendo a raya a sus opositores y si no los podía neutralizar comprándolos, entonces los metía preso o los desaparecía, estableciendo un sistema de terror personalista que “o se estaba a favor de él o en contra”. La pregunta es tajante, el poder no se le podía disputar. Hoy pasa igual, quien le dispute el poder no las tiene fácil, así tenga el consentimiento popular mayoritario. El  caso de María Corina Machado es el mejor ejemplo. Aunque todavía falta por saber que va a pasar en los próximos meses, todo el mundo sabe que el chavismo - madurismo perdió la calle hace mucho tiempo y lo único que le queda es la represión y la patraña. Todo el andamiaje moral y ético de nuestro sistema político está ausente.



Voy a La Argentina, que es una caja de pandora, con los resultados electorales primarios que favorecen a un outsider de la política, Javier Milei. De mantenerse esa tendencia en las elecciones presidenciales de este año (octubre) el ganador será este joven argentino de porte estrafalario, poco experimentado en lides presidenciales y derrotara nada más y nada menos que al peronismo que se ha entronizado en el poder por más de cuarenta años. Se ha dado a conocer denunciando de manera contundente y sin ambages el sistema peronista-kirchnerista y toda la perversión, burocratización y clientelismo político, arruinando al país y su sistema productivo. Ha prometido, desde una derecha radical  devolverles la plena libertad a los argentinos desde una concepción política-económica-social de índole liberal. Plantea la reducción del Estado, eliminar el Banco Central, privatizar la educación paulatinamente e invertir el contenido de la llamada justicia social peronista por justicia y equidad. Particularmente pienso que tiene este candidato un hueso duro de roer porque cualquier ajuste radical puede volvérsele en su contra. Claro está que una cosa es una campaña electoral y otra gobernar desde la Casa Rosada este país inmenso, con grandes riquezas naturales, pero con un alto número de pobreza acumulada. De ganar esta tendencia de derecha, podría estar marcando un fuerte viraje político, con influencia hacia el resto de América Latina.



En el caso de Venezuela, cuando me refiero a que la tarea esta inconclusa, significa que seguimos atascado en los viejos errores desde que somos República, 1830, bajo  la presidencia de José Antonio Páez. El caudillismo, la anarquía, las divisiones, una población que no se le cumplió con las promesas de la independencia y se le escamoteo   sus derechos políticos ciudadanos hasta muy entrado el siglo XX, los intereses egoístas de la oligarquía y los grandes hacendados que se poco a poco se transformaron en capitalistas, y un largo etcétera con las nuevas dependencias extranjeras en el tránsito de la economía agrícola a la minero-extractiva.  María Corina Machado ha señalado que en la Venezuela del siglo XXI hay   responsabilidad de las elites políticas y económicas porque en esta difícil coyuntura, un sector importante se ha dedicado a pactar con la dictadura, de espaldas al país, en ese sistema llamado de “cohabitación”. Además con la diáspora hemos perdido un capital humano importantísimo que le costó al país  formarlo en más de cuarenta años.  Asombra saber que el Estado Venezolano haya caído en una decadencia terrible y que la sumisión, el incondicionalismo, el disimulo, los intereses subalternos y personales suplanten la ética, la moral, la justicia, los derechos humanos, la división de los poderes, una educación de calidad  a todos los niveles y demás aspectos que forman parte de un país republicano del siglo XXI. Lo que nos está sucediendo  es culpa del latrocinio chavista – madurista, qué duda cabe. Sin embargo, ya teníamos  profundas deformaciones y vicios  en el sistema democrático que no fueron corregidos a tiempo y que el rentismo petrolero, lo que hacía era tapar esas grandes anomalías y corruptelas. Nada se pudo avanzar con aquella Comisión Presidencial para la Reforma del Estado (COPRE) que se designó bajo el gobierno de Jaime Lusinchi a finales de los años ochenta.  La población se fue acostumbrando  y quizás reaccionó demasiado tarde cuando Ali Baba (léase  Chávez) y los cuarenta ladrones ya se habían apoderado del poder y se buscaron unas alimañas de una Isla para que los asesoraran para  perpetuarse  en el poder. Aun así, la  resistencia ante tanto bandidaje de la dictadura y una vulgar oposición entreguista se ha expresado en incontables oportunidades ante el desmontaje de la democracia representativa y sus instituciones. María Corina Machado ha sido una de esas nuevas generaciones políticas,  una tenaz y valiente defensora de los derechos democráticos que  le ha roncado en la cueva   identificándolos  como unos vulgares delincuentes, y  planteándole al país un proyecto de centro liberal-democrático  que supere al viejo sistema rentista petrolero y libere las fuerzas productivas en el campo y en la ciudad, sobre la base liberar la economía estatista por el mercado y la propiedad privada. Garantizar la libertad de expresión y el Estado de Derecho, como ley cardinal para el desarrollo de un país. Algo así como lo que planteaba Teodoro Petkoff: La eficiencia económica esta basada en más mercado del que se necesite y menos Estado posible, en el marco de un Estado Democrático.



Está por verse hasta dónde puede llegar  MCM y su partido Vente Venezuela frente a la dictadura que pretende cerrarle el paso con trampas e inventos legales que nadie se come el cuento.  Ella está decidida a llegar “HASTA EL FINAL” y eso significa que llegar hasta el final es con las fuerzas de todos los ciudadanos desatados y en movimiento. La ruta ya comenzó con las primarias en esta nueva etapa y esperamos llegar hasta 2024 con las presidenciales. La lógica de la dictadura es crear desesperanza en la población, promoviendo el enemigo silencioso de la anomía social y la indiferencia. Pero la persistencia y la fe no detienen a esta mujer valiosa que representa el clamor de todo un pueblo. Así es la política y mucho más cuando se pelea en un terreno no democrático y tan desigual.



A Buenos Aires me voy, más o menos por un año para recuperarme de salud y compartir el cálido aroma de la familia. Allí seguiré estudiando nuestra historia venezolana para profundizar en lo que somos, en nuestros mitos vivientes que no nos abandonan y que muchas veces hacen un daño terrible. Ojala logremos terminar la tarea y podamos recuperar nuestra democracia. Será una gran lección para no volver a escuchar cantos de sirena, y mucho más que vengan de un militar resentido y atrasado políticamente.  Que renazca en el horizonte de la patria el grito de libertad, blandiendo nuestra bandera nacional y la majestad de nuestro himno nacional, hoy pisoteado por los que han traicionado la patria.


Me llevo en mi corazón la hermosa letra/canción de Simón Díaz titulada SABANA, que ha sido cantada por grandes intérpretes nacionales e internacionales



Sabana, sabana / Con tu brisa de mastranto, / Tus espejos de laguna, Centinelas de palmeras / Que se asoman con la luna / Aquí me quedo contigo / Aunque me vaya muy lejos / Como tórtola que vuela / Y deja el nido en el suelo. / Se me aprieta el corazón / No ver más tu amanecer / Ni el cimarrón, ni la mata, /  Ni la garza que levanta. / Con el cabresto te dejo / Amarrado mis amores. / Gota a gota que te cuente / Mis penas el tinajero. / Ya tu arestín mañanero / No me mojará los ruedos / Ni el humo de leña verde / Hará que mis ojos lloren. / Mañana cuando me vaya / Te quedarás tan solita, / Como becerro sin madre, / Como morichal sin agua. / Sabana, sabana /…

¡HASTA PRONTO VENEZUELA!  ¡NOS VOLVEREMOS A ENCONTRAR!  

martes, 8 de agosto de 2023

DE QUE SE RIE SEÑOR FISCAL

 

  


                           DE  QUE  SE  RIE  SEÑOR  FISCAL

 

“Has bailado eres reconocido oficialmente/ publicado en bellas ediciones/ festejados por los poetas del grupo/ corona del municipio y de la nación/ con la conciencia tranquila/ porque la suerte sigue igual/  de mala para los demás/ Narciso/ ya puedes morir elogiosamente/ y que renazcan sobre tu memoria/ los nítidos paisajes de la podredumbre.”   Víctor Valera Mora. OBRAS COMPLETAS. Cartas a un viejo Narciso. 1964.  








El poeta uruguayo Mario Benedetti escribió un poema en la década de los años setenta que se convirtió en un emblema contestatario e irreverente,  aprendido de memoria por aquella juventud revoltosa militante y revolucionaria. Cantado por artistas de la música de protesta, como la venezolana Soledad Bravo, la argentina Nacha Guevara, el poeta Daniel Viglietti, etc.  DE QUE SE RIE es una prosa poética de denuncia, de contraste entre el usufructo del poder político y las mayorías empobrecidas que demandan justicia y libertad;  entre el poder que atropella, encarcela, ajusticia y las masas obreras y estudiantiles que demandan justicia social.  DE QUE SE RIE fue escrita por Mario Benedetti en aquellos años tormentosos de dictaduras militares  que vivió Uruguay y que se extendió por todo el sur. DE QUE SE RIE, muy bien hoy se puede aplicar al FISCAL  GENERAL TAREW WILLIAM SAAB a propósito de sus declaraciones en torno a la sentencia condenatoria a 16 años de prisión a  seis trabajadores  por estimular las luchas sociales y políticas contra un régimen anti obrero y manipulador.



 

DE QUE SE RIE

EN UNA EXACTA FOTO DEL DIARIO/ SEÑOR FISCAL DEL IMPOSIBLE/ VI EN PLENA RISA Y EN PLENA EUFORIA/  Y EN PLENO GOZO SU ROSTRO SIMPLE/  SERE CURIOSO, SEÑOR FISCAL / ¿DE QUE SE RIE?/  DE QUE SE RIE

El Fiscal General de la República, Tarew William Saab declaró en una rueda de prensa  que “no son líderes sindicales, no pertenecen a ningún sindicato. No se encontraban  realizando alguna labor ligada a una lucha social, ninguno es trabajador activo, ninguno está registrado en el IVSS, aparecen como desempleados. Pertenecen a una organización “subversiva y conspirativa” llamada Unidad de Resistencia Popular (URP) y habían  planificado realizar varias acciones contra el gobierno”. Más adelante agregó: “Quién trasgrede la ley y como psicópata rompe las reglas, se investiga y finalmente se le condena”



DE SU VENTANA SE VE LA PLAZA / VILLAMISERIA NO ESTA VISIBLE. /  TIENEN SUS HIJOS OJOS DE MANDO / PERO OTROS TIENEN MIRADA TRISTE. / AQUÍ EN LA CALLE SUCEDEN COSAS/ QUE NI SIQUIERA PUEDEN DECIRSE / LOS ESTUDIANTES Y LOS OBREROS / PONEN LOS PUNTOS SOBRE LAS IES / POR ESO DIGO SEÑOR FISCAL / ¿DE QUE SE RIE? / ¿DE QUE SE RIE?

 

Pero nuestro Fiscal General sufre de amnesia  a sus sesenta años olvidando  quien era y de donde viene. Hay que recordárselo, citando a sus propios camaradas. Su amigo  Christian Farías, escribió un libro titulado LA VANGUARDIA LITERARIA SUBVERSIVA, pagado por la Gobernación de Anzoátegui, cuando era gobernador en esa entidad,  donde recoge el cuadro exacto del joven defensor de los derechos humanos y revolucionario Tarew Williams Saab. Veamos: “Desde muy joven inicia Tarew sus atrevimientos con la escritura, quizás asumida como arma predilecta de su espíritu de luchador social y MILITANTE del Partido de la Revolución Venezolana (PRV) y el Movimiento Político RUPTURA, transformado después en Tercer Camino; edad en la que se despierta frente al mundo como un fabricante de sueños y herejías. Edad en la que hace explotar una molotov, repartir volantes, organizar una manifestación y recorrer las calles, lanzando consignas contra los gobiernos de la democracia representativa, constituye parte sustantiva de la existencia, de esa rebeldía temprana… sostenida en la convicción de tomar el cielo por asalto para reconstruir el reino de los iguales”



Pero,  lo que no acota el autor es que a las siglas PRV, le falta agregar FALN, que significa Fuerzas Armadas de Liberación Nacional, es decir PRV-FALN. Porque la FALN   era el brazo armado  guerrillero que dirigía el Comandante Douglas Bravo y que tenía como estrategia derrocar a los  gobiernos democráticos  legítimos de esa época. La  relación de camaradería es tan estrecha   que el susodicho  comandante le prologa un breve poemario titulado EL HACHA DE LOS SANTOS, con unas palabras muy elocuentes de la adhesión del joven Tarew  a la lucha subversiva, que hoy acusa en otros, mas como falsa que como verdad. Escribe Douglas Bravo: “Hermano Tarew, siento que en ti, no se han rendido esos dos grandes ancestros milenarios: Indianidad y Arabismo. Marcas que con vigorosa fuerza le dan una cualidad esencial a tú poesía: profunda contemplación de la vida en movimiento, y que al interiorizarla le pones fuego para que el verso arda en distintas direcciones, dotándose permanentemente de un poder incapturable para la codicia de las manos institucionales oficialistas. Poesía vital y necesaria, está que rompe con tanto silencio permitido y acomodaticio…” Douglas Bravo. Caracas… febrero de 1992.  En pocas palabras era un joven subversivo,   joven incendiario  que insufla la lucha armada, que militaba en una organización que quería destruir la democracia representativa por la violencia revolucionaria, pero en sus declaraciones  acomodadas trata de loco a quien se revele contra el Estado  declarando  “Quien trasgrede la ley y como psicópata rompe las reglas, se investiga y se le condena”.  Sin embargo  al actual Fiscal de la República en aquel entonces no lo trataron de psicópata, no lo encarcelaron, no lo condenaron y  ni siquiera un rasguño sufrió. Veamos un poema incendiario dedicado al Comandante Francisco Prada Barazarte (prófugo del Cuartel San Carlos) que dice: “Este mandato que nos hiere el alma / hará incendiar las aguas negras / algún día / Porque no habrá otro río / sino el del furor / y ellos no merecerán otro lenguaje / sino el de las armas.”  El gobierno democrático, para ese entonces, ha podido considerar que este poema  y el libro EL HACHA DE LOS SANTOS estimulaba la subversión armada  y detener a su autor para después condenarlo a 16 años de prisión. Porque como dice el dicho lo que es bueno para la pava, es bueno para el pavito también.


 


USTED CONOCE MEJOR QUE NADIE / LA LEY AMARGA DE ESTOS PAISES. / USTEDES, DURO CON NUESTRA GENTE / PORQUE CON OTROS SON TAN SERVILES. / COMO TRAICIONAN EL PATRIMONIO / MIENTRAS EL GRINGO NOS COBRA EL TRIPLE. / COMO TRAICIONAN, USTED Y LOS OTROS, / LOSD ADULONES Y LOS SERVILES. / POR ESO DIGO SEÑOR FISCAL, / ¿DE QUE SE RIE? / ¿DE QUE SE RIE

El poeta venezolano  José Adolfo Araque Rey, escribió en las redes sociales un texto dedicado a Tarek William, que lo describe:

“Siempre supe y así me lo hizo saber Douglas Bravo que eras “esqueleto social político” de estafa a los ideales de lucha. Hoy cobra vigencia esa lapidaria confidencia. Pasaste de fungir como poeta y defensor de los Derechos Humanos a esa cosa detestable de la canalla al servicio de la dictadura. Te delata la impunidad como política de Estado. Como fiel  oportunista eres inequívoco ejemplo del fascismo contrala libertad demostrando fidelidad a su amo. Te colocaste al servicio de la barbarie. Te condenará la historia, la memoria histórica de los pueblos no miente: Indignamente avalaste LA IMPUNIDAD. Libertad para todos los presos políticos ya.”

 


Continua el Señor Fiscal en la rueda de prensa: “Los condenados actuaron como miembros de esa estructura delictiva en la ejecución de acciones en distintos estados… siendo apoyados desde la República de Colombia… Entre las acciones, mencionó que una era “asaltar el Conscripto de alistamiento militar de San Jacinto, en Mérida, con el objetivo de apoderarse del parque de armas albergado en ese recinto, que según sus informaciones, constaba de un total de 120 fusiles Modelo FAL… Con esto planificaban realizar actos de sabotaje y entorpecimiento en las actividades del 5 de julio del año 2022, donde se encontraba presente el Presidente de la República Bolivariana de Venezuela Nicolás Maduro, y el alto mando militar”

Esto suena a un guion preparado, aunque en un supuesto negado que sea cierta, dichas acciones se quedaron en la pura palabra, nada materializado, como si sucedió con la intentona golpista del 4 de febrero de 1992, donde hubo destrucción y muerte, y ya a los dos años se les indultó con todos sus derechos ciudadanos y políticos.  

AQUÍ EN LA CALLE SUS GUARDIAS MATAN / Y LOS QUE MUEREN SON GENTE HUMILDE / Y LOS QUE QUEDAN, LLORANDO RABIA, / SEGURO PIENSAN EN EL DESQUITE. / ALLA EN LA SELVA SUS HOMBRES HACEN / SUFRIR AL HOMBRE Y ESO NO SIRVE. / DESPUES DE TODO USTED ES EL PALO MAYOR / DE UN BARCO QUE SE VA A PIQUE. / POR ESO DIGO SEÑOR FISCAL, / ¿DE QUE SE RIE? / ¿DE QUE SE RIE?

 


El dirigente político DOUGLAS ZAVALA, que conoce muy bien a Tarew William Saab por haber militado en el mismo partido PRV-FALN, señala que en una oportunidad el joven Tarew  llegó interrumpiendo una reunión política y al no saber quién era, la camarada Argelia Bravo le dijo: “él nos está ayudando en el Comité de Derechos Humanos con el tema de nuestros presos políticos”… De manera que él sabe muy de que está hablando cuando habla de la aberrante sentencia de 16 años impuesta a Gabriel Blanco, Néstor Astudillo, Reynaldo Cortés, Alcides Bracho, Alonso Meléndez y Emilio Negrín. Según Saab son delincuentes y no dirigentes sindicales… Y continua Douglas Zavala: “Saab, tú sabes muy bien, porque en el pasado defendiste a los presos políticos, que no tienes excusa alguna para condenar a 16 años de prisión a estos activistas opositores, tan sólo por haberles realizado “extracciones telefónicas” en donde se “mencionaban actividades conspirativas”. Y es que no te da vergüenza avalar semejante crimen judicial… Tarew recuerda tus viejos tiempos  de militante de los Derechos Humanos y reconoce que quienes cometen delitos y son delincuentes están en el gobierno que tú sin maquillajes ni poses dudosas defiendes”…



No hay comparación alguna entre este régimen de dimensiones totalitarias, asesorado por Cuba y los cuarenta años de democracia representativa. Aquí se perdió el derecho a manifestar masivamente, a  recorrer las calles libremente en demanda de derechos salariales y laborales, como es el caso de estos trabajadores que recién tiene el apoyo de la oficina de los derechos humanos de la ONU. Nuestra democracia y sus instituciones están secuestradas por una mafia enquistada en el poder que funciona sobre la base de la lealtad y la servidumbre a  la camarilla gobernante. Me decía una amiga abogado que  en este caso el  Fiscal General está actuando como juez y parte, comprometiendo a los trabajadores con declaraciones que no le corresponden. Además que difama a los seis trabajadores,  entre ellos a Emilio Negrín, Presidente de la Federación de Trabajadores Tribunalicios. Señala el Fiscal que los condenados no están inscritos en los Seguros Sociales y ya el partido Bandera Roja está mostrando la constancia respectiva.  Y mucha gente se pregunta porque este Fiscal no se pronuncia ante la arenga del Gobernador de Trujillo, Capitán Gerardo Márquez, al  exhortar públicamente que deben  “sacar a coñazos” a María Corina Machado u otro dirigente opositor, de presentarse en actos públicos en el Estado Trujillo. ¿Esto no es promover el odio? ¿Qué pasaría si algunos fanáticos hacen uso de ese exhorto y terminan eh hechos de sangre? De tal manera que esto indica que la llamada Ley del Odio es un instrumento contra disidentes y opositores.




El Partido Bandera Roja ha asumido la defensa de los seis trabajadores, señalando que cuatro de ellos son militantes de su organización. Y en sus declaraciones públicas señala: “Los seis luchadores sociales son defensores de derechos laborales y sociales. Todos dirigentes reconocidos en sus sectores y comunidades. No podrán manchar su reputación ni su prestigio. La mejor demostración ha sido el rechazo popular a tus mentiras, a tu saña…”


Escribe el editor de El Nacional Miguel Henrique Otero en un artículo de opinión lo siguiente: “El trasfondo de estas medidas son evidentes y están conectadas con una cadena de hechos que viene empeorando, desde hace años: deterioro constante de los salarios y las condiciones laborales; persecución y ataque a los dirigentes sociales, sindicales y gremiales; represión masiva de la protesta de los trabajadores, en todo el territorio nacional,  incluso a jubilados y pensionados; pérdida sistemática de conquistas y reivindicaciones, aumento de la precariedad laboral en el propio Estado; politización de las obligaciones laborales, cuando son obligados en el sector público  a marchar y a demostrar lealtad política, a riego de ser despedidos o de verse gravemente discriminados, sometimiento de los trabajadores a la arbitrariedad de los jefes del PSUV, de militares rojos e incompetentes, de aliados a la narcoguerrilla  que detentan cargos en la administración pública, y de tantos enemigos que tienen en el régimen, quienes solo aspiran trabajar y vivir dignamente”



Solo queda afirmar que estos trabajadores, condenados a 16 años de prisión injustamente, necesitan que se convierta en una causa nacional e internacional, de lucha de las organizaciones de los derechos humanos, Federaciones y Gremios Sindicales, Grupos de la sociedad civil, universidades, las fuerzas de la oposición, etc.  Y establecerse como objetivo la liberación de estos seis venezolanos. De no ser así la aberrante sentencia no será reversada y la vida de estos hombres y de sus familias quedará lesionada para siempre.





viernes, 28 de julio de 2023

DE LA VEJEZ Y LA MUERTE NO SE DEBE HABLAR

 


 DE  LA  VEJEZ  Y  LA  MUERTE  NO SE DEBE  HABLAR

Al joven  Eduardo Rafael  y  a  la interminable lista de mis muertos.

 

“La conciencia de la muerte no es algo innato sino el producto de una conciencia que aprehende la realidad”      Edgar Morín. EL HOMBRE Y LA MUERTE. Editorial Kairos. Barcelona. 1974.

“Mi perra Argia, mi perra Bruja, mi perra Kim, mi abuela Raquel, la finca Santa Anita… Idas todas,  desaparecidas en la inmensa nada de lo que ya no es. Y aquí me tiene empantanándome en los recuerdos, cargado con el terrible peso de lo vivido.”  Fernando Vallejo. EL DON DE LA VIDA. Alfaguara ediciones Bogotá. 2010.



“Solo cuando uno va/ muriendo de vejez/ se percata/ de la existencia del tiempo. / De cómo pasa/ silencioso/ devorándonos… Sabemos que es difícil/ vivir sin temor a la muerte. / Nos acostumbramos/ a sus fieros ladridos, / a su fatal presencia.    Tomado del poemario LOS TRABAJOS DEL TIEMPO del poeta Néstor Rojas. Ediciones Secretaría de Cultura del Estado Aragua. Maracay. 1996

 

Las horas del tiempo no se equivocan. Ellas van marcando los pasos hacia el infinito, hacia el vacío. Al fondo escucho unos canticos sagrados, es la voz de mis antepasados, de mis muertos que me recuerdan su partida de vez en cuando. Yo los amo y sé que formaré parte de esa legión. Por lo pronto, son solo recuerdos que me han alimentado todos estos años  a seguir trillando el camino de la vida hasta esta edad de casi setenta   años que he alcanzado, y el día en que yo muera se acabará para siempre la interminable lista, mientras,  sigo escribiendo. Al final de la tarde  me llega a la memoria el título de un libro: CONFIESO QUE HE VIVIDO de Pablo Neruda y leo en su introito este secreto a voces de un poeta: “Tal vez no viví en mí mismo; tal vez viví la vida de los otros. De cuanto he dejado escrito en estas páginas se desprenderán siempre –como en las arboledas de otoño y como en el tiempo de las viñas- las hojas amarillas que van a morir y las uvas que revivirán en el vino sagrado. Mi vida es una vida hecha de todas las vidas del poeta”.  Y esa vida en los otros y con los otros me ha poblado el paisaje de querencias, sabiduría, una gratitud con la vida y con sus avatares. Ya no hay lugar para arrepentimientos ni dudas, aunque la muerte este colmada de incertidumbre.



VEJEZ Y MUERTE es el final de la travesía. Se pregunta el poeta Néstor Rojas: ¿Quién escapa a los hambrientos dientes de las edades?/  ¿Dónde están los que viven los días del futuro?/  ¿A dónde ira?/  Eso no importa ya. / Nadie puede impedir que el viento siga arrastrando las hojas/  y los susurros de los que ya murieron. /  Sabemos que más adelante nos espera la muerte. / Pero esa bendición no es nada espantosa.

Si comprendiéramos la existencia terrenal, que veinte años no es nada, como dice un viejo tango, ni un siglo tampoco en la historia nuestra, la historia de la humanidad; si comprendiéramos y sintiéramos el dolor ajeno; si fuéramos menos mentirosos, egoístas e hipócritas con nosotros mismos y con la otredad; si aprendiéramos al desprendimiento material y no le rindiéramos culto al vil metal; si nos viéramos en el espejo del semejante; si dejáramos el excesivo amor propio y las bagatelas del consumo, si nos dedicáramos a filosofar más y vernos menos el ombligo, etcétera. Solo los grandes relatos pudieron comprender esto, pero quedaron atrapados y petrificados en las ideologías e imposturas humanas, en promesas y demagogias, de sueños y esperanzas pasaron por el tamiz del egoísmo y el absolutismo  del poder, para muchos inevitable, del mercado y la disidencia convertida en suplicios humanos de los campos de concentración. Edgar Morín en el libro EL HOMBRE Y LA MUERTE desnuda al hombre tal como es: “Hubo un viajero que al describir al indígena del Este africano describió al hombre mismo: << Posee a la vez buen carácter y un corazón duro; batallador y circunspecto, en algunos momentos es bondadoso, y cruel, sin piedad y violento en otros, supersticioso y groseramente irreligioso, valiente y cobarde, servil y opresor, testarudo y sin embargo voluble, sujeto al honor pero sin el menor  rastro de honorabilidad  en su palabra y actos, avaro y ahorrativo y no obstante irreflexivo y poco previsor >>.   Esa dialéctica, esa unidad de los contrarios es  humana y nada nos puede salvar. Hay algunos destellos de nuestros muertos, dignos de emular, en  ese amor y sabiduría que dejaron, aunque, cabe la digresión,  no es ninguna fórmula mágica porque  como dice aquel antiguo refrán “A Rey muerto Rey puesto”, ríos de lágrimas y promesas que al final se las lleva el olvido. Que cada quien lo tome como le convenga, ley de la libertad irremediable.



El escritor colombiano Fernando Vallejo narra en su novela EL DON DE LA VIDA la existencia de una libreta que incluye anotaciones y nombres de personas que conoció en la vida y que forman parte de sus muertos. Allí los anota con sus cualidades (si es que lo tienen) y sus defectos: “Raquel Upegui: le jodiste la vida a tu hija, vieja estúpida. Por tu culpa Elenita fue infeliz. Y por culpa de Dios también.” También le escribe a su abuela: “Donde quiera que estés, abuela, en la infinita nada: sigo soltero, no me casé, ni con hombre ni con mujer. Se me fueron pasando los días y las noches, los meses y los años, y ya me tiene puesto el ojo la de pocas palabras, la Parca”. “-¿Y como es la historia de su hermano Aníbal, maestro?  Cuéntenosla, a ver.  –Fue una vida noble en medio de la infamia. Y punto.  Ya murió y ya lo puse en la libreta, con Norita, su mujer, que fue tan buena como él.” “Raquel Pizano, que un día fuiste el gran amor de mi vida, te borro de mi corazón, te tacho de mi memoria, te saco de mi lista. A lo único a que pueden aspirar este par de mujeres reproductoras es a que las ponga en mi Libreta de los muertos, donde hay de todo: ¡tengo hasta el viejo asqueroso de Octavio Paz!”  Como pueden ver ni los más celebren se salvan del candelorio.



En mi caso la lista la refiero a familiares y amigos cercanos. Mi tía Indalecia, mi primo José Manuel, mi tía Flor, mi tío Sixto a quien mamá lo borró de sus quereres  incestuoso, mi padre Alejandro que nunca lo conocí, Pedro, el fiel amante de mi madre, Silvina, amiga de mi madre, La Sra. Jacinta, donde trabajo mi madre cuando se vino del campo, su hija Jacintica que se volvió loca, el Sr. Aníbal y su esposa Lucrecia, los profesores de Ciencias Sociales Luis Padrino, Pablo Emilio Hurtado, Luis Turmero, Sabino, Carmen Elena Story y su esposo Ronal Stori, el profesor Francisco Rojas Poso, conocedor y escritor sobre la obra del también fallecido José Ignacio Cabrujas, el profesor León Pérez, que le decíamos Pantera Rosa por lo alto, Gilberto Parra, comunista toda su vida. Del lado político la lista es larga, sobre todo de la época de mi militancia comunista: Oswaldo Aguilera, quien de comunista se metió a patrón de empresa y le quito media hora de comida a los trabajadores, la Dra. Priscila López y su compañero de vida Ángel J. Márquez, ambos abogados defensores de los trabajadores, el  médico Edit Gómez, el filósofo Joaquín Flores, hijo del panadero Jesús Flores, que hacía unos panes muy sabrosos,  Rosa Pérez, mujer tenaz y lider de la Escuela de Formación Obrera, del escritor Diego Salazar, del Comandante guerrillero Douglas Bravo, del cual se me haría muy largo la crítica, del antropólogo Francisco Prada, verdadero comunista toda su vida. De los amigos: Octavio Rodríguez, Pipo Rodríguez, Lucia Rodríguez, tres hermanos que perecieron en un mismo accidente cuando iban de regreso a su sitio de residencia en el Edo. Zulia, Carlos Ascanio, hombre bondadoso de buen corazón, igual que su madre Doña Sofía Morillo, su hermana que también conocí, la Señora Isabel Morillo. Del lado de mi esposa actual,  su abuela María, su madre Carmen, su hermano Leslie, su tío de Puerto Cabello, todos buena gente. Igual incluyo al Comandante de los Bomberos Néstor Anselmo Borges, padre de mi primera esposa y su hijo Néstor Borges, de buen trato y afecto. Y faltan más, en otro momento los nombraré, y no los describo para no herir susceptibilidades en los vivos. Seres humanos al fin, como lo somos todos, con cualidades y defectos.

Ahora voy al otro lado importante de este ensayo escritural  



Tres cimientos  fundacionales que me enseñaron el sentido de la vida y su notable ausencia al morir. Mi primer hijo Eduardo Rafael, con una edad estupenda, 18 años, graduado de bachiller, muy discreto y pensante. Mi buena amiga Mery Carrasquero escribió el prólogo de un  libro breve biográfico sobre la vida de mi hijo que vale la pena trascribir un párrafo: “Sus textos escritos en la infancia, la ingenuidad con la que expone sus sentimientos y emociones en la adolescencia. La fuerza de su juventud en cada línea, el talento y la disciplina con la que avanzaba hacia la concreción de sus sueños, expone un ser humano lleno de una hermosura especial, de una espiritualidad a la que entrega, desde corta edad. Es inevitable sentir la agudeza de los sentimientos de Eduardo Rafael en sus escritos.” Cuando se es joven se tiene el mundo por delante y la temeridad como valor, de allí que no se equivocó aquel  poeta cuando dijo: “Juventud divino tesoro, te vas para no volver”.



Tenía yo 48 años (2002),  feliz con mi nueva pareja y una inmadurez egoísta, perdida la brújula, sin valorar la fragilidad de la vida en un joven adolescente inquieto y dinámico. Extreme la confianza en su desenvolvimiento autónomo, más aún yo, que  crecí sin la presencia de la figura paterna. En ese momento piensas en lo duro de la muerte, en el estado de vaciedad,  en la fragilidad de la vida que se puede perder en segundos, como fue el caso de mi hijo al practicar apnea en una piscina olímpica, en solitario. No obstante, en los subsiguientes días y meses  aparecen los recursos humanos y espirituales para seguir la marcha. El martillazo se va atenuando hasta convertirse en recuerdo.


Así pasaron  19 años, ahora tengo 69 años.  Se vuelve a entrar en la dinámica de la vida, con sus avatares, angustias, aventuras, descarríos y la llamada felicidad efímera. Algunas muertes conexas a la familia, como lo fueron la abuela María, su madre Carmen  , su hermano Leslie y un tío de Puerto Cabello, familiares  de mi esposa Belén del Carmen. Además de tres personas, oriundas del llano venezolano,  muy queridas y tenidas como familia, como lo  son Doña Sofía Morillo, su hijo Carlos Ascanio y su tía Doña Isabel. Así que aquel lema  que aprendí del amigo Carlos Natera: “La vida es breve, fugaz e incierta” lo llevo prendido en mi memoria, aunque jamás nos acostumbremos que vamos a morir, como señala Edgar Morín: “El horror a la muerte es pues, la emoción, el sentimiento o la conciencia de la perdida, de la propia individualidad… conciencia en fin, un vacío de una nada, que aparece allí donde antes había estado la plenitud individual”. Lo cierto del caso es que nos acostumbramos más a ver la muerte de los otros, como si no nos tocara a nosotros en nuestro entorno inmediato tarde o temprano.



Estando en Buenos Aires,  que iba a pensar que La Parca llegaría por los predios venezolanos a llevarse a mi madre Manuela Antonia Cabrera de 93 años y a mi pobre hermana Rosalía Cabrera de 78 años, en tan solo un año (2021) y a escasos días uno de otro. No pude compartir esos últimos momentos, cuando se necesita más compañía y afecto.  Claro que la mortandad humana por efectos del Covid19 puso al mundo en alerta y nos coloca más sensible a la muerte física, sin embargo, vuelve uno al sentimiento egoísta, eso es para los demás hasta que te toca a tu puerta. Dos mujeres de alto significado en mi vida. Mi madre generosa y buena, y quien no ve así a su madre, levantó a sus hijos con esfuerzo, sacrificio y honestidad, y eso se reconoce como valores que preserva la civilidad. Mi hermana Rosalía, transparente, autentica, desprendida, afín a un pensamiento cristiano y democrático, de lo cual aprendí mucho. A ambas mujeres las despedí hace tres años  con alegría y ahora que regreso a Venezuela encuentro un inmenso vacío y dolor, que el tiempo se encargará de disipar. No había en ellas maldad, profundos egoísmos, indiferencias frente al semejante, pero observo que somos duros para aprender de los demás y mucho más cuando se llega a viejo. Además me llega a la conciencia las irremediables culpas de lo que dejaste de dar y de atender en esos contactos humanos.



A  mi hijo Eduardo Rafael, que murió un 29 de julio de 2002, a mi madre y hermana recién fallecidas, a todos los que nombré en la lista, y a los que no mencioné, este poema  de Néstor Rojas, de su poemario LOS TRABAJOS DEL TIEMPO, ya citado:

EL RUMBO INCIERTO

El cuerpo, cuando muere, / es barco sin viento, a la deriva. / Con sus arboladuras y velas caídas.

El alma es viento/ que lo lleva/ y trae. / Tregua no le da/ ni descanso/ hasta que deja sus raíces terrestres.

Muchas veces cambia el hombre de casa. / Y deja en la tierra sus cosas sin valor/ para después volver/ al borde del camino.

¿Cuál es el rumbo que debe tomar/ mi alma/ cuando empiece/ nuevamente/ el viaje/ que no tiene retorno?

La vida es un paseo largo/ y difícil que se da cada día/ hacía la oscuridad.

martes, 11 de julio de 2023

VENEZUELA Y LOS VENEZOLANOS EN EL SIGLO XXI


 

VENEZUELA  Y  LOS VENEZOLANOS EN EL SIGLO XXI

AL  PINTOR ZULIANO  LUIS BERMUDES 


 

“La concepción de “lo venezolano” se articula así, desde los comienzos de sus procesos socioculturales más representativos, en la dualidad, signada por el sentido de la ambigüedad entre el espejismo (belleza, originalidad, grandeza) y la contradicción (riqueza que mancha y salva a la vez: por lo que aporta, pero igualmente por lo que posibilita en vicios). Así se escribe la venezolanidad”  Ensayo ESCRITURA Y CULTURA DEL PESIMISMO. Thamara Hannot. Revista SIC. No: 599. Noviembre 1997.



“Este pequeño país, cuya historia llegó a alcanzar en cierto momento proporciones sublimes, se encuentra en 1853 en pleno proceso de descomposición. Todo se empequeñece y corrompe en él. Sus hijos parecen arrebatados por una locura suicida y los más cuerdos de ellos, como el doctor José Vargas, prefieren ir a morir lejos de sus costas”.  GUZMAN BLANCO Elipse de una ambición de poder. Ramón Díaz Sánchez. 3era edición. Caracas 1953. Pag 395. (Cualquier comparación con la realidad es pura coincidencia)



“Lo que inicialmente parecía ser un disparate historicista, se ha revelado como una estrategia ideológica dirigida a despojarnos del orgullo derivado del haber creado, como pueblo (…) el régimen socio-político liberal democrático, nuestra obra fundamental del siglo XX”. En PROSPECTIVA. Germán Carrera Damas. Alfa. 2018. Tomado del Papel Literario de El Nacional. 18 de junio de 2023.

 

Un cuarto de siglo es más que suficiente para desentrañar la naturaleza de este régimen. Ya no hay lugar para imposturas y disimulo,  sencillamente porque el sistema democrático ha venido siendo desmontado y solo quedan un chance de oro, como son las elecciones presidenciales de 2024. La dictadura sabe que perdió la absoluta popularidad en la población y busca las miles de artimañas, trampas y engaños para ver de qué manera le escamotea los votos a la oposición democrática. Como señala el historiador Germán Carrera Damas: “Los venezolanos estamos padeciendo de una empresa de desorientación de nuestra conciencia histórica que no tiene precedente en cuanto a perversidad y malignidad”.





Y yo me pregunto ¿De dónde salieron esta minoría de venezolanos, entre gobernantes, administradores de justicia, burócratas y militares que siguen respaldando al régimen? ¿Qué defienden si ya no hay chavismo ni socialismo del siglo XXI? ¿Cómo puede estar su conciencia al saber que están  entregando su país al eje del mal internacional antioccidental comandado por Rusia, China e Irán?  ¿Con que cara ven a sus hijos, sabiendo que estos veinticinco años se han perdido generaciones enteras de venezolanos, arruinados, empobrecidos, asesinados, torturados y deambulando por las calles de países extranjeros en campamentos y refugios improvisados? ¿Será tan duro su corazón ante millones de venezolanos que ha emigrado para sobrevivir con sus hijos en otro lugar que no sea Venezuela, dejando familiares que no sabe si los volverán a ver? ¿Será que se creen  el cuento de las sanciones cuando su corrupción denunciada por ellos supera los 3 mil millones de dólares? ¿Han pensado que van a hacer  si este régimen   es obligado internacionalmente a respetar la trasparencia electoral con sus resultados adversos, y  no les queda más remedio que entregar el poder ante una perentoria negociación internacional? ¿Pensaran que están a tiempo de arrepentirse para no seguir causándole daño al país? O  ¿tomaran el camino más cómodo de “como vaya viniendo vamos viendo y preparándose para lo peor? ¡¿Y qué significa lo peor?! ¿Respetar los resultados si llegamos hasta allá  o arrebatar entre gallos y medianoche?. Veremos 

 



 Los venezolanos de este siglo nos hemos venido acostumbrado a que todo puede pasar. Que más asombro ante la diáspora y la tragedia para millones de expatriados en países hermanos; nuestros niños, jóvenes y adultos que han perdido la vida en el río Bravo (entre México y Los Estados Unidos), en la selva y Tapón del Darien, ruta obligada terrestre entre Colombia y Panamá, en el territorio desolado del Desierto de Atacama para llegar a Chile, etc. La violencia contra nuestros jóvenes con un elevado número de asesinados en las protestas callejeras entre 2014 y 2019, las torturas denunciadas, más de 250 presos políticos con procesos condenatorios suspendidos a falta de pruebas, las acusaciones contra el régimen por crímenes de lesa humanidad en casos demostrados en el Tribunal Penal Internacional y respaldado por la Comisión de Derechos Humanos de la ONU y Organizaciones de Derechos  humanos nacionales e internacionales, los caso más emblemáticos de Oscar Pérez, Raúl Isaías Baduel,  Fernando Albán, el Capitán de Fragata Rafael Acosta Arévalo, el indígena Salvador Franco , y un largo etc. Los salarios y pensiones de hambre, la dolarización y el falso eslogan “Venezuela se arregló”. Las incansables protestas de los maestros por mejoras salariales y el uso de su único recurso como es la paralización de actividades escolares indefinida, trabajando prácticamente dos días a la semana, llevando la educación pública a un deterioro impresionante por la indiferencia del régimen , jamás visto, echando por el suelo todo el avance que se había logrado bajo la democracia. Las colas interminables para echar gasolina, ahora dolarizada, en un país donde su industria petrolera trabaja a un cuarto de maquina por su ineficacia, la politización y la corrupción interna. La destrucción ecológica en el llamado Arco Minero del Orinoco, ubicado entre Amazonas y el Estado Bolívar, por la extracción de oro, diamantes, bauxita, coltán y aluminio  con métodos agresivos y tóxicos a la naturaleza. La presencia de funcionarios  cubanos en la asesoría política, militar y de inteligencia, pisoteando nuestra soberanía consagrada en nuestra Carta Magna. Un país repartido entre fracciones de poder, y a cada cual le toca su tajada del plato apetecible en que se ha convertido VENEZUELA, como una  vaca lechera,   a cada grupo le corresponde una teta, la cual debe exprimir para su propio peculio, no importando la ruina del animal, vale decir la ruina de todos los venezolanos, de su economía, de sus instituciones. A quien le importa que nuestra Justicia este corrompida, dolarizada, que cualquier caso ante tribunales pase por el tamiz de las comisiones dolarizadas, y ya es como normal. 



La Venezuela del siglo pasado, en la que yo nací, crecí y llegué a  los setenta años (nací en 1954) era el país que se estaba fraguando en la modernidad, en los valores democráticos y ciudadanos de respeto, honestidad y solidaridad, enseñados desde la familia y la escuela. Era la Venezuela del desarrollo de la pequeña, mediana industria y de la gran industria, del empleo, del trabajo y de la educación como fuente fundamental de progreso para la familia venezolana. Era la Venezuela con sus clases sociales y desigualdades, pero el dinero tenía poder  adquisitivo. Era la Venezuela que gozaba de alternabilidad democrática presidencial y parlamentaria,  que llegó a elegir libremente a sus gobernadores y alcaldes, a través de los partidos democráticos, tanto de la derecha como de la izquierda. La Venezuela que sembró universidades por todos lados y que dio sus frutos con aquella Fundación Ayacucho donde miles de jóvenes universitarios se fueron a preparar al extranjero. La Venezuela con su pujante cultura a todos los niveles y que nos dio grandes creadores como José Ignacio Cabrujas, Jesús Soto, Cruz Diez, Abreu, Salvador Garmendia, Juan Liscano, Pedro León Zapata, Miguel Otero Silva (padre), Ludovico Silva, Juan Félix Sánchez, José Antonio Abreu, Rómulo Gallegos, Eneas Perdomo, Juan de Los Santos Contreras (mejor conocido como El Carrao de Palmarito  y tantos otros que se internalizaron en la idiosincrasia venezolana para darle luz y contemporaneidad al  siglo XX.



Claro que todo no fue positivo. Las elites políticas y económicas crecieron bajo las sombras de la renta petrolera y en las postrimerías del siglo pasado   se fueros separando  de las demandas sociales, se burocratizaron en los cargos públicos, se corrompieron, no atendieron la necesidad de reformar el Estado democrático,  sus instituciones y partidos políticos  y terminaron perdiendo el apoyo popular. El sociólogo Trino Márquez lo dijo recientemente ante el periodista Napoleón Bravo: “La elite política venezolana no logró entender la crisis política que había en 1989, los precios del crudo se habían estancado en 6 dólares y no entendió lo importante que era la reforma del Estado planteado por La COPRE (Comisión Presidencial para la Reforma del Estado), entre ellas la reforma del Poder Judicial. No entendieron que las decisiones fundamentales no podían ser tomadas por las cúpulas de AD y COPEI, que los empresarios tenían que competir, que las universidades tenían que modernizarse, que los partidos políticos tenían que renovarse. Todo eso fue rechazado por la elite venezolana. Al final se impuso el mesianismo  que ofrecía esos cambios y terminó imponiendo la dictadura más feroz que se conoce desde el siglo XX. En este momento la democracia en Venezuela pertenece al pasado. Hoy,  no hay  medios de comunicación independientes, la dictadura compra conciencia e interviene en  los partidos políticos a su antojo.” Para otros analistas lo que está pasando en Venezuela tiene que ver con su larga historia política llena de traiciones, acomodos burocráticos, saltos de talanquera, discursos demagógicos y manipuladores. Se hace la ley,  pero impera su violación y la trampa. Para el analista político que tiene un programa por las redes, Daniel Lara Farías señala que “Todo esto tiene que ver con la taras o vicios que vienen desde la época colonial: “¿Qué es el  chavismo? (se pregunta y responde): La  que le dio cabida a sus taras:  la de ser rico es malo, creando resentimiento; la viveza criolla  del ponme donde halla; no acepto la opinión disidente; si tengo poder atropello; Licencia para matar; se crea la ley pero también la trampa, etc.  Y señala como ejemplo al Conde del Guacharo y al gordo Juan  Barreto,  ex alcalde  chavista, por sus acomodos con el poder. Y termina con esta perla: El chavismo tomó lo peor de la  sociedad y lo convirtió en un movimiento político, en una organización delictiva y parte de la oposición falsaria y prostibularia le sirvió para su dominación”.



Sin embargo tengo dos interrogantes que resolver. La primera ¿Es solo culpable la elite gobernante y sus acólitos?, y la segunda duda ¿Podemos seguir usando los análisis y enfoques clásicos y tradicionales sobre el venezolano con otros agregados que corresponden a estos veinticinco años de dictadura marxistoide? 

Con respeto a la primera interrogante considero que no,  la condición venezolana la llevamos todos los nacidos en esta patria y por tanto llevamos en los genes lo bueno y lo malo que hemos sido, somos y seremos. Recuerdo que mi hermana Rosalía Cabrera me decía y me lo repetía casi como una letanía: Lo malo del chavismo es que sacó o se alimentó de lo malo que tenemos por dentro. Somos chistosos, nos gusta el chisme, refraneros, hacemos gala de la cultura oral, permisivos, transgresores de las leyes, responsables e irresponsables, quedar bien, aparentar, estar a la moda, impostores, a todo le buscamos un acomodo, personalidades maleables, temperamentales, ingenuos, manipulamos y nos dejamos manipular, copiones, como vaya viniendo vamos viendo, la política se la dejamos a los politicos,  etc. Es posible que algunos de estos términos no sea malo como tal, el problema es cuando lo contextualizamos en la vida cotidiana y lo llevamos al plano político del chavismo-madurismo, como una empresa, como un laboratorio que está en un proceso de deconstrucción que sufrimos todos los venezolanos, tomándole la palabra al historiador Germán Carrera Damas cuando dice que “padecemos de una empresa de desorientación de nuestra conciencia histórica que no tiene precedente en cuanto a perversidad y malignidad”. De tal manera que si esta empresa no es detenida por sus fuerzas democráticas, corremos el riegos de llegar a tres décadas con esta misma forma de gobernar, empobreciendo aún más a  sus ciudadanos y legitimando una manera de ser donde no hay derecho a la crítica, la disidencia como un diferente excluido del rebaño, prohibido hablar de política, un ser mediocre con miedo a opinar con voz propia, con la amenaza de meterte preso. Un pueblo conforme a las dadivas traducidas en bonos, bolsas clap, donde ya no exista el secreto del voto y sobre los opositores pese la espada de Damocles. En conclusión un venezolano sumiso frente al poder constituido, sin alternabilidad democrática.  



Mientras eso acontece,  los venezolanos de la diáspora sufren una “reconfiguración étnica” según las investigaciones del Profesor, escritor e investigador Enrique Alí González Ordosgoitti: “La reconfiguración étnica es la aniquilación del núcleo central de sentido de una experiencia societal en los diversos niveles posibles de condensación histórica, trátese de una etnia de jefatura, una etnia nacional o una etnia civilizacional”. Más adelante agrega “La Venezuela existente hasta 1998 ha dejado de existir y el país ha entrado en un proceso de reconfiguración étnica”. Enfatiza en su enjundiosa investigación, aparecida recientemente en el Papel Literario de El Nacional (21 de junio de 2023) “que la  vuelta masiva a la patria no parece ser a corto plazo, por lo cual hay que prepararse para una sedentarización creciente en los países receptores, además que sirven de apoyo a los venezolanos de adentro” (tipo Cuba). De esta manera, como lo he venido observando, los venezolanos se van adaptando al país receptor, básicamente buscando un empleo o sobreviviendo con las ayudas del Estado foráneo y Organizaciones Internacionales de Derechos Humanos, se establecen con su familia parental hasta donde sea posible, compartiendo sus valores y cultura del país que los recibe. Lo grave es que se vuelven indiferentes a  lo que acontece en su país natal y los hay quienes no desean regresar, así cambie el gobierno. La única conexión es la familia de adentro, pero nada de preocupación por ser agentes de cambio desde el país que los acoge, ni asumir compromisos políticos.  



La segunda interrogante es si siguen siendo útiles los análisis históricos para entender nuestra realidad actual. Por un lado sí, porque es el estudio de nuestra partida de nacimiento y su devenir socio histórico, cultural y político de personalidades que han dejado una honda huella, me refiero a Rufino Blanco Fombona, Mariano Picón Salas, Cecilio Acosta, Fermín Toro, Mario Briceño Iragorry, etc. hasta  los más contemporáneos como Arturo Uslar Pietri, Miguel Otero Silva, Rómulo Gallegos, José Ignacio Cabrujas, etc. No obstante para este siglo XXI, estamos frente a una caja de sorpresas. Hay que meterle el ojo a una nueva antropología conductual o como lo llama el autor citado “reconfiguración étnica”.  De triunfar el chavismo-madurismo a base de trampas y subterfugios en las presidenciales de 2024 tendrán seis años más en su modelo totalitarista y por ende tendrá su  repercusión en la venezolanidad, en la asimilación y acomodo a la dominación, división social más extrema e incondicionalidad políticas con un proyecto de tendencia marxistoide,  muy distinto a la republica liberal democrática, que es nuestra marca de origen como muy bien lo apunta Carrera Damas. De salir derrotados, aun,  con un acuerdo negociado, le corresponderá a la élite política democrática  rearmar y/o edificar todo un proyecto de recuperación democrática e institucional, sobre bases liberales más claras y menos populistas.

Por lo pronto les dejo un pensamiento poético de Rafael Cadenas, muy dado a la coyuntura histórica que estamos atravesando.



“Nuestra marca en este caminar tropezando. Estamos hasta los huesos de tinieblas. La mugre nos sale por la boca. El sucio de los sucios embarra nuestra verdad”   Rafael Cadenas.