viernes, 6 de noviembre de 2026

VENEZUELA: ANTAGONISMO ENTRE LA MORIBUNDA Y EL RENACER DE UNA ESPERANZA

 


 

VENEZUELA: ANTAGONISMO ENTRE LA MORIBUNDA Y EL RENACER DE UNA ESPERANZA

 

“Estoy aquí. Con ustedes”. Tuit de María Corina Machado. Santuario de la Divina Pastora en Santa Rosa, Barquisimeto. 25 de octubre de 2026.

“Preparándonos para este 1ero de noviembre que arranca la navidad con un gran concierto y nos vamos a recorrer el país, al renacer productivo de Venezuela, con la buena voluntad, aferrándonos por el futuro de los hijos y nuestros hijos. Una rosa dedicada a la mujer, mes violeta contra la violencia de genero y la protección a la mujer”. Delcy Rodríguez. 26/10/2026.



“El régimen me conoce. Yo soy la antítesis de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro y de Rodríguez en todos los sentidos.” María Corina Machado. Rueda de Prensa. UCAB. 29 de octubre de 2026.

“El tiempo concede siempre la razón al que la tiene. La podredumbre humana tiene sus cloacas de desagüe; y al final son siempre los puros y los iluminados quienes vencen. Andrés Mariño Palacio. Ensayos. Una generación perdida. Pág. 80. Julio, 1948.  

 




El próximo 15 de diciembre de 2026 se cumplirán 27 años de la aprobación y ejecútese de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, una vez que fue aprobada por referendo constituyente. Se puede decir que esa Asamblea Constituyente reunión a los mejores hombres y mujeres del pensamiento político venezolano plural, con la finalidad de debatir, parlamentar, consensuar, sobre la formulación de una Carta Magna adecuada al siglo XXI, que superara la Constitución anterior, de 1961. El país, celebró esa nueva Constitución, pese a una minoría que estaba en desacuerdo. La “moribunda”, como la llamó Hugo Chávez en el hemiciclo del parlamento venezolano ante el expresidente saliente Rafael Caldera, había cumplido 38 años de vigencia respaldada por la llamada democracia representativa, y que definitivamente pedía a gritos ser reemplazada porque el pacto de gobernabilidad estaba totalmente resquebrajado y no había manera de unir sus partes, después del Golpe de Estado de 1992 y la salida del presidente Carlos Andrés Pérez por decisión del Tribunal Supremo de  Justicia, cuando le faltaba un año para terminar su mandato. Después se supo que tras bastidores estaban intereses políticos para desprestigiar el sistema democrático. En esa ola se montó el mismo Rafael Caldera, quien posteriormente le otorgó el indulto al golpista Hugo Chávez Frías y a todos los que participaron en ese acto criminal contra la democracia representativa.



Esa Constitución de 1961 duró cuatro décadas, y superó duras pruebas como el proceso de la lucha armada de los años sesenta, logró un proceso de pacificación y pluralismo político; la gobernabilidad y la institucionalidad democrática se fortaleció en todo el país, llegando a gozar de reconocimiento internacional, además de la alternabilidad democrática se puso en marcha la elección de gobernadores, alcaldes y concejales por el voto uninominal, directo y secreto. Por otra parte, le dio un gran impulso a la Venezuela moderna en materia de servicios públicos, el desarrollo de sus industrias básicas, la educación en todos sus niveles, la infraestructura, el sector vivienda, erradicó enfermedades endémicas, etc. Sin embargo, a partir del “viernes negro” del 13 de febrero de 1983, día en que Venezuela devaluó su moneda, los problemas económicos y sociales se agudizaron, sin solución. Lamentablemente llegó tarde las posibles salidas a los problemas acumulados, que eran amainados por la renta petrolera y los acuerdos partidistas, invocando siempre el famoso Pacto de Punto Fijo de 1958, que ya no tenía razón de ser. La corrupción administrativa, el crecimiento burocrático del Estado por el clientelismo partidista, el deterioro de la educación y la salud, la desidia burocrática, etc. Se creyó que, garantizando el voto ciudadano cada cinco años, era suficiente. Craso error, los partidos políticos sustituyeron la participación ciudadana convirtiéndose en elites partidistas, incluso, de manera acertada, se creó La Comisión Presidencial para la Reforma del Estado en 1984 (COPRE) para  adelantar un conjunto de reformas necesarias, con la finalidad de  revitalizar el sistema democrático y corregir sus fallas e irregularidades, no obstante, las mismas estructuras partidistas, sus cupulas y autoridades, sabotearon ese proceso y no atendieron  las reformas propuestas en 1987,  debilitando aún más el sistema, dejando un flanco abierto a los verdaderos enemigos de la democracia.



“El 4 de febrero de 1992, a tres años del Caracazo, un desconocido comandante llamado Hugo Chávez intentó un golpe de Estado que fracasó, Fidel Castro apoyo a Carlos Andrés Pérez, pero no tardaría en advertir que ese hombre encarnaba un providencial renacimiento de su proyecto en el país hacía donde por primera vez había enfilado sus baterías: Venezuela. Chávez saldría de la cárcel en 1994 y en cuatro años de fulgurante campaña llevaría al poder su revolución bolivariana” Tomado de EL PODER Y EL DELIRIO de Enrique Krauzw, pág.52. 2008.

Al llegar a Miraflores, lo primero que hizo Chávez fue firmar el ejecútese para convocar a una Asamblea Nacional Constituyente que enterraría la Constitución del 61, considerada como “la moribunda”. Esa nueva Constitución Bolivariana superaba con creces la de 1961, ampliaba los derechos ciudadanos en todos los ámbitos civiles, económicos, políticos y culturales. Hablaba de términos novísimo como “establecer una sociedad democrática, participativa y protagónica, referendo revocatorio, creación de la Defensoría del Pueblo, derechos de los pueblos indígenas, y un largo etcétera.  En su artículo 1 de los Principios fundamentales dice textualmente: “La República Bolivariana de Venezuela es irrevocablemente libre e independiente y fundamenta su patrimonio moral y sus valores de libertad, igualdad, justicia y paz internacional en la doctrina de Simón Bolívar, el Libertador”.  



¿Qué ha pasado en forma general en casi tres décadas con la mejor Constitución del mundo?

Un texto Constitucional de muy buenas intenciones pero que no se cumple, sencillamente porque el presidente Chávez y su elite de Poder nunca creyó en ella, aunque cada vez que hablaba mostraba el librito azul. Era solo un pretexto de transición al socialismo del siglo XXI. De fondo estaba la construcción de un poder piramidal y absolutista, al estilo del modelo comunista cubano y ruso. Mientras gozaba de popularidad y utilizaba la renta petrolera para ampliar su poder no había problema, perdió la reforma constitucional por escaso margen, pero eso no lo detuvo en establecer la reelección indefinida y sobre todo el control de todos los poderes públicos. Además de cambios radicales en las Fuerzas Armadas con más poder al presidente y la introducción de las milicias, como un componente pretoriano del régimen. Ese camino se lo dejo allanado a su sucesor Nícolas Maduro Moros, un civil con formación política e ideológica cubana, quien no contando con la renta petrolera para resolver loa grandes problemas sociales heredados, se dedicó a maniobrar políticamente y poner en acción la maquinaria represiva contra quien protestara en la calle.  Ya sabemos los saldos criminales, de torturas y violaciones de los derechos humanos cometidos. Era la segunda fase del Estado Totalitario fascistoide que estaba en ejecución. Mientras el descontento social crecía por los múltiples problemas sociales, daba carta blanca al reparto corrupto del Poder a sus más allegados amigos, civiles y militares, con la única condición de mantenerse unidos frente a cualquier ataque u ofensiva política de la oposición democrática, sobre todo aquellos que no negociaron y prefirieron quedarse al margen, entre ellos, por supuesto, estaba María Corina Machado. Así llegamos a las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024, donde no valieron las trampas ni las artimañas de siempre, el equipo de MCM y Edmundo González Urrutia guardó las actas, incluso con ayuda de los militares del Plan República, para luego sacarlas fuera del país, a buen resguardo. No les funcionó el fraude y no les quedó otra que sacar colectivos paramilitares, fuerzas de seguridad, que se prestaron para el trabajo sucio de reprimir, encarcelar y asesinar a una población desarmada, llena de ira por la estafa cometida y el desconocimiento de la soberanía popular, ampliamente reconocida en el librito azul.

Veamos lo que nos dice acertadamente el politólogo Antonio de la Cruz en un artículo de opinión reciente:



“…Porque Chávez cometió el pecado que termina por destruir a tantos revolucionarios:  confundió al pueblo con sus seguidores, la patria con su movimiento y el Estado con su voluntad. Las instituciones dejaron de ser límites al poder para convertirse en instrumentos de su conservación. La independencia judicial, el pluralismo y los contrapesos democráticos fueron sacrificados en nombre de una revolución que se proclamaba democrática mientras reducía los espacios de la democracia”. Antonio de la Cruz. “Chávez tomó el poder, Machado hará la democracia” octubre 29, 2026. Morfema Press.

 

Entonces volvemos a la pregunta ¿Dónde está la mejor Constitución del mundo? ¿Por qué no se ha cumplido?





 Sencillamente porque, como dije antes, esa Constitución solo fue un pretexto, letra muerta, una justificación, porque el plan no revelado en aquel momento era otro. Hoy, ya no lo pueden esconder: Establecerse en el Poder indefinidamente como Cuba y Rusia. Llevan   tres décadas monopolizando y controlando las instituciones, donde la sociedad venezolana no conoce la alternabilidad democrática. Las generaciones de este siglo XXI no conocen lo que significa vivir en un país democrático que se respeten los derechos ciudadanos, que exista Estado de Derecho y una justicia autónoma, no conocen la libertad de expresión, ciento de veces desconocida y criminalizada. Da dolor el estado de miseria de la mayoría de la población, del derrumbe del sistema de salud, del regreso al analfabetismo funcional, de la casi obligada condición de emigrar, separando a la familia venezolana. Ese es el fracaso absoluto porque una cosa estaba escrita en la famosa Constitución y otra la realidad. Y lo peor una pequeña elite de corruptos usufructuando el tesoro nacional mas los enchufados que se arrastran por las migajas de la torta.



La “nueva” edición del chavismo-madurismo-delcinismo pretende engañar con su ropaje de alegría por las navidades, los shows grotescos, hablando demagógicamente de planes productivos hasta 2040, y reciclando bailes en tarima del dictador Maduro, el encendido navideño convertido en verdadero engaño ante la falta de electricidad diaria por más de seis horas. Mientras eso sucede siguen en la cárcel más de 300 presos políticos entre civiles y militares, leyes represivas reformadas pero intacta en su naturaleza, sin desmantelar toda la estructura policial represiva, etc. Y la demagogia en ofrecer un aumento de salario insuficiente y sin detener la ola inflacionaria que genera.

Este recuento significa que a vuelta de 27 años hay una moribunda, que no es precisamente la Constitución de 1999, sino es el Chavismo-Madurismo-Delcinismo y un modelo totalitario y reaccionario de apoderarse de un país y sus instituciones. Son 27 años que solo han traído miseria, hambre, destrucción de las instituciones, entrega de nuestros recursos a los Estados Unidos, quienes hoy se consideran los ganadores con la extracción del tirano el pasado 3 de enero de 2026, bajo un supuesto pacto no revelado hasta ahora. De tal manera que han mancillado, han pateado esa Constitución que se dice “bolivariana”. Simón Bolívar dijo en 1826 una frase que se ha repetido mil veces y que alude a quienes hablan en su nombre: “Lo que hago con las manos lo desbaratan los pies de los demás”. O aquella que dice: “Yo no se que decir de este desorden; lo que yo hago, por un lado, lo desbaratan otros por el suyo con sus disparates” (1825).

¿Cómo se encuentra hoy las dos fuerzas en pugna?

Por un lado, la moribunda representada por los restos del chavismo-madurismo y ahora su nuevo rostro el delcinismo, que no quiere morir y aleja cada vez más un proceso electoral presidencial que destranque el juego. Por el otro lado, está la representación de la plataforma unitaria, Edmundo González Urrutía, ganador de las elecciones en 2024, María Corina Machado, ganadora de las primarias en 2023 y cuya negociación de Barbados entre oposición/ gobierno le daba todo el derecho a ser la candidata presidencial, pero fue desconocido por el régimen del dictador Maduro.



La confrontación no es pareja. Quienes usurpan el Poder saben que no tiene pueblo, que unas elecciones presidenciales es mortal y desaparecerían del mapa político venezolano porque han hecho del país y de las instituciones un botín para repartirlo entre una elite y sus acólitos. Carecen de apoyo internacional, solo el pacto con Trump porque le han aflojado nuestras riquezas petroleras a su antojo, sin embargo, ahora que los republicanos perdieron las elecciones de medio termino, pone en peligro esa alianza transitoria. Tienen, además, mediano apoyo militar, poder económico, capacidad de maniobra y manipulación buscando salir favorecido en las negociaciones en la mesa de negociaciones con la representación de la Asamblea Nacional 2015. No tiene escrúpulos y pactan hasta con el diablo, ya no son antiimperialistas, abrazan el capitalismo liberal, las inversiones extranjeras y Trump su aliado incondicional, al menos por ahora, mientras salen de este atolladero. Están muriendo, pero les queda algo de oxígeno.

¿Qué tiene las fuerzas del cambio democrático?

Lo más importante, un pueblo convencido de sacarlos del Poder por la vía de unas elecciones limpias y transparentes, que tiene un profundo resentimiento por tanto daño que han causado y la cobardía de protegerse en las armas, sus matones a sueldo y el poder de comprar aquellos que se arrastran por dinero.



Un liderazgo indiscutible, representado en María Corina Machado, lo cual el significado de su regreso ya es historia. En ella está encarnado los grandes anhelos de un pueblo que quiere libertad, democracia, respeto, prosperidad y protección a la familia venezolana.

María Corina Machado representa la consecuencia y la identificación de lo que representa el enemigo a vencer. Veamos la vigencia del siguiente texto, tomado de una compilación de autores, de la cual ella prologa:

“Los venezolanos, en la actualidad, enfrentamos la más exigente oportunidad histórica desde que somos República. Hemos vivido el periodo de mayor destrucción económica, instituciona y moral, obra de un régimen que ha logrado controlar todos los poderes públicos y recursos materiales de la Nación (…).  Es indispensable reconocer la verdadera naturaleza del régimen que está hoy en el Poder: Una dictadura militarista y corrupta con vocación totalitaria que ha entregado la soberanía nacional. Y que para permanecer en el Poder se ha propuesto someter bajo su yugo a la sociedad, eliminando la autonomía de los individuos e instituciones mediante tres políticas de Estado: el fomento de la pobreza, el ejercicio de la violencia y el estimulo de la degradación moral.



Nuestra lucha es épica y ética. Épica por sus históricas dimensiones e implicaciones internacionales, nacionales y regionales: la liberación de Venezuela tendrá un impacto inmediato y profundo en la desarticulación de otros proyectos que apelando al populismo han hecho metástasis en América latina. Ética porque, en su esencia, están los valores que reivindicaron nuestros padres fundadores hace doscientos años, y que hoy compartimos los ciudadanos venezolanos: libertad, igualdad, seguridad y propiedad. Tal es el fundamento épico y ético de nuestra lucha actual.” “Se Trata de la Libertad” María Corina Machado. Coordinadora Nacional Vente Venezuela. 2015.

Este ideario político de contra quien se lucha y la argumentación central de su fundamentación es lo que ha venido convenciendo a la sociedad venezolana, de lo cual tenemos que reconocer, autocríticamente, que pensábamos que  nuestros problemas de país podían quedar en manos de un  militar golpista y que posteriormente mintió y engaño porque su propósito nunca fue recuperar la democracia y su institucionalidad, sino destruirla para desarrollar su verdadero proyecto que descansaba en el culto a la personalidad, el totalitarismo y la alianza castrista. Ese proyecto, no ha muerto, está moribundo y haya que hacer que muera y de manera definitiva en todo el territorio venezolano. La tarea no es fácil, pero no imposible si todo está a nuestro favor.

Y remata Antonio de la Cruz, sobre esas fuerzas antagónicas entre el bien y el mal, y como expresa la misma MCM ser la “antítesis” de ese proyecto retrogrado: “Hugo Chávez levantó un sistema para perpetuarse. María Corina Machado ha organizado una mayoría para derrotarlo. Pero la verdadera prueba de su liderazgo no será conquistar el poder, sino construir instituciones capaces de sobrevivir a quien la gobierne”. Bravo por este momento histórico, después de tanto sufrimiento, aunque no hemos salido del túnel, se ve una pequeña luz de la libertad.

 


HAY QUE DORMIR CON LOS DOS OJOS BIEN ABIERTOS,  PORQUE AHORA ES CUANDO EL ENEMIGO ES PELIGROSO.  

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