martes, 2 de julio de 2024

EL DILEMA DE "LOS APELLIDOS" EN VENEZUELA

 

   


                                      EL DILEMA DE  “LOS APELLIDOS”  EN  VENEZUELA

 

“El estudio más completo que sobre la organización social se realizó en el siglo XIX, fue llevado a cabo por Rafael María Baralt quien, 1850, escribió un texto donde se dedica a describir la población venezolana de la Colonia, y hasta  los años previos a la Independencia dice que: <<era tan heterogénea como sus leyes. Hallábase dividida en clases distintas, no por meros accidentes, sino por el  alto valladar de las leyes y de las costumbres. Había españoles, criollos, gente de color libres, esclavos e indios.  Citado por Roberto Briceño León en su libro LA MODERNIDAD MESTIZA. Pag. 155. 2018

Aristócratas también se les llamaban.  Aristocracia quiere decir allí, a menudo, limpieza de sangre, y puede adquirir mayor si se acompaña de buena fortuna o si, por los abuelos o por sí mismo, se ha servido del Estado o se ha socorrido al Monarca con dinero en los apuros de la Corona. (…) En Caracas hay pocos condes y pocos marqueses, pero muchos mantuanos o patricios sin título. Tomado de MOCEDADES DE BOLIVAR de Rufino Blanco Fombona. Pag 38. Caracas. 1969.



El triunfo de la Revolución Liberal Restauradora (1899) y el ascenso de Cipriano Castro a la primera magistratura nacional va a desencadenar una serie de transformaciones que  son el resultado de la ejecución de diversas acciones que fortalecen el poder central y quebranta el dominio de los caudillos históricos”. Tomado de EL OCASO DE UNA ESTIRPE de Inés Quintero. Alfadil/Trópicos. Pag. 31. 1989.

“Los gobierno  de Betancourt, Leoni, Caldera y Carlos Andrés Pérez en su primer gobierno han perpetrado esa costumbre de garantizar los mejores puestos del Gabinete a los empresarios y grupos económicos dominantes, más las fichas políticas  que servirán para darle contextura y cobertura para enmascarar y hacer aceptable la realidad” Pedro Duno. LOS DOCE APOSTOLES. 1979. Pag. 08.

 


Recientemente la periodista Sebastiana Barraez destacó el poder de “Los Apellidos” detrás del trono presidencial y su importancia en la toma de decisiones en el poder judicial y la Defensa Pública. Esto me dio pie a este ensayo histórico sobre los orígenes del tema, su transcendencia en la historia de este país y la coyuntura actual.

El origen de “los apellidos” viene de la época colonial. A este término con visos peyorativos se aludía para referirse a los sectores aristocráticos, ricos de  cuna, oligarcas,  blancos criollos y de alta alcurnia, también identificados como “godos”. Como se sabe nuestra sociedad colonial descansaba en estamentos,  jerarquías, etc. dadas por el color de la piel y la riqueza. En ese sentido los llamados “grandes cacaos” y apellidos estaba representado  en  los Blancos criollos, hijos de la Corona Española, mientras que las grandes mayorías estaban rezagadas al trabajo y la producción, formadas por una amplia capa de mestizaje,  más los esclavos e indios. Rufino Blanco Fombona señala que de “esos apellidos notables e  ilustrados que aparecieron en las capitales de América como promotores o simpatizantes de la independencia, también  se encontraban en Caracas, por citar algunos,  los Muñoz Tébar, los Uztáriz, los Montillas, los Toro, los Bolívar, los Palacios, los Blancos, los Bellos, los Salias, los Rivas, etc.”



Con el establecimiento de La República en 1830 la base económica, social y política de la Venezuela Independiente sufre una importante variación. Ya no es el color de la piel, ni mucho menos la metrópoli española quien definirá el poder de Los Apellidos. Esta continuará en los antiguos terratenientes y dueños de haciendas que nunca abandonaron sus propiedades, los caudillos, militares que se van apropiar de grandes extensiones de tierras y una incipiente burguesía comercial. Además de algunos artesanos y hombres públicos destacados. Los estratos pobres del campesinado, el peonaje, la servidumbre, negros e indios, quedan como sustento de los viejos y nuevos apellidos. Sin embargo, no fue sino en 1854 cuando se dio la abolición  de la esclavitud y la discriminación racial continuó en el comportamiento societario.

 Esa base estructural económica y política es la que se encargará de darle cuerpo al Estado Venezolano, su ente administrativo, la organización de su burocracia y el manejo de las rentas. Es en este siglo XIX donde se van a dar grandes debates políticos sobre el manejo de la cosa pública, la corrupción, la organización del país y el ensanchamiento de la base social con los sectores o clase media. Sin embargo es con Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez que se va a debilitar el caudillismo de las regiones y estados hasta su desaparición definitiva. La historiadora Inés Quintero lo describe muy bien en el capítulo IV El ocaso de la estirpe: “Después de  la derrota de <<La Libertadora>> y ante el éxito obtenido, en parte como consecuencia de la política centralizadora adelantada durante los primeros años del régimen, se profundizan los cambios en el aparato militar, se afina los términos de reparto de poder y se afianza legalmente el nuevo orden con una Constitución a la medida de las circunstancias” allanándole el camino a Juan Vicente  Gómez.  Pag.91.  Como se sabe “La Libertadora” fue el un movimiento insurreccional liderado por el conocidísimo hombre de negocios Manuel Antonio Matos, figura estelar del Liberalismo Amarillo desde la época de Guzmán Blanco, por negarse al afán centralizador de Castro y el pago de los  estipendios para mantener la burocracia estatal. Acompañan a Matos otros apellidos de poder económico como son los señores Egaña, Carlos Echeverría, Hernández Valarino y Eduardo Motauban, también reputados y conocidos hombres de la banca. Además  de caudillos locales en todo el país.



Con el ascenso de Gómez se afianza la estructura monopólica del poder político a través de una férrea dictadura, se apoya económicamente en la renta del café, cacao, cueros, sarrapia y otros productos del campo, hasta que aparece en escena el petróleo que se va a obtener la supremacía en la generación de las rentas del Estado. El petróleo va a servir de caldero en donde comenzaría a evaporarse lentamente la  sociedad agraria venezolana. El historiador Kleber Ramírez en su libro VENEZUELA LA IV REPUBLICA señala que al respeto del tema de “los apellidos”, Juan Vicente Gómez “buscó primero soporte en la alta sociedad oportunista y cobarde, esa que siempre se orienta por la necesidad de mantener sus privilegios. Su hijo José Vicente y muchos otros parientes, casaron con damas de esa mantuana sociedad, y sus hijas y otras damas de “la familia” casaron con “señores de Caracas”. Aparte del respaldo de la jerarquía eclesiástica y de sectores de la intelectualidad venezolana, el sustento social más amplio le vino de los  dueños de haciendas, que siempre pusieron a la orden su peonada”. Pag. 46. Caracas 1991.



 Con la llegada del siglo XX  surgen cambios en la estructura social y económica que tiene como columna vertebrar la presencia del petróleo y la visión rentista del Estado Venezolano. Se amplía  la base del poder económico  y pasamos a un desarrollo capitalista dependiente, cuya primera acción va a ser el proceso de industrialización a partir de la “sustitución de las importaciones” y las grandes inversiones en las industrias básicas. Emerge una clase media que va escalando posiciones y estatus producto de nuestro avance educativo, costeado por el Estado Venezolano. El poder adquisitivo de la moneda, sostenido por la renta petrolera, permite un auge social y mejores condiciones de vida de los sectores populares y asalariados, aunque no desaparecen “los apellidos” y su contubernio con el poder político. El filósofo e historiador Pedro Duno escribió en el año 1979 un libro titulado LOS DOCE APOSTOLES, que en poco tiempo se convirtió en un referente importante, porque denunciaba con nombre y apellido a quienes se refería. Veamos este párrafo: “Tú pones el dinero, pones el país, pones  el trabajo y la materia prima y nosotros ponemos la experiencia, la sabiduría, la organización y la dirección. Las ganancias la repartimos, pero la repartimos nosotros, está es la realidad a la que alude Gustavo Cisneros, Pedro Tinoco y Gumersindo RodríguezPag. 58.  Esta alianza entre el Estado, el capital privado y los capitales trasnacionales fue lo que se conoció como LA GRAN VENEZUELA, a partir de La  Nacionalización Petrolera del año 1983, que si bien aportó grandes beneficios al Estado Venezolano y a todos los sectores de la sociedad, sin embargo se elevó el consumismo, la corrupción política, el lujo, el peculado y el derroche en los diferentes estratos de la sociedad. Agrega Pedro Duno: El lujo abre y estimula el apetito, incapacitado para hacerlo por las vías  normales, el  hombre acude al delito económico, se toca apresuradamente las fiestas del cómplice, se abandona todo escrúpulo” Pag. 61.



¿Quiénes son esos 12 apóstoles o grandes apellidos de ese momento? Para el escritor Pedro Duno son: Pedro R. Tinoco, Gumersindo Rodríguez, Diego Arria, Enrique Delfino, Gustavo Cisneros, Siro Febres Cordero, Edgar Asis Espejo, Arturo Pérez Briceño, La familia Vollmer, Luis Hugo Amador, Armando Tamayo Suarez y Carmelo Lauria.  Estos apellidos más el capital trasnacional buscaban desarrollar proyectos hacia la actividad industrial y financiera, siderúrgica, petroquímica, petróleo, aluminio, maquinarías agrícolas, industria naval y aeronáutica. Se buscaba superar los grupos tradicionales de la burguesía y el desarrollo de una burguesía del Estado  Capitalista,  sustraída del debate de los partidos políticos, del debate parlamentario, de la división de los poderes y de la opinión pública. Esto es la creación de un Sistema Nacional de Empresas del Estado, según su mentor Pedro Tinoco.”  Pag. 84.  



Así llegamos a la última década del siglo XX con muchas promesas y escasos resultados. El segundo período de Carlos Andrés Pérez no pudo llegar a feliz términos, con una revulsión social conocida como El Caracaso (1989),  dos intentos de golpes de Estado (1992)  y una crisis social y política insostenible. Las elites políticas, sociales  y económicas nunca llegaron a ponerse de acuerdo en un modelo de transformación sistémico en el marco de una democracia liberal, a pesar de los  intento de la Comisión para la Reforma  del Estado (COPRE), muy a pesar de tener representación de las fuerzas vivas, fracasó estrepitosamente en las  grandes propuestas y  el siguiente gobierno de Caldera, fue la  agonía del Pacto de Punto Fijo (1959), y aún más,  la muerte de la democracia venezolana. Se preservaba a duras penas la burguesía tradicional frente a los serios problemas económicos y  el populismo de Estado se había convertido en una pesada carga para el Estado, agregando la nutrida corrupción administrativa. Parecía que el país no le dolía a nadie ante su inminente  derrumbe.

¿Qué hizo  con el comandante HCF entre   reforma y revolución?, prefiero la segunda, de manera lenta y sostenida, una vez que superó los escollos de  la Constituyente y  el “vacío de poder” por su renuncia ante el Alto mando Militar en el año 2002. Para el tema que estamos tratando podemos concluir que su objetivo era y sigue siendo con el heredero, el control absoluto del poder. Una visión totalitarista de Estado sin democracia real e institucional. Chávez inauguró este proceso estigmatizando “los apellidos”, sometiéndolos al escarnio público con aquella  famosa frase de “ser rico es malo”. Así que se dió a la tarea de expropiar haciendas productivas, comprar fincas en plena producción, ahogó empresas y parques industriales de las grandes ciudades con impuestos y regulaciones de precios. Se salvaron algunas empresas e industrias porque sus dueños decidieron callar y someterse a los patrones impuestos a riegos de perecer. Empresarios como Lorenzo Mendoza de La  Polar y Remavenca, Gustavo Cisneros y Venevisión, Camero y Televen, etc. Otras empresas terminaron intervenidas por la persecución del Estado como Radio Caracas Televisión del Grupo dirigido por Marcel Graniel. El periódico El  Nacional de Miguel Otero Silva (hijo) no aceptó las presiones de venta y aunque fue intervenida robando sus instalaciones, pudo emigrar y seguir trabajando desde las redes digitales fuera del país. No paso igual con los empresarios dueños de Globovisión, El Universal y Ultimas Noticias que terminaron vendidas a nuevos dueños, con una nueva línea editorial a favor del chavismo-madurismo. Lo curioso de esta vorágine estatista fue que todo lo que tocó el Estado Chavista terminó en ruina, quiebra y desolación, el ejemplo más palpable lo tenemos en lo que hoy es las empresas básicas del Estado y nuestra industria petrolera denominada PDVSA. La corrupción se las ha tragado y el surgimiento de los nuevos apellidos. Y con ellos un sinnúmero de enchufados, surgidos de una clase media arruinada, que sabe que para mantenerse chupando de la teta del Estado deben bajar la cerviz, absoluta sumisión y cero opiniones disidentes. Es  el costo que se debe pagar en el reparto de las migajas de la torta. Aplicando el viejo refrán que dice: En boca cerrada no entran moscas



Carlos Blanco, autor del libro “Revolución y Desilusión” señala que “en Venezuela ha surgido una nueva clase empresarial, entre los nuevos empresarios producidos por el régimen, cuyo símbolo más importante puede ser Alex Saab, al servició completo  del régimen, que no tiene ninguna limitación de naturaleza moral, cívica, ética, ni legal para su acción. Es parte de “la nueva elite” y allí se anotan algunos empresarios que vienen de la antigua camada de  finales del siglo XX, también se han puesto allí, acomodados con el proceso buscando sus beneficios. Y hay otro empresariado, que forzosamente tiene que pagar el costo del silencio para cuidar su patrimonio, tiene que “pasar agachado” para que la segadora estatal que está cortando cabeza no le alcance…”  

Ahora bien, veamos el caso de “Los Apellidos”, en la denuncia que nos presenta la periodista  Sebastiana Barraez . Se trata de un trabajo de investigación publicado  el pasado 16 de junio a través de su programa audiovisual SEBASTIANA SIN SECRETOS bajo el titulo “El poder de los apellidos”. He aquí esta nueva versión  de “Los Apellidos”,  donde  su hilo conductor proviene de Miraflores, pero su entramado de red de redes es más extenso de lo que parece, no para el bien común, sino para la maldad, el encubrimiento de la corrupción, el enriquecimiento ilícito, la  persecución política, etc. a partir de estrategias que se inventan desde el poder. Sebastiana Barraes lo especifica desde el Poder Judicial, que es una de sus fuentes periodísticas. Veamos el resumen:



Nicolás Maduro Moros / Cilia Adela Flores de  Maduro (el poder tras el poder) Tiene una poderosa red donde está su ex marido, sobrinos, hijos y otros familiares.

-Irvin Molina Flores (sobrino) / Walter Gaviria. Se encargan de armar expedientes, violentar los derechos humanos, como instrumentos políticos.

María Adelaida Maduro Moros / hermana. Fue esposa del entonces Defensor Público General Ciro Araujo. Directora de Defensa Pública, desde enero de 2016. Jefe de  Recursos Humanos de  la Defensa Pública. Es hermana de Roger Flores. Estos  llamados “defensores” son los que niegan a los presos políticos a nombrar sus defensores privados, cumpliendo órdenes de Miraflores.

Ciro Ramón Araujo. Fue el  esposo de la hermana de Maduro. En Octubre de 2011 fue nombrado  Defensor Público encargado. Cuñado de Nicolás Maduro. Nunca proceso nada. Estuvo hasta 2015.

Walter Ramón Gavidia Rodríguez  (1er esposo de Cilia Flores) En el 2013 fue Presidente de la Fundación Negra Hipólita y Fundación José Félix Ribas. Formó parte del MBR200. Diputado al parlamento latinoamericano entre el año 2000 y 2011. En los últimos años ha estado de bajo perfil.

Edgar Gavidea Rodríguez (hermano). Desde 2014 fue nombrado Magistrado del TSJ. Gracias a que fue cuñado de Cilia Flores y tío de sus hijos. Presidente de la Sala de Casación Social y 1er Vicepresidente del Concejo  Metropolitano de Caracas por el MBR. Actualmente en Coordinador Nacional de la Jurisdicción de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes.

Walter Jacob Gavidia Flores (hijo de Cilia Flores) En 2007 denuncio hechos de corrupción del Alcalde Juan Barreto sin llegar a nada. Fue Juez de 1era Instancia del área metropolitana de Caracas en funciones de juicios penales (2014).

Efraín Antonio Campos Flores y su primo Franklin Francisco Flores de Freitas (caso del Narco sobrinos)

Jennifer Karina Fuentes Gómez de Gavidia. Esposa de Walter Jacobo Gavidia Flores. Sobrina de  la Magistrada, Presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ. Es abogada, asistente de la  Sala que preside su tía. Jefe de los jueces de Venezuela.

Elsa Janeth Gómez Moreno. Magistrada del TSJ. Presidente de la Sala de Casación Penal del TSJ y  Coordinadora Nacional del Sistema de Responsabilidad Penal del Adolescente. Gracias a la revolución ha ascendido rápidamente. Miembro de la Corte de Apelación de Caracas. Favoreció al General del Ejercito Víctor Cruz Weffer imputado por  enriquecimiento ilícito y ocultamiento de datos en la declaración jurada de bienes. Además esta magistrada es tía de los nietos de la madre de Cilia Flores.

Carlos Ramírez, quien se desempeñaba como asistente del TSJ. Fue detenido al ser grabado  portando 14 mil dólares de una extorsión para liberar a un detenido. Este joven estaría relacionado con la magistrada.

Carlos Erik Malpica Flores. Sobrino de Cilia  Flores. Esposo de la Magistrada Michell Adriana Velázquez Grillet. Hijo de Eloisa Flores, hermana de de Cilia Flores. Fue Vicepresidente de Finanzas de PDVSA, hasta el 2016. Además de administrador durante  el desempeño de Cilia Flores como Presidente de la AN. Además de Director de Administración de la Cancillería. Director General de Servicios de la AN  cuando Nicolás Maduro era Presidente de la misma. Tesorero Nacional y Director de BANDES. Su familia registró numerosas empresas en Panamá.

Hermana de Carlos Erik / Iriani. Tía paterna de Evelin Milagros Malpica y el padre Carlos Evelio. Con altos cargos Evelin preside 11 compañías y dirige 16.

Michell Adriana Velásquez Grillet. Esposa del sobrino preferido de Cilia Flores. Magistrada nombrada a dedo, ocupando el cargo vacante de Calixto Ortega. Ni siquiera encabezaba la lista de los magistrados suplentes.



Después de esta exhaustiva lista, la periodista Sebastiana concluye: “Cuando observamos la historia de este entramado familiar la pregunta que nos hacemos como venezolanos es alguien puede apostar que la justicia no solo está separada de los otros poderes, sino que la  conclusión es que aquí hay intereses estrictamente manejados desde el punto de vista familiar, es decir halan unos hilos y se inventan operaciones como el caso del Brazalete Blanco, pero además la cantidad de personas detenidas, procesadas, enjuiciadas, muchísimo de ellos totalmente inocentes. Pero hay más, el nombramiento de los magistrados express, a cargo de Diosdado Cabello y la pequeña cuota que tienen los hermanos Rodríguez Gómez en el  Poder Judicial



Al final toda nuestra institucionalidad  esta permeada por estos asaltantes del poder con un bárbaro nepotismo estatal entre familiares, compadres y amigos del régimen. No hay Poder Legislativo que legisle, solamente produce instrumentos punitivos contra sectores  de la sociedad; El Poder Judicial no imparte justicia, es un instrumento para la represión, para encarcelar por mandato superiores; El poder ciudadano no hace otra que perseguir, igual la Fiscalía, la Contraloría; El Poder Electoral convertido en un bufete  de Miraflores para administrar procesos que cree tener controlados; etc.  Frente a esta muestra, pero hay más, es que Carlos  Blanco, asesor principal de María Corina Machado considera que en Venezuela no está planteado la Reforma del Estado, como se planteó en el período democrático,  sino la construcción del Estado y sus institucionalidad democrática.



¿Se resolverá a futuro el dilema de “Los Apellidos” en Venezuela? Este es otro debate, porque no estoy en contra de quienes trabajan con dignidad, moral, y esfuerzo para labrar un nombre y un apellido  en la sociedad y contribuir a su sano desarrollo para él, su familia y el país. Ese es mi norte y mi guía. Siempre  estaré en contra de  aquellos que hace su riqueza a partir del robo del erario público, como estos nuevos apellidos nefastos:  Los Chávez, Los  Cabello, Los Rodríguez, Los Aisami, Los Flores, Los Saab, Los Padrino, etc. que han destruido este amado país, sembrándolo de miseria, dolor y angustia.   

lunes, 27 de mayo de 2024

RECOGÍ EL BESO ÚLTIMO QUE LA PATRIA ME ENVIABA. JOSÉ RAFAEL POCATERRA. ENTREVISTA

 


“RECOGÍ EL BESO ÚLTIMO QUE LA PATRIA ME ENVIABA… Y LO LLEVO EN LO MAS PROFUNDO DE MI ALMA”

ENTREVISTA INEDITA AL ESCRITOR JOSE RAFAEL POCATERRA.

Conocí a José Rafael Pocaterra una tarde de verano, en Montreal, a donde me llevara más que el deseo de visitar la hermosa ciudad canadiense, el de estrechar la mano del valeroso hijo de Valencia que frente a las tiranías venezolanas mantiene a través de los años la protesta de su pluma, de su conciencia y de su vida. No es casual que su obra MEMORIAS DE UN VENEZOLANO DE LA DECADENCIA esté siendo reeditada y ahora circule por las redes digitales. Es que nosotros los venezolanos pensábamos que las dictaduras siniestras de Castro, Gómez y Pérez Jiménez ya habían cerrado su ciclo histórico para darle paso a la democracia, su institucionalidad y a los procesos políticos ciudadanos. Lamentablemente no fue así y desde hace 25 años estamos padeciendo de una dictadura de índole marxistoide, con la variante de un civil en la presidencia de la República, pero que al final gobierna formando pactos con el sector castrense.



Encontré a un hombre conversador, de muy buena oratoria, respetuoso, amable y dispuesto a responder todas las preguntas que llevaba en mi cuaderno de apuntes.  Me puso algunas condiciones a las que tuve que ceñirme: Tocar solo lo relacionado con su obra más destacada por la vigencia del tema y nada que tuviera que ver con la actualidad; No interrumpir en sus largas respuestas para no perder el hilo y por último no tocar temas de su vida privada actual por cuanto consideraba que eso no interesaba. Bajo esas premisas pasamos tres horas de amena conversa en  su sala de estudio muy acogedora y con varias tazas de café y su tradicional pipa que soporte estoicamente por mi rechazo al humo del tabaco, pero ni modo, era el personaje central y no lo podía incomodar.



AGC: Gran  parte de los historiadores  venezolanos cuando se refiere a la etapa de Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez la separan entre positivo y negativo en su ejecutoria pública desde el poder. ¿Qué opinión le merece Ud. este importante asunto?   

JRP: El problema central es más profundo de lo que se piensa. Se cuenta excesivamente con la lenidad de la historia en nuestro país. Es menester que surja a cada momento, renovada y terrible, la eterna verdad; que la sanción, los fueros sociales, los derechos conculcados, dejen de ser una lívida profesión de espectros; y que los trogloditas de hoy no imaginen que han de quedar, con el correr de los tiempos, amparados por ese manto lejano, borroso, impreciso en que se han arrebujado dentro de la historia contemporánea los malhechores de ayer, los conculcadores, los consejeros del despotismo, los responsables que salen a lavarse las manos a todos los pretorios de la humanidad. Más allá de las carreteras que dicho sea de paso fueron hechas por los presos, eliminar caudillos regionales para establecer una sola hegemonía nacional,  están los horrores de esa infernal e inacabable infamia que representó la dominación andina en Venezuela.



AGC: El escritor y periodista Miguel Otero Silva escribe en un prólogo a su obra completa que los bárbaros de Castro y Gómez  entronizados, llegaron a disponer de una corte ilustre de estilistas de la  prosa, celebrados poetas eclesiásticos o seglares, historiadores eruditos, sagaces sociólogos que daba grima. Apenas Rufino Blanco Fombona fue uno de eso  atrabiliario personaje que con mucho mas de mosquetero que de apóstol, tronaba desde el exilio contra los desmanes del implacable dictador. ¿De dónde proviene esa sumisión a estos sanguinarios dictadores y si el tiempo será otro?



JRP: En principio saludo desde acá a ese viejo luchador democrático, aunque fuimos adversarios políticos,  nunca enemigos, porque al final luchábamos por la misma  causa. En relación a su pregunta hay una relación atávica con la sumisión al poder desde los más ilustrados hasta el pueblo llano. El alma  colonial supervive. En Venezuela los “intelectuales” que junto con el encargado de la Presidencia, Gil Fortoul, habían acompañado al entierro de la Constitución Nacional fueron quedando alejados del Gobierno. Así paga el diablo… En relación  a Blanco Fombona estuvo en prisión un año. Sufrió horrores. Un día harto de vejámenes, agarró una escoba, le quito las barbas y le sacudió al primer verdugo una paliza terrible. Juicio, declaraciones y naturalmente, absolución. No se le puso en libertad, se le puso en destierro  a bordo de un vapor  español en  la Guaira. Lo que me parece curioso es que no se le hayan matado. Y si esto puede cambiar en el tiempo, todo va a depender de las próximas generaciones, de la cual yo no estaré vivo. Pero tengo mis reservas. Fijaos sino en el lenguaje oficial de la época: no se aludía al perdón, no, sino a la reconciliación, la de los verdugos con sus víctimas. Se enaltecía el encuentro de la familia venezolana en la llamada reconciliación, intentado reproducir el fenómeno domestico de cada hogar en la forma colectiva: ingratitudes, egoísmos, pequeñeces, hipocresías, difamaciones, miserias, ¡miseria!, ¡podredumbre!, adulación al pariente rico, bellaca indiferencia al de nuestra sangre perseguido o abandonado o proscrito o arruinado, sin perjuicio de si surge mañana irnos a echar en sus brazos por un impulso irresistible de la sangre para <<confundir nuestras lagrimas>>. (El escritor no se detiene y con plena seguridad de sus palabras sentencia): Los que venían del destierro, de  las cárceles, de los ultrajes, se veían obligados a abrazar a sus perseguidores del día antes y a cambiar el beso de Iscariote. Un verdadero derroche de generosidad y de olvido, mucho olvido, olvido  por agua común, el Orinoco vuelto un Leteo, el Leteo en todo: en la bofetada y el escupitajo, en la cautividad, en el crimen… El gran patriota Antonio Paredes estaba enterrado, después que se le hizo una apoteosis y sus deudos pasearon un luto rígido y oficial por toda Caracas.



AGC: ¿Y en su caso particular, puede contarme porque lo detienen en los regímenes de Castro y Gómez, que marcas le dejaron esas prisiones en El Castillo Libertador, el Castillo de San Carlos en el Lago de maracaibo y la Rotunda?

JRP: Aunque lo que Ud. me solicita está muy bien registrado en las crónicas  históricas de esa época, además de mi obra “Memorias de un Venezolano  de la decadencia” puedo decirle que fueron dos momentos de un solo proceso de tiranía que se fue instaurando a finales del siglo XIX y comienzos del XX. Con Cipriano Castro, cuando apenas contaba con 17 años, fui arrancado de la redacción de un periódico valenciano y conducido a las bóvedas del Castillo Libertador. Nuestro periódico, fundado por Tovar García, se denominaba <<Caín>> y el solo nombre se consideró una sátira <<feroz>> a Castro, que acababa de  fusilar al General Antonio Paredes. Con el décimo número se detuvo al fundador, mandándole al Castillo, entonces  pusimos un cintillo  permanente que decía: “En tanto dure la prisión del fundador de esta hoja, quedan al frente de ella los señores Salvador Carvallo Arvelo y José Rafael  Pocaterra”. Nuestro periódico era una simple hoja satírica e irónica que intentaba burlarse del poder, no era un panfleto político. En los calabozos    dormí sin manta en el piso frio, sin alimento, sin luz, con una sed horrible y tenaz del agua que no se tiene. Había ratas negras de ojillos feroces que destrozan la ropa y mordían  a los durmientes. Por la mañana nos daban un tarro  de agua endulzada que llaman café, una arepa como una hostia; al mediodía un plato de masacote de arroz nadando en manteca  de sebo y dos hostias; en la tarde solo un guarapito; un <<lepe>> en la barriga, dos tarros de agua, y hasta el día siguiente. La lata de agua dulce vale un real, quien no lo tenga se friega.  Por cierto que me llamó la atención como algunos presos escribían en las paredes de los calabozos, <<entre  a este calavoso, el día 7 de junio de 1898…>> Es decir que un pobre hijo del pueblo estuvo encerrado allí, un venezolano ignorado que quizás murió dentro de esas paredes. Pero estás son glorias del general Ignacio Andrade, ex presidente de la República, quien vencido y humillado por Castro, lo mandaron a Cuba, representando al gobierno que lo echó de la presidencia. ¡Qué le parece! Esa gente es así. Liberado un año después, en 1908. Con el nuevo usurpador, Juan Vicente Gómez volví a las andanzas periodísticas con el diario humorístico “Pitorreos”  y la noche del 19 de enero de 1919 me conminó a ir a la prefectura y me dijeron al final que estaba detenido por averiguaciones, me acompañaba Coll Nuñez. Además ya habían detenido a los poetas Leoncio Martínez y Francisco Pimentel, conocido como Job Pim. Para hacerte el cuento más corto fui sepultado en La Rotunda cuando el terror gomecista alcanzaba su clima de horror y de ensañamiento.  Me pusieron unos grillos en mis tobillos y me metieron en el calabozo identificado con el número 41. Allí escuchaba el silbido del látigo de Nereo Pacheco, torturador de turno, el quejido de los apaleados, la tos desgarrada de los tísicos, el aullido de los torturadores, el clamor de los sedientos, el rugido de los envenenados, el estertor de los agonizantes, el silencio de los compañeros que morían. En esos calabozos, amigo periodista, se vive un miedo terrible, porque tú no sabes cuándo es tu turno, (se detiene, hay un silencio y el hombre fuerte se siente como disminuido en su sillón, intenta tomar de nuevo la palabra) Me disculpa, debo continuar. Cuantas veces no lloraba por el dolor que sufrían los otros presos en los calabozos, su agonía de muerte y cuando eran sacados por el buzón, una especie de abertura entre las rejas del calabozo donde también se podía entrar. Uno a veces prefería morir, estrellarse los sesos contra aquella pared, rasgarse la carótide con un pedazo de vidrio, desesperaba la sed, las argollas que oprimen el empeine del pie, no poder caminar sino arrastrarse. Al final pensaba todo eso es para atemorizarme, para  amenazarme y obligarme a hablar. …Mejor dejémoslo hasta ahí, dígame que otras cosa desea  saber.



AGC: Que nos puede decir del futuro de Venezuela. Se repetirá esta horrible historia que Ud. vivió y que dejo un documento irrebatible para las futuros generaciones a través de Las Memorias de un Venezolano de la Decadencia. O se habrá aprendido la lección.  ¿Nunca más una dictadura como esta?

JRP: Me pide demasiado, no soy vidente del futuro de Venezuela aunque conozco su historia como la palma de mi mano y algunas cosas se pueden conjeturar. Eso se lo dejo a Ud. joven periodista.  No se olvide que sufrimos 25 años de mansedumbre inaudita con todo el terror impuesto. La psicología del venezolano en estos últimos años es tan compleja, y sobre todo trabajan a nuestra juventud una serie de factores de desintegración y de ideas anómalas tan complicadas que nada ya resulta imposible. Estos mismos que daban vivas a Gómez en febrero, al mes de colgados, vejados y sitiados por hambre, meses después saludaban con el himno de la Patria el cadáver del capitán Mujica. No comprendo. Fíjese Ud. como pasaron los años, las  rebeliones, las batallas y en un cuarto de siglo casi, el rebaño único pudo siempre agruparse, dócil al palo, bajo un <<jefe único>>. Se pelearon los socios, el más zafío triunfó del más arbitrario, quedóse, quedóse, quédose, se fue quedando – en la diestra un garrote, en la  siniestra su intención, que también lo era, y prebendas. Siempre con la  violencia, las cárceles llenas y bajo aquel lema nefasto de “Unión, Paz y Trabajo”.  Cálculos aproximados arrojan la cifra de cincuenta y siete muertos desde 1913 hasta 1918, con un promedio de 65 detenidos por año, es una mortalidad de 20 por 100. En los castillos de San Carlos y de Puerto Cabello las listas de defunciones son considerables. En Puerto Cabello, en las bóvedas, han fallecido los generales Francisco José Monagas y Jorge Bello. Se  suicidó, desesperado, el General Cruz  González. Allí paso más de  ocho o nueve años el general Zoilo Vidal, Alfredo  Arvelo Larriva y muchos otros más. En San Carlos se calculan 225 o 230. Recuerdo a Máximo Zavarce, que tuvo  seis años presos; Venancio Parra, seis años; Julio Castillo, cuatro años; Manuel Angulo, nueve años; Lucio Rosas (colombiano), seis años;  Gilberto de Castro (colombiano), seis años;  Florencio Gómez, seis años; Blas Bazó, siete años; Alfonzo Romero, ocho años; Manuel  Rincón, diez años; Gral. Alfonzo Massini, cinco años; Fernando Márquez, nueve años; Gral. Elbano Tossi y cinco de su familia, cuatro años, marco Tulio Cano, nueve años, y sigue la inmensa lista querido amigo periodista. Esto y más  es lo que no debemos borrar desde aquella brutal represión utilizada en los años 1913 y subsiguientes contra quien disintiera del régimen. Y para cerrar esa era carcelaria, no puedo dejar de nombrar a Román Delgado  Chalbaud, Rafael Arévalo González; Cadete Armando Chávez, Capitán  Rafael Alvarado, Cadete Benjamín Delgado Leffman, el Teniente Leonardo Leffman, el estudiante Francisco Rivas Lázaro, igualmente algunos bachilleres, doctores, y militares que se habían pronunciado contra el continuismo, como Gustavo Machado. El viejo Ducharne, alzado en el Oriente, como uno de los últimos representantes del viejo caudillismo, fue derrotado y muerto en prisión.



AGC: ¿Es cierto que en Maracay había una cárcel, que administraba el propio dictador?

JRP: Si, es cierto, estaba situada frente por frente de la habitación de Gómez, de la cual se cuentan horrores. Pero, indudablemente, en cuanto a inhumanidad del sistema celular absoluto y a crueldad cuasi enfermiza, los jefes  de La Rotunda pueden reclamar siempre  el primer rango en la historia del cautiverio o del secuestro nacional.





Bueno caballero, creo haberle respondido con creces sus preguntas. Tuve que prepararme anímicamente para esta entrevista, porque me había negado conceder más entrevistas,  ya que desde que mataron al Capitán y amigo personal, Carlos Delgado Chalbaud, me retire de la vida política y publica y decidí instalarme en esta mi residencia. Desde acá sigo escribiendo y  colaborando con algunos periódicos del Continente Americano.  

AGC: ¿Unas últimas palabras suyas amigo escritor, periodista, poeta, diplomático y tantos otros títulos que lo acreditan?

JRP: Quiero decirte y que lo sepa el mundo que nunca me avergonzaré de ser venezolano pese a todo, ¡Jamás!, sino de poder dejar de parecerlo en días de semejante, vertiginosa declinación, en todo se deforma, se resblandece, se desdibuja y los hombres de todas las edades y de todas las condiciones diríase víctimas de un delirio tremendo, de una fobia de pavor al pavor. Venezuela, en sus labios tibios que olían a menta y sabían a sal de lágrimas y a amargura  de amor recogí el beso último que me enviaba. Llevo ese beso último de Venezuela en lo más profundo de mi alma.   

 


POSDATA: Si bien es una entrevista imaginaria, sin embargo la asumí con profesionalismo y fidelidad con las respuestas, tomadas de los cuatro tomos de MEMORIAS DE UN VENEZOLANO DE LA DECADENCIA, cuya primera edición data de 1937. Ahora estando fuera de mi país, en el año 2024, me las traje consigo de Venezuela y las leí detenidamente tomando notas y subrayando aspectos que me interesaban sobre el  contexto político de sus relatos y la realidad actual. Saber que en nuestras cárceles hay centenares de prisioneros civiles y militares, hombres y mujeres, que privados de su libertad por causas políticas, viven en permanente zozobra, chantajes, amenazas y soportando  torturas. La Constitución Nacional de 1999 es letra muerta, muy a pesar que es la primera Constitución con un capitulo y articulado dedicado a los Derechos Humanos, suscrito a los pactos internacionales. Que tenemos más  de veinte presos políticos que han muerto en las cárceles debido a la falta de atención médica, medicinas, enfermedades adquiridas en el penal, sometidos a suplicios de torturas y tratos crueles inimaginables. Que el sistema de justicia está totalmente corrompido y atado al dictador, de lo cual La Fiscalía y los Tribunales actúan como cómplices y cohonestan o le dan el aval como cosa juzgada. Que han creado todo un sistema de seguridad policial y paramilitar para actuar contra todo aquel que los critique abiertamente y pueda representar un peligro, el SEBIN y la DGCIM, son un claro ejemplo, incluso con formación castrense. Que han creado un nuevo centro carcelario en las afueras de Caracas conocido como El  Rodeo I donde aplican técnicas aprendidas en cárceles de Cuba, Rusia y China, donde los familiares no tienen acceso regular.  Que han creado toda una red pública e institucional para amedrentar, coaccionar e impedir que la gente común exprese su adhesión a una de las candidaturas, que aún inhabilitada, mantiene el apoyo popular in crescendo. Que  en la Asamblea Nacional discuten un paquete de leyes para legalizar más la represión y coartar más la libertad de expresión, como la llama Ley Contra el Fascismo y Ley para controlar y administrar a las organizaciones no gubernamentales.   



¿Cómo es posible que ha vuelta de casi un siglo, se repitan este tipo de atrocidades en un país civilizado como Venezuela? ¿De qué naturaleza  están hechas estas personas que sostiene este andamiaje feroz y cruel? ¿Por qué hay tanto ciudadanos indolentes que se hacen de la vista gorda y viven en su burbuja light, egoístas, mentecatos, y cobardemente ignoran estas realidades? ¿Por qué se identifican con Dios y tiene una llamada fe cristiana que usan a diario para proteger a los suyos y  sus bienes solamente?  ¿Por qué hay personas adulantes del poder y sumisas por un cargo? Hay historiadores que señalan que esas estructuras militares, policiales y de seguridad nunca cambiaron del todo, arrastrando  el talante represivo, sembrado desde su génesis. Me pregunto ¿Qué diferencia existe entre la crueldad de un esbirro de la dictadura de Juan Vicente Gómez, la de Marcos Pérez Jiménez y la del actual dictador?  



Son reflexiones que hago a viva voz porque es posible que esa decadencia de muchos venezolanos es parte de esa Venezuela que hay que extirpar, eliminar, destruir, porque un país de oportunistas, mediocres, medrosos del poder, es un país corrompido que jamás tendrá futuro. A Dios gracias, está resurgiendo otra Venezuela que protesta, que ya ha dicho BASTA  a 25 años de desmanes, atropellos, latrocinio, crimen y hambre.  Esa Venezuela, la del alma  buena, la que no quiere ser más ingenua, la que quiere expresarse democráticamente el próximo 28 julio, es la Venezuela que le pondrá punto final al bandidaje de esta tiranía. Así, solo así, nuestro escritor JOSE RAFAEL POCATERRA, podrá descansar en paz.   

jueves, 9 de mayo de 2024

NOVELA HISTORICA: ELEONORA PERFUME DE OTROS TIEMPOS

 


LA NOVELA HISTORICA VENEZOLANA DE ESTA EPOCA

ELEONORA PERFUME DE OTROS TIEMPOS

 

Decía Thomas Mann que en la vida de un hombre o de una mujer estaban contenidas las direcciones de su tiempo y del sitio que habitan. El siglo XIX venezolano fue un siglo de destrucción, el siglo XX lo fue de construcción y el siglo XXI repite la quema secular del siglo XIX. La pregunta es cómo podremos regresar al hacer cuando venzamos el deshacer”.  KARL KRISPIN. Papel Literario de El Nacional. 11 de febrero de 2024.

También tuvimos la adquisición de una modernización sin modernidad: ahí debía empozarse el recelo de los temerosos, la comodidad de los ventajistas, el escepticismo de los bodegueros, la mandonería de la dirigencia, la escuela sin prospecto, el alma estragada de los que no arriesgan sino es para ganar… Hoy, vemos cumplido el caos como un rito devastador, el acto extremo de sometimiento y extinción, en él se confunden víctimas y victimarios, ya no es posible separar la inocencia de un escenario de degradación. Todas las expoliaciones se han ejecutado, la vida pública, geografía y naturaleza parecen aplastadas en una misma acción de destierro, el orden humano apenas se distingue como demografía.”   Tomado del discurso de MIGUEL ANGEL CAMPOS, al ser incorporado a la Academia Venezolana de la Lengua el 23 de agosto de 2023. Papel Literario de El  Nacional, domingo 14 de abril de 2024.

 


“-¿A qué has venido? ¿Por qué no te quedaste dónde estabas? Ya todo pasó hijo, quédate tranquilo.

-Tú me conoces madre, yo tenía que venirme desde hace tiempo para empezar a escribir esta novela que busca registrar tu historia, tu vida madre, aquel campo donde creciste, la ciudad, este país que también es el mío.

-Tú, como siempre viviendo en el pasado, cuando ya no hay nada que hacer. ¡Eso no le interesa a nadie, dedícate a otra cosa, seguramente lo vas a hacer porque te sientes culpable que no me atendiste, igual a los otros, que me abandonaron en esta casa, cuando más necesitaba de compañía, al final eso es lo que nos toca a los viejos. Esa novela no te va a quitar lo que dejaste de hacer hijo, solo más dolor…” Tomado de la novela ELEONORA PERFUME DE OTROS TIEMPOS. Angel Gustavo Cabrera. abril de 2024

 


Es una novela autobiográfica, testimonial e histórica que mira el devenir  de un país, de lo que fue y lo que dejó de ser, a través de una mujer,  que a mediados del siglo pasado emigra del campo a la ciudad con sus hijos a cuesta. Es la mujer común, analfabeta,  provista de tenacidad, de valores aprendidos por su herencia filial del mestizaje y la vida frugal campesina. La mujer que se abre paso en la vida urbana, aprovechando las bases de la modernidad que el Estado impulsa con grandes beneficios sociales, culturales y educativos a la población de menores recursos, que representaba la mayoría. Es el periodo democrático que se apoya en la renta petrolera para construir un país. Recordando que Venezuela es un país de mujeres que forman sus hijos, más allá  del padre presente o ausente. En el caso de Eleonora que no quiso unirse a otro marido y ponerle padrastro a sus hijos, después que salió de aquel campo con metas de darlo todo por sus hijos, a través del trabajo digno. Sin embargo, no todo es para siempre. Nadie se hacia las preguntas acerca del futuro siniestro que avanzaba lentamente, como las hojas debajo de las aguas del río para ese país llamado Venezuela.



La acción, los conflictos, las vicisitudes, las alegrías, van emergiendo a través de un narrador omnisciente  que conoce perfectamente a esa familia. Es una novela que relata de forma intimista y real la vida de una mujer venezolana, llevándonos por los recovecos de sus pensamientos, emociones y recuerdos. Arturo, el hijo menor, quiere contar su historia, de su madre ya fallecida, cuestión que ella  lo rechaza, pues estamos en la presencia de un novicio escritor a una edad avanzada. Al final la historia se cuenta por sí misma.

La escritora Noelia Torres de la editorial Autores de Argentina, que tuvo la amabilidad de hacer una reseña de la novela, escribe:

El discurso de la protagonista está cargado de realismo y amargura, sobre todo en la etapa de la vejez, reflejando una vida marcada por las dificultades y sacrificios propios de una generación que sembró las bases de un país (…) La fuerza de Eleonora radica en su carácter indomable, en su capacidad de enfrentar la adversidad con valentía y en su amor incondicional por sus hijos. A través de sus palabras, vemos una mujer que, a pesar de las circunstancias, sigue siendo dueña de su destino y de sus pensamientos. Y eso se debe a la construcción detallada de su personaje, creando un verosímil adecuado”.

La novela tiene un carácter autobiográfico, es uno de los argumentos centrales de la trama, basados en la perdida de mi madre y de mi hermana mayor en el año 2021, estando yo en Argentina. Al año siguiente   regresé a Venezuela, con una doble misión: cerrar mi duelo con mis hermanos, familia y amigos. Y por otra dedicarme por entero, noche y día, a desempolvar la historia de este par de mujeres, recorrer sus lugares de vida y recuerdos, sus amistades, sus peculiaridades que las caracterizaban en vida. Las preguntas que me hacía sobre la historia del país en esa Venezuela de transito del siglo XX al XXI y como darle forma literaria muy dentro de la novelística venezolana que dejaron una huella. Me refiero a Casas Muertas, La muerte de Honorio y Fiebre de Miguel Otero Silva; País Portátil de Adriano González León; Oficio de Difuntos de Arturo Uslar Pietri; Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, etc. Mi intención era modesta: Una novela que narrara la historia de un país y de una familia que se viene del campo  y crece en la ciudad  con los valores de  la modernidad, pero así también como sucumbe en la crisis y la decadencia motivado a entuertos que no se corrigieron a tiempo, abriendo  más bien el camino a la peste chavista. Esa historia no se había contado por ser tan reciente y aún padecemos los venezolanos.

 

Recuerdo que un viejo amigo, consumado lector y conocedor de la historia de Venezuela, me dijo: “Gustavo, con esos insumos recogidos tienes para armas una interesante novela. Tanto tu madre, que nació en 1928, como tu hermana mayor en 1944, me dice a mí que fueron mujeres que nacieron bajo regímenes de dictadura (Juan Vicente Gómez y Marcos Pérez Giménez) que salieron de la pobreza del campo y apreciaron las bondades de la modernidad y la civilidad democrática que se dio en el país desde la década de los sesenta del siglo pasado, hasta llegar a esto que realmente no nos merecemos, pero algo de culpa debemos tener. Ellas vivieron, lucharon, son representantes de la mujer venezolana  batalladora, son las espigas de trigo sembradas en las próximas generaciones y en las mujeres de hoy que alzan su voz y protestan contra esta nueva dictadura, peor de la que hemos soportado, que ya son antiguas. No postergues ese proyecto, aunque tengas 70 años de edad, y no seas reconocido como escritor, presiento que esa novela va a dar mucho de qué hablar. Espero ser uno de los primeros en leerla”.

 


NOTICIAS DEL AUTOR: Tomado de la solapa de la novela Eleonora Perfume de otros tiempos

A la edad de los setenta años ha recorrido muchos caminos en los que aprendió las artes y el oficio de vivir. Maestro de escuela, director. Pro amor a los niños, titiritero. Dirigió el grupo “La Gran Zanahoria”. Ha escrito varias obras para títeres y teatro infantil con reconocimientos. Además de obras de teatro inéditas para todo público. En el año 2012 escribe un ensayo pedagógico para una editorial española titulado “El Teatro de Títeres va a la escuela”. Ensayista y columnista de diarios regionales del Estado Aragua, Venezuela. Actualmente mantiene su blogspot  “Ladiscordantenota” con temas diversos.             EL AUTOR ha publicado el poemario “El Sol está oculto tras una lluvia ligera” en el año 2014. Posteriormente en el año 2022, se nos presenta con un libro documental/hemerográfico e histórico de la Venezuela Contemporánea bajo el título: “VENEZUELA INSURGENTE. DOS MOMENTOS HISTORICOS (1960-62 / 2014-17). En la actualidad se presenta con esta primera novela histórica, política y autobiográfica, en el marco de la literatura testimonial de su país natal: Venezuela. Publicada por la Editorial Autores de Argentina. 



La imagen de la portada representa el abrazo de una mujer a su hijo, simbología de Venezuela y el abrazo fraterno y amoroso con sus hijos. Tomado del MURAL POR LA MEMORIA HISTORICA Y LA LIBERTAD VENEZOLANA, ubicado en la ciudad de Buenos Aires. Estación de Medalla Milagrosa. Línea E. Entre Puma Cachua y Teniente Coronel Casimiro Flores. Octubre 2023. Gobierno de la ciudad.  Dicho mural tiene en su lado inferior una placa que dice: “EN MEMORIA DE LAS VALIENTES VIDAS PERDIDAS EN LAS PROTESTAS CONTRA LA DICTADURA VENEZOLANA DESDE EL AÑO 2014 HASTA EL 2022.  Más abajo los nombres y apellidos de los 294 jóvenes estudiantes (la mayoría) de todo el país, asesinados por la dictadura que dirige Nicolás Maduro.     

domingo, 28 de abril de 2024

ENTRE DIOGENES ESCALANTE Y EDMUNDO GONZALEZ. ¿HABRÁ TRANSICIÓN?

 


ENTRE  DIÓGENES  ESCALANTE  Y  EDMUNDO  GONZÁLEZ URRUTIA:   CRONICA DE UNA TRANSICIÓN

 

Diógenes Escalante fue un hijo de la Venezuela campesina que, en el contexto de la barbarie  gomecista, se educó, se formó como diplomático y representó de manera ejemplar y digna los intereses de su patria. Más importante, evocarlo como un modelo de unidad y consenso, como el político luminoso que entre enero y septiembre de 1945 fue capaz de unir a los venezolanos tras su proyecto para construir una Venezuela moderna y democrática.”  FRANCISCO SUNIAGA. Escritor. Autor de la novela  El Pasajero de Truman, alusivo a la historia de Diógenes Escalante.

Nunca, nunca, nunca había pensado estar en esta posición. Esta es mi contribución a la causa democrática y podemos logarla en paz… Dije, cuando me plantearon esto, que si esta designación era de manera unánime, es decir si tenía el respaldo de todas las fuerzas políticas, evidentemente era un compromiso que iba a aceptar. No tengo miedo, pero si reservas por la inmensa responsabilidad que esto comporta. Estamos en un momento en que este régimen no nos juega muy bien. Para ellos no somos adversarios, sino enemigosDeclaraciones de EDMUNDO GONZÁLEZ  URRUTIA  a INFOBAE. 25 de Abril de 2024.



 Ahora todos hablan del tema de la transición, hay un anhelo por llegar a ella, pero muchos no sabe en qué consiste. La transición es un periodo que transcurre entre un régimen político y otro, es una zona gris, ni ha muerto el régimen político anterior ni se ha llegado al otro régimen, conviven ambos y quien presida la transición necesita de mucha inteligencia para conducir y que no retrocedamos a un periodo de violencia. Las transiciones son un estado intermedio entre lo que queremos dejar para siempre y a dónde queremos ir. Para conducirlo hay que ser paciente, inteligente y flexible”. Doctora e Historiadora de la UCV Margarita López Maya. 24 de abril de 2024. 



 

Quien lo iba a pensar que a vuelta de casi ochenta años se repetiría la historia de buscar un candidato presidencial para Venezuela, de eso que hoy en día llaman  outsider, es decir un candidato que reúna una condiciones mínimas ante el electorado y que tenga credibilidad y una hoja de servicio política aceptable. Además de ser “aceptado” por el régimen.  El venezolano y diplomático  Diógenes Escalante (1879-1964)  y el venezolano y diplomático Edmundo González (1949. Edad 74 años)  Urrutia son los protagonistas de este hecho casuístico, poco usual en la historia política de Venezuela. Dos grandes desconocidos por el pueblo, ¿Porque se consideran figuras estelares entre el pasado y el presente? ¿Cuáles son las similitudes y los contrastes en todo esto? ¿Qué importancia tiene esto en la historia política venezolana en lo que se conoce como transiciones?   Estudiemos cada caso  y posteriormente hagamos una reflexión al respecto.



Diógenes Escalante era un civil, de carrera diplomática que había ocupado distintos puestos diplomáticos en Europa, además había sido representante de Venezuela ante las Sociedad de Naciones Unidas, antecedente de las Naciones Unidas. Fue un hombre de confianza del régimen gomecista, combatió al lado de Juan Vicente Gómez contra Cipriano Castro y ocupó algunos cargos públicos, además propone la creación del periódico “El Nuevo Diario” siendo su director entre 1913 y 1915. Posteriormente parte hacia Europa a hacer vida diplomática. Vale decir que esta larga estadía fuera del país le permite formarse y ver la política desde una visión más plural y democrática.  Cuando le propusieron lanzar su candidatura para presidir el país en el año 1945,  llevaba algún tiempo como embajador en Washington. Escalante, era prácticamente el candidato de consenso de todos, contaba con el respaldo del gobierno que dirigía el General Isaías Medina Angarita y el beneplácito del General Eleazar López Contreras, mientras que del lado civil el Partido Acción Democrática estaba también de acuerdo. El mismo Rómulo Betancourt y Raúl Leoni había ido a los Estados Unidos a proponerle la candidatura presidencial, bajo el compromiso de impulsar las reformas democráticas como la aprobación del voto universal, directo y secreto de los venezolanos y otras medidas para salvaguardar a los nacientes  partidos políticos y las seguridades sobre la libertad de imprenta y sindicato. Diógenes Escalante llevaba 26 años fuera, pero conocía la realidad venezolana pre-petrolera y reconocido entre las elites políticas y militares del país. Al llegar a Caracas en septiembre de 1945 el recibimiento fue notorio, mucha gente y caravanas de vehículos, lo que indicaba amplio respaldo. No olvidemos que para ese entonces el cargo de presidente de la república se elegía en el Congreso Nacional y el Partido de Medina Angarita tenía amplia mayoría.



Al final todo se frustró porque Diógenes Escalante entro en situación de demencia, perdiendo la razón y por más que los médicos y psiquiatras intervinieron no pudieron hacer nada. La historia señala que el 3 de septiembre de 1945 su secretario particular fue a buscarlo al Hotel Avila donde se hospedaba para una reunión con Medina Angarita y cuando habló con él expresaba con incoherencia mostrando un desorden mental. No pudo recuperarse ante la atención médica y  el 11 de septiembre de 1945 un avión enviado por el presidente norteamericano Harry Truman despegaba de Caracas a Los Estados Unidos para su recuperación, cuestión que no se logró, muriendo años después. Ante la indisposición mental del frustrado presidente el General Medina propuso como candidato de consenso a su Ministro de Agricultura, Ángel Biaggini, el cual no contó con el respaldo de Acción Democrática y el mismo Betancourt lo considero “Anodino y gris”. Este vacío y esta discordia fueron aprovechados por un sector militar  joven que tuvo como cabecilla al General Marcos Pérez Jiménez y el Cadete Carlos Delgado Chalbaud,  y del lado civil,  militantes del Partido AD, dirigidos por Rómulo Betancourt. Lo demás es otra historia.



Por su parte Edmundo González Urrutia es un internacionalista, diplomático, político y escritor venezolano, de 74 años de edad. Digamos que ya recogido en sus cuarteles de invierno, es llamado por la oposición democrática mayoritaria a jugar un papel preponderante en los destinos del país. En su primera entrevista concedida al periodista Cesar Miguel Rondón, ante la pregunta ¿Edmundo, preséntate ante el país, ¿Quién eres tú? El responde después de titubear: “Bueno mira no es fácil hablar en primera persona, pero yo pertenezco a la Venezuela democrática de los años de la República Civil, yo nací y viví en La Victoria, Edo. Aragua por dieciséis años, hijo de una familia modesta,  sin bienes de fortuna. Mi padre cuando yo empecé a estudiar en la universidad me decía – caramba tú te vas a estudiar eso de diplomacia, eso es una carrera para ricos, porque así se pensaba en ese tiempo. Yo estudié en un colegio público tanto la primaria como la secundaria y me gradué de bachiller hasta el año 1965 que me vine a Caracas a estudiar en la UCV. Ingresé al servicio exterior de Venezuela en el año 1971  por concurso de oposición, hice mi posgrado en Relaciones  Internacionales en una universidad de Estados Unidos con los costos cubiertos por el Ministerio de Relaciones Exteriores, es decir por el Estado Venezolano. Mi formación y funciones básicamente han estado ligadas a la Relaciones Exteriores y a la diplomacia. Y allí he estado  por treinta años, no de ninguna parcialidad política. Yo recuerdo, como anécdota, que el Ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Figueredo,  en el gobierno de Carlos Andrés Pérez decía que estaba rodeado de directores que no pertenecía al partido de gobierno, y eso habla bien de su amplitud de lo que debía ser la política exterior de Venezuela donde se debe respetar sus las orientaciones y principios básicos de la política exterior de un país democrático. Yo ingresé con el Presidente Caldera en el primer año, serví  con el Presidente Lusinchi, estuve en los dos períodos del Presidente Pérez. En Washington en su primer mandato y como embajador de Argelia en su segundo mandato. Con el presidente Caldera trabaje los cuatro años como Director de Política Internacional y al final me designó Embajador de Argentina.”   



Como podemos observar posee una hoja de servicio inmejorable en el marco de un país democrático y mucho más para una transición en paz y con el concurso unitario de los líderes y partidos políticos demócratas. Es una reserva moral y ética de la tan vilipendiada “cuarta república”. Como puede notarse no es un hombre de partido, sino un demócrata cabal.  No pongo en duda   el absoluto respaldo que va obtener de la población venezolana en este momento crucial.  Pero todos sabemos que esto no basta, que las fuerzas de la tiranía madurista, atrincheradas en  Miraflores,  sabemos que no se van a dar por vencida y aparte de  los trapos rojos que pongan en práctica para evadir las elecciones presidenciales limpias y transparentes, pueden materializar nuevas inhabilitaciones, de la que el mismo Urrutia no se escapa. Es la hora de dormir con un ojo abierto y el otro cerrado porque cuando el enemigo siente que puede perder el poder, no tiene escrúpulos y cualquier artimaña, trampa o violencia es válida, como lo ha venido haciendo hasta ahora, donde una mayoría ciudadana de todos los estratos sociales ha dicho a viva voz y en contundente mayoría:  ¡QUEREMOS CAMBIO, YA BASTA!



La diferencia y similitudes  entre la transición de ayer y la de hoy, es clara.  Ayer el camino entre los protagonistas estelares (oposición-gobierno) estaba allanado en esa figura de alto prestigio llamada Diógenes Escalante,  lamentablemente no se  pudo  por las razones ya expuestas. Hoy la dictadura, aun pérdida no quiere dar su brazo a torcer poniendo las cosas más tensas y difíciles ante un proceso electoral que se sabe perdedor. Esperemos que no se empañe en los derroteros de la Venezuela Democrática y podamos coronar con éxito unas negociaciones políticas para recuperar la democracia y la inmensa tarea que nos toca.  Ese ayer era una Venezuela rural-pre petrolera,  que recién estaba saliendo de una de las dictaduras más largas (27 años) que hemos tenido con sus frutos y sus cuestiones negativas en la represión, presos políticos y torturas,  asesinatos políticos  y sin libertades civiles. Este hoy, 25 años del siglo XXI, lleva por las menos dos generaciones con el secuestro del sistema democrático. La sociedad entera clama por   un respiro de libertad y justicia,  y recuperar así el  Estado de Derecho y la división de los poderes públicos, el  respeto a los derechos humanos,  la decencia pública,  una educación de calidad, un país sin presos políticos, libertad de prensa y de reunión pública,  etcétera. La ciudadanía no desea transitar el camino de Cuba y Nicaragua. Ya no hay engaño posible y el régimen chavista es completamente tóxico.



En el pasado la transición no se logró porque al no haber consenso con el candidato propuesto por Medina Angarita, un grupo de militares conjuntamente con AD promovieron un golpe de estado, 18 de octubre de 1945 y posteriormente ese mismo grupo militar le da el golpe al escritor Rómulo Gallegos en 1948. Felizmente se recupera la democracia, después de diez largos años con la huida del dictador Marcos Pérez Jiménez, con el ascenso por vía electoral de Rómulo Betancourt. Allí queda una gran lección que no vamos a dilucidar porque nos escaparíamos a elucubraciones, no obstante hay  historiadores que sostienen que de haber llegado Diógenes Escalante a ser Presidente Constitucional nos habríamos ahorrado esa cruenta dictadura pérezjimenista y más tiempo para una educación republicana democrática que nos alejara de desviaciones militaristas y caudillistas. Es decir probablemente el finado Hugo Chávez no hubiera llegado al poder y hacer lo que hizo.



La historiadora Margarita López Maya ha agregado: “Bajo el régimen chavista se ha hablado de transición, en 2012, en 2015 con las parlamentarias, incluso hay quienes dicen que estamos en un proceso de transición. Lo cierto del caso es que ni entramos ni estamos por entrar todavía. Pero claro cada vez que aparece la unificación de la oposición y con algún agregado de presiones internacionales, entonces la gente empieza a tener más esperanza en la posibilidad de un cambio político. Creo que lo positivo en la actual coyuntura es que hay una unidad estratégica y una ruta electoral y todos están remando hacia ese mismo lado. A esto se agrega una coyuntura internacional, no tanto por lo que digan los Estados Unidos y Europa, sino a nivel subregional las declaraciones de PETRO Y LULA han sido muy importantes. Petro y Lula son amigos de Maduro, pero tiene intereses y ello tiene que ver que se detenga el flujo migratorio que tiene desangrado esas economías. Aunque Maduro tiene sus amigotes, Rusia, China, Turquía, Irán, pero están lejos  y tienen muchos problemas. Considero que nosotros muchas condiciones para llegar a una transición, pero tenemos un gran obstáculo, casi que insalvable, y es la poca disposición del gobierno para ir a una transición. Él no ha dado las señales ni la disposición para eso, como si lo dio el General López Contreras en su momento.  Vemos como sea fallado en las negociaciones porque se dialoga, se firman acuerdos de buenas intenciones, pero posteriormente el gobierno hace caso omiso y ahora ni siquiera se puede pensar en que la salida sea la electoral, que no debería depender de ninguna negociación sino que la dictadura cumpla con unas elecciones limpias y transparentes. Ese es el panorama actual. Si llegamos a esas elecciones es casi seguro que las Fuerzas Democráticas la ganen. Esa es la gran incertidumbre que tenemos que el gobierno no está dispuesto      a perder las elecciones.”



Por lo pronto todos deseamos un cambio y por el bien de la patria tenemos que lograrlo. Detener cualquier imponderable que lo impida y llegar a buen puerto con el timonel elegido. Derrotar a un enemigo que consideramos imposible es el sueño de todos los venezolanos y todos aquellos amantes de la democracia y de la paz.

Hay que seguir de manera inteligente desarrollando estrategias para llegar a la meta.