viernes, 3 de octubre de 2025

PUEBLO, PODER POLITICO Y CRIMINALIDAD EN LA HISTORIA DE VENEZUELA. (1era parte)

 


PUEBLO, PODER POLITICO Y CRIMINALIDAD EN LA HISTORIA DE VENEZUELA   (1era parte)

 

“La ONG Monitor del Uso de la Fuerza Letal (MUFLVEN) registró 361 muertes relacionadas con las fuerzas de seguridad entre el 1 de enero y el 22 de agosto de 2024. Dicha ONG señala que la Policía Nacional Bolivariana (PNB) estuvo involucrada en el mayor porcentaje de casos, seguida de cerca por el Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), las Fuerzas Armadas y las policías regionales y locales.”    Informe de país sobre prácticas de derechos humanos 2024: Venezuela. Misión Internacional Independiente de Investigación de la ONU. 12 de agosto de 2025. Washington.



“El 28 de julio de 2024 quedará grabado en la historia de  Venezuela como el día en que el pueblo, incluso en los bastiones del régimen, habló con claridad. Desde las zonas populares hasta las oficinas de los ministerios, los venezolanos demostraron que su voluntad de cambio es indetenible, incluso frente al hostigamiento, el fraude y la represión”. Eduardo González. LA GRAN ALDEA. 28 de enero de 2025.

“El chavismo viene siendo la de un malhechor. Hay que buscar los orígenes y está en la parcela del Gomecismo. Ahí está el abono que lo sembró.  Juan Vicente Gómez como el Ángel tutelar, representación del mal, la negación de la república, la encarnación de la anti-republica.  Entrevista al historiador Elías Pino Iturrieta. 2023. “El chavismo es la última representación del Gomecismo.”

 


El desmembramiento del Estado Venezolano y sus instituciones ha sido total. Los valores republicanos que tanto costo forjar desde 1830 hasta 1999, hoy están  secuestrados por una elite delincuencial secundado por toda una vasta red criminal, policial y militar que cumple con el terrorismo de Estado implantado desde 2014 en adelante y que no se ha detenido en su carrera criminal y represiva, con la complicidad de todo el entramado de la justicia y una burocracia que se conforma con las migajas del reparto del botín. El Estado que se ha configurado posee una estructura corporativa donde entran personeros del mundo político, militar, económico y empresarial,  y cuyo espíritu de cuerpo es lo que lo sostiene, por eso es que de caer el trio Maduro/Padrino/Cabello, todo se viene abajo, con una especie de efecto cascada. Esto indica que la gangrena del Estado  es completa  y  explica porque cometieron el mayor fraude de la historia en las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024 y el nivel de complicidad con aquellos dirigentes políticos que le quieren pasar la página al  dictador.    


Recientemente culminé un importante Diplomado de Historia de Venezuela y su porvenir auspiciado por el Centro de Investigaciones Humanísticas y el Comando Con Venezuela-Chile, el cual puso énfasis en la problemática sistémica e histórica de Venezuela con temas diversos desde 1810 hasta nuestros días con intelectuales y políticos venezolanos  de alta calidad y compromiso en la comprensión de la realidad venezolana y su historia. Me propongo exponerlos en sus resúmenes y aporte personal en varias entregas. En esta primera edición (1era parte) voy a abordar dos temas. El primero titulado: El concepto de Pueblo y Poder en la Historia de Venezuela, cuyos ponentes fueron el Dr. Eloy Torres y el Prof. Juan Vicente Carrasquero. El segundo tema (segunda parte) titulado: La criminalidad en la historia de Venezuela y su porvenir, cuyos ponentes fueron Alexander Gavidia y  el Dr. Fermín Mármol León.



EL CONCEPTO DE PUEBLO Y PODER  EN LA HISTORIA DE VENEZUELA

El concepto de pueblo y poder, pasa por el tamiz de la historia. El historiador  Elías Pino Iturrieta sostiene que hay un hilo conductor a partir de Las Constituciones Sinodales de 1687, cuya primacía debe imponerse para el bien de los vasallos: “los indios, los negros y los hombres nacidos de su mezcla carecen de  aptitud para conocer los misterios del templo y para asumir en términos racionales las normas del régimen civil, debilidad que aconseja su fiscalización por los asistentes criollos de la autoridad hasta la consumación de los siglos”. Es decir la casta de los Blancos Criollos serán los “padres de familia” sobre la población inferior, conocida como “multitud promiscual”. Además de la sociedad de casta promovida por la Corona Española a sus colonias.  Por eso vemos que la declaración de la independencia es dirigida por la aristocracia caraqueña y lo que se desató posteriormente fue una guerra civil entre dos bandos, los patriotas y los realistas, alimentada por la población, unos querían seguir bajo la sujeción de la Corona Española, mientras que los otros con la oligarquía criolla. Simón Bolívar lo afirma en el año 1813 como un  preámbulo  al Decreto de Guerra a Muerte: “Vuestros hermanos y no los españoles han desgarrado vuestro seno, derramado vuestra sangre, incendiado vuestros hogares y os han condenado a la expatriación. Vuestros clamores deben dirigirse contra esos ciegos esclavos que pretenden legaros a las cadenas que ellos mismos arrastran…”. Y agrega: “…con la llegada del Ejercito Expedicionario de Morillo, se ve claramente cómo después que pisan tierras los españoles combatientes de Napoleón, comienzan a brotar patriotas de aquel suelo que parecía agostado por el caballo de Boves”.  




Con la derrota final de los realistas viene otra lucha por el Poder Político, ahora conformada por los caudillos y las oligarquías de lo que se llamó La Gran Colombia, cuya separación  era inminente,  después del fracasado Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826. Le corresponde al General José Antonio Páez echar las bases de la República en 1830, creando instituciones de gobierno con las mismas bases coloniales y sin una conexión de mando centralizada, de tal manera que tenemos una República de caudillos sostenida por los terratenientes, la iglesia y la población en general, tanto es así que la abolición de la esclavitud en Venezuela fue en 1854 por vía ejecutiva porque ya era una mano de obra diezmada e incluso el gobierno de José Gregorio Monagas pago en compensación a los terratenientes. Los caudillos y jefes militares representaban los nuevos “padres de familia”.  Posterior a la cruenta  Guerra larga se firma el Pacto de Coche (1863) entre conservadores y liberales, y es a partir de 1870 con Antonio Guzmán Blanco en la presidencia, quien por tres periodos consecutivos intenta la conformación de un Estado Nacional, el cual no va ser posible por los caudillos locales. Es a partir de la llamada “Revolución Restauradora” bajo  el lema “Nuevos hombres, Nuevos ideales, Nuevos procedimientos” dirigida por Cipriano Castro y  Juan Vicente Gómez, que combaten y derrotan el caudillismo disperso y unifica al país bajo un solo caudillo. Y es bajo el mando de este último, que en buena medida va echar las bases del Estado nacional con los aportes iniciales de la renta petrolera. Señala el historiador Kleber Ramírez “que muchos Intelectuales apoyaron a Gómez en su periodo “democrático” (1909-1914) y luego se distanciaron de él, como Rufino Blanco Fombona o el Dr. Paúl Rojas; otros siempre lo adversaron, como José Rafael Pocaterra, Leoncio Martínez y Francisco  Pimentel; otros se hicieron la  vista gorda como Teresa de la Parra y Enrique Bernardo Núñez; otros publicaron obras manteniéndose a distancia, como Rómulo Gallegos, nombrado director del Liceo de Caracas” (Tomado de Venezuela La 4ta República, 1961. Pág. 34). Incluso no se metió con el mantuanismo de aquella sociedad, y esta lo aceptó. Agrega el historiador que Gómez desarrolló políticas paternalistas del Estado beneficiando a quienes les eran leales, lo cual representó una variante de la corrupción administrativa. Consolida la unificación del país, forma el Ejército Nacional, las estructuras de mando administrativo, la hacienda pública. Mientras tanto toda función política opositora es reprimida y el pueblo llano, atemorizado, prefiere “no meterse en política”. Esto va a variar con la llamada “Generación del 28”, conocida así por ser una generación de jóvenes universitarios que se expresan con vivas protestas exigiendo libertad en el año 1928 y posterior a la muerte del dictador van a jugar papel estelar en lo que se conoce como la era democrática, la cual tuvo su interrupción con la nueva dictadura del General Marcos Pérez Jiménez entre 1948 y 1958, destacando la importante actuación de los partidos políticos democráticos y el partido comunista más la participación del pueblo, sobre todo el papel fundamental de los estudiantes y sindicatos de trabajadores.


Con la llegada de la


democracia en 1959
, se fortalecen los partidos políticos de diferentes tendencias democráticas y de izquierda, aunque vale la pena acotar la visión sectaria de Rómulo Betancourt al promover el Pacto de Punto Fijo (1958) excluyendo al Partido Comunista de Venezuela, quien posteriormente se le alza en armas y promueve dos Golpes de Estado, que son derrotados por las Fuerzas Armadas leales, además de las guerrillas que cesan a finales de los años sesenta. Crece  la participación popular, sin embargo la estructura y el concepto de ese Estado Nacional fuerte, heredado del Gomecismo, va a seguir imperando. Veamos lo que afirma Kleber Ramírez: “El Estado venezolano nació y siendo centralista, todopoderoso, único, paternalista, represivo con la sociedad, pero cómplice con sus cohortes, asentado siempre en los más incondicionales amigos del Presidente y no de los mejores ciudadanos, ligados a intereses extranjeros y con los demás entes conformadores de su estructura: Congreso, Judicatura, Contraloría, Fiscalía, Ejército, Policía, etc.    , como dependencias subalternas del Ejecutivo.” Pág. 45. Claro está, que este planteamiento tiene sus variantes a todo lo largo de los cuarenta años de las diferentes gestiones administrativas, sobre todo en los dos últimos periodos de Rafael Caldera y Carlos Andrés Pérez. Con la llegada del Teniente Coronel Hugo Chávez Frías, la visión estatista hegemónica es total y se mantiene en la dictadura totalitarista  que ejerce Nicolás Maduro. No obstante, en el  largo periodo  democrático de cuarenta años  se logran grandes avances en materia de salud pública, justicia,  educación pública y gratuita a todos los niveles, universidades en todo el país, desarrollo industrial por la política de Estado de las sustitución de importaciones y las industrias básicas, grandes obras de infraestructura. Sin embargo la dependencia del Estado es absoluta, como lo afirma el Dr. Arturo Uslar Pietri: “Este es país estatizado hasta el fondo, todo en Venezuela está en manos del Estado, toda la actividad en Venezuela está subvencionada por el Estado, vive  de la renta petrolera manejada en manos del Estado que la gasta a su real y entender y que ha creado un Estado monstruoso que ha aplastado a la Nación…” (1980). Este proceso democrático va adolecer de una verdadera educación de civilidad democrática ciudadana que respete la legalidad Constitucional por lo que se le abre las puertas al clientelismo político, al populismo de Estado y a la corrupción administrativa que va a minar toda la institucionalidad democrática con efectos en la población que clamaba por cambios estructurales. Se formaron fracciones de poder, cada quien defendiendo sus intereses (los grupos económicos, los partidos políticos y sus seguidores, los sindicatos, el sector militar y policial, la justicia y los grupos de poder en el alto tribunal de la República) ¿Cómo podía desarrollarse un país así, halando cada quien para su lado? Sin importar las consecuencias. Sin olvidar que desde la presidencia de Jaime Lusinchi (1984-1989) se creó la COPRE (Comisión Presidencial para la Reforma del Estado), con importantes líderes políticos e intelectuales, logrado la elección uninominal de los gobernadores y alcaldes, pero dejando intacto los vicios clientelares que habían tomado cuerpo en el Estado Venezolano.   Así llegamos o regresamos al caudillo, un militar, que en vez de trabajar por unir las diferentes partes del conglomerado venezolano en el concepto de República y la formación de republicanos, tomar en cuenta los papeles de la COPRE, etc.   Se dio a la tarea de destruir lo existente bajo una visión dogmática y ortodoxa, de dividir la sociedad, despertar odios y resentimientos, propia del modelo cubano/ruso. Para esto declara una limpieza en la administración pública bajo un lento proceso de cooptación, de cambios institucionales, ahora la incondicionalidad al régimen y la adulancia era y son el pasaporte del cargo. Al final un Estado Totalitario, represivo, delincuente y criminal sostenido  por un funcionariado venezolano que perdió su formación democrática, unas Fuerzas Armadas dominadas por una elite militar y la creación de un estado represivo absoluto. Incluso se interviene la vida de los partidos democráticos mediante la coacción, la compra de conciencia de la manera más vulgar posible. Esto contribuye a una dirigencia política democrática en el exilio más la diáspora  que ya supera los ocho millones de venezolanos. La resistencia del pueblo lo ha pagado con creces con represión, criminalidad y cárcel. A esto se agrega la formación de los llamados “miliciano”, que es una especie de paramilitarismo con personas humildes, ignorantes  obligadas por los ofrecimientos alimentarios, acostumbradas a las migajas que les ofrecían.  



Este cuarto de siglo con la hegemonía chavista-madurista ha dado mucho que pensar y reflexionar sobre la idiosincrasia del venezolano, nuestro modo de ser, la debilidad de nuestras instituciones secuestradas hoy por la dictadura, la maleabilidad de un poder político adecuado a intereses partidarios, la división de la población y de sus liderazgos políticos, el poder de la sumisión al cargo público, la corrupción endémica que permeo toda la sociedad venezolana,  el obedecimiento policial y  militar a recibir y cumplir órdenes contra la población indefensa de parte del Poder Ejecutivo, la descomposición social y la organización de pandillas de delincuentes, milicianos de los barrios, etc. contra la propia población civil, como la que ya se vio con los actos terroristas de la madrugada del 29 de julio de 1924, cuando la población en masa desconoció el fraude electoral y rodaron las cabezas de las estatuas de Chávez en diferentes partes del país. Sin embargo hay que ser autocritico de los errores que hemos cometido, aparte de estos aluviones de lucha social reclamando lo legitimo de la soberanía.  La  pregunta que ronda es ¿Qué nos  pasó en los cuarenta años de la democracia representativa que terminó entregándole el Poder Político a un personaje que atentó contra la Constitución Nacional, sus instituciones y la democracia mediante  el voto popular?,  un personaje que conspiro y dio finalmente un golpe de Estado con la venia del propio Poder Legislativo en sus dos Cámaras (Senadores y Diputados) , claro que hubo quienes pedían “muerte a los golpistas” pero era pasar por encima de la ola popular desatada  y los golpistas solo pasaron  dos años presos con, respetándole sus derechos humanos y comunicación abierta con los medios de comunicación, hasta que  finalmente fueron  absueltos por indulto  presidencial dado por él presiente Rafael Caldera a comienzos de su segundo período.  Al Teniente Coronel Hugo Chávez Frías se le respetaron  todos sus derechos políticos, porque según,  era lo que pedía la población. Ahora sabemos  que esa democracia representativa termino en una democracia bobalicona, y que uno de los padres fundadores, me refiero al Dr. Caldera, termino enterrándola, legitimando el golpe de Estado provocado por un grupo de militares insurrectos el 04 de febrero de 1992.



Señala el Dr. Eloy Torres que “todos somos culpables de lo que está viviendo el país”. Es razonable si vemos por el espejo retrovisor lo que dice Kleber Ramírez del poco cambio que sufrió  el Estado Gomecista, La Venezuela saudita, las facilidades de vida que nos ofrecía el rentismo petrolero, el estado del Laissez-Faire o dejar hacer/dejar pasar  de la sociedad venezolana frente a los grandes problemas del país y sus instituciones, el comportamiento vulgar y corrupto de nuestra clase política.  Parece ser que hoy  estamos pagando muy caro ese alto nivel de inmadurez y descuido. Hay quienes sostienes que la mayor responsabilidad recae sobre una elite ilustrada que no atendió o no quiso enderezar esos grandes entuertos que de corregirlos a tiempo no hubiéramos  llegado a este Estado de decadencia, de deterioro y de desolación. El Dr. José Vicente Carrasquero señala que “el tránsito del Estado clientelar al Estado autoritario chavista  no se dio por ruptura sino por continuación”, es importante tomarlo en cuenta para entender que nos pasó en el sentido de las grandes deficiencias del Estado Democrático Representativo, sus represiones militares y policiales, su intensa corrupción administrativa y burocrática. Además que ese Sistema Democrático a partir de la Constitución Nacional de 1961 nace de arriba para abajo, del poder al pueblo, y no lo contrario como ha debido ser, por tanto las bases populares nunca lo sintieron como suya en la construcción de ciudadanía, más bien la tendencia fue paternalista, porque seguramente consideraban al pueblo como inepto para decir como gobernarse, de allí la tesis del historiador Elías Pino Iturrieta de “la pesada herencia que tenemos de un pueblo que no se puede gobernar por sí mismo debido a su  ineptitud, según la Ley Canónica de 1687 que significó que por mandato divino estamos condenados a ser gobernados por los padres de familia sobre los defectos de la multitud promiscual” (Son las Constituciones Sinodales que permanecen de manera invariable hasta 1904).  Es decir para una explicación más sencilla, el pueblo llano (pardo, negro e indio) debía ser gobernado y conducido por los padres de familia, representado en los blancos criollos, después en los caudillos y jefes  militares, más reciente en los partidos políticos, para regresar de nuevo a un caudillo moderno o un representa civil de la genuina multitud promiscual, representado en la triada Maduro-Cabello-Padrino. Este tema lo explicaremos más  a fondo en el próximo título: La criminalidad en la historia de Venezuela.  

    


sábado, 6 de septiembre de 2025

PIRATAS DE PLENILUNIO. NOVELA TOTAL DE EDISON MARTINEZ

 


PIRATAS  DE  PLENILUNIO.  NOVELA  TOTAL  DE  EDISON  MARTINEZ

“-Traes la luna pegada en las espaldas… Parece que viene  persiguiéndote… ¡Buen viaje!… dice concluyente en un tono desinteresado, tan desenfadado, en el que pareciera no tener conciencia del valor estético de la afirmación que acaba de hacer” Tomado de Piratas de Plenilunio. Pág. 11. Autor Edison Martínez, 2022.

“Vienen de regreso en una nave sin velas ni talismán, conjurando los avatares de una travesía que habría merecido mejor destino”  Tomado de Piratas de Plenilunio. Pág. 15.  Autor Edison Martínez. 2022.

“-¿Y mientras tanto dónde guardo, entonces, los sueños que no quiero que sean una fantasía una vez que haya pasado el tiempo?- replica Alberto, percatándose ahora, como quien  despierta de un trance, del vaso de agua todavía reposando en manos de su madre.”  Pág. 68. Tomado de Piratas de Plenilunio. Autor Edison Martínez.

“Cada libro tiene su propia alma, su magia particular para encontrar su lector preciso, inténtalo conmigo, quizás encuentres en mis libros o en alguno de ellos esa conexión que antes desconocías”. Edison Martínez. 2025.



Siempre me he preguntado ¿Qué caracteriza a una buena obra literaria?, ¿Qué es lo que sujeta al lector a mantener vivo su interés de principio a fin?, ¿Qué hace que una obra, y en este caso una novela, perdure en el tiempo?. En mi caso voy a tratar de responderla en este breve ensayo a partir de la novela Piratas de Plenilunio del escritor Edison Martínez, que para mí reúne las condiciones de ser una novela total.

El escritor elige el tema que de seguro le ha rondado en su cabeza por largo tiempo, lo acaricia como el orfebre frente a una joya hasta que se posesiona de él y empieza a darle forma. Escribe, elige como hacerlo desde su computadora o en  manuscrito, apuntando escenarios, ambientes, protagonistas, hilo histórico, diversas atmosferas, realidades que muchas veces le ofrece el mismo entorno. Son borradores inconclusos hasta que tiene las ideas claras de lo que aspira. Sí es un tema social significativo bordeará los caminos del problema, sus conflictos, los vive, los sufre y finalmente lo materializa a través de la escritura, preguntándose por el orden de la trama que no necesariamente tiene que ser secuencial. En “Piratas de Plenilunio” el autor decide comenzar desde el final del viaje, para posteriormente adentrarse en los subsiguientes capítulos en el alma de la novela. Veamos: Bajo ese primer capítulo EL REGRESO, escribe:

“Los pasajeros se han ido paulatinamente aclimatando, entregados al discurrir de las horas, esperando el arribo al despuntar el alba a sus sitios de destino. Así lo sorprende un brinco intempestivo. Los despierta bruscamente como antes. Ha sido un nuevo reductor de velocidad escondido entre la oscuridad del pavimento y la opacidad nocturna. Los ha recibido en emboscada al final de una pendiente donde la vía tuerce su rumbo hacia una curva de regular ángulo, una trampa perfecta para generar accidentes por su repentina presencia. (…) No imaginan que sería la antesala de la embestida infortunada que más adelante los detendría.” (Pág. 13) Así logra el autor crear el suspenso que mantendrá  en vilo al lector hasta que llegan los piratas de la carretera.



 

La trama de esta novela es como un bordado inconcluso que se puede tejer o destejer a la vez porque la vida en general y en lo ´particular nunca es una razón simétrica ni instrumental por mucho que se quiera. Se puede ser feliz e infeliz en segundos. Los protagonistas de esta novela viven las cotidianidades, los avatares de su tiempo y es allí donde aparece la magia de este brillante escritor al realzar la vida en su devenir diario trasponiendo su imaginación. La descripción del ambiente y personajes en la gracia, ironía y fluidez de la narración.  En el segundo capítulo LA DIASPORA vemos como pinta el panorama:

“De los amigos de infancia, en el barrio, quedaban pocos, era frecuente, luego de varios días sin que nadie lo advirtiera, de repente, percatarse de que Martha ya no atendía en la panadería, que Alfredo ya no había vuelto a la universidad, que Natalia, con su paso apurado de tacones y piernas largas, camino a la entidad bancaria donde laboraba, había desaparecido sin que nadie supiera de ella. Que los nietos de Rocco, un italiano que vino a Venezuela durante el primer Gobierno de Carlos Andrés Pérez, Marco y Fiorella, se habían marchado a Italia con sus padres porque la Pizzería San Rocco había cerrado sus puertas. Que los diques expropiados en esta ciudad acumulaban a vista de todo despojos y chatarra ferrosa que naufragaba sin tormenta a orillas del lago. De aquel paraje de lluvias y sol sin pretextos, de  tardes flameantes que alguna vez fueron destinos ciertos de tantos que llegaron atraídos por el oro negro acunado en su vientre, quedaba la ruina evidente paseándose por las calles y avenidas de una urbe a la que el mismísimo Gabriel García Márquez había dedicado unas breves líneas en sus prometedores años de impulso como narrador en su obra Cuando era feliz e indocumentado.” A continuación a su protagonista lo estructura en el  marco de un realismo irónico y lúdico: “En seis meses Alberto había perdido siete u ocho kilos. La camisa  en su cuerpo a veces daba la impresión de que le estuviera colgando, como si anduviera suspendida en el aire, zarandándosele en atolondrado agite con cualquier vientecillo repentino…” (Pág. 31) Como un cometa zarandeado por el viento.  



En el capítulo de EL VIAJE aprovechan Padre e hijo para el diálogo de sus vidas, inquietudes e intimidades  que solo interesan a ellos dos. El recuerdo de la novia y la esperanza del regreso y lo siempre inevitable, lo político, como uno de los elementos responsables de la diáspora.  Veamos:

“-¿Y cuándo terminará esto, papá? ¡Es como una locura! ¿No crees? –Insiste Alberto. La plática lentamente se fue deslizando sobre el ardoroso ámbito de la política, una de las pasiones de Simón. Su perspectiva cuestionadora de la situación del país hacia del tema un asunto que podía extenderse por varias horas de charla si Alberto no era capaz de cambiarlo

-Una pregunta de muy difícil respuesta, ¡No tengo ni la menor mínima idea! –Confiesa Simón con una inflexión de risa discreta asomándosele en la cara, mientras buscaba ofrecer algún argumento razonable-.  A ver, para no dejarte de responder con la mayor claridad posible. Se me ocurre  decir, de acuerdo con mi larga experiencia de mecánico, que esto llegará a su fin cuando los cuatro pistones que mantienen encendido el motor se terminen de fundir totalmente y, entonces el motor completo se dañara irremediablemente –detallaba sobriamente moviendo sus manos- . El miedo, la corrupción, el engaño y la intimidación son los pistones que lo conservan prendido –concluyó.” Pág. 107. Esta aseveración de Simón lo aleja del lenguaje panfletario y le imprime una esteticidad muy original y coloquial.

Por otra parte vemos  al  narrador que despliega su descripción  sobre el paisaje,  buscando unir territorio con el sentir humano, en un momento que se produce un torrencial aguacero que obligó al conductor a orillar y detener el autobús de pasajeros.  Veamos



“Esta zona muerde fronteras con tres estados de la geografía nacional. Es un área de confluencias cálida, de humedad pegajosa que recibe aquellas sacudidas climáticas por sus cercanías, en alguna e sus partes, con la costa sueña del Lago de Maracaibo. En ella se avecina las faldas de la cadena montañosa de los estados Trujillo y Mérida, con la extensa planicie de la región zuliana por el occidente, conformándose así un clima tropical de insospechado comportamiento, veleidosamente susceptible a las precipitaciones y cambios estacionales. Este anticipo de invierno que los castiga con tanta violencia los acompañará durante buena parte del largo periplo  camino al primero de los puentes fronterizos: El puente internacional Simón Bolívar.

-¡Coño, está lloviendo muy duro! – lamenta Simón, cuando el conductor decide detenerse para esperar  mejor tiempo.”  Pág.84-85.

En la obra novelística “Piratas de Plenilunio”, el escritor Edison Martínez no escatima en ofrecer su desvelo por lo poético que se encuentra por doquier en el ambiente, bien sea por la musicalidad o por sus vivos colores artísticos y poéticos. Veamos dos ejemplos citados:

“Al caer la noche, un cielo estrellado sobre el inmenso fondo negro del infinito  se abre como un manto colosal. El tiritar mágico de cada punto de luz azulada se mueve acompasado como un concierto de intensidades lumínicas. Es el universo en todo su esplendor el que admiran los ojos, ahora despiertos, de Alberto y Simón. Guardan silencio, solo contemplan la noche, persiguen los fogonazos remotos que la mecánica celeste alguna vez indujo a pensar a los humanos en la creación divina. Extasiados ante la inmensidad nocturna, apenas intentan hablarse. Nunca antes la habían apreciado en tan formidables dimensiones.



-¡El universo tiene música – exclama inesperadamente Simón – Fíjate como encienden y apagan cado uno sus farolitos. Llevan una onda en un compás que no escuchamos…- conjeturaba -. Es una maravilla que tenemos frente a nuestra vista y está allí para que podamos disfrutarla con todos nuestros sentidos –continuaba  especulando, mientras movía sus dedos como un director de orquesta, uno de ellos apuntando en un mismo gesto orquestal al enjambre de minúsculos puntitos de luz del infinito- . Con sus trece mil quinientos millones de años a cuestas, somos los únicos seres capaces de apreciarla, de contemplarla intentando desentrañar esa oquedad sideral. Fíjate que es tan deslumbrante su magnitud que ni siquiera la palabra universo para significarla podría ser el fruto de una creación individual- sentenció con inspirada admiración.” Pág. 109-110. Asombra esta mágica escena del espacio sideral.

El otro elemento del plano artístico pictórico que me interesa destacar  es  la valoración que hace el escritor Edison Martínez en  la narrativa, intercalando una panorámica visual en medio de un dialogo común, invitando así al lector a encontrarse con otro mundo:



“La estampa capturada a primera vista por algún imaginario espectador mostraría en solitario la pequeña figura humana vistiendo camisa blanca y pantalón caqui, ocupando el centro del longevo caserón, sacudiendo reiteradamente el estuche de cigarrillos contra una de sus manos. Allí un sol ambarino bañando la fachada en resplandor festivo lo destacaría sobre el bronce apagado de las paredes, cuando una brisa tímida en súbita aparición, desarreglaría su cabello aindiado bajo el radiante brillo de aquella mañana. Primer plano espectacular del palacete diseñado con ventanales y puertas en cada nivel de construcción, sobre la que  se erige a gran altura un soberbio tejado en ladrillos desgastados, en cuya segunda planta se asienta un corredor embaldosado conectando todas sus habitaciones. Allí mismo en su entorno una regia verja color óxido con esmerados diseños de hierro forjado, la circunda protegiéndola como una fortaleza. La imagen, como inspirada en el alucinante fulgor de las pinturas de Van Gogh, se despliega espontánea en insurgente momento del azar en que la luz se descompone en apasionada armonía de amarillos; el Arlés extraviado que la distraída mirada de Simón atrapa sin querer al empinar su rostro para responder el llamado de atención. -¡Enseguida voy, Cosme! ¡No te preocupes!” Pág. 200.  El Arlés refleja la sencillez y la simplicidad de la vida vista por el pintor francés y los detalles citadinos en transformaciones de la naturaleza en primavera, los paisajes llenos de mucho color luminoso y los hombres trabajando. Además hay un cuadro llamado El dormitorio en Arlés que presenta una sensación de reposo y sueño a través de colores vibrantes.  

La  novela “Piratas de Plenilunio” tiene fuerza dramática, estilo sencillo sin exuberancias, sentimientos elementales y primarios lo que precisamente dota a esta lírica de una frescura y espontaneidad que el tiempo no marchita. Los personajes  los estudia, los escruta y disecciona con sus fisonomías y particularidades personales, sin detenerse en sus miserias y oscuridades, quizás tenga que ver con la bondad, afabilidad y genialidad del escritor, con la excepción de los asaltantes del transporte, como seres oscuros, planos, sin escrúpulos,  ni valores, aunque al final uno de ellos reflexiona sobre la vida y muerte que termina en  la nada, cada quien en su cada cual. Este último capítulo LOS PIRATAS CREDULOS el narrador crea una especie de ópera prima o un performance dramático sobre el polvo grisáceo que contiene el tan ansiado envase que capturo uno de los delincuentes y que tanto le costó quitárselo al joven Alberto (las cenizas de su padre) y que al auscultarlo pensaron que era oro en polvo,  creando  un final impresionante, reflexivo y creyente, porque al final hasta los agentes de la  maldad tiene sus santos y creencias. Veamos:



“-Miren, cada paso que se da en la vida esta perseguido por la muerte. Por eso todo entre nosotros está marcado por el eco de ese último momento a punto de atraparnos  - manifiesta en azorada meditación, hundiéndoles las pupilas como queriendo adivinar sus pensamientos - . No le tengamos miedo, no hay muerte más noble que la conseguida por propia causa. Hoy nos encontramos con ella tratando de confundirnos, pero rápidamente la despachamos; aquí llevo lo que al final queda de su emboscada –saca el envase de su lado y lo levanta señalándolo - : un cilindro vacío y, allá, por obra y gracia del destino y del Espíritu Santo, el polvo estéril que contenía, abonando la eternidad – concluye delirante.

Una vez que escuchan la confesión de Matías (el jefe), al unísono, compungidos, quizás, o sorprendidos por el insólito hallazgo, tal vez en emulación automática del jefe, se persignan con la misma fe devota de cualquier creyente de menores pecados. Así son ellos, pecadores cobardes al cobijo de la nocturnidad, piratas de plenilunio, trasgresores de cada noche que, sin importar sus acciones, encomiendan devotos a sus ángeles guardianes sus desafueros habituales. FIN”.  Pág. 234. 

 


 Me llamó la atención como nos presenta el drama de la muerte súbita de Simón y su despedida en el capítulo ADIOS AL CAMINO DE LOS LADRILLOS AMARILLOS. Veámoslo:

…”La imagen de Mercedes le flota en el aire con sus rizos de entonces. La percibe como en sus días de adolescente con aquel brillo avellanado del par de luceros en su rostro; con aquella cabellera descorazonándose en dos grandes bucles sobre sus hombros. Es su voz melodiosa la que escuchaba tarareando los estribillos de Adiós al camino de los ladrillos amarillos que alguna vez cantaron a dúo. Toda mirada tiene una historia, encerrando un mundo que, como la voz que se lleva dentro, solo pertenece a quien únicamente es capaz de sentirla desde el más severo de los silencios; desde la más incierta de las horas. Allí, despidiéndose en el misterio de tales segundos, Simón corretea detrás de un perro de pelambre abundante, acariciándolo mansamente cuando ya lo tiene entre sus manos, sobándolo con sus dedos,  como si estuviera peinándole el pecho peludo escondido debajo de su lomo negro y brillante. Es un perro grande y hermoso, disfrutando el alegre afecto del niño que le persigue en el patio descampado de sus días felices; prado abierto poblado de abundantes gramíneas, de cuyos frágiles tallos pendían unas mezquinas florecillas amarillas envueltas en un nudo de hojas dormidas. Una vez que llegaban a tocarlas, admirado, las veía despertarse de su sueño efímero, sabiendo que les llamaban adormideras en el mundo infinito de su infancia traviesa.



-¡Simón Alberto! ¡Simón Alberto! ¡Muchacho ven a comer! ¡Lávate las manos y sacude los pelos del perro!  - le grita la voz de su madre.” Pág. 211-212.  A Simón siempre le gustaron los perros desde su lejana infancia.

En conclusión estamos frente a una obra magistral, una novela total con una técnica narrativa fluida, autentica. Una obra muy rica en imágenes, en codearse con la dramaturgia y la pintura, en un realismo histórico-social que acontece. Y parafraseando a Mario Vargas llosa leer una buena novela probablemente no resuelve la vida pero como ayuda a ser quien eres y  quieres ser.

miércoles, 20 de agosto de 2025

MI POBRE ROMULO GALLEGOS


 MI POBRE  “ROMULO GALLEGOS”

 

A PROPOSITO DEL PREMIO INTERNACIONAL DE  NOVELA ROMULO GALLEGOS

 

“Hay, en efecto, generaciones infieles  a sí misma, que defraudan la intención histórica depositadas en ella… una generación delincuente que se arrastra por la existencia en perpetuo desacuerdo consigo misma, virtualmente fracasada” José Ortega y Gasset. EL TEMA DE NUESTRO TIEMPO. 1942.

“Ningún escritor venezolano que se respete participa desde hace años en el Premio Rómulo Gallegos. Ese premio lo han convertido en uno de esos tantos hoteles que hay en Cuba que solo son para los turistas. Y el turista va y disfruta y cree que en Cuba todo está chévere” Escritor venezolano Rodrigo Blanco Calderón en X. 2 de julio de 2025.

“La mayoría de la gente vive en un estado de ignorancia, sin darse cuenta de la grandeza de sus propias posibilidades”. Friedrich Nietzsche. Filosofo

 


Recientemente se dio a conocer al escritor ganador de la XXI edición Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos. Esta vez lo  obtuvo el escritor y periodista argentino de 85 años de edad Vicente Battista con la obra “El simulacro de los espejos”, que según palabras del jurado calificador “es una obra de inspiración kafkiana que crea una atmosfera opresiva muy particular y refleja algunos de los rasgos principales que definen la sociedad contemporánea. La presencia de los poderes dictatoriales invisibles, la vigilancia consentida por los vigilados, la lógica del show contaminando permanentemente la política, la vida social, el diluvio de mensajes carentes de sentido, el vacío espiritual, así como la imposibilidad de proteger la intimidad de la mirada morbosa de los otros”.



 La verdad es que con ese preámbulo sobre el contenido de la novela, parece interesante su lectura y esa mirada crítica posmoderna sobre la sociedad actual, sin embargo hay dos aspectos que vale la pena comentar de lo que  hay en el sustrato de la novela, según el jurado calificador,  la postura ideológica del escritor y en segundo lugar algunas hipótesis porque le otorgan  el Premio Internacional Rómulo Gallegos en su XXI edición.  En el primer  aspecto, a partir de su discurso,  en la entrega del premio,  en el Teatro Teresa Carreño, el escritor Vicente Battista  señala su inspiración en la temática tomando en cuenta  tres novelas clásicas distopicas, ellas son: “Nosotros” de Evgueni Zamiatin publicada en 1920, Un mundo feliz de Aldous Huxley, publicada 1932 y “1984”, de Georges Orwell en 1947. Enfatiza  el escritor: “quienes fuimos lectores de esas nóvelas  sabíamos que eran historias fantásticas que jamás sucederían, sin embargo esos regímenes opresores se han  convertido en lamentable realidad” Realidad que la relaciona en su discurso con las nuevas formas de alienación capitalista, aparte de las ya conocidas como el  consumismo e individualismo,  le agrega la  incomunicación y el potencial de las redes sociales como Facebook, X, Instagram, Inteligencia Artificial, Tic Tok, Google,  etc. que modelan conductas y  direccionan la vida de los humanos durante las 24 horas del día,  indicándoles lo que deben y no deben hacer. ¿Dónde está la trampa de su crítica?  Quiere hacer ver que los modelos distopicos y alienantes   nacieron con el capitalismo y su desarrollo tecnológico,  ignorando que su real origen esta  en  los modelos comunistas  totalitarios del siglo XX, ejemplo la China Comunista de Mao, La Rusia estalinista  y su extensión a  países de la órbita soviética por los acuerdos de la II Guerra Mundial, de allí que el llamado Panóptico de Michel Foucault (1926-1984), que traducido en la obra de Orwell, 1984, es  un ojo gigante que lo observa todo es  más real en los sistemas de vigilancia de los países del Este, como lo era   La República Democrática Alemana (RDA)  donde los sistemas de vigilancia eran extremos y llegaban hasta los domicilios. Esto puede verse en el film   “La vida de los otros” (del director Florian Henckel, 2006)  cuya trama transcurre en los últimos años de existencia de la República Democrática Alemana y muestra el control ejercido por la policía secreta llamada Stasi sobre los círculos intelectuales disidentes, que son expiados desde una central policial  sobre sus conversaciones en casa a  través de micrófonos secretos instalados y desconocidos por  sus habitantes. Igual hay otras experiencias de control social totalitario bajo gobierno dictatoriales de toda clase. Sostengo que el mundo  cibernético/digital  actual proviene de la modernidad y su permanente evolución, imposible de frenar por su carácter masivo y  la aceptación civilizatoria. Sabemos  que existe toda una polémica sobre la carga enajenante de los grandes avances de la era digital  en la comunicación y sus efectos contraproducentes para el desarrollo humano, la inmediatez  y la contradicción en la abundancia de la  libertad del pensamiento instantáneo, sin embargo podemos calibrar  las diferencias  entre naciones de sistemas liberales-democráticos y aquellos de índole totalitarios y para que usan estos grandes adelantos comunicacionales.   



La obra de George Orwell, 1984,  que cita el escritor Battista  tiene su mayor referencia totalitaria en los países comunistas, escrita entre los años  1947/ 1948 describe un país llamado Oceanía gobernado por un gobierno totalitario que mantiene la disciplina y el control social bajo un sistema audiovisual abierto de enajenación masiva.   Hoy en día la China Comunista lleva la bandera en vigilancia ciudadana, igual lo hace Rusia y Cuba, etc.  Venezuela y Nicaragua se están incorporando en esa dimensión  opresiva. Pero el escritor Vicente Battista no habla de eso,  por su sesgo ideológico, sigue viendo al mundo entre derechas e izquierda, entre un mundo capitalista y el otro comunista, cuestión que hoy es diferente,  ya el mundo se debate entre sistemas abiertos liberales capitalistas y otros de carácter  totalitarios apoyados en un capitalismo de Estado. Battista, en sus declaraciones ve la distopia en el gobierno de MIlei por ser capitalista liberal, contrario al populismo peronista-kinnerista. Veamos lo que afirma en la prensa: “Advierto sobre la materialización de la distopia de Orwell en la Argentina actual”; “Es natural que la derecha ataque a la izquierda, también en el espacio de la cultura”;  “Sufrimos el modelo de Martínez de Hoz en la última dictadura, luego el modelo de Menem-Caballo, después el modelo de Macri. Todos fracasaron. Milei apuesta a ese mismo modelo, más temprano que tarde sabremos si la historia se repite.” Obsérvese que  por  ningún lado nombra a los Kisnner y a Alberto  Fernández y mucho menos la corrupción por lo que está presa la ex presidenta  Cristina Kisnner, después de haber gobernado por espacio de cuatro mandatos presidenciales.



El escritor y periodista Vicente Battista señaló que por su edad (85 años) vive de la pensión que le otorga el Estado, “y que si no fuera por el emolumento que recibe mensual por el premio municipal de 1990, me moriría de hambre”. En realidad  la pobreza en la Argentina aumento con   los gobiernos peronistas que sembraron la corrupción administrativa y el populismo como sistemas de Estado, arruinado las arcas nacionales y comprometiendo el desarrollo de la nación. En segundo lugar ningún jubilado se muere de hambre con una pensión de 400 dólares mensual más  la obra social a la que tiene derecho. (La pensión pasó de 45.000 pesos con el anterior Mandatario Alberto Fernández  a  340.000 pesos con Javier Milei) además se nota un   control de la inflación. Hay problemas estructurales como el desempleo y el subempleo, la pobreza en el campo y comunidades de las provincias más la desbordada delincuencia. Esos si son serios problemas que todo gobierno debe resolver, pero jamás sobre políticas económicas populistas y clientelares, que son un caldo de cultivo para el parasitismo  y la corrupción.  La clase media, a la que pertenece  el escritor, ha recibido los impactos de los reajustes presupuestarios y fiscales, pero es necesario recordar que fue esa clase media que mayoritariamente votó por un cambio a favor del programa liberal de Javier Milei.

 


El segundo aspecto, es que  en Venezuela todas  las instituciones públicas  están secuestradas por el chavismo-madurismo, y el Centro de Estudios latinoamericanos Rómulo Gallegos (CELARG) no es la excepción, y más si se trata de la cultura que es el arma ideológica y de control del pensamiento del Estado chavista. Desde la escogencia  del jurado, la selección de los escritores participantes y sobre todos los finalistas, todo es un montaje de índole político. La estética, la creación literaria, la crítica,  la moral y ética,  queda en un segundo plano, con la preponderancia del pensamiento  político e ideológico del autor.   Escoger a un escritor argentino anti-Milei, les viene como anillo al dedo. Todo  fríamente calculado: acto solemne, discursos, entrega de diplomas, cheque de los 100 mil dólares, agasajo, entrevista con generaciones familiares del insigne escritor democrático  Rómulo Gallegos, recepción y un buen hotel.  Nada de entrevistas con algún periodista no oficial o independiente, no vaya a ser que diga algo que moleste al régimen. La máxima novela de Rómulo Gallegos es “Doña Bárbara” y de seguro el escritor Argentino Vicente Battista al leerla comprenderá que el conflicto central   está basado en ese antagonismo entre atraso y modernidad, entre barbarie y justicia, entre valores rurales y la Venezuela del progreso y la democracia. Y, precisamente ese es el dilema actual  en Venezuela, y superado en la Argentina actual.    

 


Haciendo un poco de historia el galardón creado en honor al novelista y político venezolano Don Rómulo Gallegos data del 1 de agosto de 1964,  bajo el mandato presidencial de Raúl Leoni y su propósito fundamental era el reconocimiento de un escritor o escritora latinoamericano y venezolano (años después la Fundación CELARG agregó a España). Su carácter plural, democrático, literario,  sin sesgos ni discriminaciones de ninguna naturaleza, fueron sus principios  y sus atinados jurados  condujeron a elevar el Premio a un reconocimiento internacional y mundial. Escritores ganadores destacados podemos nombrar a Mario Vargas Llosa, Gabriel García Márquez, Carlos Fuentes, Arturo Uslar Pietri,  Fernando del Paso, Roberto Bolaños Ricardo Piglia, Ángeles Mastretta, Enrique Vilas-Mata, Abel Posse, Mempo Giardinelli, y la última edición XIII para  Fernando Vallejo en el año 2003 con la novela “El desbarrancadero”. Dicha novela explora los sinsabores, el desconcierto y el dolor al regresar el protagonista Fernando a Medellín, con la finalidad de visitar a su hermano, enfermo de Sida, atravesando los recuerdos compartidos, así como la confrontación  con la enfermedad y  la muerte, en una  sociedad colombiana marcada por la violencia, la corrupción y la decadencia a través de la mirada crítica y nihilista del autor. Todos los ganadores se expresaban con absoluta libertad de conciencia. Incluso para nadie fue un secreto que los dos premios nobeles Mario Vargas Llosa y Gabriel García Márquez tenían pensamientos de izquierda para ese entonces, y  eso en nada incidió para darles el premio Internacional Rómulo Gallegos (1967  y 1972 respectivamente)  


 

Con la  edición XIII- 2003,  se cierra la etapa luminosa del Premio Internacional Rómulo Gallegos,   marcando un antes y un después. Recuerdo el revuelo que causó cuando el escritor Fernando Vallejo  llegó a Caracas,  sus entrevistas a medios privados como El Nacional  fueron de un intelectual libre sin sujeciones a prisiones ideológicas mentales. Critico el  mesianismo y los cultos a los héroes y castas militares, marcó distancia con gobiernos corruptos,  dictaduras de cualquier índole, como el caso de Fidel Castro. Vallejo expreso su visión sobre la situación de Caracas y de Venezuela utilizando un lenguaje provocador y lleno de ironía. Critico la destrucción y el caos que veía en la ciudad, así como la falta de orden y la vocación del caos en el país. Esto no gusto al Comandante Hugo Chávez y aunque no dijo nada, tras bastidores se supo la fuerte reprimenda a los funcionarios adeptos  al Ejecutivo y  posteriormente   se intervino el carácter autónomo que tenía el Premio Internacional Rómulo Gallegos y  para las siguientes ediciones se incorporó otro jurado, entre ellos la representación de Casa  de Las Américas de origen castrista/cubano, además de otro representante del Gobierno Nacional. Desvirtuada la naturaleza del  premio, entraría en su nueva etapa con unas condiciones muy claras de aquellos escritores venezolanos, españoles y latinoamericanos  que  quisieran participar, no más críticas al país y a la revolución cubana no se le toca ni  con el pétalo de una rosa.  

 


De allí en adelante el Premio Rómulo Gallegos entró en un  desprestigio, de lo cual no ha podido recuperarse. Desde el escritor español Isaac Rosas (2005)  hasta el presente se han buscado escritores que  le hacen propaganda al régimen, o por lo menos nunca van a  resultar incomodos o hacer una declaración que moleste al régimen. Para 2009, muchos escritores pidieron a sus editoriales respetivas que retiraran sus libros en protesta ante la ideologización del premio y así lo manifestaron públicamente, como es el caso de Gustavo Guerrero, editor y crítico literario, quien expresó públicamente que el premio estaba fuertemente ideologizado. Para 2009 la premiación recayó en William Ospina, escritor colombiano. Para  2015 se suspende el Premio Rómulo Gallegos, alegando problemas presupuestarios, se reactivó el 2020, sin la participación de escritores venezolanos y latinoamericanos reconocidos, congruentes y de principios democráticos.

 


Este es, en resumen,  la historia de un premio, que al igual que el país atraviesa por la etapa más oscura y decadente de su vida moderna. Un país donde sus intelectuales de pensamiento libre en su mayoría están fuera del país, otros han fallecido sin poder ver la luz  de la libertad, otros están presos y exiliados con la llegada de Nicolás Maduro en 2013, quien recientemente, no vacilo en decir que vendría un baño de sangre si no votaban por él. Y en efecto así lo hizo cuando la población mayoritariamente votó en su contra el pasado 28 de julio de 2024. Y entonces yo me pregunto ¿Qué escritor que se aprecie, de talante democrático y humanista, como lo fue el escritor venezolano Rómulo Gallegos, se va a prestar para manchar de sangre su obra, recibir un premio de manos criminales? Claro que los hay, sobre todo por el premio de 100 mil dólares, no importa que provengan  del narcotráfico. Lamentablemente a esos escritores lo que les falta es dignidad. Y así pueden vivir sus últimos años con su ego crecido, pero señalados como mediocres, decadentes y cómplices,  hasta ser completamente olvidados.



 Que distancia con el escritor colombiano  Fernando Vallejos (de 82 años en la actualidad),  quien donó su  premio en el año 2003  a los perros vagabundos de Caracas a través de una fundación benéfica. Importa la vida, la dignidad y la libertad de pensar sin cortapisas, no el vil metal, comprador de conciencia.